SÍNDROME DE COLON IRRITABLE (SCI)
Es uno de los trastornos funcionales
más frecuentes del tracto gastrointestinal, es más
frecuente en mujeres con una relación de 3 a 1. Es
la segunda causa de consulta médica después
del resfriado común. (Iladiba vol.5 no.7 2000)
Consiste en un trastorno “funcional
benigno” por tratarse de una alteración en los
movimientos y en la sensibilidad visceral gastrointestinal
del intestino grueso, sin que exista daño estructural,
se presenta con dolor tipo cólico junto con anormalidades
en la eliminación intestinal con ciclos de estreñimiento
o diarrea.
Existen múltiples controversias
acerca de su origen. Se conoce que sí existe actividad
anormal en la función muscular intestinal, lo cual
ocasiona disfunción de sus movimientos involuntarios.
En la actualidad se asocia con factores psicológicos,
tal y como lo describe el Dr. Johnson (Practical Gastroenterology,
vol. 7 no. 6, 2000) entre los que sobresalen: presencia de
alteraciones emocionales, estrés crónico, depresión,
neurosis o ansiedad, o dificultad para adaptarse a nuevas
circunstancias, que junto con el consumo de algunos alimentos
agravan los síntomas.
Dado que no se ha podido demostrar ninguna
relación directa de los alimentos y el SCI todos sus
efectos son meras especulaciones teóricas, no existe
una línea clara de dietoterapia, los pacientes refieren
mayor malestar con: productos lácteos, principalmente
en aquellos pacientes con intolerancia a la lactosa; grasas,
alcohol, edulcorantes (sorbitol principalmente), comidas abundantes,
alimentos picantes y ciertas verduras que producen gases como
la col, coliflor, brócoli.
La enfermedad se manifiesta con dolor que
suele ser periódico, súbito, tipo cólico
o retorcijón localizado en la parte inferior del abdomen,
acompañado de distensión en mayor proporción
del lado izquierdo, es decir, sensación de pesadez
de aumento del tamaño del abdomen y flatulencia. Todo
el cuadro se presenta de forma intermitente, por lo que hay
períodos de ausencia de los síntomas. (Manual
de Gastroenterología, Tadataka Yamada, 2000)
La diarrea y el estreñimiento se
presentan alternadamente. También suceden cambios en
la consistencia de las heces: blandas o como coprolitos, presencia
de moco y sensaciones de urgencia o de evacuación incompleta.
Otros signos menos frecuentes son: palpitaciones, cansancio
fácil, pirosis, dolor en la espalda, insomnio, agitación,
náuseas, indigestión, eructos y pérdida
del apetito.
Su diagnóstico por ser una enfermedad
funcional del intestino requiere de una minuciosa evaluación
y de exámenes complementarios que descarten enfermedades
en la estructura del mismo. Generalmente se inicia con coprológico
en busca de sangre oculta, de parásitos o infecciones;
estudio radiológico del esófago, radiografía
con medios de contraste y si se considera necesario una rectosigmoidoscopia.
(Atención Médica vol. 8 no. 4 )
Gran parte del alivio se consigue cuando
el paciente entiende su enfermedad e investiga los factores
que agravan sus síntomas. Por lo que es de vital importancia
identificar qué alimentos hacen más severo el
cuadro siempre que se consumen, de tal forma que sean eliminados
aunque sean de sus alimentos preferidos. Hasta ahora, la asociación
entre alteraciones emocionales y SCI, ha hecho que se considere
parte fundamental el manejo de tales problemas para disminuir
la frecuencia de presentación del SCI, iniciando con
técnicas de relajación como yoga y de ser necesaria
una psicoterapia individual.
La literatura sugiere prescribir Psyllium,
aumentando así el volumen fecal y mejorar la motilidad
intestinal, o en casos que una dieta rica en fibra no ayude
o cause exceso de gas. Otros medicamentos usados son los llamados
antiespasmódicos para aliviar el dolor, procinéticos
que mejoran el movimiento intestinal.
Recientemente existen múltiples
investigaciones que avalan los beneficios del consumo de Probióticos
y Prebióticos, lamentablemente en nuestro país
son pocos los productos en el mercado y los que encontramos
no suelen ser eficaces por los malos métodos de conservación
a que son sometidos. Hace poco han recibido aprobación
medicamentos que actúan bloqueando serotonina, por
ser un mediador de la respuesta nerviosa en el intestino.
Todas las medidas anteriores en conjunto
buscan aliviar los síntomas, debido a que suelen aparecer
en forma intermitente mientras no mejore la calidad de vida
del paciente y se eliminen por completo todos factores que
agravan el SCI. |