INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es la
lepra?
La
lepra es una enfermedad infecciosa crónica. Este
padecimiento es endémico en ciertas zonas geográficas
como en Asia tropical y subtropical, África, Centroamérica
y América del Sur en las regiones del Pacífico
y el sur de E.U.A.
Las lesiones incluyen los tejidos más fríos
del organismo como los nervios superficiales, piel, faringe,
laringe, nariz, ojos y testículos. El inicio de
la enfermedad es insidioso.
En casos no tratados, la deformación por infiltración
de la piel y afección de los nervios puede ser
extrema. Así también, 10 a 20 años
es mortal
¿Qué la provoca?
La
lepra es causada por un bacilo acidoresistente, Mycobacterium
leprae.
No se conoce la forma de transmisión, pero es probable
que se contraiga durante la niñez y después
de una exposición prolongada. El contagio en los
adultos es muy raro y puede ser por tatuajes.
Cabe
mencionar que la lepra desde el punto de vista clínico
y de laboratorio se divide en lepra lepromatosa y lepra
tuberculosa o tuberculoide.
SÍNTOMAS
Las
lesiones cutáneas pueden presentarse como máculas
anestésicas, pálidas de 1 a 10 cms de diámetro;
nódulos infiltrados discretos eritematosos de 1
a 5 cms de diámetro, o una infiltración
cutánea difusa. En cuanto a las alteraciones neurológicas,
el padecimiento se puede manifestar con un infiltrado
y engrosamiento de los mismos con la resultante anestesia,
neuritis, parestesia, úlceras tróficas,
reabsorción ósea y acortamiento de los miembros.
Lepra
lepromatosa: En este tipo de lepra la evolución
es progresiva y maligna. Caracterizándose por lesiones
cutáneas nodulares; invasión lenta simétrica
de los nervios; abundantes bacilos acidoresistentes en
las lesiones cutáneas y prueba cutánea de
lepromina negativa. El paciente tiene problemas de inmunidad
celular.
En este padecimiento es común la tuberculosis pulmonar
intercurrente, tal vez por la deficiencia inmunología
celular. En la afección de larga duración
puede haber amiloidosis.
Lepra
tuberculoide: La evolución es lenta y benigna y
no progresiva, con lesiones cutáneas maculares,
afección asimétrica grave de los nervios,
de inicio repentino, con pocos bacilos en las lesiones
y pruebas cutáneas de lepromina positiva. Con frecuencia
hay casos intermedios ("limite").
También se puede presentar afección ocular,
(queratitis e iridociclitis), úlceras nasales,
epitaxis, anemia y linfadenopatía.
DIAGNÓSTICO
El
diagnóstico por laboratorio se establece al demostrar
la presencia de bacilos acidoresistentes en el raspado
de fisuras cutáneas o del tabique nasal en frotis.
La biopsia cutánea o de los nervios afectados engrosados,
también proporciona un cuadro histológico
típico.
El
Myobacterium leprae no se ha podido desarrollar en medios
de cultivo, pero se multiplica en las patas de ratones
y en armadillos, inyectados experimentalmente.
TRATAMIENTO
Y RECOMENDACIONES
Se
administra por vía oral Dapsona (DDS) 50 a 100
mg/día. La posibilidad de resistencia a DDS se
reduce si se administra simultáneamente rifampicina
10 mg por Kg por día. Si hay fiebre, granulocitopenia
o ictericia, se interrumpe la DDS y se administra Clofazimina
1 a 4 mg por Kg por día bucales.
La talidomida es útil para el tratamiento del eritema
nudoso de la lepra (ENL en mujeres embarazadas y se administra
de 100 a 400 mg/día. Los corticosteroides también
son útiles.
La atención quirúrgica a las extremidades
puede evitar deformidades.
Cabe recordar que los fármacos se administrarán
con precaución y en dosis lentamente crecientes
y suprimirse cuando originan una reacción llamada
"reacción de la lepra" con fiebre, anemia
progresiva con leucopenia o sin ella; síntomas
gastrointestinales graves, dermatitis alérgica,
hepatitis, trastornos mentales o eritema nudoso.
Los tratamientos por lo general se prolongan por años,
ya que al suprimirlo es posible que se presente un recrudecimiento