INFORMACIÓN
GENERAL
(Coma hepático)
¿Qué
es la Encefalopatía Hepática?
Es
un daño cerebral y del sistema nervioso que se
presenta secundariamente a complicación de trastornos
hepáticos, caracterizándose por varios síntomas
neurológicos, entre los que encontramos cambios
en el estado de conciencia, del comportamiento y pueden
presentarse de forma leve o hasta grave.
Puede presentarse como un problema agudo y potencialmente
reversible o como un problema progresivo y crónico
asociado con enfermedad hepática crónica.
¿Cuáles
son las causas?
Se presenta secundaria con trastornos que afectan al hígado,
como aquellos que reducen la función hepática
o afectan la circulación sanguínea del mismo,
ya sea desviando ésta a otra zona o no irrigándolo.
(hepatitis, cirrosis).
La causa exacta del problema no se conoce. Pero se sabe
que cuando el hígado no puede metabolizar o desintoxicar
apropiadamente las sustancias en el organismo, se presenta
la acumulación de dichas sustancias tóxicas
en el torrente sanguíneo. Una sustancia que se
cree que es particularmente tóxica para el sistema
nervioso central es el amoniaco, el cual se produce en
el cuerpo cuando las proteínas son digeridas. Pero
existen muchas otras sustancias que también pueden
acumularse en el organismo y contribuir a dañar
el sistema nervioso.
Ésta también se puede presentar en pacientes
que cursan con trastornos hepáticos estables y
se puede desencadenar por situaciones tales como sangrados
gastrointestinales, dietas ricas en proteínas,
anomalías electrolíticas (principalmente
disminución del potasio por vomito, consumo de
diuréticos, parasentesis), infecciones, enfermedad
renal y procedimientos que desvían la sangre más
allá del hígado.
Otros factores que puede ocasionar encefalopatía
hepática es la alcalosis (pH alcalino de la sangre),
los niveles bajos de oxígeno en el cuerpo, el uso
de medicamentos que deprimen el sistema nervioso central
(tales como los barbitúricos o los tranquilizantes
como la benzodiazepina), la cirugía o cualquier
enfermedad coincidente.

SÍNTOMAS
Se
caracteriza por cambios en el estado mental, de conciencia,
el comportamiento y la personalidad, presentando síntomas
tales como: olvido, confusión, desorientación,
delirio (confusión aguda con un nivel fluctuante
del estado de conciencia), demencia (perdida de memoria,
del intelecto, razonamiento y de otras funciones). También
puede presentar cambios en el temperamento, disminución
de la agudeza mental, somnolencia durante el día,
disminución de la comprensión, estupor progresivo
y coma.
Los pacientes con encefalopatía hepática
presentan una reducción en la capacidad del autocuidado,
deterioro de la escritura o pérdida de otros movimientos
finos de la mano, temblor muscular brusco, espasticidad
o rigidez muscular, deterioro del lenguaje, movimientos
incontrolables o disfuncionales, agitación y raramente
convulsiones.
Los
síntomas neurológicos pueden variar. El
temblor muscular brusco como de aleteo se puede observar
durante los movimientos voluntarios, como cuando la persona
intenta sostener los brazos al frente del cuerpo (que
se muestra también como un signo de Babinski positivo).
El examen del estado mental será anormal, en particular
en tareas cognitivas como conectar números con
líneas.
Cuando
existe enfermedad hepática se pueden observar signos
dicha enfermedad, como ictericia (ojos y piel amarilla)
y ascitis (acumulación de líquidos en el
abdomen). Algunas veces, se presenta un olor rancio característico
del aliento y la orina.
DIAGNÓSTICO
Los exámenes de sangre pueden ser inespecíficos
o pueden revelar una insuficiencia hepática. Por
lo que la química sanguínea puede mostrar
un nivel bajo de albúmina, aumento de bilirrubina
u otras anormalidades. Los niveles de amoniaco en el suero
por lo general son altos.
El tiempo de protombina puede ser prolongado y no es corregible
con vitamina K. La tomografía computarizada de
la cabeza puede mostrar resultados normales o puede revelar
una atrofia general (pérdida de tejido). Un EEG
(electroencefalograma), que es una lectura de la actividad
eléctrica del cerebro, revela anomalías
características de ésta.
DIAGNÓSTICO
DIFERENCIAL
Existen
padecimientos que se pueden confundir con una encefalopatía
hepática y entre otros encontramos a la intoxicación
con alcohol, la sobredosis de sedantes, el síndrome
de abstinencia del alcohol, el hematoma subdural, la meningitis,
el síndrome de Wernicke-Korsakoff y las anomalías
metabólicas tales como la glucosa en sangre baja.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
La
encefalopatía hepática es una condición
médica aguda que puede llegar a representar una
emergencia que requiere hospitalización. Por tal
motivo los objetivos del tratamiento son entre otros,
brindar una terapia de soporte vital, eliminar o tratar
los factores precipitantes y eliminar o neutralizar el
amoniaco y otras toxinas. La terapia de soporte vital
puede incluir asistencia respiratoria o circulatoria,
especialmente cuando se presenta coma. Ya que se puede
desarrollar un edema cerebral potencialmente mortal.
Se deben identificar y tratar los factores precipitantes:
el sangrado gastrointestinal debe detenerse y retirar
la sangre de esta área, ya que ésta se descompone
en elementos proteicos que se convierten en amoníaco.
Es importante tratar las infecciones, la insuficiencia
renal y las anomalías en los niveles de electrolitos
(especialmente potasio).
Se
recomienda reducir la ingesta de proteínas a los
pacientes con cuadros repetitivos y severos de encefalopatía,
para disminuir la producción de amoníaco.
Pero es importante tomar en cuenta que si no se lleva
un control de esta recomendación puede contribuir
a la aparición de desnutrición. En ocasiones
es necesaria la alimentación con fórmulas
especiales por vía intravenosa o entérica
en pacientes graves.
La lactulosa se puede suministrar para prevenir que las
bacterias intestinales produzcan amoniaco y como un laxante
que facilita la evacuación de sangre intestinal.
La neomicina también se puede utilizar para disminuir
la cantidad de amoniaco que producen las bacterias intestinales.
En lo posible, se deben evitar los sedantes, los tranquilizantes
o cualquier otro medicamento que sea metabolizado o excretado
por el hígado, al igual que los medicamentos que
contengan amoniaco (como ciertos antiácidos).
PRONOSTICO
La encefalopatía hepática aguda puede ser
reversible, mientras que las formas crónicas son
a menudo progresivas; ambas pueden ocasionar coma irreversible
y la muerte, con una tasa de mortalidad de aproximadamente
el 80 % si el coma se desarrolla. La recuperación
y la recurrencia de esta condición son variables.
COMPLICACIONES
Pueden ser el edema cerebral (inflamación del cerebro),
la hernia cerebral, el coma progresivo irreversible, daños
neurológicos permanentes (perdida de sensibilidad,
motricidad o estado mental deficiente).
Además de las anteriores y si el paciente no es
tratado adecuadamente se puede presentar sepsis (infección
generalizada), insuficiencia respiratoria, colapso cardiovascular
e insuficiencia renal.
Dr.
Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
|