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INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es la tartamudez?
La
definición de tartamudez según algunos autores
es una disfluencia (Trastorno de la fluidez al hablar).
Y complementan esta definición, diciendo que es
un trastorno de la fluidez al hablar y por tanto no es
una enfermedad. La tartamudez es involuntaria y cíclica,
lo que quiere decir que aparece y desaparece por periodos
de tiempo variables. Los pacientes con tartamudean son
tan inteligentes como las que no se traban al hablar.
¿Qué la provoca?
Este padecimiento ataca más a individuos del sexo
masculino que a individuos del sexo femenino en una proporción
de 3 a 1. El 80 % de las disfluencias comienzan alrededor
de los 3 y 4 años. Esta dificultad no es contagiosa
ni se produce por imitación, pero estudios recientes
demuestran que hay una predisposición hereditaria,
pero se requiere de factores comunicativos del medio familiar
y social para desencadenar esta dificultad.

SÍNTOMAS
La
tartamudez se produciría por la alteración
momentánea de la fluidez, a causa de diferentes
cambios en el sistema motor del habla. Tales cambios,
como un desorden en los tiempos y en la coordinación
de uno o más subsistemas que intervienen en la
producción del lenguaje (respiración, fonación
y articulación), operarían con menos precisión,
ocasionando frecuentes rupturas en la fluidez del habla.
(Smith A, 1997/ teoría de la capacidad limitada
del sistema motor, Peters, H, 1998, Hulstijn, van Lieshout/
teoría de la hiperreactividad de los músculos
del habla, Starkweather, W).
El trastorno de la fluidez se expresa en formas diferentes
de trabarse al hablar: Compromiso lingüístico
y motor del habla. Las actitudes (pensamientos, sentimientos
y conductas) que desarrolla cada persona con relación
a su tartamudez y que surgen de las experiencias comunicativas
a lo largo de la vida social.
El lenguaje "normal", no es perfecto sino que
todos tenemos diferente capacidad para sostener la fluidez.
Utilizamos "difluencias típicas" para
expresar ideas como repeticiones de palabras, de sílabas,
de frases, muletillas etc. En las personas que tartamudean
se pueden distinguir una variedad de estilos de disfluencias
típicas y disfluencias atípicas relacionadas
con la tartamudez.
Los tartamudos, sea niño, adolescente o adulto
se tropieza con las palabras de una manera diferente.
Algunos repiten palabras con esfuerzo, otros prolongan
los sonidos o se quedan sin aire en la mitad de una palabra,
o presentan esfuerzo en distintas partes del cuerpo como
temblor en la mandíbula, en los labios o en otras
partes del cuerpo.
DIAGNÓSTICO
Cuanto
antes realice una evaluación y diagnóstico
fonoaudiológico de la disfluencia, el pronóstico
será más favorable. Durante el período
preescolar, su hijo se encuentra organizando su lenguaje
y fluidez, durante este periodo el niño tartamudo
tiene mayores posibilidades de recupera la fluidez.
La tartamudez, en edades tempranas se puede prevenir.
La neuroimagen funcional en estudios como el PET, tomografía
por emisión de positrones o el SPECT, tomografía
por emisión de un fotón simple, permiten
conocer las diferencias en el procesamiento del lenguaje
y el control motor del habla entre personas con lenguaje
fluido y tartamudos.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
La
tartamudez tiene una base biológica, pero se puede
detectar y prevenir en niños pequeños y
compensar en adolescentes, jóvenes y adultos. La
disfluencia se desarrolla con el tiempo. En niños
pequeños, las disfluencias varían en el
tiempo, se pueden agravar o se pueden mejorar y por medio
de un tratamiento especializado se puede lograr estabilizar
el desarrollo de la fluidez. En otras palabras, el niño
puede aprender a hablar más cómodo, continuado
y fácil.
En niños mayores, adolescentes y adultos es difícil
que el esfuerzo y la tensión al hablar desaparezca
en forma terminante, pero sí se puede compensar,
es decir se puede lograr hablar en forma más cómoda
y enfrentar distintas situaciones comunicativas.
RECOMENDACIONES
Cuide
la forma de hablar (comunicarse) con su hijo, ya que esto
le puede ayudar a hablar con fluidez o obstaculizarlo.
Para este fin hable en forma lenta, suave y relajada.
No lo interrumpa mientras habla, ni deje que su hijo lo
haga cuando usted hable. Dele tiempo y espacio para hablar.
No lo corrija ni le dé indicaciones para que trate
de "hablar mejor". No le complete nunca las
frases que tarda en terminar. Haga pausas mientras habla.
Resista la presión del tiempo, dejando pausas cuando
conversan. No sea exigente. Cuando hable con su hijo mírelo
de frente, nunca desvié la mirada ni gesticule.
Demuéstrele cariño.
Dr. Gustavo Castillo R.
Ced. Prof. 1256736
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