INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es la gangrena gaseosa?
Es
una infección de los tejidos desvitalizados, que
realmente se manifiesta por una toxemia bajo condiciones
anaerobicas. La cual origina choque, hemólisis
y mionecrosis.
¿Qué
la causa?
La
gangrena gaseosa o miositis clostidial es producida por
la penetración de uno o varios clostridios (Clostridium
perfringens, Clostridium ramosum, Clostridium bifermentans,
Clostridium histoliticum, Clostridium novy. Etc.)
en tejidos desvitalizados. Produce una toxina alfa (lecitinasa).
La toxina de C perfringens es la más potente.

SÍNTOMAS
El
inicio suele ser repentino, con dolor creciente en el
área afectada, acompañado de hipotensión
y taquicardia. La temperatura suele estar elevada, pero
no en la proporción de la inflamación. En
las últimas etapas del padecimiento hay postración
intensa, estupor, delirio y coma.
La
herida se torna tumefacta, la piel circundante pálida
por acumulación de líquido abajo de ella.
Lo anterior va seguido de la eliminación de líquido
seroso de color pardo, sanguinolento y de mal olor. Conforme
progresa la enfermedad el tejido vecino cambia de color
de pálido a obscuro con vesículas coalescentes
de color rojo llenas de líquido. Puede palparse
gas en los tejidos (enfisema cutáneo).
En
éste padecimiento es frecuente que se presente
hemólisis e ictericia, que a menudo se complican
con insuficiencia renal.
La
gangrena gaseosa es un diagnóstico clínico,
más que bacteriológico. Mismo que es confirmado
por el cultivo de exudado.
Ni
la demostración de clostridios en el frotis de
la herida, ni la presencia de gas son determinante para
establecer el diagnóstico de gangrena. Necesariamente
debe existir un cuadro clínico.
Existen
otros padecimientos que pueden producir gas en los tejidos,
por ejemplo, Enterobacter, Escherechia, e infecciones
anaerobias mixtas como Bacteroides y Peptostretococos.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
El
tratamiento es urgente, iniciando con la administración
de penicilina 2 millones de unidades cada tres horas por
venoclisis y en forma masiva.
Se
puede administrar la antitoxina polivalente, pero su resultado
es dudoso.
En
lo que respecta el manejo quirúrgico es esencial
el desbridamiento y la exposición quirúrgica
de las áreas afectadas.
Tal
vez sea necesario una extirpación quirúrgica
radical.
No hay que olvidar administrar un refuerzo de toxoide
antitetanico por vía IM.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
|