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INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es la culebrilla?
Es una infección aguda y autolimitada que se produce
por la activación del virus Herpes Zóster,
hasta ese momento latente, que ataca las raíces
posteriores de los nervios espinales (sensitivos) y su
zona de inervación. La culebrilla provoca un dolor
neurálgico a lo largo de dicho nervio y una erupción
cutánea en la zona afectada.
¿Qué lo provoca?
La
culebrilla es causada por el mismo virus de la varicela.
Luego de una varicela, el virus se mantiene en estado
latente o inactivo hasta reaparecer muchos años
después. Se desconocen los motivos de la reactivación.
Generalmente ocurre un solo ataque sin recurrencias.

SÍNTOMAS
El
virus latente se localiza en alguno de los nervios que
salen de la médula. Cuando se reactiva,
se extiende a lo largo del nervio, causando dolor y sensación
de ardor. La típica erupción aparece a los
2 ó 3 días de que el virus llega hasta la
piel. La erupción comienza con ronchas rojas con
pequeñas vesículas o ampollas. De los tres
a cinco días, las ampollas se abren formando úlceras
que se secan y hacen costras que caen a las dos o tres
semanas. Puede haber inflamación de los ganglios
linfáticos de la zona. Las lesiones aparecen sólo
en la zona inervada por un nervio espinal y, por ende,
son unilaterales, afectando principalmente el tronco,
cuello o cara y, más excepcionalmente, la zona
genital y los muslos. Si el virus afecta al nervio trigémino,
cuyas tres ramas inervan la cara, pueden presentarse lesiones
en la boca o en un ojo. La afección del nervio
facial puede detonar el síndrome de Ramsay Hunt,
que consiste en parálisis facial, pérdida
de la audición o del gusto. En algunos casos, el
dolor causado por las lesiones persiste aún cuando
éstas hayan sanado. Esta neuralgia post-herpética
puede ser severa y hasta incapacitante en personas mayores.
DIAGNÓSTICO
Según el aspecto de la erupción y los antecedentes
de varicela. En general, no son necesarias pruebas diagnósticas,
pero se pueden tomar muestras de las lesiones para el
cultivo viral.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
El
tratamiento de la culebrilla suele ser sintomático:
Su objeto es aliviar los síntomas mientras la
enfermedad cumple su ciclo. La prednisona suele usarse
para reducir la inflamación, pero tiene la desventaja
de interferir en la respuesta inmune del organismo.
También se puede indicar un antiviral, que puede
acortar la duración de la infección y
reducir los síntomas y complicaciones en personas
mayores o inmunodeprimidas. Analgésicos y antihistamínicos
pueden aliviar el dolor y la picazón respectivamente.
Quienes padecen de culebrilla, suelen buscar alivio
en remedios caseros: Compresas de agua fría para
reducir el dolor, baño de avena, de almidón
o loción de calamina contra el ardor y la picazón.
Mientras las ampollas supuran, se deben tomar precauciones
con la ropa de cama u otros elementos: Lavarlos con
agua hirviente para evitar contagios.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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