Es un proceso degenerativo que produce daño progresivo
en el cartílago de las articulaciones y desintegración
de sus superficies óseas.
¿Cuáles son las causas?
El cartílago está formado por células
especializadas (llamadas condrocitos) y una matriz intercelular,
producida por dichas células, formadas por fibrillas
de colágeno embebidas en ácido hialurónico.
De las fibrillas de colágeno dependen las características
biomecánicas del cartílago. El ácido
hialurónico es el responsable de conferir elasticidad
al cartílago y capacidad para soportar grandes
pesos. En la artrosis primaria la causa es la alteración
en la función normal de los condrocitos. La degeneración
de los condrocitos provoca también la liberación
de enzimas, que generan inflamación. En la artrosis
secundaria el factor que inicia este círculo vicioso
de destrucción y degeneración del cartílago
suele ser alguna enfermedad (infección, enfermedad
de Paget), heridas, traumatismos o el abuso de alguna
articulación.

SÍNTOMAS
Las
manifestaciones de artrosis son generalmente graduales
y afectan principalmente a las articulaciones que deben
soportar mayores pesos. Es común que afecte a las
articulaciones de los dedos y las vértebras (cervicales
y lumbares principalmente).
En
estados más avanzados, la enfermedad se presenta
con dolor y cierto grado de rigidez que mejora cuando
se pone en movimiento la articulación afectada.
Desde el punto de vista clínico y radiológico,
la etapa más avanzada de la enfermedad revela,
además de dolor y rigidez, una notoria deformación
de la articulación.
Es
muy importante realizar el diagnóstico diferencial
en función de las causas que originan la artrosis,
porque de esto dependerá el tratamiento.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Cabe
mencionar que actualmente el tratamiento farmacológico
específico de las artropatías degenerativas
ha evolucionado notablemente, aunque los resultados son
dudosos.
Para aliviar el dolor, se puede recurrir a analgésicos
o antiinflamatorios no esteroides (aspirina, ibuprofeno,
etc.).
En
casos puntuales, puede hacerse un tratamiento local con
corticosteroides en la articulación afectada. Se
recomienda mantener la movilidad de las articulaciones
con ejercicios que además tonifiquen los músculos
de la zona. La aplicación de calor también
es útil para aliviar el dolor que provoca la artrosis.
Si los dolores son muy importantes y no pueden controlarse
con medicamentos, se debe recurrir a la cirugía.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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