La
sinusitis es una enfermedad frecuente que se debe a la
infección de uno o más de los senos paranasales (cavidades
en los huesos del cráneo).
¿Cómo
se contrae?
La
causa primaria que conduce a la sinusitis es la obstrucción
de los orificios de los senos paranasales. Con esta obstrucción,
la circulación sanguínea y la ventilación de la cavidad
sinusal son menores, lo que da lugar a un descenso de
la PO2 que favorece el crecimiento bacteriano.
La
infección puede ser aguda, intermitente o crónica. Los
causantes más habituales son las bacterias, aunque etiologías
víricas y raramente micóticas también producen sinusitis.
El Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y
Moraxella catarrhalis son las bacterias encontradas con
más frecuencia en los cultivos de exudación (pus).
Las causas víricas comprenden rhinovirus, virus gripal
tipo A y virus parainfluenza. En los pacientes inmunosuprimidos
pueden producirse infecciones de sinusitis micótica, como
la producida por Aspergillus fumigatus.
La sinusitis aguda suele ir precedida de una infección
vírica de las vías respiratorias superiores o asociada
a pólipos nasales que han bloqueado el drenaje efectivo.
Otros factores asociados a la sinusitis son rinitis alérgica,
rinitis vasomotora, síndromes de deficiencia de anticuerpos,
disfunción ciliar, fibrosis quística, cuerpos extraños
e infecciones dentales, etc.

SÍNTOMAS
Los
síntomas más frecuentes de sinusitis aguda son cefalea,
secreción mucopurulenta y fiebre. Otros síntomas son la
epistaxis ( sangrado de nariz), malestar general, tos,
hiposmia (falta de olfato), dolor a la masticación y afonía.
En
los niños con sinusitis crónica, la tos es la queja más
habitual; la fiebre es menos frecuente. Los pacientes
con sinusitis crónica presentan por lo general secreción
posnasal purulenta, congestión nasal y cefaleas.
Otros
síntomas son tos, halitosis y rinorrea crónica. El intenso
dolor facial es un síntoma infrecuente en los pacientes
con sinusitis crónica. En algunos casos los pacientes
no tienen síntomas.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
La
terapéutica médica actual se dirige a tratar la infección
y a lograr el drenaje de los senos paranasales. Los antibióticos
de elección en la sinusitis, tanto aguda como crónica,
son la ampicilina y la amoxicilina; sin embargo, las bacterias
productoras de ,B-lactamasa son un problema constante.
Son
alternativas válidas la amoxicilina-clavulámico, el cefaclor,el
trimetoprim-sulfametoxazol, la cefuroxima, la eritromicina-sulfizoxazol
y clindamicina. La duración del tratamiento de la sinusitis
aguda debe ser de al menos diez-catorce días y la de la
sinusitis crónica de tres-cuatro semanas.
Los tratamientos de apoyo para reducir el edema tisular
y aliviar la obstrucción de los orificios sinusales comprenden
la administración de descongestivos orales y corticosteroides
tópicos.
En los pacientes con rinitis alérgica, la combinación
de descongestivos y antihistamínicos puede contribuir
a reducir las secreciones. En algunos casos, se usan descongestivos
nasales tópicos durante dos a tres días, seguidos de esteroides
nasales tópicos, ya que los descongestivos tópicos a largo
plazo pueden originar rinitis medicamentosa.
En
algunos pacientes con obstrucción nasal significativa
y pólipos nasales, se requiere un breve ciclo de prednisona
de siete a
diez días. Se necesita consulta quirúrgica en los casos
de sinusitis aguda complicada, sinusitis insensible a
la terapéutica médica enérgica y sinusitis crónica recidivante
(más de cuatro episodios al año).
Las
intervenciones quirúrgicas deben ir seguidas de tratamiento
médico, que comprende el uso de corticosteroides tópicos
para minimizar la reaparición de pólipos nasales.
Las
intervenciones quirúrgicas comprenden el lavado sinusal,
la creación de un orificio ensanchado para proporcionar
drenaje efectivo y aireación, y la resección del tejido
enfermo.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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