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INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es la Hiperhidrosis?
(EXCESOS DE SUDORACIÓN)
La
hiperhidrosis primaria es la sudoración excesiva
principalmente de las palmas de las manos, axilas, cara,
y planta de los pies, es un síndrome que condiciona
una intensa alteración del estado psíquico
del que dificulta sus relaciones sociales así como
su trabajo profesional.
¿Qué
lo ocasiona?
Su
causa no es conocida pero está relacionada con
una hiperactividad de las fibras simpáticas y un
aumento de la respuesta periférica sudomotora.
Tiene tendencia a afectar a varios miembros de una familia
y una incidencia en la población joven entre el
0,1 y el 0,3%.
La sudación excesiva de las palmas y de las plantas
puede ser también psicógena.
La sudoración excesiva debida a la sobreactividad
de las glándulas sudoríparas.
Puede ser generalizada o estar confinada a las palmas
de las manos, las plantas de los pies, las axilas, las
regiones inframamarias o las ingles. La piel de las zonas
afectas suele ser rosada o blanco-azulada.

SÍNTOMAS
En
los casos graves, la piel, sobre todo la de los pies,
puede estar macerada, fisurada y descamativa. La bromhidrosis
es un proceso en el que la piel desprende un olor fétido
debido a la descomposición de los desechos celulares
y del sudor por las bacterias y las levaduras.
El aumento de la hidratación de la piel puede ser
un factor contribuyente en varias enfermedades de la piel
(infecciones micóticas o piógenas; dermatitis
por contacto).
La hiperhidrosis generalizada se acompaña habitualmente
de fiebre. Una alteración endocrina (por ejemplo:
hipertiroidismo), o en ocasiones, una enfermedad del Sistema
Nervioso Central pueden también provocar sudación
generalizada.
La causa de la sudación localizada es desconocida;
suele ocurrir en individuos completamente normales.
DIAGNÓSTICO
Se
estable con base a la historia clínica y el examen
físico. Ya que por su naturaleza no requiere de
estudios especiales, y únicamente se llevaran a
cabo estudios cuando se piense que el origen es orgánico.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
El
tratamiento de la hiperhidrosis lo podemos dividir en
cuatro grandes grupos a saber:
a) Médico: En la hiperhidrosis localizada suele
ser eficaz el cloruro de aluminio en forma de solución
alcohólica de cloruro de aluminio hexahidratado
al 20 %, aplicada por la noche en la axila seca, las palmas
o las plantas, que deben recubrirse muy bien con una fina
capa o película de polietileno.
Por la mañana se retira la película de polietileno
y se lava. Dos aplicaciones suelen proteger la zona durante
1 semana. Si el cloruro de aluminio bajo oclusión
resulta irritante, debe probarse sin oclusión.
Si fracasa el tratamiento con cloruro de aluminio anhidro,
la hiperhidrosis axilar extrema puede aliviarse mediante
la escisión en bloque de las glándulas axilares.
La bromhidrosis a menudo responde fácilmente al
tratamiento. La limpieza minuciosa es esencial. El lavado
diario con jabón líquido que contenga clorhexidina
y la aplicación de un preparado de cloruro de aluminio
(que se encuentra en la mayoría de los desodorantes
del mercado) suelen ser adecuados.
En ocasiones es necesaria la aplicación de lociones
o cremas antibacterianas tópicas (por ejemplo,
clindamicina o eritromicina). Puede ser preciso el afeitado
del pelo axilar.
b) Psicológico: Cuando el problema tiene un origen
psicológico es posible que una consulta con un
psicólogo le relaje de esta situación que
para usted es incontrolable y se pueda llevarlo con más
normalidad sabiendo que no es un problema importante,
y que se pueda controlar mediante sistemas conductuales.
C) Inyecciones de Toxina Botulínica: Esta terapia
se presenta como una alternativa a la cirugía,
aunque el tratamiento debe repetirse unas tres veces al
año.
Los efectos del tratamiento comienzan a notarse entre
dos y cuatro días después de la inyección,
y la patología desaparece por completo en una semana,
la sudoración vuelve a ser abundante a los cuatro
meses aproximadamente. Sin embargo, la solución
está en volver a inyectar otra dosis para notar
cómo la hiperhidrosis remite de nuevo.
D) Cirugía: El tratamiento quirúrgico de
esta afección se practica desde 1920, la cual consiste
en la sección parcial de la cadena simpática
que se halla en la porción posterior de cada hemitorax,
por lo que se necesita entrar en el mismo para su acceso.
Hasta hace pocos años la intervención se
indicaba en pocas ocasiones debido a que el acceso a dicha
cadena nerviosa requería la apertura del tórax
mediante una toracotomia y se consideraba que dicha agresión
quirúrgica era demasiado importante para un problema
benigno y de poca trascendencia clínica para el
médico.
En 1992 aparece la cirugía videotoracoscópica
que al igual que la artroscopia o la laparoscopia, permite
el realizar intervenciones quirúrgicas dentro del
tórax sin la necesidad de abrir el mismo.
La videotoracoscopia permite la introducción de
una óptica e instrumental quirúrgico para
realizar diferentes intervenciones quirúrgicas
entre ellas la simpatectomía torácica que
es la intervención indicada en la hiperhidrosis.
La simpatectomía torácica por videotoracoscopia
es un procedimiento que requiere anestesia general e intubación
selectiva pulmonar para poderse realizar, con un mínimo
riesgo quirúrgico y con una estancia hospitalaria
media de 24 horas.
Una vez extirpada la porción de cadena simpática
indicada, el efecto de la desaparición de la hiperhidrosis
es inmediato en el 98% de los casos. El grado de satisfacción
del paciente es muy alto y los resultados a largo plazo
son asimismo de cerca del 95% de éxitos.
Como efectos secundarios, la simpatectomía torácica
por hiperhidrosis puede llevar al paciente a tener unas
"manos secas" que requiera la hidratación
de las mismas una o varias veces al día, aunque
el paciente siempre refiere que es mejor esta nueva situación
que la anterior con su sudoración excesiva. Otro
de los efectos secundarios es la llamada "hiperhidrosis"
compensadora en la que existe un aumento leve de la sudoración
a nivel de la espalda o de los muslos, problemática
que el paciente tampoco refiere como muy molesta.
La introducción de 3 pequeños trocares de
5mm. a nivel del espacio intercostal puede en ocasiones
producir en las primeras semanas postoperatorias un dolor
torácico que cede con un analgésico habitual.
En resumen, el paciente con hiperhidrosis primaria en
el cual el tratamiento médico dermatológico
no le mejora su problema, sabe hoy que tiene un tratamiento
quirúrgico alternativo, poco agresivo y muy beneficioso.
Dr.
Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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