INFORMACIÓN
GENERAL
(Ver espina bifida)
¿Qué
es el mielomeningocele?
El
mielomeningocele es una malformación congénita
(defecto del nacimiento) del sistema nervioso, en el cual
hay una alteración en la formación de la
columna vertebral observándose una falla en el
cierre de los cuerpos vertebrales lo que ocasiona que
la médula espinal y las membranas (meninges) que
la recubren protruyan por la espalda del niño.
Aparece con una incidencia de aproximadamente 1 de cada
1,000 nacidos vivos.
¿Qué
lo ocasiona?
Aunque
la causa final que origina esta malformación es
desconocida hay indicios de que muchos factores, como
las radiaciones, ciertos fármacos, productos químicos
y determinantes genéticos, pueden, desde el momento
de la concepción, influir negativamente en el desarrollo
normal del sistema nervioso. Se ha manejado que la deficiencia
de ácido fólico juega un papel importante
en los defectos del conducto neural, como el mielomeningocele.
Este trastorno parece presentarse con mayor frecuencia
en familias; si un niño nace con mielomeningocele,
el siguiente hijo de esa familia corre un riesgo más
alto que el resto de la población en general de
presentar dicha condición.
Hay
teorías que hablan de una causa viral debido a
que la incidencia del defecto es mayor en los niños
que nacen en los primeros meses de invierno.

SÍNTOMAS
Las
manifestaciones clínicas dependen de la localización
de la malformación. Se puede observar una tumoración
de tamaño variable no traslúcida cuando
se le coloca una luz desde la parte posterior de la bolsa,
la cual puede localizarse a diferentes alturas de la columna
vertebral.
A
veces ligeramente plana, o prominente, cubierta con piel
sana, o sin ella. También dependiendo de la ubicación
los niños pueden presentar incontinencia vesical
e intestinal, anestesia de la región del periné,
parálisis de las piernas, falta de sensación
al tacto y al dolor, déficit neurológico,
o hidrocefalia (aumento del tamaño de los ventrículos
cerebrales).
Los indicios de una espina bífida oculta son:
1.- Un mechón de pelo en el área sacra (parte
trasera de la pelvis).
2.- Hoyuelo en el sacro.
DIAGNÓSTICO
Para
el diagnóstico del mielomeningocele antes del nacimiento
se practica un estudio triple de sangre durante el primer
trimestre del embarazo.
Este examen detecta espina bífida, Síndrome
de Down y otras enfermedades congénitas en el bebé.
El 85% de las mujeres que tienen un feto con espina bífida
muestran fetoproteína alfa sérica elevada
(una de las tres proteínas que se miden en este
examen de sangre). Este examen tiene una alta tasa de
falso positivo, entonces, en caso de que sea positivo
se necesita de otro examen para confirmar el diagnóstico.
Para tal fin se realiza un ultrasonido prenatal, el cual
es generalmente una prueba confiable para espina bífida.
Ocasionalmente se realiza amniocentesis (examen del líquido
amniótico).
Después del nacimiento: Radiografía de la
columna que pueden revelar el alcance y localización
exactos del defecto. Ultrasonido de la columna que
puede revelar anomalías de la columna o espina.
Tomografía computarizada de la columna o IRM de
la columna, las cuales determinan la localización
y
el alcance del defecto.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Se
ha demostrado que si se administran suplementos con ácido
fólico (0.4mg diarios las mujeres que quieren embarazarse
y 1 mg las que están gestando) en períodos
previos e inmediatamente posteriores a la concepción,
se ve reducido el riesgo de presentar defectos en la formación
del cierre de la columna vertebral. Para que este tratamiento
tenga eficacia la administración debe iniciarse
antes de la concepción y prolongarse hasta al menos
la semana 12 de gestación.
La terapéutica a seguir es la reparación
quirúrgica. Si es necesario también se colocará
un dispositivo de derivación del líquido
cefalorraquídeo como tratamiento de la hidrocefalia
(colocación de una válvula en el sistema
nervioso central).
Periódicamente deben realizarse estudios de orina
y de imágenes para controlar el funcionamiento
y poder tratar posibles complicaciones. Para el tratamiento
de la incontinencia intestinal se hace una "educación
intestinal", mediante la cual se logra que el paciente
regule los horarios para defecar.
El pronóstico de los niños con mielomeningocele
es que tengan inteligencia normal, pero con trastornos
del aprendizaje y crisis convulsivas. Como el mielomeningocele
supone una discapacidad crónica, el seguimiento
de estos niños debe ser de por vida.
Dr.
Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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