La
HTA (hipertensión arterial) es el aumento de la
TA (tensión arterial) a 140/90 mm Hg o más.
En si la hipertensión es el hecho de que la sangre
adquiera una presión mayor a la normal o a la deseada
para mantener la salud.
¿Qué
la ocasiona?
Se
desconoce el mecanismo de la hipertensión arterial
“esencial", "Primaria" o "idiopática".
Existen otros tipos de hipertensiones, en las que se puede
identificar claramente su causa desencadenante y reciben
el nombre de Hipertensiones secundarias. Así algunas
enfermedades renales se acompañan de hipertensión
(hipertensión renal); el exceso de función
de algunas glándulas endocrinas originan elevación
de la tensión arterial por aumento de la producción
de mineralcorticoides (hiperaldosteronismo) o catecolaminas
(feocromocitoma).
En
la hipertensión esencial no se han descrito todavía
sus causas específicas, aunque se ha relacionado
con una serie de factores que suelen estar presentes en
la mayoría de estos pacientes. De ahí que
haya que separar, aquellos relacionados con la herencia,
sexo, edad y raza, que son poco modificables, de aquellos
otros que se podrían cambiar al variar los hábitos,
ambiente, y costumbre de las personas, como: la obesidad,
la sensibilidad al sodio, el consumo excesivo de alcohol,
el uso de anticonceptivos orales y un estilo de vida sedentario.
A continuación hablaremos de algunos factores no
modificables y modificables que predisponen a padecer
HTA:
NO MODIFICABLES.
I HERENCIA: De padres a hijos
se trasmite una tendencia o predisposición a desarrollar
cifras elevadas de tensión arterial. Se desconoce
su mecanismo exacto, pero la experiencia acumulada demuestra
que cuando una persona tiene un progenitor(o ambos) hipertenso/s,
las posibilidades de desarrollar hipertensión son
el doble que las de otras personas con ambos padres normo
tensos.
II SEXO: En cuanto al sexo,
son los hombres quienes tienen más predisposición
a desarrollar hipertensión arterial y sólo
las mujeres presentan esta tendencia hasta que llegan
a la menopausia, a partir de aquí la frecuencia
es igual en ambos sexos.
III EDAD: La edad es otro
factor no modificable, que va a influir sobre las cifras
de presión arterial, de manera que tanto la presión
arterial sistólica o máxima como la diastólica
o mínima aumentan con la edad y lógicamente
se encuentra un mayor número de hipertensos en
los grupos de más edad. Los hombres tienen más
predisposición a desarrollar hipertensión
arterial que las mujeres hasta que éstas llegan
a la edad de la menopausia, a partir de la cual la frecuencia
en ambos sexos es igualada.
En los países industrializados la frecuencia de
hipertensos entre la población mayor de 65 años
es de casi el 60%.
IV RAZA: Con relación
a la raza, es más frecuente la HTA en las personas
de color negro, quienes tienen el doble de posibilidades
de desarrollar hipertensión a diferencia de los
de raza blanca, además de tener un peor pronóstico.
MODIFICABLES
SOBREPESO: Es indiscutible
que en la gran mayoría de los casos, el nivel de
presión arterial e incluso la hipertensión
arterial es el resultado del estilo de vida de una persona.
La relación que existe entre peso y presiones arteriales,
y entre sobrepeso e hipertensión, se conoce desde
hace muchos años, y la reducción del sobrepeso
se utiliza en el tratamiento de la misma. Un individuo
con sobrepeso está más expuesto a tener
presión arterial alta que un individuo con peso
normal. A medida que se aumenta de peso se eleva la tensión
arterial y esto es mucho más evidente en los menores
de 40 años y en las mujeres.

SÍNTOMAS
La
mayoría de los pacientes no tienen síntomas
y eso no quiere decir que no sea peligrosa. Un hecho muy
importante es que se puede tener la presión arterial
alta y no saberlo por eso se le llama "la muerte
silenciosa".
Gran parte de las muertes que se producen cada año
son consecuencia directa de la hipertensión o de
sus complicaciones sobre el sistema cardiovascular o el
riñón.
Los síntomas que caracterizan a al HTA aguda son
la ansiedad, el mareo, fatiga y dolor de cabeza. Si la
presión arterial es grave los síntomas que
pueden presentarse son confusión, náuseas,
vómitos, dolor de pecho, distorsión de la
visión (visión borrosa o visión de
luces), zumbidos en los oídos, hemorragia nasal,
sudor excesivo, adormecimiento de mitad del cuerpo, mareos
al levantarse o al cambiar de posición y respiración
entrecortada.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la hipertensión se lleva
a cabo con el uso de un aparato que la mide en una columna
de mercurio, o con dispositivos digitales. La lectura
se expresa en mm HG. Las cifras normales y aquellas que
representan patología son las siguientes:
Presión de diástole por debajo de 85 mm
HG Normal.
Presión de diástole de 85 a 89 Normal alta.
Presión de diástole de 90 a 104 Hipertensión
leve.
Presión de diástole 105 a 114 Hipertensión
moderada.
Presión de diástole por encima de 114 Hipertensión
grave
La anterior clasificación es a groso modo ya que
la presión normal cambia de acuerdo a la edad.
Presión de sístole por debajo de 140 Normal.
Presión de sístole de 140 a 159 En el límite
de Hipertensión.
Presión de sístole por encima de 160 Hipertensión
de sístole.
Para
complementar el diagnóstico hay que llevar a efecto
examen físico y análisis de cambios en la
retina que indican hipertensión, análisis
de sangre (que indiquen el funcionamiento de las glándulas
tiroides y adrenales) y orina, electrocardiograma, y rayos
X del tórax, lo anterior para saber si la hipertensión
es del tipo esencial o secundaria.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Independientemente
del estado de salud que se tenga, la presión arterial
de cualquier persona no es constante sino que sufre muchas
variaciones normales durante el día, aunque se
mida siempre en reposo.
Las cifras de presión arterial siguen un ritmo
a lo largo de 24 horas, que se reproduce de un día
a otro y se llama ritmo nictemeral de la presión
arterial, de manera que las cifras de presión son
más altas durante el día y se reducen durante
el sueño.
Las necesidades diarias de sal están alrededor
de medio gramo al día (media cucharadita), pero
en una dieta occidental normal se consume ocho veces dicha
cantidad, no sólo en sal de salero, sino también
en quesos, embutidos, condimentos, sopas de sobre, etc.
La sal excesiva en la dieta causa retención de
líquidos y aumento de TA. Para disminuir la TA,
el primer paso es disminuir el consumo de sal total (incluida
la contenida en el pan, los caldos concentrados, los alimentos
preparados, etc.) hasta una cantidad menor de una cucharadita
al día. El sodio no está sólo en
la sal, sino también en el glutamato monosódico,
la levadura, etc, por lo que hay que leer las etiquetas
de los productos envasados al hacer una dieta hiposódica
estricta.
Por otra parte, el exceso de peso contribuye a un mayor
trabajo cardíaco. La obesidad está asociada
a la HTA en gran medida, en parte debido a que los obesos
tienen un aumento de la insulina que a través de
un menor flujo de la circulación renal produce
una retención de sales (Sodio).
Una dieta baja en calorías (1200 cal) con escaso
aporte de grasas puede producir por cada 10 Kg de disminución
de peso una disminución de10 mm Hg.
En algunas personas basta disminuir de peso para controlar
la TA. Es recomendable en los hipertensos que disminuyan
o mejor abandonen el tabaco y las bebidas con cafeína,
ya que tiene un efecto de corta duración de aumentar
la TA, pero no existe evidencia clara de que su uso habitual
pueda contribuir a una HTA mantenida. Sin embargo, el
uso de tabaco puede acelerar el proceso de arteriosclerosis
en gente con HTA. Asimismo, el abuso habitual de alcohol
puede contribuir al desarrollo y mantenimiento de HTA.
Hay que tomar en cuenta que ciertos medicamentos aumentan
la resistencia vascular, entre ellos están los
Antiinflamatorios no esteroides, los Anticonceptivos,
los Simpaticomiméticos y los Esteroides.
Un programa de ejercicio aeróbico ayuda a fortalecer
el corazón, a bajar peso y a controlar la TA. No
se sabe el mecanismo exacto por el que ayuda a bajar la
TA. Se debe realizar un ejercicio adecuado a cada edad
y a cada persona, por ello la realización de media
hora de carrera suave 2 ó 3 días por semana
es suficiente para la mayor parte de las personas.
TRATAMIENTO
MEDICO: En general el tratamiento debe instaurarse cuando
la media de las presiones diastólicas durante tres
o cuatro meses sea igual o
superior a 100 mm Hg.
Si
es menor, para iniciar un tratamiento, debe haber otros
factores de riesgo a la vez, como puede ser una lesión
cardiaca (hipertrofia ventricular, insuficiencia renal,
etc) u otros factores de riesgo (diabetes, historia familiar
de enfermedad cardiovascular).
Debe
de intentarse mantener la tensión diastólica
inferior a 90 mm Hg, mediante un tratamiento que el paciente
tolere bien. Los diuréticos son frecuentemente
utilizados en el tratamiento de la HTA ya que, como eliminadores
de grasa ayudan a que la función cardiaca se optimice.
La hipertensión esencial, es decir, de causa desconocida,
no tiene curación y el paciente tendrá que
recibir tratamiento con dieta o con fármacos toda
su vida.
COMPLICACIONES
El mantener una TA alta durante un período de años
largo y no tratarla puede llevar a un gran número
de complicaciones. Algunas de las más importantes
son las complicaciones cardiacas como la arterioesclerosis
y la cardiopatía hipertensiva.
Dr.
Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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