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Acta Nov - Diciembre 2013

Acta Sep - Octubre 2013

Medicamentos empleados en dosis pediátricas unitarias

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RESUMEN


La carencia de fórmulas medicinales pediátricas adecuadas obliga a los médicos a recurrir al uso de comprimidos triturados, disueltos en solventes o administrar el polvo que contienen...




 

...las cápsulas. Por consiguiente, estas fórmulas se admi-nistran sin información respecto a su biodisponibilidad, eficacia y toxicidad1.


Rara vez se dispone de fórmulas con cantidades ade-cuadas de medicamento para neonatos, bebés y niños pequeños.


Por lo tanto, las fórmulas de adultos tienen que disolverse o ministrarse en volúmenes minúsculos.


Esto conduce a errores en el cálculo de dosificación y dilución, especialmente en situaciones apremiantes (como en unidades de urgencias, unidades de prematuros y uni-dades de cuidados intensivos pediátricos y neonatales 2.

 

Factores generales de riesgo que predisponen a los niños a desarrollar una reacción adversa a un

medicamento (aspectos médicos) de acuerdo al último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pueden ser fisiológicos, indirectos o iatrogénicos.

Causas fisiológicas de aumento del riesgo:

 

-      edad temprana: neonatos y bebés con las mayores diferencias fisiológicas con respecto a los adultos;

-      cambios continuos en los parámetros de distribu-ción de los medicamentos durante la maduración en todos los grupos de edad.

 

Causas indirectas del aumento del riesgo:

 

-      mayor prevalencia de polifarmacoterapia: en la unidad de cuidados intensivos neonatal;

-      mayor tiempo de estancia hospitalaria: niños con enfermedades congénitas o crónicas;

-      niños gravemente enfermos: los que padecen en-fermedades neoplásicas.

 

Causas iatrogénicas del aumento del riesgo:

 

-      utilización de medicamentos sin aprobación oficial o sin licencia con muy poca información respecto a la dosificación adecuada: medicamentos utilizados en enfermedades huérfanas como fibrosis quística

 


número insuficiente de médicos bien formados para tratar a niños gravemente enfermos

 Diferencias entre poblaciones pediátricas y adultas

 

La población pediátrica representa un espectro de fisio-logías distintas; los niños no deben ser tratados como “hombres y mujeres en miniatura” (Abraham Jacobi, 1830-1919). El espectro se extiende desde un niño recién nacido prematuro muy pequeño hasta el adolescente. La clasificación de la población pediátrica acordada interna-cionalmente, hasta cierto punto arbitrario, es:

 

recién nacidos prematuros

 

recién nacidos a término (de 0 a 28 días)

 

bebés y niños pequeños (> 28 días a 23 meses)

 

niños (de 2 a 11 años)

 

-    adolescentes (de 12 a 16/18 años, dependiendo de la región) 


 

Cuadro 1. Dosis unitarias pediátricas de fármacos que se usan actualmente en pacientes hospitalizados en un hospital de tercer nivel de atención (continúa en la siguiente página) de mayo a junio del 2010

 

Act. Farmacológica

Fármaco

Dosis (mg)

Mayo

Junio

Julio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1

Anticoagulante

Acenocumarol

1

 

 

1

 

2

Deficiencia

de folato

Ac. Fólico

0.1

3

47

 

 

3

Deficiencia

de folato

Ac. Fólico

1

3

75

236*

 

4

Diurético

Cafeína

2.3

 

 

5

 

5

Diurético

Cafeína

6

 

8

54*

 

6

Diurético

Cafeína

10

30

17

20

 

7

Diurético

Cafeína

10.5

 

2

 

 

8

Diurético

Cafeína

11.5

1

1

 

 

9

Diurético

Cafeína

13

1

 

 

 

10

Antihipertensivo

Captopril

2

 

3

 

 

11

Antihipertensivo

Captopril

2.5

11

6

 

 

12

Antihipertensivo

Captopril

5

 

 

5

 

13

Neuroprotector

Citicolina

100

 

 

9

 

14

Antiinflamatorio

Dexametasona

0.3

4

8

5

 

15

Antiulceroso

Esomeprazol

3

 

30*

10

 

16

Antiulceroso

Esomeprazol

5

 

8

11

 

17

Antibiotico

Espiramicina

100

 

 

69*

 

18

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

0.9

8

38

 

 

19

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

1.3

5

9

 

 

20

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

1.5

5

48

 

 

21

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

1.7

 

28

6

 

22

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

2

 

25

38

 

23

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

2.3

6

8

3

 

24

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

2.5

11

16

11

 

25

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

2.7

5

 

33

 

26

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

3.8

 

 

130*

 

27

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

4.7

 

4

15

 

28

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

5.6

 

 

1

 

29

Diurético/Antihipertensivo

Espironolactona

7.5

13

 

 

 

30

Diurético

Furosemida

0.25

 

12

 

 

31

Diurético

Furosemida

0.3

5

7

 

 

32

Diurético

Furosemida

0.5

 

11

22

 

33

Diurético

Furosemida

1

1

 

3

 

34

Diurético

Furosemida

1.15

 

3

 

 

35

Diurético

Furosemida

1.2

2

 

 

 

36

Diurético

Furosemida

1.5

 

6

 

 

37

Diurético

Furosemida

2

8

2

4

 

38

Diurético

Furosemida

2.5

13

4

32

 

39

Diurético

Furosemida

3

67

 

14

 

40

Diurético

Furosemida

9

 

 

3

 

41

Antimicótico

Fluconazol

3

 

4

 

 

42

Antimicótico

Fluconazol

8

 

 

10

 

43

Antiepiléptico

Gabapentina

50

25

 

 

 

44

Antiepiléptico

Gabapentina

150

 

2

27*

 

45

Antiepiléptico

Gabapentina

300

9

 

 

 

46

Antiepiléptico

Gabapentina

400

3

 

 

 

47

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

1.2

38

8

8

 

48

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

1.3

 

8

2

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Cuadro 1. Dosis unitarias pediátricas de fármacos que se usan actualmente en pacientes hospitalizados en un hospital de tercer nivel de atención (continúa en la siguiente página) de mayo a junio del 2010

 

Act. Farmacológica

Fármaco

Dosis (mg)

Mayo

Junio

Julio

 

 

 

 

 

 

 

49

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

1.5

 

34

2

50

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

2

 

3

6

51

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

2.4

 

23

5

52

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

3

 

25

44

53

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

3.2

2

16

152*

54

Diurético/Antihipertensivo

Hidroclorotiazida

5

109

 

73

55

Analgésico

Ketorolaco

5

3

 

 

56

Hormona tiroidea

Levotiroxina

20

 

4

 

57

Antidiarréico

Loperamida

1

 

9

 

58

Antiulceroso

Omeprazol

0.6

10

 

 

59

Antiulceroso

Omeprazol

0.5

12

 

 

60

Antiulceroso

Omeprazol

1

28

68

 

61

Antiulceroso

Omeprazol

1.5

4

42

 

62

Antiulceroso

Omeprazol

1.6

 

38

 

63

Antiulceroso

Omeprazol

1.8

 

22

2

64

Antiulceroso

Omeprazol

2

 

70

220*

65

Antiulceroso

Omeprazol

2.5

 

 

36

66

Antiulceroso

Omeprazol

3

 

 

123

67

Antiulceroso

Omeprazol

5

44

 

4

68

Antihipertensivo

Propanolol

0.16

 

21

21

69

Antihipertensivo

Propanolol

0.25

15

 

 

70

Antihipertensivo pulmonar

Propanolol

0.28

3

 

 

71

Antihipertensivo pulmonar

Propanolol

0.3

24

64*

 

72

Antihipertensivo pulmonar

Sildenafil

1

21

 

 

73

Antihipertensivo pulmonar

Sildenafil

1.2

9

 

 

74

Antihipertensivo pulmonar

Sildenafil

1.3

6

18

 

75

Antihipertensivo pulmonar

Sildenafil

2

6

21

 

76

Antihipertensivo pulmonar

Sildenafil

2.5

 

27

14

77

Antihipertensivo pulmonar

Sildenafil

3

12

 

57*

78

Antihipertensivo pulmonar

Sildenafil

5

69

 

8

79

Broncodilatador

Teofilina

1.5

 

6

 

80

Broncodilatador

Teofilina

2

 

 

6

81

Broncodilatador

Teofilina

2.5

43

 

42

82

Broncodilatador

Teofilina

2.8

6

 

 

83

Broncodilatador

Teofilina

3

18

 

100*

84

Broncodilatador

Teofilina

10

111

 

 

85

Antiepiléptico

Vigabatrina

375

 

 

1

 

 

 

Totales

832

959

1703

Las dosis de fármacos que se ministran en dosis pediátricas unitarias siguen en aumento, y predominaron las siguientes: Acido fólico, cafeína, esomeprazol, espiramicina, espironolactona, gabapentina, hidroclorotiazida, omeprazol, propranolol, sildenafil y teofilina, consi-derando las dosis que aparecen resaltadas con asterisco (*).



(Las edades son definidas en días, meses y años com-pletos).

 

Las proporciones y composición del cuerpo se acompa-ñan de cambios sustanciales en el crecimiento y desarrollo. Este proceso dinámico de maduración es una de las dife-rencias entre la población pediátrica y la adulta 3.

 

Los niños tienen necesidades terapéuticas que posi-blemente no pueden ser satisfechas si los medicamentos que representan grandes avances terapéuticos en adultos no son probados y catalogados para uso pediátrico.

En la práctica, una vez que un medicamento está disponible en el mercado para los adultos, se le utiliza en niños fuera de las indicaciones autorizadas.

De este modo, el uso de medicamentos en niños sin aprobación y fuera de las indicaciones autorizadas ha sido una práctica común por décadas, lo cual no ofrece a los niños la misma calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos que a los adultos 4.

En tratamientos de por vida para enfermedades crónicas, la duración total es más larga si comenzó en la infancia.

Esto puede exponer al paciente a un riesgo elevado de toxicidad a los fármacos y a sus efectos adversos 5.

 

Las fórmulas con dosis para adultos frecuentemente han de ser manipuladas por el personal de enfermería en el hospital, o los fármacos apropiados se preparan de manera improvisada en la farmacia, para                    satisfacer la necesidad de pequeñas dosis para pacientes pediátricos.


Estas manipu-laciones pueden requerir, por ejemplo, cortar o machacar comprimidos; distribuir o mezclar fármacos con agentes como alimentos o bebidas antes de su administración.


Estas prácticas exponen a un riesgo elevado de errores ya que la biodisponibilidad de los fármacos después de dichas manipulaciones a menudo se desconoce y es impredecible.


Frecuentemente falta información sobre su compatibilidad y estabilidad 5.


Los niños en países en vías de desarrollo pertenecen a distintos grupos étnicos y por tanto tienen una composición genética distinta a la de niños en países desarrollados.


Esto puede significar diferencias en el me-tabolismo de los medicamentos 3.


La Representación Europea de Salud sugiere que más de la mitad de los medicamentos que se administra a los niños, no han sido probados en la población infantil.

Pero la nueva ley que entró en vigor en Europa, obliga a las farmacéuticas a investigar y a desarrollar fárma-cos específicos o adaptados para niños.

Esta normativa, aprobada en junio de 2006 por El Parlamento Europeo, impide (con alguna excepción, como casos innecesarios o indeseables) que ningún medicamento sea administrado a la población infantil sin antes haber realizado ensayos clínicos con niños.

 Esto ha motivado la investigación y desarrollo de fár-macos pediátricos mediante incentivos, además de mejorar la información sobre el uso de estos medicamentos 3, y también contar con normas para la correcta utilización y ministración de los medicamentos para niños hospitaliza-dos.

Es necesario que en México la autoridad de Salud, facilite la interacción de los laboratorios farmacéuticos con los pediatras, para establecer redes de información de dosis de medicamentos para niños tomando en cuenta la experiencia de la comunidad europea en el manejo de medicamentos seguros y eficaces en pediatría.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

1.     Fontan JE, Mille F, Brion F. L’Administration des Médicaments à l’Enfant Hospitalisé. Archives de Pédiatrie 2004;11(10):1173-84.

 

2.     Valenzuela GJ, López GA, Pedraza CL, Navarro LA, González MJ. Proyecto de implantación del sistema de distribución de medicamentos en dosis unitarias en una unidad de cuidados intensivos. Farm Hosp 2005;29(5):318-22.

3.     Organización Mundial de la Salud. Catalogo de Publicaciones de la OMS: Promover la seguridad de los medicamentos para niños. 2007.

 

4.     Velásquez Gaviria OJ. Pediadosis. Dosis de medicamentos en pediatría. Dinsa 7ª Ed: 2010.

 

5.     Kaufman RE. Drug action and therapy in the infant and child. In: Yaffe SJ, Aranda JV, eds. Neonatal and pediatric pharma-cology: therapeutic principles in practice. 3rd ed. Baltimore, MD: Lippincott Williams & Wilkins; 2005. p. 20-31. 



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