INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es el labio leporino?
El
labio leporino es un defecto congénito de las estructuras
que forman la boca. Es una hendidura o separación
en el labio y es el resultado de que los dos lados del
labio superior no crecieron a la vez.
El labio leporino y el paladar hendido pueden presentarse
simultáneamente pero también pueden ocurrir
por separado. La apertura en el labio o el paladar puede
ser unilateral o bilateral. ( ver paladar hendido).
¿Qué
lo ocasiona?
El
labio leporino se presenta sobre todo en familias con
un historial de esta anormalidad en alguno de los padres,
en otro niño o un pariente inmediato. Pero también
puede presentar en familias sin los antecedentes ya mencionados.
Se cree que hay factores ambientales que reaccionan con
ciertos genes específicos e interfieren con el
proceso normal del desarrollo del labio.
Algunos autores refieren como causantes de labio leporino
a algunos fármacos, drogas, productos químicos,
plomo, deficiencias de vitaminas.
Es
uno de los defectos congénitos más comunes.
Afecta a uno de cada 700-750 recién nacidos. El
25% de estos niños padecen de paladar hendido,
25% de labio leporino y el 50% de ambos.
SINTOMATOLOGIA
Y SIGNOLOGÍA
Durante el desarrollo fetal la boca se forma durante los
primeros tres meses del embarazo. Durante este tiempo,
las partes del paladar superior y el labio superior normalmente
se unen. Cuando la unión no se completa es cuando
se presenta en el niño el labio leporino, paladar
hendido o ambos.
La signología es por demás obvia, y se detecta
inmediatamente al nacimiento.
DIAGNÓSTICO
Como
ya se mencionó anteriormente el diagnóstico
es inmediato. Ya que los signos son visibles a primera
vista. En algunos lugares se les reconoce como cuchos.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
CIRUGÍA:
El tratamiento es quirúrgico y se recomienda que
sea a edad temprana de preferencia antes de que el niño
cumpla tres meses de edad. Estas operaciones se realizarán
dependiendo del peso, la salud general del niño
y la severidad de la hendidura. Además, dependido
de la severidad puede realizarse por etapas o en una sola
intervención.
Posteriormente, cuando el niño tiene más
edad se puede practicar cirugía estética
para corregir algunos defectos del labio, la nariz, las
encías, y/o el paladar.
ALIMENTACIÓN:
Los bebés con labio leporino pueden tener problemas
serios para la lactancia ya sea materna o artificial.
Por lo que se han diseñado aparatos especiales
que permiten a estos niños mamar de sus madres
o de un biberón.
Hay que tener presente que estos pequeños ingieren
mucho aire, y es necesario ayudarles a eliminar los gases
con frecuencia. Alimentar a un bebé con labio leporino
requiere de mucho tiempo al principio, pero en cuanto
se tiene práctica es más fácil.
PROBLEMAS
SECUNDARIOS: Los niños con labio leporino/paladar
hendido suelen padecer de más infecciones del oído,
debidas al desarrollo incompleto del paladar y de los
músculos palatinos, que son necesarios para abrir
las trompas de Eustaquio, las cuales se encuentran a cada
lado de la garganta y conducen al oído medio.
Los
niños con labio leporino deben estar bajo supervisión
constante de un especialista en garganta, nariz y oído
(otorrinolaringólogo), para evitar daños
permanentes al oído debido a infecciones crónicas.
HABLA
Y LEGUAJE: La pérdida de la audición puede
ocasionar problemas de aprendizaje en cuanto al desarrollo
del habla. El niño con paladar hendido debe examinarse
a temprana edad para practicarle cirugía reconstructiva.
La
voz de estos bebés tiene un acento nasal pero después
de la cirugía puede someterse a una terapia para
el desarrollo del lenguaje.
ODONTOLOGÍA:
Es necesario que los niños con labio leporino y/o
paladar hendido reciban tratamiento odontológico
lo más pronto posible para asegurarse que las mandíbulas
del niño son de la forma y tamaño correcto,
corregir la posición de cada diente, y mantener
una buena higiene oral-dental.
PSICOLOGÍA:
Acoplarse a las necesidades de un niño con estos
problemas orales suele ser muy difícil para cualquier
familia. La ayuda de un psicólogo y de grupos de
apoyo (asociaciones de afectados) puede ser muy valiosa
para que la familia como grupo dialogue, discuta entre
ellos la situación y ventile sus sentimientos y
temores.
PRONÓSTICO
El niño con labio leporino y/o paladar hendido
puede albergar la seguridad de que llegará a hablar,
a actuar y a tener un aspecto como todos los demás
niños.
Aunque
el tratamiento lleva unos cuantos años, vale la
pena la espera si se considera el beneficio que puede
alcanzarse.
GRUPO
MEDICO: Un grupo de especialistas con experiencia en el
tratamiento de estos niños es esencial, trabajando
en conjunto para diseñar el mejor programa de cirugía
y tratamiento para cada defecto en particular.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736