Son
neoplasias que atacan en un 70 al 80% la superficie de
la vejiga y no son invasivos, localizándose en
el epitelio interno o en la capa muscular subyacente son
generalmente curables. Los tumores profundos e invasivos
del 20 al 30% pueden ser tratados con cirugía,
radioterapia o una combinación de ambas.
¿ Cuáles son las causas?
El
cáncer necesita años para desarrollarse.
Generalmente comienza en una alteración a nivel
del DNA de las células, que puede ser causada por
diversos factores: el tipo de dieta, el tabaquismo, ciertas
sustancias, radiaciones, etc. En este tipo de cáncer,
la vejiga está en contacto con sustancias que se
concentran en la orina y que pueden detonarlo. La presencia
de cálculos renales produce una inflamación
crónica que predispone al desarrollo de cáncer
de vejiga.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Si
los síntomas de cistitis no remiten con el tratamiento
indicado por el médico, se realizan estudios de
las células presentes en la orina (glóbulos
rojos, glóbulos blancos y células cancerosas).
Las técnicas de diagnóstico por imágenes
(ecografía, tomografía computada y resonancia
magnética) permiten detectar la presencia de un
tumor. La cistografía endovenosa permite visualizar
la silueta de la pared vesical. Los factores que determinan
el pronóstico del cáncer de vejiga son:
el grado de invasión dentro de la pared de la vejiga
y el nivel de diferenciación del tumor. Esta determinación
se realiza mediante un estudio citológico (biopsia)
y un examen del tamaño y movilidad de la masa palpable
y la presencia de propagación en órganos
adyacentes.
El
tratamiento difiere según se trate de tumores invasivos
o no invasivos. En casos de cáncer de vejiga invasivos,
se procede con cistectomía radical y desviación
urinaria, porque al extirpar totalmente la vejiga debe
crearse un nuevo conducto hacia la pared abdominal, donde
la orina es recogida en bolsa. (También existen
otros métodos en los cuales el reservorio se conecta
a la uretra.) Otros tratamientos combinan quimio y radioterapia.
El cáncer superficial se trata con la resección
transuretral con o sin quimioterapia. Según los
casos, el tumor puede extirparse mediante el uso del citoscopio,
tubo flexible que se introduce por la uretra.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736