Es
un dolor o sensación de presión en el centro
del pecho, producida por una isquemia cardíaca
(deficiente aporte de sangre oxigenada al corazón).
La angina de pecho aparece durante un esfuerzo o por emociones
fuertes, dura sólo unos minutos y desaparece con
el reposo.
¿Cómo
se contrae?
Enfermedades
de las arterias coronarias, anomalía de la válvula
aórtica que puede afectar el flujo sanguíneo
de las arterias coronarias, espasmo arterial (estrechamiento
repentino de una arteria), anemia grave. Estas causas
se agravan en climas fríos, con los cambios repentinos
de temperatura ambiental, con el estrés emocional
o ejercicio físico, etc.
SÍNTOMAS
Dolor
en el centro del pecho con sensación de presión.
Este dolor se puede extender hacia el hombro izquierdo,
debajo de la parte interna del brazo izquierdo, espalda,
garganta, maxilar o dientes, o bien hacia la parte inferior
del brazo derecho.
Pero
siempre reporta mejoría con el reposo.
TRATAMIENTOS
Y RECOMENDACIONES
Se
debe realizar exploración médica, análisis
de sangre para detectar hipertiroidismo, anemia, diabetes
u otra causa, y determinar la concentración de
lípidos.
También
se debe realizar una radiografía de tórax,
electrocardiograma, electrocardiograma de esfuerzo y ecocardiograma
(en reposo y después de un esfuerzo). Los estudios
con isótopos radioactivos asociados con las pruebas
de esfuerzo proporcionan una imagen de la ubicación
y extensión de la zona isquémica, así
como también el volumen de sangre que llega al
corazón.
Cuando
con los métodos anteriormente mencionados no se
logra confirmar el diagnóstico de isquemia, puede
recurrirse a la arteriografía de las arterias coronarias
o coronariografía, una serie de radiografías
que utilizan un material de contraste.
Deben
tomarse medidas de prevención de la enfermedad
de las arterias coronarias para evitar que progrese.
También
deberán tratarse los factores de riesgo: presión
arterial elevada, valores aumentados de colesterol, hábito
de fumar. Si la angina de pecho no es grave, es necesario
reducir los factores de riesgo y tratarse con fármacos:
betabloqueantes, nitratos, antagonistas del calcio (evitan
que los vasos sanguíneos se contraigan) y fármacos
antiplaquetarios como la aspirina, que contrarrestan el
avance de la aterosclerosis.
Procedimientos
como el by-pass o la angioplastia pueden ser útiles
en casos que no respondan a un tratamiento farmacológico.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736