INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es el síndrome febril?
El
síndrome febril es la elevación de la temperatura
corporal de forma anormal, que se acompaña de escalofríos,
malestar general, anorexia y cefalea.
Hay que partir de que la temperatura normal es la resultante
del calor originado durante la oxidación de nutrientes
y de la temperatura ambiental, la cual es regulada por
el sistema termostático que se vale para tal fin
de dos centros localizados en la región hipotalámica.
Los centros antes mencionados manejan un sistema neuroendócrino
que controla los mecanismos que aumentan o disminuyen
la temperatura corporal.
¿Qué
lo provoca?
La
causa más frecuente de la elevación de la
temperatura son las enfermedades infecciosas.
Pero encontramos que la temperatura corporal aumenta o
se conserva por varios mecanismos como es la actividad
muscular (ejercicio, escalofríos), aumento de la
hormona tiroidea, vasoconstricción periférica,
piloroerección, aumento de la ropa, aumento de
la ingesta de alimentos.
La temperatura corporal disminuye por la vasodilatación
periférica, sudoración, disminución
de la ingesta de alimentos y aumento de la ingesta de
agua, disminución de la producción de hormona
tiroidea o disminución de la ropa.
La temperatura corporal se mide en la piel, ya sea en
la axila (más frecuente), en la boca o en el recto.
En el mismo orden encontramos que la axilar es de 0.2
a 0.4°C menor a la bucal y ésta es de 0.5 a
1.0°C más baja que la rectal. Y es ésta
última la que se lee con mayor exactitud, dando
cifras normales de 36.2°C a 38.0°C.
En el recién nacido encontramos que la temperatura
es menor ligeramente a la del niño de mayor edad
y durante los dos primeros años de vida se registran
las temperaturas más elevadas y que están
dentro de la normalidad. Conforme crece el niño
la temperatura disminuye y se estabiliza en la adolescencia.
Para poder establecer correctamente el diagnóstico
de fiebre, es importante tomar en consideración
las variaciones normales de la temperatura.
TIPOS
DE FIEBRE: Se conocen cinco tipos de fiebre con base a
su continuidad.
Continua.- Con variaciones menores de un grado
Remitente.- Cuando las variaciones son mayores de un grado
Intermitente.- Existen períodos afebriles menores
de un día.
Recurrente.- Existen períodos afebriles de varios
días.
Ondulante.- Es el resultado de varios tipos de fiebre.
SÍNTOMAS
La
sintomatología del síndrome febril, se caracteriza
por escalofríos, malestar general, anorexia y cefalea.
Cuando la fiebre es intensa puede haber artralgias (dolor
huesos) y en ocasiones si la fiebre excede de 40°C
se pueden presentar convulsiones principalmente en niños
(ver convulsiones febriles).
DIAGNÓSTICO
Es
frecuente que un proceso febril se diagnostique erróneamente
por las variantes antes mencionadas, o en individuos ansiosos
y en niños con familiares angustiados.
Para poder establecer un diagnóstico correcto,
casi siempre es posible con un buen interrogatorio.
Se considera como fiebre si ésta es mayor a 38°C,
después de una toma rectal de tres minutos.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Si
no es posible establecer la causa de la fiebre, la única
alternativa posible es el tratamiento sintomático.
El manejo del cuadro febril puede ser por medio de:
MEDIOS FISICOS: Colocar al paciente en un ambiente fresco
y con buena ventilación, disminuir la ropa y aumentar
la ingesta de agua moderadamente fría. En caso
de haber fiebre elevada se utiliza la inmersión
prolongada (mínimo 20 minutos) en agua templada
entre los 33 y 36°C. Hay que hacer notar que las compresas
húmedas aplicadas en todo el cuerpo son poco efectivas,
inducen vasoconstricción y causan sensaciones desagradables.
DROGAS ANTIPIRÉTICAS: Existen en el mercado infinidad
de drogas para este fin, pero las más usadas son
la ASPIRINA, el ACETAMINOFEN, la DIMETILPIRAZOLA y el
METAMIZOL.
Todos los antipiréticos tienen efectos colaterales
indeseables, por lo que su administración deberá
de ser por un médico.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736