INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es el bocio?
El
bocio es la hiperactividad funcional de la glándula
tiroides con hiperplasia (crecimiento), llenándose
la glándula de coloide pobre en Yodo. Si se corrige
la deficiencia, puede remitir el crecimiento. En casos
crónicos persiste el crecimiento y éste
puede ser nodular.
¿Qué
la provoca?
En
muchas partes de mundo el bocio simple se debe a la carencia
de Yodo y se presenta en áreas endémicas
alejadas de las costas marinas. Actualmente la carencia
de Yodo es muy rara, ya que éste se encuentra en
el pan en forma de yoduro, además de que las dietas
se han modificado.
Aparte de la carencia de Yodo, otros factores desconocidos
tienen un papel en la génesis de Bocio. El bocio
simple se puede presentar cuando hay mayor demanda de
hormona tiroidea, como por ejemplo durante el embarazo
o la pubertad. Existen algunos alimentos que inducen al
bocio por sus propiedades bociogenas, uno de estos son
los nabos ingeridos a grandes cantidades. Cabe mencionar
que es raro.
Puede presentarse bocio ante la exposición a tiocianato
o en la carencia congénita de algunos sistemas
enzimáticos. También se han encontrado inmunoglobulina
estimulante del crecimiento del tiroides en el suero de
pacientes con bocio.

SÍNTOMAS
La
glándula está notablemente crecida y es
palpable. Es probable que no existan síntomas o
se deban a compresión de las estructuras del cuello
o el tórax: Silibancias, disfagia, deterioro respiratorio.
Puede haber sordera congénita recurrente (síndrome
de Pendred) y trastornos del gusto.
También es posible que el paciente presente muchos
síntomas de tipo nervioso.
DIAGNÓSTICO
El
laboratorio puede reporatar el colesterol y T4 como normales.
Puede estar elevada la TSH. La captación glandular
de Yodo radiactivo puede ser normal o elevada. La captación
sobre nódulos muestra que tiene una actividad baja
(en contraste con el bocio nodular tóxico).
En algunos pacientes con bocio de tipo familiar, es posible
demostrar efectos enzimáticos en la producción
de hormona tiroidea o compuestos circulantes anormales.
El ultrasonido proporciona con rapidez y seguridad información
sobre la estructura de la glándula tiroides: presencia
de nódulos únicos o múltiples, la
prolongación intratorácica de bocio, etc.
Cuando se sospecha de la compresión traqueal o
de estructuras vecinas, se puede recurrir al TC o RM.
Es importante recordar que demostrar la naturaleza quística
de una masa no descarta su malignidad.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Es
más fácil prevenir el bocio que curarlo
y es más raro desde la introducción de sales
yodadas. Con la ingesta dietética de 100 a 200
microgramos de Yodo diario no debe de presentarse el bocio
simple por deficiencia.
Medidas
especificas:
Tiroides: La levotirotoxina, 0.1 mg o más es útil
en casi todos los casos. El bocio deja de crecer y con
frecuencia disminuye de tamaño. Es necesario suprimir
los valores de TSH mediante el tratamiento de restitución
adecuado.
Terapéutica
con Yodo:
Cuando el crecimiento es debido a una deficiencia de Yodo,
y el descubrimiento de éste es temprano, puede
desaparecer por completo con la administración
adecuada de Yodo. Bastará con la ingesta diaria
de cinco gotas de solución saturada de cloruro
de potasio o de solución potente de Yodo (Lugol)
en medio vaso de agua. El tratamiento se continúa
hasta que recobre su tamaño normal la glándula.
Para continuar con una dosis de sostén o consumir
sal de mesa yodada.
CIRUGÍA:
Una indicación para la cirugía, es cuando
existen signos de compresión local que no se alivia
con el tratamiento médico. En este acto se extirpa
la glándula. Otra alternativa es la utilización
de Yodo radiactivo en grandes dosis 20 a 100 mCi, este
tratamiento es seguro y eficaz en estos casos.
La segunda indicación para la cirugía, es
la posibilidad de cáncer (cuando en una glándula
tiroidea con un nódulo no quístico único
"frío"). Esto es particularmente cierto
en personas jóvenes. La aspiración con aguja
fina del nódulo es bastante útil en la valoración
de este problema.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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