INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es la neuropatía periférica?
La
neuropatía periférica es una enfermedad
de los nervios periféricos. Y los nervios periféricos
son todos excepto los del cerebro y la médula espinal.
Este padecimiento se presenta aproximadamente en el 30%
de las personas portadoras del VIH.
El dolor neuropático puede ser sólo una
molestia o puede llegar a causar incapacidad.
¿Qué
lo ocasiona?
Existen una serie de padecimientos que atacan la mielina
(capa que recubre los nervios), lo que ocasiona una mala
transmisión de los impulsos dolorosos al cerebro
y por tanto originar la neuropatía periférica.
La ruptura de las terminaciones nerviosas puede ser otra
de la causa de neuropatía periférica.
Como se comentó al principio, la neuropatía
periférica puede ser causada por la infección
del VIH, así como el uso de medicamentos específicos
para combatirla.
Se consideran factores de riesgo para presentar la neuropatía
periférica la diabetes, edad mayor a 50 años
y el consumo de alcohol.
La neuropatía periférica también
se asocia al uso de cocaína o anfetaminas y problemas
con la glándula tiroides.

SÍNTOMAS
La
neuropatía periférica generalmente se caracteriza
por una sensación de hormigueo, quemazón,
endurecimiento o adormecimiento de los pies, incluyendo
los dedos. También puede producir una sensación
de cosquilleo, dolor sin motivo o sensaciones que parecen
ser más intensas que las normales. La neuropatía
periférica puede presentarse en cualquier parte
del cuerpo, piernas brazos, tórax, etc. El dolor
puede variar de intensidad y puede llegar a causar incapacidad
para caminar o pararse.
DIAGNÓSTICO
Para el diagnóstico de la neuropatía periférica
no son necesarios los análisis de laboratorio.
Los signos y síntomas son suficientes. Aunque para
corroborarlo es posible que haya que hacer pruebas especiales
para determinar la causa. Estos análisis miden
la corriente eléctrica en los nervios y los músculos.
La cantidad o velocidad de estas señales eléctricas
varía de acuerdo al tipo de neuropatía periférica.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Para
el manejo de la neuropatía periférica se
recomienda eliminar todos posibles factores desencadenantes
y predisponentes. La neuropatía producida por medicamentos
generalmente desaparece en su totalidad si se suspende
el tratamiento en cuanto aparezcan los síntomas.
Sin embargo, esto puede demorar hasta 8 semanas. Si continúa
tomando esos medicamentos, el daño nervioso puede
hacerse permanente.
El
manejo médico de la neuropatía periférica
incluye una serie de medicamentos que si bien no la curan
pueden ayudar a controlar el dolor. Hasta el momento no
se ha aprobado ningún medicamento para reparar
el daño nervioso, aunque un anticonvulsivo ha mostrado
buenos resultados en estudios iniciales. Topiramate parece
ayudar en la restauración de los nervios dañados.
Se recomienda utilizar para los síntomas leves
analgésicos del tipo del Ibuprofeno, para los síntomas
moderados se puede recurrir a la amitriptilina o nortriptilina
(antidepresivos que aumentan la transmisión de
señales nerviosas en el cerebro). También
se puede aplicar un gel anestésico a base de lidocaina.
Para los síntomas graves se recurre a analgésicos
narcóticos como la codeína o la metadona.
Cuando la neuropatía es de origen diabético,
se recomienda además de controlar la glucosa un
manejo nutricional a base de Vitamina B: varios tipos
de vitamina B son efectivas en el tratamiento de la neuropatía
diabética. Parecen aumentar la función nerviosa,
Ácido alfa lipoico: Es posible que proteja los
nervios de inflamación y ácido gama linoléico:
se encuentra en el aceite "noche de prímula",
ha revertido daño nervioso en algunos diabéticos.
Recomendaciones
generales: Algunas cosas muy simples pueden reducir el
dolor de la neuropatía periférica como el
usar zapatos holgados, no caminar demasiado, evitar el
permanecer de pie por tiempo prolongado y sumergir los
píes en agua helada.
Dr.
Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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