var sibnroanaoaksa="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>SÍNDROME DE LA SUPER MUJER, PREDISPONE A LA BULIMIA Y ANOREXIA</u></font></p>"
var sibnroanaoaksb="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 3 de Abril de 2002.</p><p>Ciudad de México.- Estudios realizados en los últimos años han demostrado que ciertos trastornos de la conducta alimenticia como la anorexia y la bulimia pueden ser provocados por el ambiente psicológico y la dinámica familiar, dio a conocer Juan Manuel Mancilla Díaz, profesor de la Facultad de Estudios Superiores FES de Iztacala, en un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM.</p><p>Para el investigador, la mujer es más sensible a la presión social que significa el síndrome de la súper mujer, es decir, ser buena ama de casa, buena esposa, buena madre, trabajadora o estudiante, y, que para tener éxito en todas esas esferas, debe mantenerse esbelta para ser aceptada.</p><p>Estos trastornos pueden ser hereditarios, no en términos genéticos, sino en cuanto al contexto en que se desarrolla un individuo, porque las madres también sufrieron el trastorno, puntualizó el especialista.</p><p>Agregó que hasta hace algunos años esa relación no se había detectado, pero en México ya se ha diagnosticado una segunda generación de personas con algún problema alimentario.</p><p>Mancilla informó que los estudios realizados en la zona norte de esta ciudad, que si bien no son representativos, han permitido detectar entre cinco y ocho por ciento de la incidencia de estos trastornos.</p><p>El estudio que hemos realizado abarca sectores de alto riesgo, como las bailarinas, a quienes se les exige tener un cuerpo esbelto.</p><p>El también responsable del Laboratorio de Trastornos Alimentarios explicó que en la literatura internacional refieren como factor de riesgo asociado a los trastornos de la conducta alimentaria el hecho de ser mujer que se deja influenciar o impactar por la cultura de la esbeltez.</p><p>Otro factor de riesgo asociado a esos trastornos alimentarios, dijo, es la edad, el miedo a la madurez, el cual empieza a desarrollarse en la adolescencia.</p><p>Fuente: Fuerza Informativa Azteca</font></p>"

var jajajasaasa="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>NUEVO MÉTODO DE TRATAMIENTO PARA ANOREXIA Y BULIMIA</u></font></p>"
var jajajasaasb="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 25 de Julio de 2002.</p><p>Hasta ahora, los tratamientos para los desórdenes alimentarios tienen una eficacia muy débil. Investigadores del Instituto Karolinska, en Suecia, describen y evalúan en la revista -Proceedings- un nuevo tratamiento, mediante un ensayo control randomizado.</p><p>Bergh y su equipo seleccionaron un grupo compuesto de diecinueve pacientes con anorexia y trece con bulimia nerviosa, para ser enseñados a comer y reconocer la saciedad, utilizando un soporte informático. Después de comer, los pacientes descansaban en una habitación cálida, limitando su actividad física. Los pacientes del grupo control no recibieron tratamiento.</p><p>Los investigadores consideraban la remisión de la enfermedad cuando los pacientes lograban un peso corporal normal en el caso de la anorexia, cese de los atracones y vómitos provocados en el caso de la bulimia, y valores normales en el perfil siquiátrico, pruebas de laboratorio, comportamiento alimentario y reanudación de la actividad social.</p><p>De acuerdo con los resultados, los pacientes remitían después de una media de 14.4 meses de tratamiento, y solo un paciente lo hizo mientras esperaba recibir el tratamiento. Las recaídas eran consideradas por los autores, el principal problema en los pacientes en los que la enfermedad había remitido después de haber recibido tratamiento.</p><p>Bergh y colaboradores publican los resultados de un total de 168 pacientes que entraron en su programa de tratamiento, con un índice de remisión del 75 por ciento, y un tiempo estimado para la remisión de la enfermedad de 14.7 meses. Según estos mismos resultados, el siete por ciento de los pacientes fueron tratados por recaídas después de la remisión, pero el 93 por ciento no recaía durante los doce meses siguientes a la conclusión del tratamiento.</p><p>Debido a que el riesgo de recaídas es máximo durante el primer año después de la remisión, los autores demuestran que éste método es capaz de conseguir la recuperación de la mayoría de los pacientes tratados.</p><p>Fuente: Proceedings 2002  99, 9486-91</font></p>"


