INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es el edema pulmonar agudo?
El
edema pulmonar se caracteriza por la acumulación
de liquido en los pulmones.
¿Qué
lo provoca?
El
edema pulmonar cardiógeno se presenta con mayor
frecuencia secundario al infarto agudo del miocardio,
a la regurgitación valvular o defecto del tabique
(Sobrecarga aguda de volumen del ventrículo) y
la estenosis mitral.
El
edema agudo de pulmón puede presentarse de manera
repentina en el cuadro de una insuficiencia cardiaca crónica
o ser la primera manifestación de cardiopatía.
(infarto agudo del miocardio que puede ser doloroso o
silencioso.)

SÍNTOMAS
El
cuadro del edema agudo de pulmón se caracteriza
por disnea grave, producción de esputo espumoso
de color rosa (asalmonelado), diaforesis y cianosis. Al
auscultar los campos pulmonares se encuentran estertores
en todos los campos pulmonares, o sibilancias y roncus
generalizados.
Las
radiografías de tórax muestran signos de
redistribución vascular pulmonar, borramiento de
los contornos pulmonares, aumento de las marcas intersticiales
y de manera característica el patrón de
mariposa del edema alveolar. El corazón puede estar
crecido o de tamaño normal, dependiendo de que
previamente haya insuficiencia cardiaca.
En
el edema pulmonar cardiógeno, la presión
en cuña de los capilares pulmonares siempre está
elevada, por arriba de 25mm de Hg. En el edema pulmonar
no cardiógeno, el síndrome de insuficiencia
respiratoria aguda o la enfermedad pulmonar grave disfrazada
como edema pulmonar, la presión en cuña
de los capilares pulmonares puede ser normal o incluso
baja. El gasto cardiaco puede ser normal o estar deprimido.
Para
determinar con exactitud la función cardiaca y
determinar la causa es necesario efectuar una ecocardiografía
o cateterismo cardiaco derecho.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Si
la insuficiencia respiratoria es grave, quizá se
necesite intubación endotraqueal y ventilación
mecánica. Pero de inicio hay que proporcionar oxígeno
con máscara para obtener una Po2 arterial mayor
de 60mm Hg.
La
morfina aumenta la capacitancia venosa disminuyendo la
presión de la aurícula izquierda y alivia
la ansiedad. Aunque puede resultar benéfica para
el paciente hay que evitarla en edema pulmonar por narcóticos
y en aquellos que presentan edema pulmonar neurógeno.
La dosis inicial debe ser 4 a 8 mg IV que puede repetirse
después de 2 a 4 horas. Hay que tener cuidado en
el manejo de la morfina ya que puede reducir la eficiencia
de la ventilación, ya que causa retención
de CO2 y reducir el estímulo ventilatorio.
Se
administran diuréticos intravenosos del tipo de
la furosemida (40mg o dosis más altas sí
el paciente ha estado recibiendo tratamiento con este
fármaco).
Otros
enfoques terapéuticos recomiendan medidas adicionales
para reducir la precarga ventrícular izquierda,
con la administración de nitratos sublinguales
o intravenosos o mediante torniquetes rotatorios para
disminuir el retorno venoso de las extremidades y en casos
resistentes flebotomía de unos 500 ml de sangre
o plasmaféresis.
Hay
que aplicar aminofilina intravenosa para aliviar el broncoespasmo
recurrente (5 mg IV durante 10 minutos, seguido de una
venoclisis de alrededor de 1 mg/kg/hora) sin embargo,
la aminofilina puede exacerbar la taquicardia o taquiarritmias.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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