INFORMACIÓN
GENERAL
¿Qué
es el asma bronquial?
Es una enfermedad crónica
obstructiva de las vías aéreas, en la que
se presenta un estrechamiento de los bronquios como respuesta
a diferentes estímulos que causan inflamación.
¿Cuáles son las causas?
El asma es la respuesta a determinados estímulos
que producen alergia: Polen, ácaros que están
en el polvo, partículas de la piel de gatos y perros,
humo, aire frío, ciertas comidas o aditivos alimenticios.
El asma también puede ocurrir por el llanto o la
risa fuerte, el estrés, ejercicio físico
y ansiedad.
Se
cree que en respuesta a estos estímulos (alergenos),
los basófilos (un tipo de glóbulos blancos)
distribuidos en los bronquios liberan sustancias que causan
la contracción del músculo liso y atraen
otros glóbulos blancos.

SÍNTOMAS
Los
síntomas varían en frecuencia e intensidad.
Aunque algunas personas no presentan síntomas,
habitualmente las personas con asma experimentan ahogo,
dificultades respiratorias, tos y diferentes grados de
sibilancias evidentes en la respiración. También
puede haber sensación de opresión en el
pecho, picazón en el pecho o en el cuello y sudor
por el esfuerzo de respirar y por la ansiedad. En los
casos de ataques agudos de asma, la persona casi no puede
hablar (por el esfuerzo que realiza para poder respirar);
también puede presentarse cianosis y sensación
de sopor.
Además
de los síntomas descritos, se diagnostica la enfermedad
por auscultación con el estetoscopio, identificación
de la causa que la provoca, por pruebas de alergia cutánea
y por espirometría, que mide la máxima velocidad
con la que el aire puede ser espirado. Las pruebas de
alergia cutánea pueden ayudar a determinar los
alergenos que causan los ataques de asma. Y puede medirse
en sangre la concentración de IgE, un tipo de inmunoglobulina
que aumenta en procesos alérgicos.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Un
ataque de asma puede prevenirse evitando las causas que
lo provocan. En cuanto a los fármacos que se utilizan
para aliviar los ataques de asma se pueden mencionar a
los broncodilatadores, que se administran en comprimidos,
líquidos o aerosoles.
Estos últimos se usan en general como preventivos
o, en caso de necesitarlo, para frenar un ataque de asma
repentino. La inhalación de la medicación
permite que el fármaco actúe directamente
en el lugar de la obstrucción.
También
se pueden usar nebulizadores (el fármaco se mezcla
con una vaporización de agua) para llegar a los
pulmones a través de la inhalación. Se aplicará
la medicación por inyección cuando no se
consiga aliviar los síntomas por otras vías.
Los corticoides se utilizan para prevenir y aliviar los
síntomas.
Se
pueden administrar vía oral, por inyección
o vía inhalatoria. Cuando se producen ataques de
asma, se usan en general los mismos fármacos pero
en dosis más elevadas. Si es necesario, se administran
oxígeno y antibióticos. En algunos casos
se debe hospitalizar a la persona para mejorar la dificultad
respiratoria, incluso recurrir a respiración asistida.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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