INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es el Helicobacter Pylori?
Helicobacter
Pylori es un microorganismo Gram. (-), microaerófilo,
aislado por primera vez en 1982 por Warren y Marshall
y que presenta característicamente múltiples
flagelos en uno de sus polos.
Este microorganismo es de difícil cultivo en los
medios habituales pero puede ser aislado en medios de
cultivos apropiados.
Tiene la capacidad de segregar diversas enzimas dentro
de las cuales se encuentra, la ureasa que le permitiría
el desdoblamiento de la urea en dióxido de carbono
y amonio. Este último volvería mucho más
alcalino el medio gástrico haciéndolo propicio
para el desarrollo del agente en cuestión.

¿Qué provoca?
Según
investigaciones de la última década con
relación a la enfermedad ulcerosa, la gastritis
crónica y el cáncer gástrico, se
planteo la posibilidad de que un microorganismo, el Helicobacter
pylori sea uno de los principales responsables de su aparición.
Ya
que hay un sinnúmero de casos de úlcera
péptica en los que no intervienen factores como
el estrés, o la enfermedad de Zollinger-Ellison,
viniendo a conformar lo que en muchos casos se denomina
la enfermedad ulcerosa.
Este
padecimiento fue atribuido a situaciones tales como el
régimen alimentario e incluso a la personalidad
del individuo. A la luz de las investigaciones surgen
evidencias de que algo más que un mero desequilibrio
entre los denominados factores agresores (ácido
clorhídrico, pepsina, etc).
Y
protectores (moco gástrico, irrigación,
etc.) intervendrían en la génesis de esta
patología. De tal manera que la vista se dirige
hacia un microorganismo que tuviera un rol decisivo en
la aparición de la enfermedad ulcerosa: el Helicobacter
Pilory.

EPIDEMIOLOGÍA
Desde
el punto de vista epidemiológico se ha observado
una mayor prevalencia de la infección en individuos
de edad avanzada, pudiendo señalarse que en mayores
de 60 años aproximadamente el 50% presenta colonización.
Sin embargo la prevalencia se hallaría condicionada
también por otros factores además de la
edad, como el factor socioeconómico, como lo demuestra
el hecho de una mayor prevalencia y una más temprana
colonización por el germen en países no
desarrollados en relación a aquellos industrializados.
La TRANSMISIÓN es
un punto que actualmente no se conoce con certeza, aunque
se supone pudiera ser de persona a persona ya sea a través
de la vía respiratoria o por vía fecal-
oral como lo indican algunos estudios. Incluso en algunos
de ellos han puesto de manifiesto el fenómeno de
transmisión dentro del grupo familiar.

PATOGENIA
Existirían
varios mecanismos patogénicos que explicarían
el fenómeno de relación entre la infección
por el gérmen y la aparición de la úlcera
péptica:
I FACTORES QUE DETERIORAN LA INTEGRIDAD
DE LA MUCOSA.
Toxinas y enzimas potencialmente tóxicas: Citotoxinas,
ureasa, micinasa, lipopolisacaridasa, lipasa, fosfolipasa
“A2 y hemolisinas.
Desencadenantes de inflamación: invasión
mucosa, activación de neutrofilos, monolitos y
macrófagos, leucotrieno B4, inhibición de
migración de linfocitos, fosfolipasa “A”,
factor activador plaquetario, fenómenos autoinmunes,
degranulación de eosinófilos y el incremento
de Ig E sérica.
II
INCREMENTADORES DE LOS NIVELES DE GASTRINA.
Hipótesis de Gastrin-Link y la secreción
de pepsina.
Todos estos factores coadyuvan en el desarrollo de la
enfermedad ulcerosa, además el incremento de los
niveles de gastrina, así como el aumento en el
pico de secreción ácida observada en los
pacientes portadores de Helicobacter Pylori, podrían
jugar un rol de importancia en los pacientes que padecen
úlcera duodenal. La erradicación del Helicobacter
P., disminuye la concentración de gastrina sérica,
pero esto no se traduce en una disminución del
pico de secreción ácida, la cual permanece
elevada. La hipergastrinemia tiene su explicación
en la hipótesis de gastrin-link, la cual refiere
que las zonas infectadas por Helicobacter P. existe una
mayor alcalinidad debido a la producción de amonio,
lo que genera a nivel local un falso mensaje que el organismo
interpreta como falta de secreción, dando lugar
a una mayor liberación de hormona por parte de
las células productoras de gastrina.

HELICOBACTER PYLORI Y GASTRITIS
Los
pacientes infectados por Helicobacter Pylori presentan
signos de gastritis crónica que afecta principalmente
la zona del antro, pudiendo extenderse incluso hacia el
cuerpo gástrico en individuos de edad avanzada.
Algunos autores consideran la existencia de dos formas
de gastritis crónicas:
TIPO A: que se localiza fundamentalmente
a nivel del cuerpo gástrico y suele acompañar
a la anemia perniciosa. Se le responsabiliza a mecanismos
inmunológicos.
TIPO B: de localización
antral (antritis), que suele asociarse a úlcera
duodenal y presenta una fuerte asociación con la
infección con Helicobacter Pylori.
El proceso inflamatorio en la gastritis crónica
por Helicobacter Pylori se explica de la siguiente manera.
El sistema inmunológico que es el encargado de
erradicar el germen en cualquier proceso infeccioso, es
incapaz en este caso en particular, lo que origina una
inflamación crónica. Para posteriormente
evolucionar en una atrofia de la mucosa gástrica,
seguida de una alteración en la secreción
de ácido pepsinógeno y factor intrínseco.

HELICOBACTER PYLORI Y ULCERA PÉPTICA
En
pacientes con enfermedad ulcerosa, se les practicaron
tratamientos tradicionales para su enfermedad y además
se les administró un esquema terapéutico
a base de antibióticos (bactericidas y/o bacteriostáticos)
con el fin de eliminar el helicobacter. Dando como resultado
estos estudios hasta el momento, una fuerte asociación
entre la colonización por el Helicobacter Pylori
y la gastritis antral crónica (mayor del 80%),
así como entre ésta y la úlcera duodenal
o su recidiva (casi 100 %) y la úlcera gástrica

HELICOBACTER
PYLORI Y DISPEPSIA NO ULCEROSA
En
el caso de la dispepsia no ulcerosa (dispepsia funcional,
ya que habitualmente no se halla patología orgánica
que la explique) la relación con la infección
por Helicobacter es menos clara. Pero el porcentaje en
el que seria factible hallar al Helicobacter Pylori en
pacientes con dispepsia no ulcerosa es de 43 a 87 %.

HELICOBACTER
PILORY Y CÁNCER GÁSTRICO
Necesitamos
iniciar por decir que el carcinoma gástrico se
clasifica en dos tipos:
1) CARCINONA INTESTINAL: cuya
etiopatogenia está relacionada con Helicobacter
P.
2) CARCIONOMA DIFUSO: (menos
frecuente) cuya etiopatogenia es desconocida.
Para explicar la relación tenemos que recordar
que la infección con Helicobacter es determinante
en la aparición de gastritis crónica, la
que evoluciona hacia la atrofia y eventualmente hacia
la metaplásia intestinal. Y si consideramos a ésta
como lesión pre-neoplásica podríamos
asumir que la presencia del Helicobacter esta relacionada
más o menos con la mayor probabilidad de desarrollar
una neoplásia gástrica de tipo intestinal.

DIAGNÓSTICO
Existen
diversos métodos para el diagnóstico de
la infección por Helicobacter Pylori. Estos podrían
agruparse en métodos invasivos y no invasivos.
Dentro de los primeros a su vez se cuenta a aquellos que
se pueden denominar directos, tales como la observación
directa (Endoscopia) y cultivo y aquellos indirectos,
como el test de la ureasa. Los métodos no invasivos
comprenderían el test del aliento y las pruebas
serológicas.
El test de la urea (inclusión de la muestra en
una solución rica en urea) evidenciaría
la presencia del Helicobacter Pylori a través de
un aumento de PH y un cambio en la coloración de
la mencionada solución por acción de la
ureasa producida por el agente infeccioso.
El test del aliento consiste en el empleo de una solución
de urea marcada con C 13 o C14 que se administraría
al paciente por vía oral a fin de que si existiera
colonización de la mucosa gástrica por el
microorganismo la ureasa producida por éste desdoblará
la urea y liberará CO2 marcado a través
del aliento, el CO2 marcado sería medido a través
de un espectrómetro de masa poniendo de manifiesto
la presencia de la infección.
Las pruebas serológicas son las más utilizadas
en este momento, la detección de anticuerpos específicos
por ELISA, permiten un monitoreo serológico en
un corto tiempo usando un método simple altamente
específico sin recurrir a técnicas invasivas
Desde el punto de vista diagnóstico , niveles altos
de anticuerpos específicos deberán ser interpretados
como un indicador de gastritis asintomática tipo
B, de hecho títulos elevados de Ig M y Ig A indican
infección inicial o activa por Helicobacter Pylori,
mientras que niveles elevados de Ig G pueden indicar infección
activa o resuelta .
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Actualmente
existen diversos esquemas terapéuticos, que buscan
la erradicación del Helicobacter a través
de la combinación de drogas bacteriostáticas
y/o bactericidas. Dentro de estas drogas encontramos:
la amoxiclina, tetraciclina y las sales de bismuto, los
cuales no crean resistencia. También se pueden
emplear la eritromicina, clindamicina, azithromicina,
quinolonas y el metronidazol, que son drogas que pueden
provocar resistencia.
AMOXICILINA: erradica al
microorganismo hasta en un 20% y se utiliza por la conveniencia
de su dosificación, además de que combinado
con Omeprazol su efecto terapéutico es mejor. Las
dosis recomendadas son de 500mg 4 veces al día.
TETRACICLINAS: no es muy
efectivo para la erradicación del Helicobacter,
pero es más estable en un medio ácido, se
recomienda una dosis de 500 mg cuatro veces al día.
SALES DE BISMUTO: Las tazas
de curación de la úlcera péptica
es prácticamente igual a la que se obtiene con
bloqueadores H2, por lo que se recomienda en pacientes
con úlcera refractaria al tratamiento con estos
últimos.
ERITROMICINA: la taza de
erradicación es similar a la de la amoxicilina.
CLARITROMICINA: esta droga
tiene una taza de curación del 60%, por lo que
es la única droga con tal efectividad.
QUINOLONAS: No se conoce
su efectividad.
METRONIDAZOL: este medicamento
muestra que en países desarrollados el 75% de las
cepas de Helibacter Pylori son sensibles, situación
que en los países en vías de desarrollo
no es así, por el uso indiscriminado del fármaco
contra las parasitosis.
Las drogas antes mencionadas se utilizan en forma combinada
para evitar resistencia o para lograr una mayor eficacia.
Sin embargo el uso de amoxicilina asociado a Omeprazol
ha mostrado ser eficaz en la erradicación del Helicobacter
en un porcentaje que oscila entre el 70 y 80%. Aún
no se ha establecido cual debe de ser la duración
del tratamiento, pero en general se estima suficiente
un período de 7 a 12 días. A cada uno de
estos esquemas podría asociárseles bloqueadores
H 2 u Omeprazol como parte del tratamiento convencional
ya que no debe cuestionarse el efecto terapéutico
de estos fármacos en la enfermedad ulcerosa. Se
toma como un éxito terapéutico a una caída
en el título de anticuerpos. Pero sólo se
considera definitivo cuando la ausencia del microorganismo
perdura por más de cuatro semanas de finalizado
el tratamiento.
REFERENCIA:
1) PETERSON WL. Helicobacter Pilory and peptic ulcer disease.
N England J Med 1991;324 ;1045-1048.
2) GOODWIND SC . Microbiology of Helicobacter Pilory.
Gastroenterology Clin N Amer 1993 ;22;5-19
3)DUNN BE. Pathogenic mechanisms of Helicobacter Pilory.
Gastroenterology Clin N Amer1993 22;43-57
4) GRAHAM YD. Treatment of pepticulcers caused by Helicobacter
Pilory. N England J Med 1993; 328:349-350.
La
presencia de HELICOBACTER PYLORI está directamente
relacionada con las enfermedades gastroduodenales, encontrándolo
prácticamente en el 100% de los casos y el el 75%
de las úlceras gástricas. También
se conoce su prevalecía en el cáncer gástrico.

Dr.
Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736