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1.6 MÉXICO POSTREVOLUCIONARIO

A partir de que se publica el segundo Código Penal en México en 1929. El profesor José Torres Torrija se convierte en un excelente maestro de la enseñanza de la Medicina Legal moderna en la actual Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México y en la facultad de Jurisprudencia, siendo decano del Servicio Médico Legal del Distrito Federal y Territorios Federales.

El Código penal de 1929, creó el Consejo Supremo de Defensa y Prevención Social, razón por la cual el Servicio Médico Legal dejó de pertenecer al Tribunal Superior de Justicia, para formar parte del consejo, del cual dependió hasta 1931, cuando se puso en vigor el Código Penal vigente. Esto dio como resultado que los peritos Médicos Forenses fueran totalmente independientes a los médicos de Delegación (hoy Agencias del Ministerio Público), hospitales y cárceles.

El hospital Juárez deja de funcionar como auxiliar de la Medicina Forense al inaugurarse la Nueva sede del Servicio Médico Forense en la avenida Niños Héroes # 102, el 24 de septiembre de 1960, concentrándose en este edificio los laboratorios, salas de necropsias, departamento de estadística, antropología forense odontología forense y biblioteca, quedando separado de este edificio el Servicio Médico Forense de las cortes Penales correspondiente a los Reclusorios del Distrito Federal y penitenciaria de Santa Martha Acatitla. El Servicio Médico Legal de las Agencias Investigadoras del Ministerio Público, Hospitales de Urgencias Médicas como Xoco, Balbuena, La Villa, Rubén Leñero y otros, son dependientes de la Dirección general de Servicios de Salud en el Distrito Federal que a su vez depende del Gobierno de Distrito Federal. En cuanto a los médicos de los Reclusorios, estos también dependen del Gobierno del Distrito Federal y desarrollan una actividad como es la integración del estudio multidiciplinario para determinar la peligrosidad, así como las enfermedades que pudieran explicar la ininputabilidad del presunto responsable de un delito, dictaminado a través del estudio psicofisiológico (un tumor cerebral que afecta las facultades mentales puede ser causante de inimputabilidad, y se determina a través de la Psiquiatría Forense)