INFORMACIÓN
GENERAL
¿Cuáles
son los principales lípidos circulantes en el hombre?
Los
lípidos circulantes de importancia en el hombre
son cuatro:
1) Triglicéridos.
2) Colesterol.
3) Ésteres del colesteril.
4) Fosfolípidos.
En
el organismo se transportan como complejos macromoleculares
esféricos, llamados "lipoproteínas",
en las que un núcleo interno de lípidos
hidrofólicos (triglicéridos y ésteres
del colesteril) está recubierto por una membrana
unimolecular que consiste en varias proteínas en
asociación con lípidos hidrofílicos
(colesterol libre y fosfolípidos).
Las
diferencias especificas entre las diversas clases de lipoproteínas
depende de la cantidad que contienen estas distintas clases
de cada uno de los cuatro lípidos, (lo que afecta
su tamaño y densidad) y de la naturaleza de la
apoproteína de su membrana.
¿Qué
trastornos provocan?
El
exceso o deficiencia de algunas lipoproteínas pueden
deberse a trastornos genéticos primarios o ser
secundarios a una disfunción metabólica
adquirida.
Según la OMS acepta la electroforesis para definir
los diversos fenotipos, estos aunados a sus contrapartes
adquiridas (secundarias) incluyendo las principales hiperlipidemias
que se observan en clínica. Estos tipos no deben
ser considerados como entidades patológicas, sino
que pueden ser útiles para determinar el tratamiento
más racional.
PRINCIPALES
CATEGORÍAS DE HIPERLIPIDEMIAS PRIMARIAS
TIPO
I: Quilomicronemia en ayuno (por deficiencia de lipoproteína
lipasa o apoproteína C-II). Es rara.
El aspecto en suero, es de una capa cremosa sobre inflanadante
claro.
El colesterol se encuentra elevado hasta 10% del valor
de los triglicéridos.
Los triglicéridos a menudo se encuentran elevados
1,000 a 10,000 ó más.
La presentación clínica se caracteriza por
sangre cremosa, retina lipemica, xancocromas eruptivos,
hepatosplenomegalia, dolor abdominal recurrente; principia
en la niñez. Hay que descartar pancreatitis y diabetes.
TIPO
IIA: Hiperbetalipoproteimenia (falta de un receptor de
superficie celular relacionado con la degradación
de LDL). Es un padecimiento común.
El Aspecto del suero es claro.
El colesterol se encuentra elevado usualmente de 300 a
600 pero puede ser mayor.
Los triglicéridos no sufren ningún cambio.
La presentación clínica se caracteriza por
xantelasmas, xantocromas en tendones, aterosclerosis acelerada
y es detectable en la niñez. Hay que descartar
Hipotiroidismo, síndrome nefrótico, obstrucción
hepática.
TIPO
IIB: Lipidemia familiar combinada (elevación de
LDL y VLDL) es un padecimiento común.
El aspecto del suero es turbio.
El colesterol por lo general se encuentra entre 250 a
600.
Los triglicéridos se encuentran entre 200 y 600.
La presentación clínica se relaciona con
obesidad o diabetes. Hay que descartar hipotiroidismo,
síndrome nefrótico y obstrucción
hepática.
TIPO
III: Disbetalipoproteinemia (lipidemia por exceso de remanentes;
anormalidades en la apoproteína E). Es un padecimiento
raro.
El aspecto del suero es turbio.
El colesterol puede estar normal o estar hasta 1,000 ó
más.
La cantidad de triglicéridos es variable, de 175
a 1,500.
La presentación clínica se caracteriza por
Xantomas planos, Xantomas tuberosos en adultos. Así
como por hiperglucemia e hiperuricemia. Hay que descartar
Hepatopatía y diabetes.
TIPO
IV: Hiperprebetalipoproteinemia (retraso en la depuración
o producción excesiva de VLDL. Es un padecimiento
común.
El aspecto del suero es turbio.
El colesterol se encuentra entre 300 a 800.
Los triglicéridos se encuentran entre 200 a 5,000.
La presentación clínica se caracteriza por
Xantocromas eruptivos, enfermedad vascular acelerada,
leve intolerancia a la glucosa e hiperuricemia. Hay que
descartar un síndrome nefrótico, hipotiroidismo,
enfermedad de almacenamiento de glucógeno y toma
de anticonceptivos bucales.
TIPO
V: Lipemia mixta (quilomicronemia y VLDL) defectos similares
al I y IV. Es un padecimiento raro.
El aspecto del suero de una capa cremosa sobre infranadante
turbio.
El colesterol se encuentra entre 300 a 1,000.
Los triglicéridos habitualmente se encuentran entre
500 a 10,000 ó más.
En el cuadro clínico encontramos principalmente
en adultos dolor abdominal recurrente, Xantocromas eruptivos,
hepatosplenomegalia. Hay que descartar insulinodeficiente,
pancreatitis y alcoholismo.