¿Qué
es el cólera?
El
cólera es una infección intestinal aguda, grave, que se
caracteriza por la aparición de evacuaciones diarreicas
abundantes, con vómito y deshidratación que puede llevar
al paciente a acidosis y colapso circulatorio en el término
de 24 horas y en los casos no tratados puede ocasionar
la muerte. Son comunes los casos leves en los cuales unicamente
se presenta diarrea y esto es lo característico en los
niños.
El
cólera es causado por un agente infeccioso; se trata de
un bacilo aerobio, Gram negativo, con un sólo flagelo
polar que le da gran movilidad llamado Vibrio cholerae.
El vibrión del cólera sobrevive por periodos hasta de
7 días fuera del organismo, especialmente en ambientes
húmedos y templados; en el agua sobrevive unas cuantas
horas y algunas semanas si ésta se encuentra contaminada
con material orgánico.
Vibrio
cholerae 01 incluye dos clases de biotipos: El clásico
y la variante el TOR; los dos biotipos se encuentran separados
en dos serotipos principales: El Ogawa y el Inaba, raramente
un tercer serotipo el Hikojima puede estar presente. Estos
serotipos pueden cambiar durante las epidemias. Todos
los serotipos producen enterotoxinas similares y también
el cuadro clínico es muy semejante.

SÍNTOMAS
Los
primeros síntomas de la enfermedad por Vibrio cholerae
se presentan 2 a 5 días después de la infección y están
dados por la acción de la toxina colérica que se fija
a nivel de la membrana de la célula intestinal ocasionando
vómito, evacuaciones líquidas muy abundantes con restos
de mucosa intestinal "agua de arroz" y borborismos con
dolor abdominal. La pérdida de agua por heces puede alcanzar
cantidades como 15 a 24 litros por día, lo que ocasiona
una deshidratación tan severa que puede matar al enfermo
por choque hipovolémico y desequilibrio electrolítico
y ácido base.
Las
evacuaciones prácticamente no tienen proteínas, las concentraciones
de sodio son iguales a las del plasma; sin embargo, las
concentraciones de potasio y bicarbonato son cinco veces
mayores que las del plasma, de ahí que los pacientes con
frecuencia desarrollen acidosis metabólica e hipocalemia.
La mortalidad en casos hospitalizados y tratados adecuadamente
a base de líquidos, electrolitos y glucosa es menor al
1%; sin embargo, en aquellos casos que no reciben una
atención oportuna y adecuada, este porcentaje puede llegar
hasta 60% sobre todo en niños menores de 5 años con desnutrición.
PREVENCIÓN
El
cólera se transmite por contaminación del agua y alimentos
y raramente por contacto con personas infectadas o enfermas
a menos que no se cuente con las medidas básicas de higiene
como es el lavado de manos después de evacuar y antes
de comer. Medidas sanitarias como es el control y almacenaje
de agua y alimentos bajo condiciones de higiene son más
que suficientes para evitar la aparición de estos brotes
epidémicos así como proporcionar la información necesaria
a la población sobre formas de transmisión y medidas de
aseo que eviten el contagio.
Las
excretas de portadores y enfermos deberán manejarse adecuadamente
para evitar mayor diseminación del microorganismo. Para
aquellas personas que entrarán en contacto con portadores
de Vibrio cholerae algunos investigadores sugieren la
toma de 1g de tetraciclina cada 24 horas durante cinco
días. La utilización de la vacuna con vibrios muertos
da una protección parcial y limitada situación que ha
condicionado su ineficiencia para limitar los brotes epidémicos
de un país a otro. (Fuente: Sistema Nacional de Vigilancia
Epidemiológica).
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
El
tratamiento es el reemplazo de líquidos, electrólitos
y glucosa; la vía oral generalmente ha demostrado no ser
suficiente, por lo que es necesario en la mayoría de los
casos la hidratación parenteral.
Es
importante mantener un buen estado de hidratación y reponer
adecuadamente el bicarbonato de sodio y el cloruro de
potasio. Bajo este régimen virtualmente todos los pacientes
con cólera se salvan. Los antimicrobianos como tetraciclina,
cloramfenicol y furazolidona entre otros, pueden acortar
el tiempo de enfermedad y disminuir la gravedad de los
síntomas pero nunca serán substitutos de la hidratación
y administración de electrolitos y glucosa.
En
términos generales la evolución es satisfactoria si el
paciente recibe un tratamiento oportuno a base de hidratación;
con esto la evolución tiende hacia la resolución del proceso
infeccioso en el término de 4 a 7 días, sin ningún tipo
de complicación.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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