El
sarampión es una infección aguda exantematica,
es una virosis humana para la que hay una susceptibilidad
universal y que ataca toda la economía. Es mucho
más frecuente en niños pequeños.
Es contagiosa y su periodo de mayor contagiosidad es durante
la etapa anterior a la erupción, pero continúa
en tanto permanezca el exantema.
¿Qué
la ocasiona y como se contrae?
La
infección del sarampión está dada
por un virus (mixovirus) trasmitida por la inhalación
de gotitas infecciosas.
El mixovirus contiene RNA, es de forma esférica
y tiene un diámetro de 120 a 150nm, sin variantes
antigénicas relacionado al virus que produce el
moquillo en los perros. El virus es frágil a las
variaciones de temperatura, humedad, iluminación
y se inactiva con la mayoría de los agentes desinfectantes.
El sarampión es endémico-epidémico
en poblaciones de más de 300 mil habitantes. Pero
para mantener la endemia debe de disponer de individuos
susceptibles cada 14 días o 26 casos consecutivos
por año, que serían las condiciones ideales
de transmisión. El periodo de incubación
es de 10 a 11 días.
El contagio es muy alto, ya que bastan unos cuantos minutos
para contraer la enfermedad por gotitas de Flügge
procedentes de las secreciones nasofaringeas de los enfermos
al hablar, toser o estornudar.
La población más susceptible es la escolar
y preescolar y también es más grave es estos
que en los escolares y adultos jóvenes.

SÍNTOMAS
La
patogenia de la enfermedad inicia cuando el virus llega
a la mucosa nasofaringea a través del aire, lugar
en que se reproduce invade los ganglios regionales. Al
segundo día una viremia transporta los virus a
los órganos linfoides y al epitelio del tracto
respiratorio, lugar en el que nuevamente se reproduce
y aparecen células gigantes(3-5° día).
Al sexto día se presenta la viremia secundaria
y al séptimo se inician las lesiones en la piel.
Para el 11º día comienzan los prodromos y
al catorceavo aparecen las lesiones cutáneas y
se pueden titular anticuerpos séricos.
En el 15º día encontramos que desaparece la
viremia y disminuye el contenido viral en los órganos
infectados. Y por último al 17º día
se aprecia mejoría e inicia la desaparición
del exantema.
Podemos
dividir al sarampión en dos etapas: que son la
fase preeruptiva y la eruptiva.
La fase preeruptiva se inicia con los pródromos
y se caracteriza por fiebre elevada, malestar general,
catarro oculonasal (conjuntivitis casi siempre parpebral
y en ocasiones hemorragias en los párpados inferiores
en los casos graves) y tos seca. Un porcentaje que varia
de 50 a 80% se pueden encontrar las manchas de Koplik,
que son pequeños puntos blancos de 1-2 mm rodeados
de eritema en la cara interna de las mejillas a la altura
del 2º molar, los cuales desaparecen al 3er día
de haber brotado el exantema.
En la fase eruptiva se presentan el exantema que son elementos
maculoeritematosos detrás de los pabellones auriculares,
que se extienden a la frente y cara para posteriormente
continuar en dirección cefalocaudal. Las manchas
se borran con la presión. Al tercer día
la erupción palidece y se torna pardusca al cuarto
día, en esta fase las manchas ya no se borran con
la presión y tienden a descamar.
La fiebre, la postración y el malestar general
disminuyen de 2 a 3 días después de que
brota el exantema, presentándose una mejoría
general.
Las complicaciones del árbol respiratorio son neumonías,
bronquitis graves, bronquiolitis y laringitis.
Cuando el sarampión evoluciona sin presentar exantema
la mortalidad alcanza cifras de 80-100%
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
A
la exploración radiológica del tórax
se aprecia un infiltrado. También es clásico
encontrar un deterioro nutricional, lo que quiere decir
que en el laboratorio encontramos un balance nitrogenado
negativo con diminución de los niveles de albúmina
sérica.
El
diagnóstico realmente sé estable en la gran
mayoría de los casos con base a datos clínicos
y epidemiológicos.
TRATAMIENTO
No
existe un tratamiento especifico, por lo que los pacientes
infectados deberán de recibir un manejo de apoyo,
tratando de prevenir las complicaciones.
Para la fiebre se utilizarán antipiréticos
o medios físicos, para la tos antitusivos no-codeinicos.
En caso de complicaciones neumónicas el tratamiento
de elección es la penicilina G a razón de
50,000 u/kg día durante 5-7 días.
PREVENCIÓN
Ésta se consigue con la aplicación
de vacuna de virus vivos atenuados al año de edad
y se repite la dosis como refuerzo un año después.
La vacuna de virus atenuados y en especial las cepas Schawars
y Hileman, inducen a la producción de anticuerpos
en por lo menos 97% de los niños
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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