var paranaaza="<p align='justify'><font color='#993399'><u>EL APRENDIZAJE EN LOS NIÑOS CON DIABETES</u></font></p>"
var paranaazb="<p align='justify'>Entorno Médico, 17 de enero de 2002.</p><p>Aproximadamente, 1 de cada 800 niños padece diabetes tipo 1. Los pequeños con diabetes tipo 1 deben afrontar cada día la complicada rutina de las inyecciones de insulina, la monitorización de sus niveles de glucosa, la proporcionada ingesta de alimento, y la práctica de ejercicio físico. Todo ello debe ser adecuadamente realizado mientras el niño o niña vive una vida normal.</p><p>Para los niños con diabetes, la vida no será normal si su aprendizaje y rendimiento escolar están comprometidos por deficiencias cognitivas derivadas de su enfermedad. Por ello, es necesario que el impacto de la diabetes sobre el aprendizaje de los niños con la enfermedad sea adecuadamente estudiado, ya que las fluctuaciones de los niveles de glucosa y los efectos psicosociales de una enfermedad crónica pueden asociarse a deficiencias en los rendimientos académicos.</p><p>Un estudio realizado en el Departamento de Endocrinología Pediátrica de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos, tuvo como objetivo determinar si la diabetes tipo 1 interfiere significativamente con el desarrollo de las capacidades académicas de los niños y niñas que la padecen.</p><p>Estudios previos, enfocados a determinar aspectos generales de la capacidad intelectual de los niños con diabetes, habían determinado que estos niños mantienen unas capacidades dentro del rango de la normalidad. Aunque en algún estudio aislado se han puesto de manifiesto algunas diferencias entre el grupo de niños con diabetes y los niños normales, en el sentido de encontrar dificultades verbales, especialmente en aquellos niños cuyo debut de la enfermedad fue antes de los 7 años. </p><p>Las diferencias neuropsicológicas podrían estar relacionadas con episodios de hipoglucemia a edades muy tempranas. Sin embargo, parece que los datos no son lo suficientemente consistentes, y que no está claro que esas posibles alteraciones vayan a tener repercusión en el aprendizaje de los niños con la enfermedad.</p><p>La propuesta del estudio ahora realizado es determinar si la diabetes tipo 1 interfiere en el desarrollo y captación de los conocimientos académicos de los niños con la enfermedad. En el estudio participaron 244 niños y niñas con diabetes tipo 1, un grupo control de 110 hermanos de niños con diabetes, que comparten su ambiente familiar y su sustrato genético, y otro grupo control de 209 compañeros de aula de los pacientes.</p><p>En el estudio se consideraron los rendimientos académicos de los niños incluidos en los tres grupos que componían el estudio, para ello se incluyeron una serie de cuestionarios estandarizados con respuestas múltiples. Se consideraron, además, los cambios en la conducta y cambios emocionales que la diabetes podría generar en los niños afectados y en sus hermanos, mediante la utilización de otro cuestionario que incluía 165 aspectos distintos y que era respondido por los padres y desarrollado específicamente para evaluar problemas de conducta en niños con problemas de salud.</p><p>También se consideraron también los datos médicos de los niños relacionados con la diabetes, para conocer las cifras de HbA1c, la edad de debut, los años de evolución, etc.</p><p>Los resultados alcanzados por los niños y niñas con diabetes en cuanto a los rendimientos académicos revelaron que estos eran, al menos, tan buenos como los de sus hermanos, que comparten el ambiente familiar y el factor genético. </p><p>Los resultados obtenidos con respecto al grupo control formado por los compañeros de clase, ponen de manifiesto la ausencia de diferencias en los rendimientos académicos de ambos grupos. </p><p>Los investigadores sólo encontraron algunas diferencias estadísticamente significativas en algunos aspectos concretos en favor de los niños con diabetes, aunque los autores del estudio no las consideran clínicamente significativas. Esa ausencia de cualquier diferencia significativa entre los niños con diabetes y sus hermanos o compañeros de clase, indican que las posibilidades de éxito a largo plazo, son similares en cada uno de ellos. Estos resultados también se obtuvieron en el grupo de niños en los que la diabetes había aparecido muy precozmente en sus vidas.</p><p>Los niños y niñas con diabetes sí mostraron una significativa diferencia en faltas de asistencia a la escuela comparado con sus hermanos. Esas diferencias podrían estar asociadas con problemas específicos de la diabetes, aunque no parecen tener repercusión a largo plazo en el rendimiento de esos niños.</p><p>Según las conclusiones del estudio, las deficiencias cognitivas que han sido observadas ocasionalmente en  niños con diabetes no pueden ser atribuidas a los efectos de la enfermedad. Las pequeñas alteraciones neurocognitivas que han sido documentadas en algunos niños con diabetes a determinadas edades, no necesariamente van a producir efectos negativos sobre los rendimientos académicos a largo plazo.</p><p>Redacción: Lila Miranda</p><p>Fuentes: -Effects of Diabetes on Learning in Children- -2002- Ann Marie McCarthy, et al PEDIATRICS Vol. 109 No. 1 pp. e9</p><p>-Neuropsychological complications of IDDM in children 2 years after disease onset- Northam EA, et al. Diabetes Care.1998, 21 :379 -384</p>"

var progresadiabeta="<p align='justify'><font color='#993399'><u>SE BLOQUEA LA PROGRESIÓN DE LA DIABETES TIPO 1 EN PACIENTES RECIÉN DIAGNOSTICADOS </u></font></p>"
var progresadiabetb="<p align='justify'>Entorno Médico, 6 de diciembre de 2001.<p></p>Un artículo publicado por -Diabetes Juvenil- menciona que la diabetes tipo 1 está causada por un proceso autoinmune que destruye de manera específica las células beta del páncreas productoras de insulina. La destrucción autoinmune se mantiene subclínica hasta que el número de células beta es insuficiente para producir la cantidad de insulina necesaria para mantener el control metabólico normal de la glucosa. Es decir, durante un periodo de tiempo que no está bien determinado, se está produciendo la destrucción de las células que sintetizan la insulina. Debido al elevado número de células beta disponibles en el páncreas normal, el proceso de destrucción debe afectar a una proporción importante de estas células para que la cantidad de insulina sintetizada no sea capaz de controlar el metabolismo de la glucosa, y se inicie la fase clínica de la enfermedad.<p></p>La administración de insulina a las personas con diabetes intenta compensar la consecuente deficiencia hormonal de ese proceso de destrucción, pero no detiene una reacción inmunológica que elimina la población de células beta. Para alcanzar la curación de la diabetes tipo 1 en esta fase inicial, sería necesario interrumpir eficazmente ese proceso destructivo, de manera que la masa de células beta no fuera eliminada, y pudiera mantener un nivel suficiente de insulina en sangre.<p></p>La reacción autoinmune, que destruye las células beta y lleva a la diabetes tipo 1 en el hombre, es similar a la reacción que se produce en modelos animales de experimentación. Entre esos modelos animales de encuentran los ratones NOD. En estos ratones se ha observado que el proceso inmunológico que desencadena la diabetes es muy complejo, y que las células T del sistema inmune, mediadoras de ese proceso, reaccionan frente a numerosas proteínas del organismo contra las que no deberían desarrollar reacción alguna. Entre esas proteínas se encuentra una, llamada hsp60. Un grupo de científicos del Instituto Weizmann, de Israel, realizó hace unos años un experimento en el que inyectaban una parte de esa proteína hsp60, el fragmento p277, en los ratones NOD, y eran capaces de detener la progresión de la diabetes tipo 1.Basados en los resultados de ese estudio, y en la observación de que la reacción inmunológica de los pacientes con diabetes también implica a hsp60, una compañía, también de Israel, ha desarrollado DiaPep277, pensado para tratar la diabetes tipo 1 en pacientes en los que la enfermedad inicia su fase clínica.<p></p>Para evaluar la eficacia de DiaPep277 en detener el proceso autoinmune que desencadena la diabetes tipo 1, investigadores del Instituto Weizmann y de la Universidad Hadassah-Hebrew, ambos de Israel, han desarrollado un estudio con 35 pacientes de diagnóstico reciente, que aceptaron formar parte del estudio. Dieciocho de esos pacientes, elegidos al azar de entre los 35, fueron sometidos a tratamiento con DiaPep277, y 17 fueron tratados con un placebo, sin efecto biológico alguno, y utilizados como grupo control. Todos los pacientes tenían una cierta producción propia de insulina, que se podía monitorizar mediante los niveles de péptido C, además de recibir insulina exógena según las indicaciones de los diabetólogos. Los 18 pacientes seleccionados para el tratamiento con DiaPep277 recibieron tres dosis subcutáneas de este producto: una al iniciar el estudio, una segunda a los treinta días y una tercera a los seis meses. Las inyecciones de placebo suministradas al grupo control coincidieron en el tiempo con las del grupo de estudio. Tras ser sometidos a esa pauta de tratamiento, se monitorizaron en los meses siguientes los niveles de péptido C de cada paciente, así como sus necesidades de insulina. Tras 10 meses de evaluación, el grupo de pacientes que habían sido tratados con DiaPep277 mantuvieron los niveles de producción endógena de insulina, lo que era un signo indirecto del mantenimiento de las células beta que ya no eran destruidas. Sin embargo, la capacidad de producción de insulina de los pacientes del grupo control tratados con el placebo, se fue deteriorando a lo largo de los meses de estudio. Las necesidades de insulina exógena se mantuvieron en el grupo de estudio y aumentaron en el grupo control. Estos datos eran reflejo del proceso que llevaba a la progresiva destrucción de las células beta de los pacientes pertenecientes al grupo control, mientras que se parecía haber detenido el proceso en el grupo de estudio, tratados con DiaPep277.<p></p>Algunos parámetros adicionales fueron también analizados, especialmente sustancias que están implicadas en la respuesta inmunólogica. Además se analizó si los pacientes sometidos a este novedoso tratamiento veían alterada su capacidad de respuesta inmunológica frente a estímulos exógenos, como las infecciones bacterianas. Los resultados del estudio parecen indicar que esa respuesta inmune se mantiene intacta en todos los pacientes, por los que los autores asumen que el efecto sobre la modulación del sistema inmune que ejerce este DiaPep277 es específica para el proceso que afecta a la diabetes tipo 1. El Dr. Cohen, autor del estudio, afirma que el péptido refiriéndose a DiaPep277 actúa reeducando las células del sistema inmune, inactivando su actividad destructiva. Según explica,  la idea de utilizar p277 surge del descubrimiento de que el sistema inmune tiene diferentes opciones sobre las que elegir en respuesta a un antígeno. Puede actuar para destruir el antígeno o alternativamente para protegerlo de la destrucción. En este caso, indirectamente se previene la destrucción de las células beta del páncreas.<p></p>La correlación positiva entre las concentraciones de péptido C a los 10 meses del inicio del tratamiento con DiaPep277, indica que el tratamiento precoz es importante para preservar la función de las células beta. Evidentemente, la población ideal para el tratamiento con DiaPep277 sería la de aquellas personas con destrucción de las células beta que aún no han alcanzado la fase clínica y no manifiestan síntomas de diabetes tipo 1. La detención permanente de la destrucción de las células beta en fase subclínica constituiría la curación de la enfermedad. La obtención de más información sobre la seguridad y efectividad de DiaPep277 en diabetes de diagnóstico reciente, podría preparar el terreno para el tratamiento de las personas de riesgo para desarrollar la enfermedad.<p></p>Más información:<p></p>beta-cell function in new-onset type 1 diabetes and immunomodulation with a heat-shock protein peptide DiaPep277: a randomised, double-blind, phase II trial. 2001 Raz et al. The Lancet 358: 1749-1753.<p></p>Fuente: Diabetes Juvenil</p>"

var diadiabea="<p align='justify'><font color='#993399'><u>14 DE NOVIEMBRE, DÍA MUNDIAL DE LA DIABETES</u></font></p>"
var diadiabeb="<p align='justify'>Entorno Médico, 14 de noviembre de 2001.</p><p>El Día Mundial de la Diabetes es la campaña integral de información más importante del mundo sobre esta enfermedad. Su propósito es dar a conocer las causas, los síntomas, el tratamiento y las complicaciones asociadas a la afección. El Día Mundial de la Diabetes será un importante recordatorio de que la incidencia de esta seria dolencia va en aumento.</p><p>El Día Mundial de la Diabetes se celebra el 14 de noviembre, todos los años en todo el mundo. El Día Mundial de la Diabetes es celebrado en más de 125 países por las asociaciones afiliadas a la Federación Internacional de Diabetes -IDF-, que organizan una gran variedad de actividades distintas para cada país, como por ejemplo: teléfonos de ayuda, programas de radio, actividades deportivas, análisis de sangre gratuitos, reuniones informativas públicas, campañas mediante posters y folletos, conferencias e información a través de los medios de comunicación, seminarios y exposiciones sobre la diabetes, y todo el mundo es bienvenido.</p><p>El Día Mundial de la Diabetes empezó en 1991, en respuesta a la preocupación por el incremento continuo de la enfermedad a escala mundial. Desde 1991 ha aumentado su repercusión, y actualmente reúne a más de 350 millones de personas de todo el mundo: líderes de opinión, profesionales de la sanidad y la asistencia, niños, adultos, y, por supuesto, personas con diabetes.</p><p> Se escogió el 14 de noviembre siendo el aniversario de Frederick Banting quien, junto con Charles Best, concibió la idea que les conduciría al descubrimiento de la insulina, en octubre de 1921. </p><p>Cada año, el Día Mundial de la Diabetes se centra en una idea principal, en un tema al que se presta especial atención. A continuación se indica un resumen de los temas:</p><p>2001 Reducir la carga de la diabetes</p><p>2000  La Diabetes y la calidad de vida en el nuevo milenio</p><p>1999  Los costes de la diabetes</p><p>1998  La diabetes y los derechos humanos</p><p>1997  El mundo entero consciente - nuestra clave para una vida mejor</p><p>1996  ¡Insulina para vivir!</p><p>1995  El precio de la ignorancia</p><p>1994  La diabetes y la madurez</p><p>1993  Creciendo con la diabetes</p><p>1992  La diabetes: Un problema en todas las edades y en todos los países</p><p>1991  La diabetes sale a la luz</p><p>En 1996 se diseñó el logotipo definitivo del día Mundial de la Diabetes. El logotipo es esencial para dotar al Día Mundial de la Diabetes de una fuerte identidad global. El logo combina el equilibrio y el trabajo conjunto, y está basado en el conocido símbolo del Yin y el Yang. Un cuidadoso equilibrio entre insulina, medicación, dieta y ejercicio es esencial en el tratamiento de la diabetes, al igual que lo es el trabajo conjunto de los profesionales de la salud, los colegas, los amigos y la familia. </p><p>La diabetes es una grave enfermedad que cada vez cobra la vida de más pacientes. A continuación señalamos puntos clave de información general al respecto:</p><p>Hay dos formas básicas de diabetes: el tipo 1, que requiere insulina para sobrevivir, y el tipo 2, que requiere insulina para el control metabólico. El tipo 1 es el más frecuente en niños y jóvenes, y representa un 10-15 por ciento de las personas con diabetes. El tipo 2 afecta principalmente a adultos, y representa el 85-90 por ciento de los casos de diabetes.</p><p>En el mundo hay más de 140 millones de personas con diabetes, y se prevé que la cifra aumente hasta 300 millones hacia el 2025, principalmente debido al crecimiento de la población, su mayor edad y la urbanización.</p><p>Aproximadamente un 50 por ciento de las personas con diabetes no saben que la tienen, y en algunos países este porcentaje se eleva a un 80 por ciento.</p><p>Se prevé que en el 2025, la prevalencia de diabetes habrá llegado al triple en África, el Mediterráneo Este y en el Sudeste Asiático, al doble en  América y en el Pacífico Occidental, y aumentando con menos del 50 por ciento en Europa.</p><p>Las complicaciones diabéticas como la ceguera, las afecciones del riñón y las dolencias cardíacas, requieren una parte considerable de los servicios sanitarios. Se estima que se destina a la diabetes un 5-10 por ciento del presupuesto para la sanidad de cada país.</p><p>Esta información ha sido elaborada por la Federación Internacional de Diabetes -IDF-. Fundada en 1950, la IDF es una organización mundial dedicada a la defensa de las personas con diabetes y del personal sanitario vinculado. La IDF es una organización no gubernamental, que mantiene relaciones oficiales con la Organización Mundial de la Salud -OMS-, y que está integrada por más de 150 organizaciones nacionales de más de 125 países. En la actualidad, la organización, respaldada y constituida por diversidad de particulares, asociaciones y empresas, continúa desempeñando la labor básica de fomentar la información sobre la diabetes. </p>"

var esmora="<p align='justify'><font color='#993399'><u>ESTUDIO SOBRE LA MORTALIDAD DE MUJERES CON DIABETES TIPO 1 EMBARAZADAS</u></font></p>"
var esmorb="<p align='justify'>Entorno Médico, 17 de octubre de 2001.</p><p>El que una mujer con diabetes tipo 1 fallezca como complicación de un embarazo, puede ser el resultado de múltiples situaciones potencialmente relacionadas con la diabetes, del propio embarazo, o independiente de ambas. </p><p>Desde el punto de vista clínico, la situación ideal para evitar esta terrible complicación sería la de identificar posibles causas sobre las que se pudiera actuar con medidas de prevención, una situación que en el caso de la mujeres con diabetes tipo 1 embarazadas debería ser fácil, dada la estrecha vigilancia médica a la que se ven sometidas durante la gestación y en el postparto.</p><p>En estudios anteriores, se determinó que la incidencia de mortalidad materna en mujeres con diabetes tipo 1 embarazadas era, aproximadamente, de un 0.5%, que es entre 5 y 20 veces superior a la de la población de embarazadas en general. Sin embargo, esos datos podrían no ser válidos en la actualidad, ya que las condiciones de asistencia a las embarazadas y de la propia diabetes, han cambiado radicalmente. Por ello, un grupo de científicos de la Hospital Central de Helsinki, en Finlandia, han estimado el riesgo de muerte, y analizado las causas de mortalidad materna en un único centro médico que da asistencia a todas las mujeres con diabetes tipo 1 embarazadas del sur de Finlandia, una región que tiene una población de 1.5 millones de habitantes.</p><p>Entre 1975 y 1997, un total de 972 mujeres con diabetes tipo 1 fueron asistidas durante el embarazo y el parto en el Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Central. Durante el embarazo el periodo de tiempo que transcurría entre consultas era de 1 a 6 semanas, y entre 1 y 2 meses tras el parto. Las muertes maternas durante el embarazo o tras 42 días tras el parto fueron recogidas, y todas las causas de muerte fueron determinadas mediante el correspondiente análisis médico forense, o por los hallazgos clínicos.</p><p>De las 972 mujeres, 5 fallecieron en el embarazo o en el periodo postparto, lo que supone una incidencia del 0.51%. Cuatro de estas mujeres tenían una duración de la diabetes superior s 20 años, 2 de las muertes se produjeron por hipoglucemia y una por cetoacidosis. Las otras dos pacientes fallecieron por sobredosis accidental de anestesia epidural e infarto cerebral, respectivamente.</p><p>La mortalidad materna en Finlandia durante los años ochenta fue de 4.7 muertes por 100.000 nacimientos. Basado en estos datos y en los del presente estudio, la mortalidad de madres con diabetes tipo 1 ha sido 109 veces mayor que la de la población general.</p><p>El estricto control metabólico de la diabetes durante la gestación, que es un requisito muy importante para el normal desarrollo de los fetos de mujeres con diabetes, puede exponer a las madres a un mayor riesgo de hipoglucemia. En el caso de este estudio, los dos fallecimientos por hipoglucemia tuvieron lugar en la primera mitad del embarazo cuando, particularmente, los episodios de hipoglucemia nocturna son más frecuentes. Sin embargo, estas muertes podrían haber sido teóricamente evitables, y consideran los autores que los cuidados de la paciente durante el primer trimestre del embarazo debe centrarse en la hipoglucemia.</p><p>Fuente: Diabetesjuvenil</p>"

var latermaisnhgaia="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>LA TRANSMISIÓN DE ANTICUERPOS MATERNA PROPICIA LA DIABETES TIPO1</u></font></p>"
var latermaisnhgaib="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 3 de Abril de 2002.</p><p>De acuerdo con un equipo estadounidense que realizóun estudio murino que se publica este mes en -Nature Medicine-, la transmisión de anticuerpos por vía materna parece influir en la aparición de diabetes de tipo 1 en una descendencia genéticamente predispuesta. Los autores descubrieron cómo cuando las madres no transmiten inmunoglobulinas reactivas a las células beta toda su prole se mantiene sana.</p><p>La transmisión de anticuerpos por vía materna puede ser clave para el desarrollo de diabetes de tipo 1 en la descendencia con predisposición genética. Hasta ahora se conocía que la presencia de anticuerpos reactivos a los islotes pancreáticos era el principal predictor de la progresión de la diabetes tipo 1 tanto en humanos como en ratones diabéticos no obesos --NOD, en sus siglas en inglés--. Sin embargo, se desconocía su papel patogénico en la diabetes autoinmune.</p><p>Con el objetivo de verificar que estos anticuerpos son transmitidos por vía materna, un equipo mixto de las universidades de Pensilvania, en Filadelfia, y de Colorado, en Denver, ha probado en ratones la influencia de la transmisión de estos anticuerpos en la posterior aparición de diabetes mellitus. Para ello, diseñaron tres estrategias complementarias formadas por madres con características distintas que gestaron ratones genéticamente predispuestos a desarrollar diabetes.</p><p>-Por un lado, utilizamos madres NOD que carecían de células beta, de forma que eliminábamos la transmisión de las immunoglobulinas maternas-, explica uno de los autores del trabajo, Ali Naji, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania. Por otro lado, se utilizaron madres NOD con las inmunoglobulinas manipuladas de forma que se excluyeron las características autorreactivas de las células beta maternas.</p><p>Finalmente, tal y como explican los autores, también se implantaron embriones NOD en madres pseudopreñadas de una cepa no autoinmune.</p><p>De acuerdo con los resultados obtenidos, toda la descendencia NOD gestada por los tres grupos de madres estaba especialmente protegida frente al desarrollo de la diabetes. Estos hallazgos parecen demostrar, ha confirmado Naji, que la transmisión materna de anticuerpos es un parámetro ambiental clave que influye en la ontogenia de destrucción de las células beta pancreáticas en los ratones NOD.</p><p>Los investigadores señalan la importancia del hallazgo para determinar si la transmisión de anticuerpos maternos en humanos afectaría a la progresión de la diabetes en una descendencia susceptible.</p><p>Redacción: Lila Miranda</p><p>Fuente: Nature Medicine 2002  8-4-  399-402.</font></p>"

var laboasjbbauhgaa="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>LA BOMBA DE INSULINA ES SEGURA EN LOS NIÑOS CON DIABETES TIPO 1</u></font></p>"
var laboasjbbauhgab="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 7 de Mayo de 2002.</p><p>Un estudio piloto de la Universidad de Duke ha demostrado la seguridad del tratamiento de las bombas de insulina entre los niños pequeños con diabetes tipo 1. Los datos presentados durante el Congreso de la Academia Americana de Pediatría, que se celebra en Baltimore, indican que su utilización, supervisada por los padres o cuidadores, logra un control de la enfermedad y reduce el riesgo de episodios de hipoglucemia severa.</p><p>Los niños pequeños con diabetes tipo 1 pueden recibir con seguridad el tratamiento con la bomba de insulina externa en vez de las múltiples inyecciones diarias de insulina, según los resultados de una investigación de la Universidad de Duke presentada durante el Congreso de la Academia de Pediatría Americana, que se está celebrando en Baltimore, Estados Unidos. Sin embargo, los expertos subrayan la importancia de seguir investigando antes de recomendar el uso habitual de esta terapia entre la población infantil.</p><p>Las bombas de insulina permiten la infusión programada de insulina en el organismo a través de un catéter. Se han utilizado de forma esporádica en adultos y adolescentes, como alternativa a las inyecciones, pero casi nunca se habían empleado en población pediátrica, en donde se suelen aplicar de dos a cuatro inyecciones de insulina al día. No obstante, en ocasiones este tratamiento es incapaz de estabilizar la glucosa y los niños se encuentran en una situación de alto riesgo de hipoglicemia, que puede provocar anomalías de aprendizaje y de comportamiento.</p><p>-Debido a que entre la población infantil es muy difícil controlar la ingesta alimentaria y la actividad física, resulta complicado administrar las dosis de insulina más adecuadas-, ha asegurado Michael Freemark, director de la División de Endocrinología Pediátrica y Diabetes de la Universidad de Duke. Según el experto, los niños tienen a menudo problemas para dar a conocer los síntomas de la hipoglucemia. -Todos estos factores condicionan el manejo del niño diabético y los convierten en un grupo de riesgo para la hipoglucemia severa-, ha explicado el coordinador de la investigación.</p><p>El uso de las bombas de insulina entre la población infantil sigue siendo un aspecto muy controvertido. El profesor Freemark ha comentado que algunos expertos sugieren que su uso no es recomendable entre los niños debido a que el propio desconocimiento que tienen de la enfermedad y de la máquina les imposibilita para utilizar la bomba de insulina. -Nosotros sugerimos que la supervisión del sistema debe correr a cargo de los padres o los cuidadores-.</p><p>El trabajo presentado ayer en el Congreso de la Academia Americana de Pediatría ha analizado a nueve niños con edades comprendidas entre los 20 y los 58 meses de edad que habían desarrollado diabetes tipo 1 entre los 10 y 40 meses. Una vez establecido el diagnóstico, los niños fueron tratados con inyecciones de insulina durante seis meses para establecer las líneas bases de actuación antes de iniciar el tratramiento con las bombas de insulina. -Las familias -ha añadido- también recibieron información sobre la diabetes, asesoramiento y entrenamiento acerca de la enfermedad y del uso de la bomba de insulina-. Los niños fueron tratados durante 19 meses.</p><p>El beneficio del uso de la bomba de insulina se evaluó midiendo los niveles de hemoglobina A1c, la frecuencia y severidad de las complicaciones de la diabetes y la satisfacción de los padres. -La terapia logró disminuir los niveles de A1c en todos los pacientes, con una media de reducción del 7,9 por ciento-.</p><p>En su opinión, la mejora en las concentraciones de glucosa y la reducción en el número de episodios de hipoglicemia severa indicaba que el control de la diabetes en estos niños se podía establecer de una forma segura sin incrementar el riesgo de coma. -Esto es especialmente importante en los niños pequeños-.</p><p>Fuente: DM</font></p>"

var sruhashhaha="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>ESTUDIO: EFECTOS DE LA INSULINA EN PARIENTES DE PERSONAS CON DIABETES TIPO 1 Y ALTO RIESGO DE DESARROLLAR LA ENFERMEDAD</u></font></p>"
var sruhashhahb="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 13 de Junio de 2002.</p><p>La diabetes tipo 1 ocurre en personas que tienen una predisposición genéticamente condicionada, y su desarrollo está motivado por un proceso inmunológico destructivo de las células beta del páncreas, productoras de insulina. La aparición abierta de la enfermedad se produce cuando la destrucción a afectado a la mayoría de la masa celular, lo que supone el estadio final de un proceso de pérdida progresiva de la capacidad de síntesis de insulina por parte del páncreas del paciente.</p><p>Durante este proceso de destrucción, se han intentado ensayar sistemas que detengan el ataque inmunológico. En modelos de animales de experimentación, la administración de insulina previene el desarrollo de la diabetes. Algunos estudios en humanos sugieren que la terapia con insulina retrasa el desarrollo de la enfermedad.</p><p>Ciertos estudios concluyen que la insulina puede estar actuando metabólicamente, induciendo una parada de la actividad de la célula beta. Algo así como si la célula beta en esa situación se encontrase en reposo. Esos estudios han sido tan convincentes para algunos médicos que han comenzado a utilizar la insulina en personas que tienen un elevado riesgo de desarrollar la enfermedad.</p><p>Según información de -Diabetes Juvenil-, el Grupo de Estudio para la Prevención de la Diabetes tipo 1, de la Asociación Americana de Diabetes, ha llevado a cabo un estudio con parientes de primer y segundo grado de enfermos con diabetes tipo 1. Estas personas tienen un riesgo entre 10 y 20 veces superior al de la población general de desarrollar la enfermedad.. El estudio pretendía determinar si la administración de insulina a parientes seleccionados de los enfermos podría prevenir o retrasar el potencial desarrollo de la diabetes.</p><p>En el estudio se incluyeron inicialmente 84.228 parientes de primer o segundo grado de enfermos con diabetes. Tras analizar los niveles de anticuerpos, su perfil genético y inmunológico, se seleccionaron 372 personas en las que se estimó que tenían un riesgo de un 50 por ciento de desarrollar una diabetes tipo 1 en los siguientes cinco años. De ellos, 339 formaron parte activa del estudio: 169 fueron asignados al grupo de intervención y 170 al grupo control.</p><p>Los parientes de los enfermos que fueron incluidos en el grupo de intervención recibieron  dosis de insulina lenta a razón de 0.25 unidades por kilo de peso y día, suministrada en una dosis cada 12 horas. Los parientes incluidos en el grupo control no recibieron tratamiento alguno.</p><p>Transcurridos 3.7 años de seguimiento metabólico, se pudo observar que 69 personas del grupo de intervención y 70 del grupo control, desarrollaron la diabetes. La tasa anual de progresión de la enfermedad fue del 15.5 por ciento en el grupo de intervención y 14.6 por ciento en el grupo control. La incidencia acumulada de diabetes fue similar en ambos grupos.</p><p>De acuerdo a los resultados, los autores concluyen que la administración de insulina a las dosis utilizadas en este estudio no previenen el desarrollo de la diabetes tipo 1 en personas de alto riesgo para desarrollarla.</p><p>Redacción: Lila Miranda</p><p>Mas información: -Effects of insulin in relatives of patients with type 1 diabetes mellitus- 2002 Diabetes Prevention Trial-Type 1 Diabetes Study Group. N. Engl. J. Med. 346: 1685-1691</font></p>"

var aihshaja="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>IDENTIFICAN GEN RELACIONADO CON LA DIABETES TIPO 1</u></font></p>"
var aihshajb="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 1 de Julio de 2002.</p><p>Investigadores estadounidenses de la Universidad de Washington identificaron un gen que desempeña una función importante en ratas con diabetes, y se encuentra igualmente presente, en forma casi idéntica, en los seres humanos, según un informe publicado en la última edición de la revista -Genome Research-.</p><p>Estudios posteriores de este gen pueden ayudar a esclarecer los hasta ahora poco entendido procesos del timo, una parte vital del sistema inmune del organismo, que a veces ataca a las células productoras de insulina derivando en diabetes del tipo 1.</p><p>Según los investigadores, el gen parece ser absolutamente necesario para el desarrollo de la diabetes en un modelo de rata, llamado BB, que se considera el mejor para estudiar la diabetes humana del tipo 1.</p><p>En el presente estudio, los investigadores realizaron clonaciones de posición en ratas bb para identificar al nuevo gen, denominado Ian5, con una mutación que resulta en el borrado de una proteína que se encuentra, entre otros lugares, en el timo cerebral.</p><p>En el organismo, tanto de seres humanos como de ratas, la médula ósea produce glóbulos blancos, como las células T, que abandonan la médula y viajan hasta el timo para su filtrado y procesado. El timo filtra y rechaza las células T que podría perjudicar al organismo.</p><p>En un proceso que no se termina de conocer bien todavía, un timo sano incuba células T que se distribuirán después por el organismo para combatir las infecciones. En la diabetes del tipo 1, las células T que salen del timo cometen el -error- de dirigirse al páncreas como si las células productoras de insulina -isletas-- que produce este órgano fueran productoras de infecciones.</p><p>Al producirse esta destrucción de las isletas, el organismo necesita entonces la insulina de otra fuente y ahí se desencadena la diabetes del tipo 1.</p><p>Fuente: EP</font></p>"


