
var sduoreobbrua="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>INVESTIGADORES DETECTAN ANOMALÍAS EN LOS CEREBROS DE PACIENTES CON AUTISMO</u></font></p>"
var sduoreobbrub="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 11 de Febrero de 2002.</p><p>Investigadores estadounidenses identificaron diferencias de estructura en los cerebros de personas con autismo, que pueden explicar el comportamiento antisocial y no comunicativo de quienes padecen esta enfermedad.</p><p>Empleando imágenes computerizadas, los investigadores observaron anomalías minicolumnares en los lóbulos frontal y temporal de los pacientes autistas. El estudio se publica en la última edición de la revista -Neurology-.</p><p>El autismo es una afección del desarrollo en la infancia. Se caracteriza por alteraciones en las interacciones sociales y en la comunicación, además de patrones estereotipados de interés, actividades y comportamientos. En términos científicos, una minicolumna es una unidad básica organizativa de células cerebrales y ramas conectivas que permiten a la persona recibir información, procesarla y responder. Los cambios en el tamaño, la forma y la ubicación de la minicolumna pueden tener un efecto en la capacidad de procesamiento del cerebro.</p><p>Para el estudio, los científicos examinaron el tejido cerebral de nueva pacientes autistas y nueve controles, empleando mediciones del ancho de la columna, espacio periférico nervioso, distancia media interneuronal, compactado e índice de materia gris. Los exámenes revelaron que las minicolumnas celulares de los pacientes con autismo eran mucho más pequeñas de lo normal, si bien eran más en cantidad.</p><p>La evolución del cerebro ha mantenido el tamaño de las minicolumnas esencialmente constante mientras se aumenta el total de la superficie cortical, lo que en cerebros mayores ha resultado en más columnas por cerebro y, por ello, más unidades de procesamiento y más complejidad.</p><p>Esto coincidiría con una teoría existente que dice que las personas autistas sufren un estado crónico de desbordamiento y sus comportamientos anormales se destinan a disminuir dicho desbordamiento. La falta de inhibidores laterales, contenidos en la corteza, afectaría a la capacidad de los individuos de distinguir la información sensorial que reciben. Los autores del presente estudio aún no saben si la diferencia en el número y tamaño de las minicolumnas se puede atribuir a una mutación genética o a algún otro factor.</p><p>Fuente: Europa Press</font></p>"

var mmmnbxa="<p align='justify'><font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2' color='#993399'><u>NUEVO TRATAMIENTO PARA LAS ALTERACIONES DE LOS NIÑOS CON AUTISMO</u></font></p>"
var mmmnbxb="<font face='arial, helvetica, sans-serif' size='2'><p align='justify'>Entorno Médico, 31 de Julio de 2002.</p><p>Una nueva clase de medicamentos antipsicóticos ha sido eficaz y bien tolerada para el tratamiento de alteraciones graves asociadas con el autismo en niños de entre cinco y 17 años de edad. Los nuevos hallazgos, realizados por investigadores de la Universidad de Yale, se describen ahora en la última edición del -New England Journal of Medicine-.</p><p>Pese a que el nuevo estudio no intenta tratar los síntomas centrales del autismo, los nuevos hallazgos apuntan a que la risperidona puede resultar útil en el tratamiento de problemas de comportamiento graves que se asocian con el autismo en los niños. El autismo es una condición crónica que aparece en la primera infancia y se caracteriza por incapacidad para la relación social, retraso en el lenguaje y patrones limitados de comportamiento.</p><p>Pese a que la mayoría de las causas del autismo se desconocen, las evidencias suponen que se trata de anomalías en el desarrollo cerebral y estudios de gemelos y de familias indican que hay también un importante componente genético.</p><p>En el nuevo estudio se asignó a 101 niños autistas un tratamiento experimental con risperidona o con placebo. Se encontró que la risperidona era notablemente más eficaz que el placebo en la mejora del comportamiento. En total un 69 por ciento de los niños que fueron tratados con risperidona, mejoraron notablemente al final del estudio, en contraste con tan solo un 12 por ciento en el grupo que recibió placebo.</p><p>Fuente: EP</font></p>"


