La
ansiedad forma parte de una respuesta normal ante situaciones
amenazantes. Sin embargo cuando la ansiedad se torna grave
e interfiere con las actividades de la vida diaria como
son las actividades sociales o laborales, ésta
es patológica y requiere de manejo médico.
La ansiedad puede originar ataques agudos o tornarse crónica.
Cuando funcionan los mecanismos de defensa, uno o varios
de ellos los resultados son fobias, reacciones de conversión,
estados disociativos, obsesiones y compulsiones.
¿Cómo
se adquiere?
Como
ya se comentó la ansiedad es una respuesta normal
del individuo ante situaciones que ponen en riesgo su
integridad, la cual puede salirse de control y tornarse
incapacitante.
Hay
que tomar en cuenta que la ansiedad, el temor y el estrés
son entidades que suelen interactuar. De tal manera que
el estrés puede considerarse como la respuesta
subjetiva al temor, la cual se relaciona con una preocupación
presente; y con una preocupación futura. También
cabe mencionar que la ansiedad se interrelaciona con la
depresión y un punto de enlace entre ambas es la
preocupación. En otras palabras las preocupaciones
y dudas sobre la persona en sí suelen ser componentes
de la depresión, en tanto que las preocupaciones
sobre acontecimientos externos con frecuencia se manifiestan
con ansiedad abierta.
A
grandes rasgos podemos decir que la ansiedad no tiene
un origen definido, en comparación a las fobias,
que normalmente tienen un objeto que ocasiona las mismas
(arañas, víboras, etc).
La falta de estructuras es con frecuencia un factor contribuyente
de la ansiedad, un ejemplo se encuentra en las personas
que se conducen de manera adecuada de lunes a viernes
con programa de trabajo planeado, pero no toleran sin
tener una estructura definida (“neurosis de domingo”).
Otro ejemplo es el de aquellas personas que se retiran
de trabajar y de repente se encuentran sin ninguna estructura
definida, lo que ocasiona un aumento de la ansiedad y
ocasiona serias dificultades, pudiendo llegar a la depresión
y por ende al suicidio.

SÍNTOMAS
Los
principales síntomas de la ansiedad los podemos
dividir en dos grandes grupos, los PSICOLÓGICOS
que se caracterizan por tensión, temores, dificultad
de concentración y aprensión. Y los SOMÁTICOS
que están dados por taquicardia, hiperventilación,
palpitaciones, temblor y sudación. Es frecuente
que dentro de esta sintomatología participen otros
sistemas como el gastrointestinal.
También son comunes los trastornos del sueño
y la fatiga.
Los trastornos simpaticomiméticos de ansiedad son
una respuesta a un estado del S.N.C. y un refuerzo de
mayor ansiedad. Por lo que la ansiedad puede tornarse
en autogeneradora, ya que los síntomas refuerzan
la reacción, lo que origina una escalada.
TRASTORNOS
DE ANSIEDAD GENERALIZADA:
Este trastorno es el más común de las manifestaciones
de ansiedad. Sus manifestaciones aparecen de los 20 a
35 años y predomina en mujeres. Los signos y síntomas
más frecuentes son aprensión, preocupación,
irritabilidad, hipervigilancia y molestias somáticas.
Los síntomas son muy prolongados y persisten cuando
menos por un mes.
TRASTORNO
DE PÁNICO:
Este cuadro se puede reconocer por presentar episodios
impredecibles recurrentes, breves, de ansiedad intensa
con o sin agorafobia. EL cual se acompaña de disnea,
palpitaciones, cefalea, taquicardia, vértigos,
nausea, parestesias y timpanismo, así mismo existe
una sensación de destrucción inminente.
El pánico tiende a ser familiar e iniciarse antes
de los 25 años de edad.
Los enfermos con pánico recurrente se tornan desmoralizados,
agorafóbicos y deprimidos.
TRASTORNO
FÓBICO:
La ideación fóbica es un mecanismo de “desplazamiento”
en que el paciente transfiere los sentimientos de ansiedad
de un objeto verdadero a uno que puede evitar, de tal
forma que no sienta ansiedad. El problema estriba en que
las fobias son mecanismos de defensa ineficaces por lo
que el paciente tiende a aumentar el número de
éstas y su intensidad.
TRASTORNO
OBSESIVO COMPULSIVO:
En este tipo de reacción la idea irracional o el
impulso se inmiscuyen de manera persistente en el conocimiento.
Las obsesiones son pensamientos que recurren constantemente
(temor de golpear a alguien) y las compulsiones son acciones
repetitivas, como lavarse las manos muchas veces antes
de realizar una actividad. Estas acciones son reconocidas
por el individuo como absurdas y se resiste a ellas, pero
la ansiedad sólo se alivia por la ejecución
ritualista, el impulso mecánico o la consideración
de la idea.
TRASTORNO
DISOCIATIVO:
Los más frecuentes son el sonambulismo, personalidad
múltiple, la fuga y la amnesia. Este trastorno
se presenta por crisis emocionales y aunque la principal
ganancia es reducir la ansiedad, la secundaria es una
solución temporal de la crisis.
DIAGNÓSTICO
El
diagnóstico se establece con base a la historia
clínica.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
El
tratamiento lo dividimos en 4 grupos a saber.
PSICOLÓGICO: Para corregir las creencias erróneas
en el manejo de los trastornos de pánico, los enfoques
cognitivos han sido eficaces.
Cuando las relaciones interpersonales son uno de los factores
más llamativos del padecimiento, se pueden utilizar
terapias individuales, como la terapéutica de la
realidad o el análisis ransaccional.
También puede ser útil la terapéutica
familiar o de pareja en aquellos casos de ansiedad en
los que el paciente tiene dificultades para tratar con
otros.
CONDUCTUALES: Las técnicas de relajación
pueden ser útiles en ocasiones para reducir la
ansiedad. La desensibilización, exponiendo al paciente
a dosis graduales de un objeto o una situación
fóbica, es una técnica eficaz y que el paciente
puede practicar fuera de la sesión de terapia.
Para un mejor manejo de esta terapia, es recomendable
acudir con el psicólogo, el cual decidirá
que manejo es el más adecuado.
MÉDICO: Desde el punto de vista médico,
el manejo de ansioliticos como las benzodiacepinas son
los medicamentos indicados en casi todos los casos de
ansiedad generalizada.
Los bloqueadores beta como el propanolol pueden ser útiles
para reducir síntomas somáticos periféricos.
Existen otros fármacos que pueden ser útiles
en el manejo de la ansiedad, pero es recomendable su manejo
por médicos especialistas.
SOCIALES: Cualquier ayuda para conservar la estructura
social alivia la ansiedad y hay que conservar las actividades
de trabajo, escuela y sociales
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736
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