INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es la úlcera péptica?
La
úlcera péptica es una de las enfermedades
más frecuentes. Y es una ulceración benigna
aguda o crónica, conocida generalmente como úlcera
gástrica. Una faceta muy particular de la enfermedad
ulcerosa es su predilección por individuos de regiones
con un alto nivel de vida contrastando con su ausencia
o extremada rareza entre individuos de regiones subdesarrolladas.
¿Qué la ocasiona?
Desde
el punto de vista anatómico, la úlcera péptica
se caracteriza por una pérdida de sustancia, localizada
siempre en mucosas que se encuentran en contacto directo
con la secreción gástrica (siempre en mucosas
clorhidropéptica). Esta ulceración llega
hasta la capa muscular y puede llegar a perforar todas
las capas del estómago.
Existe
una serie de factores a los que podríamos denominar
predisponentes, entre los cuales destacan los siguientes
:
Es
más frecuente entre las población urbana
que en la rural.
Es mucho más frecuente entre directivos que entre
trabajadores.
Es una enfermedad ligada al sexo, ya que la mayoría
de las personas que la padecen son varones.
La edad en que con más frecuencia se observa está
comprendida entre los 20 y 35 años.
Tienen un carácter hereditario muy marcado. En
relación con el grupo sanguíneo, se ha podido
comprobar que los individuos pertenecientes al grupo 0
son los más propensos a padecerla.
Se ha podido comprobar que pacientes con enfisema pulmonar,
los cirróticos y determinados enfermos del páncreas
padecen más la enfermedad que las personas normales.
La
formación del ulcus péptico se puede producir
tanto por un aumento de las causas agresoras como por
una disminución de los mecanismos de defensa de
la mucosa gastroduodenal.
Entre
el 30% y 50% de estos pacientes puede curarse completamente
de forma espontanea. En el resto, la evolución
cíclica de la enfermedad puede prolongarse hasta
los 60 ó 70 años de edad, en la que parece
como que la curación fuera resultado del envejecimiento
de la úlcera.
Determinados pacientes pueden presentar una serie de complicaciones
en su úlcera péptica, tales como: La hemorragia,
la perforación, la estenosis orgánica y,
finalmente el que se torne maligna.

SÍNTOMAS
Es
posible que no haya síntomas o estos sean vagos
o atípicos. Pero por lo general el dolor se describe
como ardoroso, tipo cólico, corrosivo, localizado
en un área pequeña epigástrica cerca
de la línea media y del xifoides. Pudiendo irradiarse
a los rebordes costales, hacia la espalda y rara vez al
hombro derecho. Es posible que se presente vomito de pequeñas
cantidades de jugo gástrico muy ácido, acompañado
de nauseas. La molestia suele ocurrir de 45 a 60 minutos
después de las comidas y empeora conforme avanza
el día y puede ser más intenso entre las
12 de la noche y las 2 de la madrugada.
Úlcera
péptica hemorrágica. La hemorragia puede
presentarse a cualquier edad, aunque es más frecuente
entre los 40 y 60 años.
Perforación
de la úlcera péptica. La complicación
más grave de la úlcera péptica es
la perforación aguda. El mayor número de
perforaciones se da en pacientes ulcerosos de 30 a 40
años de edad. Es mucho más frecuente en
el hombre que en la mujer.
El
síntoma más importante de una perforación
es el dolor que presentan los enfermos. Pocas enfermedades
existen que puedan provocar un dolor tan intenso como
la perforación.
Estenosis
orgánica por úlcera péptica. En las
úlceras profundas, los fenómenos de inflamación
perivisceral favorecen la formación de un tejido
de cicatrización que puede llegar a estenosar el
estómago o el duodeno.
En
otras ocasiones, las úlceras gástricas graves
pueden fraguar retracciones cicatriciales y circulares,
produciéndose una verdadera biloculación
gástrica.
Degeneración
maligna de la úlcera péptica. Actualmente
parece aceptarse que del 3% al 5% de las úlceras
de localización gástrica pueden llegar a
degenerar.
DIAGNÓSTICO
En
úlceras crónicas se puede encontrar hemorragias,
anemia hipocrómica y sangre oculta en heces. El
análisis gástrico reporta ácido en
todos los casos e hipersecreción gástrica
basal y máxima de ácido clorhídrico
en algunos.
Desde el punto de vista radiológico es posible
demostrar el cráter de una úlcera.
La endoscopia es el medio por medio del cual se puede
diagnosticar la úlcera, además de ser útil
para encontrar duodenitis, o tomar muestras para biopsia.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
El
médico o especialista puede realizar un tratamiento
verdaderamente eficaz. Este tratamiento tiene dos grandes
vertientes: La médica y quirúrgica.
Tratamiento
médico. Toda úlcera péptica simple,
no complicada, debe tener un tratamiento exclusivamente
médico. Las bases del tratamiento médico
deben suprimir o disminuir la tensión nerviosa,
inhibir o atenuar los factores agresivos, y aumentar en
lo posible los factores defensivos. Así como llevar
una dieta libre de irritantes (alcohol, tabaco, etc.).
El tratamiento farmacológico es a base de antiácidos,
antagonistas del receptor H2 de histamina, el sucralfato
o el omeprazol que inhibe la bomba de ácido en
las células parietales.
Tratamiento
quirúrgico. La úlcera péptica, complicada
con hemorragias de repetición, estenosis pilóricas,
así como la perforación aguda, deben ser
tratadas, casi siempre, quirúrgicamente. Además
de los pacientes que cumplan con los siguientes criterios:
Brotes ulcerosos que respondan muy mal a un tratamiento
médico bien dirigido; cuando los brotes ulcerosos
ocasionen al enfermo pérdidas continuas en su trabajo
habitual; en toda ulceración de localización
antral y en las úlceras de localización
gástricas que no cicatricen después de un
tiempo prudencial (de 4 a 5 meses).
Cuando
la técnica empleada tiene una indicación
precisa, no existe, prácticamente, la recidiva
de la úlcera. El resto de las complicaciones carece
la mayor parte de las veces, de importancia, a excepción
de los enfermos, operados, de gran personalidad neurótica.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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