UNA DIETA
SANA EVITA COMPLICACIONES EN LA DIABETES
Las personas con diabetes tienen las mismas necesidades
nutricionales que todo ser humano, sin embargo, el no tener
hábitos alimenticios controlados puede elevar sus niveles
de glucosa en la sangre y provocar serias complicaciones en
el organismo como: ceguera, problemas renales y amputaciones,
por mencionar algunas
Por ello, el tratamiento de la enfermedad debe comenzar con
cambios nutricionales, pues todo lo que ingresa al organismo
juega un papel muy importante en la producción y aprovechamiento
de la insulina, sustancia básica en el desarrollo de
este padecimiento. De tal forma que llevar un plan nutritivo
significa comer alimentos bien balanceados.
Pero las dudas comienzan en cuanto se habla de cambios, ya
que se debe definir, ¿Cuáles son los alimentos
más sanos? La respuesta es que ningún alimento
por si solo puede proporcionar los nutrientes que el cuerpo
necesita, por lo que la buena nutrición significa saber
combinar los alimentos.
Para comprender lo anterior, es necesario conocer las divisiones
de los principales grupos:
a) Frutas y Vegetales (naranjas, manzanas, plátanos
y espinacas)
b) Granos, Cereales y pan (arroz, trigo, avena, salvado, cebada)
c) Productos Lácteos (Leche entera, leche descremada,
Crema y yogurt)
d) Carne, pescado, huevos, nueces, pollo, frijoles deshidratados.
Es importante consumir de manera diaria un poco de todos
ellos para asegurar que el cuerpo reciba carbohidratos, proteínas,
grasas, vitaminas, minerales y antioxidantes; los cuales ayudan
a que el organismo trabaje de manera correcta. Las fibras
también son escenciales, ya que contribuyen a disminuir
los niveles de azúcar en la sangre.
Por otra parte, la grasa es un nutriente y el cuerpo lo requiere,
pero si se ingiere en demasía, los problemas comienzan
sobre todo cuando se tiene diabetes, ya que puede promover
el aumento de colesterol e incrementar con ello el riesgo
de infarto o endurecimiento de arterias. Procure limitar su
consumo, y más aún si se encuentran en carnes
rojas, leche entera, quesos, helados, aderezos, aceites vegetales
e infinidad de postres.
Pero no piense que le quedan pocos alimentos disponibles,
sólo es cuestión de realizar algunos cambios,
por ejemplo, sustituya un gran corte de carne, por pequeñas
rebanadas eliminando las grasas, coma pescados y pollo sin
piel; utilice margarina en lugar de mantequilla, tome bebidas
dietéticas, leche descremada y consuma huevo de dos
a tres veces por semana. De igual manera controle la ingesta
de sal y azúcar, ésta última contenida
en postres, mermeladas, miel, frutas cristalizadas, etc.
No olvide que la clave para gozar una excelente calidad de
vida engloba diversas acciones: Nutrición, ejercicio
y tratamientos farmacológicos, éstos prescritos
por el médico de acuerdo al tipo de diabetes. Aunado
a estas medidas, es necesario complementar estos tratamientos
de base y apoyar la alimentación con suplementos exclusivos
para pacientes con diabetes, como es el caso de Diabión,
una fórmula balanceada que contiene las cantidades
específicas de antioxidantes, vitaminas y minerales,
necesarios para el paciente con diabetes, lo que permite prevenir
y detener las complicaciones propias de la enfermedad.
Recuerde que un plan alimenticio es una guía que le
dice cuánto y qué tipo de alimentos puede disfrutar
a lo largo del día, adaptándose a sus hábitos
y ritmo de vida. Por ello, procure acudir con su médico
que será quien determinará el más adecuado.
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