EL INSTITUTO NACIONAL DE PEDIATRÍA A 30 AÑOS DE SU FUNDACIÓN
El 6 de noviembre de 1970,
inició formalmente sus actividades el hospital que hoy conocemos como
Instituto Nacional de Pediatría. Su creación surge derivada de
la observación de que en el grupo de población infantil que era
la más numerosa, había un número muy importante de niños
con patologías variadas, algunas muy comunes asociadas con problemas
de pobreza, desnutrición, infecciones, descuido y maltrato y otras poco
frecuentes pero de gran complejidad, de alto costo social y financiero, que
requieren un abordaje multidisciplinario y de elevado nivel profesional.
Desde su creación quedó establecido que las funciones sustantivas
de la nueva institución son: a) Proporcionar asistencia médica
de alta calidad a la población infantil, dando particular énfasis
al grupo de la población más desvalida y que carece del acceso
a servicios de seguridad social. b) Ser un centro de formación profesional
y técnica de alto nivel en pediatría y áreas afines. c)
Realizar investigación científica en el campo de la pediatría.
Durante los 30 años de existencia la institución, que se pensó
sería una "extensión" del Hospital Infantil de México,
ha debido adecuarse a los tiempos políticos, a los cambios epidemiológicos
experimentados en la población infantil que solicita atención
médica, a las situaciones sociales y económicas del propio país
y a los avances vertiginosos de la tecnología y su impacto en la atención
médica, la docencia y la investigación en el campo de la pediatría.
Han sobresalido su acción y sus resultados en diferentes especialidades
de atención pediátrica; destacan entre otras la dermatología,
la patología, la genética, la inmunología, la hematología,
la oncología, la neurocirugía, la infectología, la cirugía
pediátrica, la rehabilitación. El Instituto ha mantenido un nivel
de excelencia en investigación, enseñanza y en el apoyo de programas
de salud infantil de nuestro país, en especial de la población
infantil más desvalida social y económicamente.
Desde su fundación y hasta el primer semestre de 1999 se abrieron 400,712
expedientes; se impartieron 5,275,279 consultas; se realizaron 136,930 cirugías
y hubo 213,789 egresos hospitalarios. En el área de enseñanza
se prepararon 2,422 alumnos (269 extranjeros), entre los que se cuentan cuatro
Secretarios de Salud Estatales y varios Directores de Escuelas de Medicina incluyendo
al de la UNAM. En sus instalaciones se han llevado a cabo más de 590
simposia y congresos nacionales e internacionales con una asistencia aproximada
de 85,000 profesionales.
Por todo lo anterior y por mucho más, el Instituto Nacional de Pediatría
ha cumplido con creces con los propósitos y tareas que se le han encomendado
desde su fundación. Su responsabilidad no se limita a brindar atención
médica de tercer nivel a la población infantil. Destacan el elevado
nivel profesional, el espíritu de servicio y compañerismo de todos
sus integrantes quienes nos sentimos orgullosos de pertenecer o haber pertenecido
a esta institución. Su futuro está trazado, pues se apoya en las
firmes bases con las que fue creada, la sólida experiencia adquirida
y el compromiso moral de constante superación.
Dr. Miguel Angel Ródriguez
Weber
Director General
Instituto Nacional de Pediatría
MENINGITIS COMO COMPLICACIÓN DE LA DACRIOCISTORRINOSTOMÍA INTRANASAL ENDOSCÓPICA
Dra. Beatriz Guerra Marín *
Dr. Juan Carlos Ordaz Favila *
Dr. José Antonio Salazar León *
* Departamento de Oftalmología. Instituto Nacional de Pediatría
Correspondencia: Dra. Beatriz Guerra Marín. Departamento de Oftalmología.
Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes
Cuicuilco. México D.F. 04530 Correo electrónico: bjgmarin@hotmail.com
RESUMEN
Se presenta un caso de meningitis bacteriana después de una dacriocistorrinostomía
intranasal endoscópica para tratar una obstrucción del saco y
del conducto lacrimal en una niña. Esta complicación se ha descrito
en pocas ocasiones; debe tomarse en cuenta, ya que representa un riesgo para
la vida del paciente si no se diagnostica y trata a tiempo.
Palabras clave: Dacriocistorrinostomía, endoscopia, vía lagrimal,
meningitis.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Endoscopic intranasal dacryocystorhinostomy is currently used instead of the
usual external dacryocystorhinostomy for the treatment of lacrimal sac and nasolacrimal
duct obstructions.
We present a case of meningitis following an endoscopic intranasal dacryocystorhinostomy.
This important complication must be kept in mind. Awareness of this life threatening
complications permits an early diagnosis and a successful treatment.
Key words: Dacryocystorhinostomy, endoscopy, nasolacrimal duct, meningitis.
INTRODUCCIÓN
La dacriocistorrinostomía intranasal endoscópica se utiliza cada
vez más en hospitales de tercer nivel; presenta ventajas sobre el método
tradicional que es la dacriocistorrinostomía externa 1.
Las ventajas de la dacriocistorrinostomía intranasal endoscópica
son: disminución de la morbilidad postoperatoria, menor traumatismo quirúrgico,
ausencia de una cicatriz quirúrgica en la cara (canto interno) 2.
La dacriocistorrinostomía intranasal endoscópica (DIE), no es
un método nuevo. Caldwell describió la técnica quirúrgica
en 1893 3. Sin embargo, el procedimiento no se popularizó por la dificultad
para localizar el saco lagrimal endoscópicamente y por las complicaciones
propias de la cirugía endonasal 3.
El advenimiento de nueva tecnología ha logrado mejor visualización
de las estructuras endonasales, lo que ha permitido cada vez más el uso
de la dacriocistorrinostomía intranasal endoscópica en el adulto
4-14. No obstante, este procedimiento se ha utilizado menos en niños.
Es aconsejable no usarlo en los muy pequeños 4,7 para evitar complicaciones.
INFORME DEL CASO
Niña de cuatro años de edad, procedente y originaria de Oaxaca,
atendida en el Servicio de Oftalmología del Instituto Nacional de Pediatría
en mayo de 1994.
La paciente presentó epífora y aumento de volumen de aproximadamente
7 x 4 mm en ambos cantos internos (Fig. 1) y por debajo de éstos; tenía
la piel enrojecida y a la presión, se producía abundante secreción
perlada a través del punto lagrimal inferior. Su padecimiento se había
iniciado ocho meses antes. Con sondeo, ambos puntos lagrimales se hallaron permeables;
la sonda lagrimal no pasaba hacia el tercio medio de ambos conductos lagrimales.
Se decidió realizar el procedimiento de DIE con la técnica de
West-Halle modificada por Veiz. No hubo complicaciones ni accidentes 1-3,14.
Al tercer día de operada la paciente presentó fiebre de 38°C,
signos Kernig y Brudzinski positivos; Babinski bilateral; hiperreflexia de extremidades
inferiores y rigidez del cuello. Biometría hemática: leucocitos
de 30,000; linfocitos 6; segmentados 89. El líquido cefalorraquídeo
presentó: polimorfonucleares 72%, linfocitos 28%, glucosa 1.8 mg/dL,
proteínas 306.4 y células incontables. La tomografía computada,
no mostró fístulas ni comunicaciones anormales con meninges.
La paciente recibió vancomicina y cloranfenicol intravenoso antes de
obtener el resultado del cultivo; presentó notable mejoría a las
24 horas. El cultivo de 72 horas mostró Streptococcus pneumoniae y Haemophilus
influenzae, por lo que se continuó el mismo tratamiento por diez días.
Ambos mucoceles y el drenaje espontáneo de moco por ambas narinas disminuyeron
considerablemente. La paciente fue dada de alta tres semanas después
con resolución de ambos mucoceles y mejoría sistémica.
COMENTARIO
La dacriocistorrinostomía se realiza en pacientes con dacriocistitis
recurrente aguda o crónica 2,4,7,8 en quienes el sondeo no desobstruye
el conducto lagrimal. En esta paciente la decisión quirúrgica
se basó en la historia clínica, la dificultad en el paso de la
sonda y la cronicidad del padecimiento 7.
Antes de realizar una dacriocistorrinostomía se debe tratar la infección
aguda con antibióticos adecuados 5,7,14-16. La paciente tenía
secreción mucosa perlada, sin datos clínicos de infección;
sin embargo, esto no se confirmó con cultivos de la secreción
y no se dio antibiótico antes de la cirugía. Los agentes infecciosos
más frecuentes son Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus y difteroides.
Otros patógenos informados son Klebsiella, Haemophilus influenzae y Pseudomonas;
el Haemophilus es muy frecuente en niños con dacriocistitis aguda 14,15.
Aunque la dacriocistorrinostomía intranasal endoscópica ha dado
excelente resultado en adultos, se decidió realizarla en esta niña
por los datos clínicos y por la ventaja de no incidir sobre la piel,
evitando dejar una cicatriz quirúrgica en la cara (canto interno) 7-10.
Joniken no recomienda el uso de DIE en niños muy pequeños debido
a la dificultad de visualizar las estructuras endonasales y a la mayor frecuencia
de complicaciones. La dacriocistorrinostomía externa se ha realizado
en lactantes de tres meses de edad 7. Weil y Milder no observaron en estos pacientes
asimetrías faciales postoperatorias u otras deformaciones como consecuencia
de la cirugía lagrimal temprana; sin embargo, recomiendan esperar hasta
que el paciente cumpla dos años para realizar la dacriocistorrinostomía
16 si la dacriocistitis no produce problema secundario salvo epifora. Las indicaciones
para la cirugía temprana son: la ectasia del saco, brotes recurrentes
de dacriocistitis aguda o necesidad de eliminar el foco infeccioso antes de
tratar otra malformación congénita asociada y en todos los casos
en los que haya fracasado el sondeo 7-10,13.
No obstante el avance tecnológico, la DIE todavía presenta muchas
dificultades, tales como difícil visualización del saco lagrimal,
sobre todo si hay sangrado excesivo; otras complicaciones frecuentes son lesión
orbitaria, lesión intracraneal, fibrosis del saco lagrimal y cicatrización
con reestenosis 5,11,14.
Las lesiones craneales son causadas por fistulización a meninges y a
cerebro; puede haber meningitis y hemorragia intracraneal 5-9. En este caso
la tomografía computada no mostró fístula a cerebro.
Los factores que afectan el éxito del procedimiento endoscópico
son: la visualización del saco lagrimal, conocimiento de la anatomía
y de los límites quirúrgicos para localizar el saco lagrimal endonasalmente
y habilidad para la extracción del hueso que cubre el saco lagrimal.
Si este hueso es extraído en forma inadecuada puede ocasionar sangrado
profuso y lesión a otras estructuras como órbita y cerebro, cicatrización
y posible cierre de la fístula nasolagrimal.
En la experiencia de uno de los autores de este artículo (JASL) no se
ha observado en 25 años de práctica oftalmológica algún
caso de meningitis posterior a dacriocistorrinostomía externa 1-5.
Los agentes etiológicos de la meningitis en esta paciente pudieron provenir
de una invasión hemática o de invasión local de los tejidos
adyacentes infectados, como proponen Beiran y cols. 14. En este caso el agente
causal fue el Streptococcus pneumoniae, lo que hace pensar que la paciente sufría
dacriocistitis clínica que no se detectó antes de la cirugía;
no tenía infección de vías respiratorias superiores o de
senos paranasales que pudieran explicar la meningitis, por lo que hay que aceptar
que hubo relación entre la cirugía y la aparición de meningitis.
En nuestro caso se aislaron Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae
en el cultivo de 72 horas. Los cultivos de 24 y 48 horas no fueron demostrativos
y el agente patógeno que predominó fue Haemophilus. Es posible
que haya habido invasión local de los tejidos adyacentes lo que se deduce
en la presencia de dos agentes etiológicos frecuentes en las infecciones
agudas y crónicas del saco lagrimal.
Kurihashi y cols. consideran que una ventana mayor de 3 mm puede causar una
apertura en el piso de la fosa craneal anterior que a su vez ocasiona una meningitis
con gérmenes de los tejidos adyacentes (generalmente dos o más
agentes etiológicos aislados en medio de cultivo) 6. En este caso la
ventana nasal posterior fue mayor de 3 mm lo que pudo contribuir al desarrollo
de meningitis. En niños el hueso lagrimal es débil, lo cual es
una ventaja con la dacriocistorrinostomía externa, para visualizar las
estructuras y para un mayor control en la apertura de una ventana nasal posterior;
la osteotomía es rápida y no hay ninguna célula etmoidal
que interfiera con la técnica quirúrgica 7,11-15.
La meningitis como complicación de la dacriocistirrinostomía intranasal
endoscópica y con menor frecuencia de la dacriocistorrinostomía
externa, se debe tener presente para un diagnóstico temprano y tratamiento
oportuno, ya que esta complicación pone en riesgo la vida o bien, deja
secuelas grandes, en la mayoría de los casos 14.
Las nuevas técnicas de cirugía lagrimal endoscópica ayudada
por rayo láser, desarrollada por Gonnering y cols. ofrecen mejores resultados
con menos complicaciones 13-15.
En México, Rodríguez y cols. están desarrollando una nueva
técnica basada en el instrumental creado por Mendoza y un sistema de
ablación rotacional que utiliza una fresa de acero de 1.5 a 2 mm recubierta
con polvo de diamante, manejada a través de una camisa flexible, bajo
endoscopia y fluoroscopia. Con ello obtienen una reducción de la epífora
del 60%, sin alterar la anatomía normal del sistema lagrimal, operando
sólo en el sitio afectado sin dejar cicatrices visibles en la cara 12.
Actualmente, en niños menores de un año de edad con obstrucción
del conducto lagrimal, el masaje sigue siendo el tratamiento de elección
7,11,16. Si persiste la obstrucción después del año de
edad, se debe colocar una sonda de silicona. La sonda creada por Mendoza y Crawford
es una buena elección 12.
La mejor indicación para la dacriocistorrinostomía endonasal endoscópica,
es la dacriocistitis aguda con formación de abscesos recurrentes y de
granulomas 2,4,7,9. En la experiencia de los autores, la dacriocistorrinostomía
externa en niños es un procedimiento seguro y eficaz. Es importante descartar
anomalías congénitas de la vía lagrimal, tumores o neurofibromas,
así como anomalías de los huesos nasales antes de efectuar cualquier
procedimiento quirúrgico. Actualmente el oftalmólogo pediatra
está más familiarizado con la dacriocistorrinostomía externa,
lo cual contribuye al éxito de la cirugía.
PIE DE FIGURA
Fig. 1. Niña con aumento de volumen en cantos internos, con abundante
secreción perlada.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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LINFOMA ANAPLÁSICO DE CÉLULAS GRANDES CD-30 POSITIVO-RICO EN NEUTRÓFILOS. ESTUDIOS DE INMUNOHISTOQUÍMICA EN DOS NIÑOS
Dra. Diana Cortés
Aguilar *
Dr. Sergio Moreno Jiménez **
Dr. Reynaldo Falcón Escobedo ***
Dr. Heliodoro Coronado ***
Dr. Pedro Méndez Sahida ****
Dr. Carlos Ortiz Hidalgo *Ù
* Departamento de Patología Quirúrgica. Centro Médico Hospital
ABC México
** Departamento de Cirugía
*** Departamento de Anatomía Patológica, Hospital Central Dr.
Ignacio Morones Prieto. San Luis Potosí, México
**** Departamento de Patología. IMSS León Guanajuato, México
Ù Departamento de Histología. Universidad Panamericana
Correspondencia: Dr. Carlos Ortiz Hidalgo. Departamento de Patología.
Hospital ABC Sur 136 Esq. Observatorio. México D.F. 10020 Tel. y Fax.
52 30 81 71 correo electrónico: cortiz@abchospital.com
RESUMEN
Introducción. El linfoma anaplásico de células grandes
es una neoplasia que inicialmente se identificó por inmunomarcación
con anticuerpo Ki-1 (CD-30/BerH2), también conocido como linfoma "Ki-1".
Se han informado variantes morfológicas de linfoma anaplásico,
entre ellas la recientemente descrita "rica en neutrófilos"
informada hasta hoy solamente en pacientes adultos.
Casos clínicos. Caso 1. Niño de cinco años que presentó
adenomegalias cervicales bilaterales de cuatro meses de evolución. Caso
2, niña de ocho años, con tumor en tejidos blandos en cara anterior
del tórax, de evolución desconocida. Histológicamente ambos
presentaron linfoma anaplásico de células grandes con numerosos
neutrófilos.
Conclusión. Se informan dos casos niños de linfoma anaplásico
de células grandes "rico en neutrófilos". Esta variante
se caracteriza por la presencia de polimorfonucleares, sin necrosis. Los casos
informados en la literatura han sido de inmunofenotipo T y nulo. Posiblemente
las citocinas tengan importancia en el mecanismo de reclutamiento de células
acompañantes de esta neoplasia. Se desconoce si esta variante tiene pronóstico
diferente.
Palabras clave: Linfoma anaplásico de células grandes, neutrófilos,
citocinas, neoplasia.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Introduction. Anaplastic large cell lymphoma was originally identified by immunostaining
with Ki-1 antibody (CD-30/BerH2), and is also known as "Ki-1 lymphoma".
Different morphological subtypes have been recognized in anaplastic large cell
lymphoma. Recently a "neutrophil rich" variant was described which
so far, has only been reported in adults.
Case reports. Case 1. A 5-year old male with cervical adenopathies, for four
months. Case 2. An eight year old female with soft tissues tumor of the chest;
the clinical course is unknown. Both cases showed histological characteristics
of anaplastic large cell lymphoma with numerous neutrophils scattered throughout
the neoplasia without necrosis.
Conclusión. We report two pediatric cases of neutrophil rich variant
of anaplastic large cell lymphoma. In this variant the neutrophil infiltration
without necrosis is a hallmark of the disease. All previous reported cases have
shown "T" and null phenotype. Citokines are probably important in
the mechanism for cell recruitment associated with lymphoma. The prognosis of
this subtype of anaplastic large cell lymphoma in children is unknown.
Key words: Anaplastic large cell lymphoma, neutrophil, citokines, neoplasm.
INTRODUCCIÓN
En 1985 Stein y cols. describieron por primera vez una neoplasia maligna, derivada
de células linfoides pleomórficas activadas, positivas al marcador
Ki-1 (CD-30/BerH2), hoy conocido como linfoma anaplásico de células
grandes (LACG) CD30+ 1. Desde su inclusión en la clasificación
de Kiel y luego en la "Revised European American Lymphoma" (REAL)
Classification, se han publicado diversos estudios de esta entidad sobre su
histogénesis, inmunohistoquímica, genética, biología
molecular y comportamiento clínico 2-9.
Existe una forma primaria del LACG que se presenta de novo y otra secundaria
en pacientes con historia previa de otros linfomas, como linfoma de Hodgkin
y micosis fungoides 3. Los LACG fueron descritos inicialmente como enfermedad
ganglionar con compromiso cutáneo y en menor frecuencia, extracutáneo
1,4. Posteriormente, se informó que los casos de LACG primarios cutáneos,
a diferencia del resto de los linfomas anaplásicos, pueden tener curso
indolente y posiblemente corresponden a lo que anteriormente se conocía
como "histiocitosis atípica regresiva" 10. Morfológicamente
se conocen ocho tipos histológicos que incluyen la variante de células
claras y basófilas, la pleomórfica, la monomórfica y la
sarcomatoide entre otras 11-13,16. Además hay casos de LACG con numerosos
histiocitos y recientemente una variante "rica en neutrófilos"
14-16. Por inmunomarcación los LACG presentan positividad a CD-30 (BerH2/Ki-1),
EMA, p80 y ALK 2-9. Se ha sugerido, con base en estudios genéticos e
inmunohistoquímicos y en el comportamiento clínico, separar los
LACG en dos grupos: 1) aquellos de presentación en niños y 2)
los que se manifiestan en la edad adulta 6,7,9. Recientemente, otros investigadores
han propuesto que estos linfomas integren una entidad diferente dentro de los
linfomas no Hodgkin y se identifiquen como "linfomas ALK positivos o alkomas",
debido a la presencia del inmunomarcador de reciente aparición ALK-1
que traduce la alteración translocación t(2;5)(p23; q35) que se
expresa hasta en 70% de los LACG 8.
Informamos dos casos de LACG CD-30 positivos primarios en niños en los
que se identificaron histológicamente numerosos neutrófilos, alternando
con las células linfoides neoplásicas; variante morfológica
de reciente descripción (LACG rico en neutrófilos) 15,16.
INFORME DE LOS CASOS
Caso 1. Niño de cinco años, sin antecedentes heredofamiliares
y personales relevantes para su padecimiento actual. Su padecimiento se inició
cuatro meses antes del diagnóstico. Presentó adenomegalias cervicales
bilaterales, fiebre no cuantificada y dificultad respiratoria. Exploración
física: estertores en ambos campos pulmonares y hepatoesplenomegalia.
Los exámenes de laboratorio mostraron hipoalbuminemia; el resto de la
exploración fue normal. Se practicó biopsia de ganglio cervical.
Evolucionó con incremento del número de adenopatías cervicales.
En la radiografía de tórax se observaron lesiones nodulares similares
a metástasis.
Caso 2. Niña de ocho años sin antecedentes heredofamiliares relevantes.
Se presentó con un tumor en los tejidos blandos de la cara anterior del
tórax, con tiempo de evolución desconocido. No se detectó
compromiso ganglionar ni hepatoesplénico. Los exámenes de sangre
periférica y médula ósea fueron normales. Le apareció
una úlcera en cara anterior de tórax y falleció con múltiples
lesiones líticas en cráneo, pelvis y huesos largos.
Los cortes histológicos fueron teñidos con hematoxilina y eosina.
Se realizaron reacciones de inmunohistoquímica con anticuerpos monoclonales
y el método ABC (Avidina-biotina-peroxidasa), como cromógeno DAB
(diaminobencidina). Los anticuerpos utilizados fueron CD-45/LCA (Dako, Carpinteria,
CA), CD-30/BerH2Ki-1 (Dako, Carpinteria, CA), CD-15/Leu M1 (Dako, Carpintería,
CA), CD-45RO/UCHL-1 (Dako, Carpintería, CA), CD-3 (Dako, Carpintería,
CA), CD-20/L-26 (Dako, Carpintería, CA), Antígeno de Membrana
Epitelial/EMA (Dako, Carpintería, CA).
Las características histológicas fueron similares en ambos casos.
Se identificó una neoplasia formada por células linfoides grandes,
de citoplasma abundante, eosinófilo o levemente basófilo, de bordes
definidos. Los núcleos eran grandes, de contorno irregular, algunos de
aspecto reniforme o abigarrado, cromatina grumosa con uno o dos nucléolos
pequeños. Estas células se disponían a manera de mantos
y agregados no cohesivos, alternando con población de células
linfoides pequeñas y medianas, correspondientes a centrocitos y algunos
centroblastos residuales, así como escasas células plasmáticas
y eosinófilos (Fig. 1). Dentro de estas láminas de células
neoplásicas se distinguieron agregados de neutrófilos, que en
su mayoría formaban grupos y en menor cantidad, se veían dispersos.
Los neutrófilos ocupaban aproximadamente el 60% de la celularidad en
un campo de alto poder (40x) (Figs. 2 y 3). No se observaron zonas de necrosis.
Las reacciones de inmunohistoquímica mostraron positividad en las células
grandes neoplásicas para CD-30 (BerH2) en membrana y área paranuclear
(zona del aparato de Golgi) (Fig. 4). Además estas células resultaron
positivas para CD-45 (LCA). El caso 1 no expresó marcadores B (CD-20)
ni T (CD-3 y CD-45RO) y en el caso 2 las células grandes resultaron positivas
para marcador Pan T (CD-3). La abundancia de neutrófilos se resaltó
con CD-15. Las demás reacciones se muestran en el cuadro 1.
Ambos casos corresponden histológicamente a linfoma anaplásico
de células grandes CD-30 (+) rico en neutrófilos 15,16.
DISCUSIÓN
Los linfomas anaplásicos de células grandes CD-30+ se presentan
desde la infancia hasta la octava década de la vida 4,6. El 70% tienen
fenotipo T, 20% fenotipo B y 10% son nulos 4. En el grupo pediátrico
el LACG representa del 3.6 a 10.6% de los linfomas, con preferencia por el sexo
masculino y en el 60% de los casos se manifiesta con enfermedad extraganglionar
17. Hasta hoy se han descrito ocho variantes histológicas de linfoma
anaplásico que incluyen la variante monomórfica, la de células
pálidas y basófilas, la sarcomatoide, la microvellosa, la linfohistiocítica,
la de células pequeñas, la parecida al linfoma de Hodgkin y la
rica en neutrófilos 6,11-16. Esta última fue descrita por Mann
y cols. en 1995, quienes en una serie de 20 casos de LACG, encontraron seis
con numerosos neutrófilos 15, que presentaron numerosos polimorfonucleares
neutrófilos, sin necrosis, que varió de 5% a más del 50%
de las células, observados en un campo de 40x. Todos los casos fueron
positivos a CD-30; cuatro fueron fenotipo T y los dos restantes, fenotipo B.
Sólo dos casos se asociaron a neutrofilia periférica y un caso
fue HIV positivo. Cuatro de los casos fueron vistos inicialmente por lesiones
dérmicas. La edad varió de 24 a 72 años 15. Un caso de
histología similar (rico en neutrófilos) y con fenotipo T, fue
informado en un paciente de 56 años con tumor testicular 18. En otro
caso se informó la manifestación de un LACG en una niña
de 10 años, con fenotipo de células nulas que se asoció
a neutrofilia periférica y curso clínico agresivo, pero no se
describió neutrofilia tisular 19. Es interesante que en este último
caso a través de cultivo de células neoplásicas y por detección
con inmunoensayo enzimático, se identificó la producción
de factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF) por las células
del linfoma, lo que fue interpretado como la causa de la neutrofilia.
La etiología de la neutrofilia asociada a la neoplasia no se conoce con
precisión. Sabemos que los neutrófilos son células cuya
función principal es microfagocitaria 20. Actúan en procesos inflamatorios
agudos y tienen la capacidad de migrar en respuesta a estímulos establecidos
por gradientes químicos. Esta función conocida como quimiotaxis,
puede ser iniciada por una serie de sustancias como las proteínas del
complemento, leucotrienos y citocinas 20. Las citocinas son proteínas
y glicoproteínas de bajo peso molecular secretadas principalmente por
linfocitos y macrófagos 20. Se clasifican de acuerdo a sus funciones
en interleucinas, interferones, factores de necrosis tumoral, factores estimuladores
de colonias, factores transformadores del crecimiento y otros 20,21. Las citocinas
actúan individualmente o en conjunto con otras sustancias reguladoras,
de manera sinérgica o antagónica, en varios procesos inflamatorios
y reparativos. En condiciones normales o reactivas, las células contienen
pequeñas cantidades de citocinas y su síntesis se realiza en circunstancias
fisiológicas, reguladas por un mecanismo de retroalimentación
21. En los linfomas, las células neoplásicas tienen la capacidad
de producir anormalmente citocinas 16,21. Esta producción puede alterarse
si el mecanismo de inhibición por retroalimentación no opera adecuadamente,
lo que lleva a una síntesis aumentada de estas proteínas, con
los consiguientes efectos tisulares; entre otros, manifestarse por la presencia
de población celular no neoplásica (acompañante de la neoplásica)
como fibroblastos, neutrófilos, eosinófilos e histiocitos 16,21.
Las citocinas, además del efecto citoclésico, pueden tener actividad
paracrina o autocrina que regula el crecimiento y la diferenciación en
la célula neoplásica 21. Algunos ejemplos del papel que juegan
estas sustancias en las características clínicas e histopatológicas
de los linfomas se presentan en la hipergammaglobulinemia y plasmocitosis asociada
al linfoma de células T periférico tipo linfadenopatía
angioinmunoblástica; en la reacción de células T observada
en los linfomas de células B ricos en células T y en la fibrosis
y reacción celular que acompaña al linfoma de Hodgkin 21. También
pueden intervenir en el crecimiento y diferenciación, efecto que ha sido
atribuido a la interleucina 6 (IL-6) en la diferenciación plasmocitoide
del linfoma linfoplasmocítico, de la leucemia crónica y del linfoma
de linfocitos pequeños 21. Un efecto modulador de la diferenciación
y proliferación celular se ha estudiado en el linfoma de Hodgkin y en
el linfoma anaplásico de células grandes (LACG) mediado por la
interleucinas 2 y 6 (IL-2, IL-6) para el primero y por la interleucina 9 (IL-9)
para ambos linfomas. De manera análoga, la expresión de estas
sustancias está presente en las reacciones celulares que acompañan
a entidades benignas. Tal es el caso de la variante de células plasmáticas
de la enfermedad de Castleman y en la hiperplasia linfoide, presente en la artritis
reumatoide 16,21.
El infiltrado celular que acompaña al linfoma anaplásico no ha
sido bien estudiado. En investigaciones previas, se había sugerido que
el infiltrado de leucocitos (neutrófilos, eosinófilos) podría
ser un posible criterio de diferenciación entre los linfomas anaplásicos
(LACG) y el linfoma de Hodgkin (la escasez de linfocitos y granulocitos en LACG)
pero advirtiendo que no era un parámetro discriminador específico
5. Hoy sabemos que los LACG también pueden secretar linfocinas y reclutar
linfocitos, histiocitos, células plasmáticas y neutrófilos,
como se vio en nuestros dos casos 16.
En el linfoma de Hodgkin la presencia de población reactiva acompañante
mediada por citocinas liberadas por las células de Reed Sternberg y posteriormente
por las células reactivas, ha sido bien definida 21. En esta variante
"rica en neutrófilos del LACG" es posible postular un hecho
semejante al linfoma de Hodgkin, donde una reacción mediada por citocinas
como la IL-9, G-CSF y el TCF-B (factor transformador del crecimiento beta),
al interaccionar entre ellas y otras citocinas podría mediar el reclutamiento
de neutrófilos 16. Por otro lado las citocinas ejercen una actividad
moduladora del crecimiento y diferenciación, lo que podría correlacionarse
con la amplia gama morfológica de este grupo de linfomas y que tal vez
guarda relación con su conducta biológica 21.
En conclusión se estudiaron dos niños con "LACG rico en neutrófilos"
positivo al CD-30 y EMA, con inmunofenotipo de células nulas en un caso
y "T" en el otro caso; esta variante no había sido descrita
en pacientes pediátricos. El paciente más joven informado tenía
24 años 15,16. Las implicaciones pronósticas de esta variante
en este grupo de edad se desconocen.
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PIES DE FIGURAS
Fig. 1. Linfoma anaplásico de células grandes rico en neutrófilos.
Obsérvese la presencia de células pleomórficas con nucléolos
prominentes y citoplasma; abundantes neutrófilos.
Figs. 2 y 3. Linfoma anaplásico de células grandes rico en neutrófilos.
La Fig. 2 corresponde al caso 1. Se observan agregados de neutrófilos
a diferencia de la figura 3 que corresponde al caso 2, en donde los neutrófilos
se encuentran dispersos.
Fig. 4. Linfoma anaplásico de células grandes rico en neutrófilos.
Inmunomarcación para CD-30 (BerH2).
CUADRO 1
REACCIONES DE INMUNOHISTOQUÍMICA
CIRUGÍA ENDOSCÓPICA DE NARIZ Y SENOS PARANASALES EN NIÑOS. EXPERIENCIA EN EL INSTITUTO NACIONAL DE PEDIATRÍA
Dra. Liliana María
Jaramillo Bernal *
Dr. Enrique Azuara Pliego **
* Otorrinolaringóloga
Pediatra
** Jefe del Servicio de Otorrinolaringología. INP. Fundación Clínica
Médica Sur
Correspondencia: Dra. Liliana Jaramillo Bernal. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F.
RESUMEN
Objetivo. Describir edad, sexo, indicación quirúrgica, evolución,
complicaciones y patologías asociadas de la cirugía endoscópica
de nariz y senos paranasales en niños del Instituto Nacional de Pediatría.
Diseño. Estudio observacional, retrospectivo, longitudinal y descriptivo.
Material y métodos. Se revisaron 41 expedientes clínicos de pacientes
sometidos a cirugía endoscópica funcional de nariz y senos paranasales
en un período de seis meses, con seguimiento postoperatorio de tres meses.
Resultados. Hubo 22 niños y 19 niñas, con edades entre dos meses
y 17 años. La principal indicación quirúrgica fue la sinusitis
crónica resistente al tratamiento médico en 31 pacientes; poliposis
rinosinusal en cinco; dacrioestenosis congénita en dos; pólipo
antrocoanal en uno; atresia bilateral de coanas en uno y quiste congénito
de vías lagrimales en uno. La evolución fue satisfactoria en 37
pacientes; hubo cuatro complicaciones: dos pacientes tuvieron sangrado; uno,
sinequia septoturbinal y uno meningitis. Las principales patologías asociadas
fueron padecimientos alérgicos en trece y fibrosis quística en
cinco.
Palabras clave: Cirugía endoscópica, senos paranasales, sinusitis,
poliposis, atresia de coanas.
Acta Pediatr Mex 1999;20:
ABSTRACT
Objective. To describe the age, sex, surgical indications, course, complications
and associated pathologies in endoscopic sinus surgery in children of the Instituto
Nacional de Pediatría.
Design. Observational, retrospective, descriptive and longitudinal.
Material and methods. 41 clinical files of patients who were subjected to endoscopic
sinus surgery were studied; the follow-up was 3 months after surgery.
Results. There were 22 male and 19 female patients; age ranged from two months
to 17 years; the main surgical indication was chronic sinusitis resistant to
medical treatment in 31 patients; nasal polyposis in five; congenital dacriostenosis
in two; antrochoanal polyp in one; bilateral choanal atresia in one patient
and congenital cyst of lacrimal pathway in one. The course was satisfactory
in 37 patients; there were four complications: two patients had epistaxis; one,
synechiae and one meningitis. The associated pathologies were allergies in 13
patients and cystic fibrosis in five.
Key words: Endoscopic surgery, sinusitis, polyposis, choanal atresia, antral
sinus.
INTRODUCCIÓN
La cirugía endoscópica funcional de nariz y senos paranasales
fue dada a conocer en Europa por Messerklinger y Stammberger 1,2; posteriormente
se difundió en Estados Unidos de Norteamérica por Kennedy 3. Hasta
hace dos años no se practicaba cirugía funcional endoscópica
de senos paranasales en el INP. De mayo de 1994 a noviembre de 1995 se han realizado
41 cirugías. Las indicaciones absolutas para la cirugía endoscópica
son: 1) Sinusitis crónica con estenosis del complejo ostium-meatal resistente
al tratamiento médico; 2) sinusitis hiperplásica crónica
con poliposis nasal obstructiva; 3) sinusitis crónica con formación
de mucocele principalmente frontoetmoidal, esfenoidal o maxilar; 4) sinusitis
por hongos en pacientes diabéticos o inmunocomprometidos; 5) neoplasias
sinusales; 6) celulitis orbitaria o abscesos que no respondieron al tratamiento
médico. Las indicaciones relativas son: 1) Reparación de fístulas
de líquido cefalorraquídeo; 2) mucoceles en el nicho nasofrontal
o frontal; 3) descompresiones orbitarias con exoftalmos bilateral; 4) cefaleas
provocadas por sinusitis 10,11; 5) abordaje de la vía lagrimal; 6) atresia
de coanas 14.
La sinusitis es un proceso inflamatorio que afecta las mucosas que recubren
las cavidades sinusales; suele asociarse a infección de vías respiratorias
superiores y quizá sea secundaria a alergias respiratorias persistentes
u otras alteraciones sistémicas o deformidades anatómicas.
El desarrollo de la nariz y de los senos paranasales se inicia alrededor de
la tercera semana de gestación y continúa hasta la adolescencia
cuando cesan la neumatización y el crecimiento óseo 4,5, aunque
siguen ocurriendo otros cambios que finalizan hasta los 50 años, cuando
termina la fusión de la lámina perpendicular del etmoides con
el vómer.
La fisiopatolgía de la sinusitis se ha estudiado a fondo a partir de
los últimos diez años. La tomografía computarizada ha permitido
conocer mejor la anatomía sinusal y la etiología de la sinusitis.
Durante la infancia las celdillas más comúnmente afectadas son
las etmoidales y los senos maxilares. Los senos esfenoidales y frontales se
desarrollan después; de ahí que la sinusitis en estas estructuras
ocurra en edades más avanzadas. Una deformación anatómica
o la presenica de un pólipo o un proceso inflamatorio pueden estrechar
los orificios de drenaje de los senos e inhibir su función ciliar o alterar
la anatomía de los espacios de transición obstaculizando la función
del complejo ostium-meatal de los senos frontales, etmoidales y maxilares.
Entre los factores locales que predisponen a la sinusitis, la rinitis alérgica
es uno de los más importantes; otros son el abuso de los descongestionantes
locales (fenilefrina y oximetazolina), la hipertrofia adenoidea, las desviaciones
septales, los pólipos nasales, los tumores, los cuerpos extraños,
el barotrauma, la contaminación ambiental que causa inflamación
crónica y las anormalidades dentales 5.
Es valioso el uso de radiografías simples de nariz y senos paranasales
(Caldwell, Waters y lateral) para valorar la sinusitis; la volaración
completa e integral de los senos paranasales debe realizarse con tomografía
computarizada con cortes axiales y coronales y si es posible, cortes sagitales.
La tomografía computarizada permite visualizar en forma tridimensional
las celdillas etmoidales que se consideran la fuente principal de sinusitis;
sin embargo, la historia clínica y la sintomatología rinosinusal
aunadas a un estudio endoscópico, son básicas en la toma de decisiones
quirúrgicas.
Las técnicas quirúrgicas endoscópicas tienen un alto grado
de seguridad, lo que ha permitido que se apliquen a ciertos procedimientos rinosinusales
propios de la infancia. Según la literatura médica y nuestra experiencia,
existen diferencias substanciales entre el complejo rinosinusal del adulto y
del niño.
En el adulto se pueden practicar procedimientos endoscópicos funcionales
de nariz y senos paranasales con anestesia local 7,12. En los niños es
indispensable la anestesia general en procedimientos quirúrgicos y en
algunas exploraciones diagnósticas y curaciones postoperatorias, principalmente
en los pequeños que no cooperan.
Gran parte de los procesos inflamatorios de nariz y senos paranasales se favorecen
por trastornos sistémicos como alergias, fibrosis quística, síndrome
de cilio inmóvil 8,9. La cirugía endoscópica se ha empleado
en niños en quienes los tratamientos médicos han fallado. Según
Wolf 13, la sinusitis crónica es difícil de diagnosticar en niños;
sin embargo, gracias al avance de la tecnología y estudios tomográfico
y endoscópico se puede llegar al diagnóstico con mayor facilidad.
Los niños con desarrollo incompleto de los senos paranasales y un sistema
inmunológico deficiente, presentan verdaderos problemas en el tratamiento
de la sinusitis crónica.
Las principales complicaciones de la cirugía endoscópica son:
1. Transoperatorias: hemorragia, fístula de líquido cefalorraquídeo,
ceguera transitoria, hematoma orbitario y diplopia. 2. Postoperatorias: sinequias,
meningitis, cierre de la antrostomía, lesión del conducto nasolagrimal
y hematoma orbitario 12,15. La frecuencia de complicaciones de la cirugía
endoscópica varía del 2 al 17% según diferentes autores
16,17.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio observacional, retrospectivo, longitudinal y descriptivo 18. Se investigaron:
edad, sexo, principales indicaciones quirúrgicas como sinusitis crónica,
infecciosa, resistente al tratamiento médico o ambas, poliposis nasal,
pólipo antrocoanal, atresia de coanas, dacriorinoestenosis, quiste de
vía lagrimal; evolución postoperatoria con seguimiento postoperatorio
de tres meses de acuerdo a la sintomatología al momento de las consultas;
complicaciones como hemorragias, sinequias septoturbinal, meningitis; enfermedades
asociadas como fibrosis quística, alergias, inmunodeficiencias. En todos
los pacientes se hizo tomografía computarizada en cortes axiales y coronales,
antes de la cirugía.
Se hizo análisis estadístico con el programa BMDP (Biomedical
Computer Programs). Se establecieron frecuencias y porcentaje según las
variables mencionadas y medidas de tendencia central.
RESULTADOS
Hubo 22 (53%) pacientes masculinos y 19 (47%) mujeres; las edades fluctuaron
entre dos meses y 11 años: de 0 a tres años, cuatro pacientes
(9.8%); de tres a seis años, ocho (19.5%); seis a nueve años,
ocho (19.5%); nueve a doce años, siete pacientes (17.1%); 12 a 15 años,
seis (14.6%); 15 a 18 años, ocho (19.5%) (Cuadro 1).
Las indicaciones quirúrgicas fueron: sinusitis crónica inflamatoria,
infecciosa resistente al tratamiento médico o ambas, 31 pacientes (75%);
poliposis rinosinusal, cinco (12%); dacrioestenosis congénita, dos (4,8%);
pólió antrocoanal, uno (2.4%); quiste congénito de vías
lagrimales, uno (2.4%). El caso de atresia de coanas había sido sometido
a apertura de la placa atrésica en dos ocasiones (Cuadro 2).
La evolución postoperatoria fue satisfactoria en 37 pacientes (88%);
sólo cuatro (12%) con sinusitis crónica infecciosa resistente
al tratamiento médico o ambos, persisten con rinorrea purulenta. No hubo
recidiva en los casos de poliposis rinosinusal. Los tres pacientes operados
de vías lagrimales han evolucionado satisfactoriamente. El paciente con
atresia de coanas evolucionó adecuadamente.
Hubo dos complicaciones mayores: meningitis en una paciente, tratada con antibióticos
parenterales que cedió sin secuelas neurológicas; una hemorragia
transoperatoria que requirió transfusión y taponamiento anterior
y posterior; dos menores: sinequia septoturbinal del septum a cabeza del cornete
inferior izquierdo en un paciente; ésta no produce alteraciones en el
sistema de drenaje de los senos; uno con epistaxis, apareció siete días
después de la cirugía; se trató con taponamiento nasal
durante cinco días.
Las principales enfermedades asociadas fueron: alérgicas en 13 pacientes
(35%); fibrosis quística en cinco (13%); inmunosupresión por trasplante
renal en uno (2.4%).
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
La cirugía endoscópica funcional de nariz y senos paranasales
se ha empleado en niños en quienes los tratamientos médicos han
fallado. En la población estudiada la principal indicación fue
la sinusitis crónica inflamatoria, infecciosa resistente al tratamiento
médico o ambas (31 casos), lo que coincide con lo descrito por otros
autores 10,11.
Los elementos necesarios para el buen funcionamiento de los senos paranasales
son los complejos ostium-meatales permeables. Diversos factores pueden provocar
obstrucción de los orificios de drenaje: mecánicos que pueden
deberse a tumores nasales, pólipos, sinequias o desviaciones obstructivas
del septum nasal. En diez pacientes (24%) éste fue el motivo de la intervención;
el más frecuente fue la poliposis rinosinusal en cinco (12%).
Los niños tratados con cirugía endoscópica funcional tienen
mejoría significativa en más de 88% de los casos 6. En nuestra
experiencia se logró la mejoría en 85% de los casos, con recurrencia
de rinorrea purulenta sólo en 12%.
La frecuencia de complicaciones varía de 2 a 17% en los informes de otros
autores 16,17; nuestro porcentaje fue de 9.
Para evitar las complicaciones el cirujano debe tener un conocimiento adecuado
de la anatomía, suficiente experiencia y destreza para realizar la cirugía
sinusal funcional endoscópica.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Parte 2. Acta Pediatr Mex 1994;15:139-45
CUADRO 1
GRUPOS DE EDAD

CUADRO 2
INDICACIONES QUIRÚRGICAS

LIPOBLASTOMA EN LA INFANCIA. CORRELACIÓN CLÍNICO PATOLÓGICA EN 16 CASOS
Dr. José Antonio
Gutiérrez Ureña *
Dr. José Manuel Ruano Aguilar *
Dra. Beatríz de León Bojorge **
Dr. Carlos Alberto Calderón Elvir *
Dr. Eduardo Vásquez Gutiérrez *
Dr. Juan Carlos Duarte Valencia *
Dr. Guillermo Hernández Peredo-Rezk ***
* Cirujano Oncólogo
Pediatra. Instituto Nacional de Pediatría
** Patólogo Pediatra. INP
*** Cirujano Pediatra. INP
Correspondencia: Dr. José Antonio Gutiérrez Ureña. Instituto
Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco
México 04530 D.F.
RESUMEN
Introducción. El lipoblastoma es una neoplasia rara que contiene tejido
adiposo embrionario; se presenta con mayor frecuencia en la infancia. Se localiza
de preferencia en tejidos blandos de las extremidades. El diagnóstico
diferencial es con lipoma y liposarcoma mixoide.
El objetivo de este trabajo es conocer los aspectos clínicos, radiológicos,
histopatológicos para su detección y tratamiento tempranos.
Material y métodos. Se revisaron los expedientes clínicos de los
pacientes con diagnóstico histopatológico de lipoblastoma atendidos
en el Instituto Nacional de Pediatría en un período de 29 años
y medio Las variables estudiadas fueron: edad, sexo, manifestaciones clínicas,
tamaño y localización del tumor, estudios radiológicos,
procedimiento quirúrgico y estado actual.
Resultados. Se atendieron 16 pacientes, 14 (87.5%) con la forma localizada y
dos (12.5%) con forma difusa; no hubo predominio de sexo. La edad promedio fue
de 50 meses con una media de 32.5 ± 3.5, 69% fueron menores de 38 meses.
La principal manifestación clínica fue aumento de volumen en 16
pacientes (100%); en nueve casos (56.25%) se localizó en cabeza y cuello,
en tres casos en extremidades; los cuatro restantes en otros sitios anatómicos.
Las radiografías simples mostraron imágenes radiopacas en el tejido
afectado; el ultrasonido mostró imágenes con ecos mixtos y la
tomografía, imágenes hipodensas. Se realizó resección
quirúrgica completa en 13 pacientes (81.25%) y parcial en dos (12.5%);
en otro caso se realizó biopsia por aspiración con aguja fina
(BAAF) y su tratamiento fue conservador.
Conclusión. El lipoblastoma es una neoplasia benigna que en algunos casos,
por el sitio de presentación, tiene comportamiento agresivo; 69% fueron
menores de tres años y medio. Rara vez se presenta después de
la primera década de la vida. Es importante identificarlo con imágenes
radiológicas. El tratamiento debe ser la excisión quirúrgica
completa.
Palabras clave: Lipoblastoma, lipoblastomatosis, neoplasia benigna, tejido adiposo
embrionario, liposarcoma mixoide.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Introduction. Lipoblastoma is rare neoplasm which contains embryonic adipose
tissue. It is more frequently seen in infants, preferably in the extremities.
It should be distinguished from lipomas and myxoid liposarcomas.
The purpose of this paper is to analyze the clinical, radiological and therapeutic
aspects for its early diagnosis and treatment.
Material and Methods. The clinical charts of patients with the histopathologic
diagnosis of lipoblastoma were reviewed in the Department of Oncology of the
Instituto Nacional de Pediatría from August 1st, 1990 to July 31st, 1998.
The following variables were studied: age at the time of diagnosis, sex, clinical
manifestations, size and location of the tumor, radiologic studies, type of
surgical treatment and present condition.
Results. There were nine patients (88.8%) who had the localized type of tumor;
one (11.1%) had the diffuse form. The female/male ratio was 1.25:1. Average
age was 53 months; 66% of the patients were under 38 months of age. The consistent
clinical presentation was an area of increased volume: in the head and the neck
in four patients; in the extremities in two patients and in other locations
in the remaining three.
X rays showed radiopaque images in the involved tissue; ultrasound showed mixed
echo images and tomography showed hypodense images. A complete surgical resection
was done in eight patients and a partial resection in one patient who had a
recurrency.
Conclusion. While lipoblastoma is a generally benign neoplasm, it may turn malignant
in some cases. One third of our patients were under the age of three and a half
years. This neoplasm is rarely seen after the first decade of life. It is important
to identify it with radiological studies. It should be treated with complete
surgical resection.
Key words: Lipoblastoma, liboplastomatosis, benign neoplasm, embryonic adipose
tissue, lipome, myxoid liposarcoma.
INTRODUCCIÓN
El lipoblastoma es un tumor que se origina del tejido adiposo embrionario; es
poco común en la infancia 1-4. En 1926 Jaffe acuñó el término
de lipoblastoma 1; posteriormente Vellios y Báez en 1958 emplearon el
término lipoblastomatosis para describir una neoplasia que contenía
tejido adiposo embrionario con infiltración difusa 5. Chung y Enzinger
en 1973 publicaron 35 casos y reconocieron la forma circunscrita del tumor denominándolo
lipoblastoma benigno 1-4. Zárate y cols. describieron el primer caso
de lipoblastoma localizado en el mediastino de un niño mexicano 6.
Desde el punto de vista histopatológico el tumor presenta una imagen
con tejido adiposo en diferentes estadios de maduración, con células
mesenquimatosas fusiformes o estelares, lipoblastos multi o univacuolados y
adipocitos maduros. Generalmente presenta un patrón lobulado con una
imagen de maduración centrípeta, es decir, con células
mixoides y estelares inmaduras en la periferia y adipocitos maduros centrales
7.
El tratamiento del lipoblastoma es fundamentalmente quirúrgico; en pacientes
adolescentes es importante diferenciarlo del lipoma y el liposarcoma mixoide.
El objeto de este estudio es conocer las características clínicas,
radiológicas, histopatológicas del lipoblastoma y su tratamiento
quirúrgico.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se revisaron los expedientes clínicos de pacientes con diagnóstico
histopatológico de lipoblastoma atendidos en los Departamentos de Cirugía
Oncológica y Patología del Instituto Nacional de Pediatría
de diciembre de 1970 a junio del 2000.
Se registraron edad en meses al momento del diagnóstico, sexo, síntomas
principales, tamaño y localización del tumor; se revisaron radiografía
simple, ultrasonido (USG) y tomografía computada (TC) de acuerdo a su
localización. Se revisó el gammagrama tiroideo en dos casos. Se
registró el tipo de procedimiento quirúrgico, las complicaciones
preoperatorias y postoperatorias, estudio histopatológico y su estado
actual.
Inicialmente se presentaron las características clínicas y radiológicas
mediante medias y desviaciones estándar para variables numéricas
y en número de pacientes y porcentajes en las categorías.
RESULTADOS
Se atendieron 16 pacientes con diagnóstico histopatológico de
lipoblastoma. En 14 (87.5%) el lipoblastoma era localizado y en dos (12.5%)
era difuso. Hubo ocho niños y ocho niñas; la edad la momento del
diagnóstico varió entre nueve y 156 meses (promedio de 50 meses
y media de 32.5 ± 3.5). La edad al momento del diagnóstico, el
sexo, las manifestaciones clínicas, la localización y el tipo
de resección quirúrgica se presentan en el cuadro 1.
La principal manifestación clínica fue aumento de volumen en el
área afectada (16 pacientes), el tumor fue de consistencia blanda en
12 pacientes e indoloro en 13. El tamaño del lipoblastoma varió
de 2 x 1.5 x 0.8 cm a 30 x 20 x 15 cm; en seis fue mayor de 10 cm, en tres casos
entre 5 y 10 cm y en cuatro menor de 5 cm.
Las principales localizaciones fueron la cabeza y el cuello en nueve casos (56.25%)
dos de los cuales se extendían desde la región cervical hasta
el mediastino; en extremidades, tres casos; dos en retroperitoneo y dos en tronco
(12.5%) (Fig. 1).
Ejemplos clínicos y radiológicos se describen en las figuras 2,
3 y 4.
El lado izquierdo se afectó en diez casos; el derecho en tres y la línea
media, en tres; uno en retroperitoneo y dos en cuello que se diagnosticaron
preoperatoriamente como quiste tirogloso y neoplasia maligna tiroidea.
Las radiografías simples mostraron imágenes radiopacas del tejido
afectado. El ultrasonido mostró imágenes con ecos mixtos. La tomografía
computada mostró lesiones hipodensas con límites entre -20 y -97
unidades Hounsfield (Cuadro 2).
La resección quirúrgica completa con márgenes libres de
enfermedad se hizo en 13 casos (81.25%); la resección parcial en dos
(12.5%); no hubo morbilidad. En un caso se tomó BAAF con fines diagnósticos;
su tratamiento ha sido solamente vigilancia, ya que el tumor se encuentra en
la región facial a nivel de mejilla, sin crecimiento progresivo o deformación.
El estudio microscópico de las piezas quirúrgicas mostró
en todos los casos con tejido amarillo intenso, lobulado, encapsulado, de consistencia
blanda. En el estudio microscópico se encontró un patrón
lobulado con delicadas bandas de tejido conectivo y una mezcla de células
estelares mixoides predominantemente en la periferia; con células milti
o univacuoladas centrales sin atipias, mitosis ni pleomorfismos (Fig. 5). Tampoco
se encontraron vasos aumentados en número y con patrón arborescente,
como se observan en liposarcomas bien diferenciados.
El mayor seguimiento fue de 87 meses, promedio de 23.8 meses; el paciente con
tumor cervicomediastinal tuvo recidiva de la enfermedad a los 57 meses.
Actualmente 13 casos (81.25%) viven sin actividad tumoral; dos con actividad
tumoral (el paciente con tumor cervicomediastinal con resección parcial
y el caso de la lesión en mejilla izquierda); un paciente con ganglioneuroblastoma
desarrolló durante su vigilancia, un lipoblastoma en hemitórax
izquierdo, fue resecado en su totalidad; no presentó recidiva; sin embargo,
falleció a consecuencia de su neoplasia primaria.
DISCUSIÓN
El lipoblastoma es una neoplasia benigna cuyo origen depende del tejido adiposo
embrionario. Es un tumor infrecuente que generalmente ocurre en la primera década
de la vida.
Se han descrito dos formas clínico patológicas: la forma circunscrita
y la difusa. La más común es la circunscrita, localizada en tejidos
blandos superficiales. La forma difusa se denomina también lipoblastomatosis
y se origina en tejidos blandos profundos; cursa con un patrón infiltrativo
con tendencia a recurrir 2-9.
Kransdorf informó 114 pacientes con lipoblastoma que representan 0.6%
en un análisis de 38,484 pacientes con tumores benignos de tejidos blandos
10. La fisiopatogenia se basa en el concepto de que es un blastoma de tejidos
blandos, como un reservorio celular de grasa blanca embrionaria con capacidad
de diferenciación 8. Desde el punto de vista citogenético, en
varios casos se han descrito rearreglos en el cromosoma 8 (8 p ter® q 13::q24.1®qter)
7,17.
El lipoblastoma usualmente no se diagnostica después de la primera década
de la vida; 90% de los casos ocurre antes de los 36 meses de edad y 40% antes
de los 12 meses. En nuestro informe, 69% ocurrió antes de los 38 meses
de edad y sólo 18.75% antes de los 12 meses. Hubo tres casos cuyas manifestaciones
se presentaron en la adolescencia. Predomina en el sexo masculino, lo que contrasta
con el presente estudio en el que no hubo predominio de sexo 2,3,6,8.
En este estudio la localización en las extremidades fue del 18.75% que
contrasta con lo informado en la literatura, que es de 60 a 70%; mientras que
la localización en la cabeza y el cuello predominó en poco más
de la mitad de los pacientes que incluyeron dos cuya extensión abarcó
la región cervical y el mediastino; de los casos restantes, dos se presentaron
en tronco y dos en retroperitoneo.
En pocos casos el diagnóstico preoperatorio no fue lipoblastoma, sino
que se pensó en otra neoplasia como teratoma retroperitoneal (caso 1);
carcinoma papilar del tiroides (caso 2); quiste tirogloso (caso 8) e incluso
lipomas cuando el tumor se presentó en las extremidades. Es importante
realizar la diferenciación clínica e histopatológica con
el lipoma y liposarcoma mixoide (Cuadro 3); la edad del paciente es esencial
para la distinción, ya que estos últimos se presentan entre la
tercera y sexta décadas de la vida, con casos descritos en adolescentes,
con diferencias histológicas consistentes en atipia celular, vasos ramificados
con maduración centrífuga e hipercromasia en el caso de liposarcoma
mixoide y ausencia de lipoblastos en el lipoma 9-12. Otras entidades con las
que hay que hacer diagnóstico diferencial son angiolipoma, fibrolipoma,
hibernoma y hamartomas mixoides del mesenterio.
Los elementos auxiliares en el diagnóstico de lipoblastoma son la radiografía
simple en la que se observan imágenes radiopacas de la masa en tejidos
blandos y a veces, reacción perióstica moderada 11.12.16. En el
ultrasonido se ven imágenes hiperecóicas con halos hipoecóicos
altamente sugerentes de lipoblastoma como ha sido informado por Fisher y cols.
11,12,16. En este estudio se identificaron estas imágenes en cuatro pacientes
(Fig. 4). La tomografía computada es de gran utilidad; de acuerdo a las
unidades Hounsfield, el estudio sugiere la presencia de tejido adiposo y enmarca
los límites del tumor para su resección 12. La resección
quirúrgica completa es curativa; las recaídas se presentan en
pacientes con resecciones parciales.
La literatura médica mundial describe hasta 14% de recaídas; en
este estudio el porcentaje fue de 6.25 en la forma difusa de la enfermedad con
resección parcial del tumor 10.
CONCLUSIÓN
El lipoblastoma es una neoplasia benigna que en algunos casos tiene comportamiento
agresivo por la capacidad de infiltrar estructuras vecinas. Cerca del 70% de
los casos son menores de tres años y medio; rara vez se presenta después
de la primera década de la vida. En nuestro medio el sitio anatómico
más común es la cabeza y el cuello. Los hallazgos clínicos
así como las imágenes ultrasonográficas y de tomografía
computada son muy útiles para el diagnóstico preoperatorio. Desde
el punto de vista histopatológico es importante diferenciarlo del lipoma
y de neoplasias malignas como el liposarcoma mixoide. El tratamiento es la excisión
quirúrgica completa; de no ser así, hay un alto índice
de recurrencia.
PIES DE FIGURAS
Fig. 1. Localización más frecuente de lipoblastoma (Gráfica)
Fig. 2. Imágenes tomográficas de lipoblastoma retroperitoneal en un lactante.
Fig. 3. Preescolar con lipoblastoma en la línea media del cuello.
Fig. 4. Imágenes ecosonográficas con áreas hiperecóicas con halos hipoecóicos.
Fig. 5. Fotografía microscópica que muestra la imagen característica del lipoblastoma con nódulos que en la periferia tienen lipoblastos de aspecto mixoide y maduración centrípeta de adipositos maduros (hematoxilina y eosina)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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MARCAPASOS EN NIÑOS. FACTORES DE RIESGO DE SUS COMPLICACIONES
Dr. Alfredo Bobadilla Aguirre
*
Dra. Velia Ilka Serna Sánchez **
Dr. Pedro Gutiérrez Castrellón ***
* Adscrito al Servicio de Cardiología Pediátrica. INP
** Residente del Servicio de Cardiología Pediátrica
*** Jefe del Departamento de Metodología de la Investigación
Correspondencia: Dr. Alfredo Bobadilla Aguirre. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México D.F. 04530
RESUMEN
Se evaluó la experiencia clínica del Servicio de Cardiología
del INP con marcapasos implantados de enero de 1977 a noviembre de 1997 en niños
con relación a las complicaciones y los factores de riesgo involucrados
a que dan lugar. Se hizo un estudio observacional, retrospectivo, longitudinal,
de casos y testigos; se revisaron los expedientes clínicos de 20 pacientes
con bloqueo auriculo-ventricular completo congénito o adquirido que requirieron
la colocación de marcapasos definitivo.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
The clinical experience of the Department of Cardiology at the Instituto Nacional
de Pediatría concerning the implantation of pacemakers in children is
presented. The study covered a ten year period, January 1977 to November 1997
with 20 patients. It was focused on the complications and the risks they pose.
The patients included children with congenital or acquired complete atrioventricular
block; all of them had a pacemaker implanted.
Key words: Complete AV block, pacemakers, congenital, complications.
INTRODUCCIÓN
El bloqueo auriculo-ventricular completo congénito se presenta en uno
de cada 100,000 nacidos vivos registrados 1 y en aproximadamente una de cada
200 cardiopatías congénitas 2. Rowe y cols. hallaron 6% de bloqueos
de origen congénito en la población general de niños; Moreau
y cols. estiman que ocurrió en 7% de sus observaciones. Las causas más
frecuentes de bloqueo cardiaco congénito son los defectos cardiacos anatómicos
3: la inversión ventricular y los defectos del canal auriculoventricular;
la exposición fetal a anticuerpos maternos en las enfermedades del tejido
conjuntivo, sobre todo el lupus eritematoso sistémico 4 y el bloqueo
congénito idiopático.
Es frecuente diagnosticarlo in útero, cuando se detecta un latido fetal
lento durante la exploración obstétrica. Se confirma con un electrocardiograma
fetal y un ecocardiograma en modo M que permita observar el movimiento de la
pared auricular y ventricular. El bloqueo se diagnostica con facilidad si el
movimiento auricular, más rápido, está completamente disociado
de la contracción ventricular, lenta. Si existe bloqueo en ausencia de
defectos estructurales, se debe determinar el título de anticuerpos antinucleares
maternos. Hasta el 60% de madres tienen evidencia clínica, serológica
o las dos de enfermedad del tejido conjuntivo 5.
El bloqueo cardiaco congénito suele tolerarse bien in utero, pero se
han descrito casos de hidropesía y de muerte fetal. El tratamiento de
estos casos es difícil porque no se han perfeccionado las técnicas
de estimulación in útero. La única conducta en un lactante
hidrópico es el parto rápido, seguido de estimulación inmediata,
pero esta acción se limita por inmadurez pulmonar fetal.
En muchos casos el feto se adapta a la frecuencia cardiaca lenta y llega a término
sin dificultad. El parto debe tener lugar en un centro con equipo de cardiología
pediátrica porque puede ocurrir una descompensación extrauterina
súbita, aun cuando el feto haya estado bien in utero. La colocación
de un marcapaso lo estabilizará rápidamente.
Aunque el pronóstico a corto plazo en la mayoría de los casos
de bloqueo AV congénito suele ser bueno, a largo plazo es reservado.
Muchos requieren un marcapaso definitivo. En una revisión de 30 años
en pacientes con anatomía cardiaca normal y bloqueo AV congénito
el 32% de los enfermos sin marcapasos presentaron síntomas y el 5% tuvo
un paro cardiaco súbito 6. En una revisión internacional 7 la
muerte temprana ocurrió en 8% de pacientes con corazón anatómicamente
normal y 28% en los que tenían defectos estructurales.
Los enfermos sintomáticos deben tratarse como urgencias antes que presenten
síntomas.
Numerosos estudios refieren los posibles factores de riesgo para un mal resultado;
se identificaron: a) frecuencia ventricular en reposo inferior a 55/min en los
recién nacidos 3; b) frecuencia ventricular en reposo por debajo de 50/min
en pacientes mayores 8; c) intervalo Q-T prolongado 9; d) ritmo de escape con
QRS ancho 10; e) ectopia ventricular 11 y f) cardiomegalia avanzada con o sin
disfunción ventricular 6.
No se sabe qué factor es el mejor indicador de la necesidad de colocación
profiláctica de un marcapaso, pero dado el bajo riesgo y la alta fiabilidad
de la moderna tecnología de los marcapasos, el umbral para recomendar
la intervención debe ser bajo. Si no existe alguno de los factores anteriores,
parece razonable seguir al paciente en forma conservadora, sobre todo al niño
muy joven, cuyo pequeño tamaño podría ser un inconveniente
para implantar un marcapaso.
La causa más frecuente del bloqueo auriculo-ventricular adquirido en
niños es la lesión de los tejidos de conducción durante
la cirugía cardiaca o el cateterismo. En un tercio de los casos, el bloqueo
auriculo-ventricular traumático es transitorio y sólo requiere
estimulación temporal hasta que reaparezca la conducción normal.
Si al cabo de seis a diez días no se observa mejoría, la recuperación
espontánea es improbable.
El pronóstico del bloqueo AV completo traumático es malo, a menos
que se implante un marcapaso permanente. En niños con bloqueo postoperatorio
la mortalidad era del 50 al 60% 12 antes que hubiera disponibilidad de marcapasos.
Actualmente, no parece que haya ese peligro en el bloqueo AV de origen quirúrgico.
El bloqueo AV completo en niños puede deberse a procesos inflamatorios
(endocarditis); a trastornos neuromusculares (miopatías), a enfermedades
infecciosas (enfermedad de Chagas, de Lyme, difteria); a tumores cardiacos y
a algunos fármacos antiarrítmicos 13. Si el bloqueo no se puede
corregir tratando la causa subyacente, es aconsejable implantar un marcapaso.
Se han realizado importantes progresos para tratar el bloqueo AV completo desde
la colocación experimental de marcapasos por Callaghan y Bigelow en 1951
14 y la primera aplicación clínica por Zoll en 1952 15. A partir
de entonces se han hecho numerosas innovaciones de los marcapasos implantables
por Glenn, Chardack, Zoll y Kantrowitz 16. La implantación de un marcapaso
cardiaco es el tratamiento de elección en adultos con bloqueo AV completo.
La experiencia en niños es limitada por la relativa infrecuencia de esta
patología. El empleo de marcapasos permanentes en niños se inició
a mediados de los años 60 17. Se emplearon poco en los años 70.
Cuando se fabricó un pequeño generador de pulso con mayor duración
de la batería, la implantación de los marcapasos en niños
se hizo más frecuente.
Han surgido varias dificultades con la aplicación de marcapasos en niños,
como el riesgo de infecciones y problemas relacionados con los electrodos de
estimulación.
El marcapaso del futuro se diseña con nuevos sensores de presión
diastólica final del ventrículo izquierdo, de volumen residual
ventricular, de tensión de la pared ventricular y del pH intraarterial.
El problema de la energía de los marcapasos se ha intentado resolver
con materiales radioactivos; sin embargo, no se han probado por el riesgo de
dispersión de la radioactividad en caso de accidente.
En el Instituto Nacional de Pediatría el primer marcapaso permanente
se colocó en 1977; hasta 1987 se colocaron únicamente los modelos
VVI* (unicameral). El primer marcapaso de doble cámara se colocó
en 1988.
OBJETIVOS
Objetivo primario. Conocer los factores de riesgo para la aparición de
complicaciones causadas por la colocación de un marcapaso definitivo
como método terapéutico en el tratamiento de niños con
bloqueo AV completo congénito o adquirido.
Objetivos secundarios. 1. Señalar el número de niños con
bloqueo AV que requirieron un marcapaso definitivo. 2. Conocer la vía
de abordaje y sitio receptor del marcapaso que presentó menos complicaciones.
3. Determinar las indicaciones para el empleo de marcapaso definitivo como tratamiento
del bloqueo AV completo en niños.
Hipótesis. El uso de marcapaso epicárdico, su implante torácico,
estimulación unicameral, cardiopatías estructurales asociadas
y estado nutricional del paciente, son factores de riesgo clínica y estadísticamente
significativos para el desarrollo de complicaciones.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio observacional, comparativo, transversal, retrolectivo de casos. Se estudiaron
pacientes con bloqueo AV completo congénito o adquirido de enero de 1977
a diciembre de 1997 y que requirieron colocación de marcapaso.
Se excluyeron pacientes con marcapaso definitivo cuyo expediente clínico
fuera incompleto. Se tabularon: sexo, edad en la fecha de colocación
del marcapaso, peso y talla; curva porcentilar; tipo de marcapaso; complicaciones
secundarias al empleo de marcapasos; tratamiento médico, quirúrgico
o ambos, de las complicaciones debidas a la presencia del marcapaso; tiempo
de observación en años y meses bajo control médico en el
Servicio de Cardiología Pediátrica del Instituto Nacional de Pediatría.
* V = ventrículo del que se recibe el estímulo; V = ventrículo
estimulado; I = inhibición del marcapaso al detectar contracciones espontáneas
del ventrículo.
RESULTADOS
Hubo 20 pacientes con marcapaso definitivo; sólo se incluyeron 11, cinco
niñas y seis niños que cumplieron con los criterios de inclusión,
con edad promedio al diagnóstico de 25 meses (límites, cuatro
a 126 meses); la edad media de implantación del marcapaso fue 38 meses
(límites, 10 a 132 meses); el peso al momento de implantación
del marcapaso fue una media de 12, 300 kg (límite de 4,100 a 26,000 kg);
la talla promedio fue de 89 cm (límites, 57 a 124 cm); tres pacientes
tuvieron bloqueo AV congénito y ocho adquirido.
La indicación para implantar un marcapaso definitivo fue síncope
en un 18.2%, bajo gasto en 54.5% y bradicardia asintomática en 27.3%.
La implantación del marcapaso fue transvenosa en dos casos y transtorácica
en nueve. El tipo de electrodos fue epicárdico en nueve pacientes y endocárdico
en dos. El tipo de estimulación del marcapaso fue VVI en cinco pacientes
y DDD* (bicameral) en seis. La fuente de poder se colocó por vía
transtorácica en un paciente y abdominal en diez.
Hubo complicaciones en siete casos, tres en forma temprana y cuatro tardíamente.
Las complicaciones fueron: hemorragia en el área quirúrgica en
un paciente; infección sistémica en dos; disfunción de
los cables del marcapaso en cuatro.
Las anomalías cardiacas asociadas a bloqueo AV fueron defecto septal
ventricular en seis casos; tetralogía de Fallot en un caso; comunicación
interauricular en un caso; transposición corregida de las grandes arterias
en un caso; ocho pacientes tuvieron el antecedente de corrección quirúrgica
del defecto.
DISCUSIÓN
Los primeros marcapasos implantados cumplían con el objetivo único
de estimular al corazón a una frecuencia predeterminada, que habitualmente
no se podrá modificar; no era posible tomar en cuenta las condiciones
hemodinámicas del paciente, su edad ni su tipo de actividad física.
* D = dos cámaras
de las que se recibe el estímulo: aurícula y ventrículo;
D = dos cámaras estimuladas: aurícula y ventrículo; D =
dos cámaras que se inhiben con la actividad de aurícula y ventrículo.
Los marcapasos actuales más avanzados funcionan a la demanda del paciente
pues se conectan a la aurícula derecha en la cercanía del nodo
sinoatrial y con esto su función es "fisiológica", siempre
en respuesta a la demanda del paciente.
No existe en nuestra institución un informe formal con una metodología
adecuada que permita conocer la experiencia sobre las complicaciones de los
marcapasos implantados.
Los resultados de este estudio muestran que en la mayoría de los niños
con bloqueo AV completo congénito o adquirido se puede implantar un marcapaso
definitivo como medida terapéutica, ya que las indicaciones para su colocación
están bien establecidas 16; por el contrario, no está bien establecido
el criterio para casos asintomáticos con cardiopatías estructurales.
El bloqueo AV congénito es de mal pronóstico cuando se asocia
a: malformaciones cardiacas, tendencia familiar, síncope, complejo QRS
con duración mayor de 0.12 seg, frecuencia cardiaca en reposo menor de
50/min, insuficiencia cardiaca o arritmias ventriculares durante una prueba
de esfuerzo máximo. En estas condiciones se recomienda implantar un marcapaso
definitivo.
En muchas publicaciones se afirma que la principal indicación para implantar
un marcapaso definitivo es el bloqueo AV causado por una intervención
quirúrgica para corregir una cardiopatía congénita; así
fue en nuestro estudio: en la mayoría de nuestros pacientes hubo el antecedente
de cirugía cardiaca.
La indicación en nuestro estudio se basó en la presencia de bajo
gasto cardiaco tal vez debido a la intervención quirúrgica realizarla
en la mayor parte de los casos.
La segunda indicación para la colocación de marcapaso definitivo
en nuestra serie fue la bradicardia severa asintomática.
La tercera indicación fue la presencia de sincope.
El electrodo epicárdico fue el más utilizado en niños.
Berney y cols. informaron su experiencia de 11 años en 24 pacientes,
de los cuales 12 requirieron reoperación por disfunción 17. Gillete
y cols. establecieron los criterios para el uso de electrodos transvenosos en
niños: 1) Edad de cuatro años o mayor. 2) Peso mínimo de
15 kg. 3) Ausencia de cortocircuito de derecha a izquierda. 4) No emplearlos
contemporáneamente a la cirugía cardiaca. Recientemente se ha
reducido gradualmente la edad de implantación endocárdica del
marcapaso.
La principal complicación que observamos con los marcapasos epicárdicos
fue la disfunción de los cables, probablemente por fibrosis en el sitio
de contacto.
Otra de las complicaciones de la colocación de un marcapaso definitivo
fue la infección sistémica probablemente debida a la permanencia
prolongada del paciente en una Unidad de Cuidados Intensivos; la mayoría
de los pacientes fueron operados del corazón lo que obligó a su
manejo postoperatorio en esta área. Un paciente falleció por complicaciones
quirúrgicas.
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CUADRO 1
FACTORES
DE RIESGO PARA EL DESARROLLO DE COMPLICACIONES EN NIÑOS CON MARCAPASO
DEFINITIVO
DEFECTOS
DE CONVERSIÓN Y ACCIÓN
DE LAS HORMONAS GONADALES
Dr. Raúl Calzada León *
Dra. Victoria del Castillo Ruiz **
Dra. Nelly Altamirano Bustamante *
Dra. María de la Luz Ruiz Reyes *
Dra. María del Carmen Esmer Sánchez **
Dra. Ariadna González del Angel **
Dra. Esther Lieberman Hernández **
* Servicio de Endocrinología
** Departamento de Genética
Instituto Nacional de Pediatría
Correspondencia: Dr. Raúl Calzada León. Instituto Nacional de
Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México
D.F. 04530
RESUMEN
En algunas causas de ambigüedad de genitales y alteraciones en la diferenciación
sexual debe considerarse la posibilidad de que existan diferentes grados de
afección funcional, pero en casos de defectos en la conversión
y acción de las hormonas sexuales es muy importante tener en cuenta este
hecho, ya que muchos pacientes con hipospadias simple o con criptorquidia unilateral,
se deben a déficits parciales con expresión fenotípica
limitada de deficiencias enzimáticas, defectos del receptor hormonal
o problemas del postreceptor.
Por otro lado, recientemente se ha caracterizado la deficiencia de aromatasa
de andrógenos como causa de pseudohermafroditismo femenino que produce
virilización intensa, comparable a la de pacientes con hiperplasia suprarrenal
congénita, cuyas madres sufrieron virilización durante la gestación.
Palabras claves: Seudohermafroditismo masculino, hipospadias, virilización
prenatal
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
For patients with abnormal sexual differentiation, variability in the degree
of the functional defect must be considered, but for androgen convertion alterations
and androgen receptor dysfunction this is of particular importance, since males
with hypospadias or unilateral cryptorchidism may have partial defects in dihydrotestosterone
synthesis or androgens action.
Aromatase deficiency was described recently as a cause of female pseudohermaphroditism
with severe fetal virilization, similar to patients with congenital adrenal
hyperplasia, whose mothers had virilization during pregnancy.
Key words: Male pseudohermaphroditism, hypospadias, prenatal virilization
Entre las
causas de seudohermafroditismo masculino, los defectos en la conversión
de testosterona a dihidrotestosterona, y los trastornos del receptor para andrógenos,
son responsables de muchos casos. Recientemente se ha descrito un defecto en
la síntesis de estrógenos producidos por la deficiencia de aromatasa
de andrógenos como causa de pseudohermafroditismo femenino.
Aunque para otras causas de ambigüedad de genitales y alteraciones en la
diferenciación sexual debe considerarse la posibilidad de que existan
diferentes grados de afección funcional, en casos de defectos en la conversión
y acción de las hormonas sexuales es particularmente importante tener
en cuenta este hecho, pues se piensa que la mayoría de los pacientes
con hipospadias simple o con criptorquidia unilateral, corresponden a déficits
parciales con expresión fenotípica limitada de deficiencias enzimáticas,
defectos de receptor hormonal o problemas del postreceptor.
Por ello es importante presentar una actualización de la fisiopatología
de estas entidades, a fin de alertar al médico para su detección
temprana y oportuna evitando asignaciones sexuales equivocadas.
Defectos enzimáticos en la conversión de andrógenos
Una vez realizada la síntesis de testosterona, ésta se convierte
periféricamente en dihidrotestosterona que aumenta los efectos androgénicos
en algunos tejidos, particularmente los genitales externos, el conducto deferente
y la próstata. Asimismo, la obtención de estrógenos a partir
de precursores con acción androgénica, es indispensable en la
vida prenatal y postnatal de las mujeres para la diferenciación y crecimiento
genital.
Las enzimas necesarias para la síntesis de dihidrotestosterona y estradiol,
son el Citocromo P450 mitocondrial (P450scc), que convierte colesterol en pregnenolona;
la 3-b-hidroxiesteroide deshidrogenasa (3b-HSD), que transforma la pregnenolona,
17-OH pregnenolona y dehidroepiandrosterona en progesterona, 17-OH progesterona,
y androstenediona, respectivamente; la 17-hidroxilasa17-20 liasa (P450c17),
que hidroxila la pregnenolona y la progesterona para transformarlos en sus derivados
17-hidroxilados; la 17-b-hidroxiesteroide deshidrogenasa (17b-HSD), que convierte
la androstenediona en testosterona; la 5a-reductasa (5a-Red), que transforma
la testosterona en dihidrotestosterona y la aromatasa (P450arom) que convierte
la testosterona en estradiol. (Fig 1)
Esta enzima
microsomal, es una proteína dependiente de NADPH que puede reducir la
doble unión entre las posiciones 4 y 5 de una gran variedad de esteroides
de 19 y de 21 carbones; su función biológica principal es convertir
a la testosterona en dihidrotestosterona, que es un andrógeno más
potente.
Si bien la diferenciación de las estructuras wolffianas (epidídimo,
conducto deferente y vesícula seminal), dependen de la existencia de
testosterona, el crecimiento de la próstata, la elongación del
conducto deferente y la diferenciación de los genitales externos hacia
el sexo masculino (pene, escroto y uretra), se deben a la acción de la
dihidrotestosterona (DHT), por lo que la deficiencia de 5a-RD produce un fenotipo
femenino o en ocasiones ambiguo, que presenta testículos abdominales
o inguinales 1.
La descripción original de la Dra. Julianne Imperato en la Villa de Salinas
de la República Dominicana correlaciona por primera vez el aspecto de
todo un síndrome con el defecto bioquímico en la población
estudiada: "Los varones afectados muestran una ambigüedad marcada
de los genitales externos y antes de que el padecimiento se hiciera obvio para
la comunidad, éstos se criaron como niñas. Al nacimiento se encuentran
los testículos como masas inguinales o labiales, el escroto es semejante
a labios; existe seno urogenital y una bolsa vaginal ciega; el falo semeja a
un clítoris. No hay estructuras müllerianas. En la pubertad la voz
se hace grave y desarrollan un fenotipo típicamente masculino con incremento
substancial de la masa muscular; no hay crecimiento mamario, el falo se alarga
y llega a ser un pene funcional y el cambio es tan dramático que la gente
de la comunidad los llama "guevedoces-pene a los 12 años de edad".
El escroto se vuelve rugoso e hiperpigmentado, los testículos descienden
del canal inguinal y hay eyaculaciones. La próstata permanece pequeña,
la barba es escasa y no hay recesión de la línea de implantación
del cabello en la región temporal ni acné. La orientación
psicosexual es masculina. La biopsia testicular muestra espermatogénesis
completa con células de Leydig normales. El epidídimo y los vasos
deferentes son normales" 2.
A partir de la década de los 90, se demostró la existencia de
dos genes distintos, cada uno de los cuales codifica para la síntesis
de una isoenzima 3; a) 5a-RD-1: Codificada en el cromosoma 5p15, en un gen que
contiene 5 exones y 4 intrones y dirige la síntesis de una proteína
de 259 aminoácidos que se expresa en hígado y piel no genital
(en próstata también se puede encontrar aunque en niveles muy
bajos), predominantemente en la vida postnatal 4; b) 5a-RD-2: Se encuentra codificada
en el cromosoma 2p23, en un gen que contiene 5 exones y 4 intrones. La proteína
sintetizada tiene 254 aminoácidos y se expresa en próstata, epidídimo,
vesícula seminal, piel genital, útero, hígado, mama, folículo
piloso, placenta y corteza cerebral (aunque algunos estudios sugieren que también
se expresa en ovario, testículo, riñón y glándula
suprarrenal). Su deficiencia produce seudohermafroditismo masculino 5.
Los individuos afectados de manera homocigota, presentan al nacimiento ambigüedad
de genitales caracterizada por un falo que semeja clítoris, escroto severamente
bífido, hipospadias perineoescrotal (pseudovagina) y una próstata
rudimentaria; consecuentemente son asignados al sexo femenino, aunque se han
descrito también individuos más virilizados que muestran una bolsa
vaginal ciega que se abre a la uretra, hipospadias e incluso uretra peneana
normal 6.
Existe una diferenciación normal de estructuras wolffianas, con vesículas
seminales, conducto deferente, epidídimo y conducto eyaculador normales,
en tanto que no hay evidencia de estructuras müllerianas 7.
Si bien la mayoría de los pacientes presenta criptorquidia bilateral
con testículos localizados a nivel inguinal o escrotal (y menos frecuentemente
abdominales), también se han descrito individuos con testículos
descendidos uni o bilateralmente 8.
Al inicio de la pubertad en estos casos, se observa aumento importante de la
masa muscular, agravamiento del tono de la voz, ausencia de ginecomastia y patrón
de crecimiento y maduración esquelética similares a los de sus
hermanos varones normales. El falo tiende a mostrar crecimiento substancial
con hiperpigmentación y formación de rugosidades normales en el
escroto. La libido está presenta y existen erecciones. En todos los individuos
afectados, el desarrollo de vello corporal y facial y la presencia de acné
son menores que los de sus hermanos varones sanos; en ningún caso se
ha observado calvicie 9.
La próstata no es palpable por un tacto rectal. Los estudios imagenológicos
muestran que su volumen es de una décima parte de lo observado en pacientes
no afectados 10.
Aunque en la mayoría de los pacientes se ha encontrado oligo-azospermia,
algunos individuos sin criptorquidia muestran una concentración normal
de espermatozoides, e incluso en tres casos se ha demostrado capacidad normal
de reproducción 11.
El examen histopatológico de los testículos criptorquídicos
muestra atrofia tubular y ausencia completa de espermatogénesis con numerosas
células de Leydig conteniendo cristales de Reinke formados por acumulación
de esteroides 12.
Las mujeres homocigotas para 5a-RD2 son fenotípicamente femeninas; sin
embargo, un estudio más fino permite señalar disminución
del vello corporal; no presentan acné aunque su producción sebácea
es normal; su menarca se retrasa pero su fertilidad es normal; con mayor frecuencia
tienen embarazos de gemelos dicigotos 13.
Síntesis de características bioquímicas de los pacientes
con deficiencia de 5a-RD-2:
a) Niveles séricos elevados de testosterona y bajos de DHT, con aumento
de la relación testosterona/DHT en condiciones basales y mediante estimulación
con hCG debido a una conversión del 1% o menor de testosterona a DHT.
Esta relación, basal o estimulada mediante el uso de hCG, es muy sugestiva
del diagnóstico cuando es mayor de 16 ng/dL 14.
b) Disminución de la actividad de 5a-RD en tejido genital y cultivo de
fibroblastos. Se trata de utilizar una clasificación clínica basada
en la severidad de la masculinización para correlacionar el fenotipo
y el genotipo con la actividad enzimática, considerando que la relación
testosterona/DHT se encuentra incrementada en más de 50 en el síndrome
clásico (tipo 5 o fenotipo completamente femenino), pero es variable
en pacientes menos afectados (tipo 4 o predominantemente femenino, tipo 3 o
ambiguo, tipo 2 o predominantemente masculino y tipo 1 o completamente masculino
con signos francos de subvirilización) 15.
c) Recientemente se ha encontrado un fragmento de DNA de respuesta temprana
(TDD5) en cultivos de células T deficientes de la enzima 5a-RD. Este
fragmento codifica para una proteína androgénica que existe en
varios tejidos pero abunda en riñón y es suprimida por la acción
de la testosterona y de la DHT. Su determinación es útil para
establecer el diagnóstico de la enfermedad 16.
d) Depuración normal de testosterona y de DHT, con disminución
de la excreción urinaria de andrógenos y otros esteroides 5a-reducidos
(cortisol, corticosterona, androstenediona y 11 b-hidroxiandrostenediona), aunque
en estos últimos no existe significancia biológica ni clínica
17.
e) Disminución de la concentración sérica y urinaria de
glucorónido de 3a-androstanediol, principal metabolito de la DHT. El
diagnóstico se confirma cuando al medir los metabolitos urinarios reducidos
y establecer la relación que existe entre los 5b/5a (etiocolanendiol/androstendiol),
se encuentra un valor superior a 4 18.
f) Elevación de LH al doble de los valores fisiológicos, con aumento
en la amplitud pero sin alteración de la frecuencia de los pulsos de
secreción. La FSH muestra una correlación fisiológica con
el grado de afección de la espermatogénesis 19.
Se han identificado más de 30 mutaciones en el gen de la 5a-RD-2; cada
una ha sido descrita predominantemente en un grupo étnico con frecuente
endogamia 20-29. Por ejemplo, la mutación puntual en el exón 5,
que condiciona el cambio de un triptofano (no polar) por una arginina (polar)
en la posición 246, modifica el sitio de unión con el cofactor
NADPH y causa una pérdida de la actividad del 95%. Es predominante en
la población de la República Dominicana y en la de Egipto, en
tanto que la deleción puntual del exón 5 que causa falta del aminoácido
251 (metionina) y la adición de 23 aminoácidos en el extremo carboxilo
terminal, ocasionando una pérdida total de la función enzimática,
se describe en la población turca 20,21. En México se han descrito
mutaciones puntuales en los exones 1, 2 y 4 22,23.
El 35% de los pacientes con deficiencia de 5a-RD-2, son heterocigotos compuestos
que presentan mutaciones en dos loci independientes, sin una correlación
adecuada entre el genotipo y el fenotipo 30.
La importancia de conocer el tipo de mutación radica en la posibilidad
de correlacionar con el fenotipo y proporcionar orientación genética
a la familia afectada, ya que el grado de expresión de la deficiencia
enzimática puede ser variable y polimórfico.
Deficiencia de Aromatasa
A partir de la descripción original de una niña japonesa con un
defecto genético en la aromatasa, numerosos trabajos permiten conocer
la función de esta enzima, que convierte esteroides de 19 carbones en
estrógenos, en las células granulosas del ovario (mujeres), o
en el tejido adiposo y los testículos (varones), pero que también
se encuentra en placenta y cerebro 31.
Fisiológicamente la corteza suprarrenal fetal produce grandes cantidades
de dehidroepiandrosterona (DHEA) que puede ser hidroxilada en la posición
16-a (16OH-DHEA). Ambos compuestos son posteriormente sulfatados y enviados
a la placenta como DHEA-S y 16OH-DHEA-S, donde la sulfatasa placentaria remueve
el grupo sulfato tanto de los productos fetales como de la DHEA-S materna y
los desconjuga. Una vez que existen andrógenos no conjugados (androstenediona
y testosterona), se requiere la acción de la citocromo P450-aromatasa
para convertirlos en estrógenos (estrona y estradiol, respectivamente).
La 16OH-DHEA-S se convierte en estriol 32.
La deficiencia placentaria de aromatasa (por mutaciones homocigóticas
o por heterocigotas compuestas heterocigóticas), se ha descrito en pocas
familias consanguíneas. Ocasiona disminución de la síntesis
de estrógenos, con acumulación de andrógenos libres, que
mediante las enzimas 3 b-deshidrogenasa y 17 b-deshidrogenasa, se convierten
en androstenediona y testosterona y sus derivados 16-hidroxilados; esto causa
virilización severa del producto y de la madre, a diferencia de las hiperplasias
suprarrenales congénitas en las que sólo se viriliza el producto.
En estos casos, el diagnóstico diferencial se debe establecer con un
tumor materno productor de andrógenos 33,36.
Las manifestaciones clínicas son producidas por la deficiencia estrogénica
y por la acumulación de precursores esteroideos. Al momento del nacimiento
los varones son normales, pero las niñas presentan clitoromegalia y fusión
labioescrotal; durante la infancia no aparecen manifestaciones clínicas
agregadas en ningún sexo, pero a partir de la pubertad las mujeres sufren
virilización y deficiencia estrogénica y posteriormente edad ósea
retrasada, talla alta y ovarios poliquísticos; los varones, talla extremadamente
alta, macroorquidismo, osteoporosis e infertilidad 37-39.
El estudio bioquímico muestra niveles bajos o indetectables de estrona,
estradiol y estriol, así como elevación en la concentración
sérica de las gonadotropinas hipofisiarias, DHEA, androstenediona y testosterona,
tanto en varones como en mujeres. Los varones muestran además hiperinsulinismo,
disminución de la relación HDL/LDL y alteraciones en la espermatogénesis
33,40.
El complejo enzimático aromatasa es parte de una gran familia de enzimas
P450 localizadas en el retículo endoplásmico y se expresa en una
gran variedad de tejidos, incluyendo la placenta, las gónadas, el cerebro,
el hígado, la glándula mamaria, la piel y los adipocitos. Sólo
se ha identificado un gen responsable de su síntesis (CYP19), codificado
en el cromosoma 15q21, constituido por 10 exones. La especificidad de expresión
tisular radica en la existencia de múltiples genes promotores y en la
expresión del exón 1 o del exón 2, lo que produce distintos
tipos de RNA 37,41.
Se ha descrito la sobreexpresión del gene de la aromatasa, que se transmite
en forma mendeliana autosómica dominante y se asocia con ginecomastia
familiar que aparece de manera concomitante con la pubarca y cursa con un patrón
de maduración esquelética acelerado que puede ocasionar estatura
final menor a lo esperado para la familia y se hereda con un patrón autosómico
dominante; en una familia se ha demostrado una transmisión ligada al
X. Los individuos afectados mostraron un exón 1 diferente, lo que ocasiona
aumento en la actividad enzimática y permite su expresión extragonadal
42.
Resistencia a los andrógenos
La testosterona producida por las células de Leydig, es transportada
en la sangre por la globulina transportadora de esteroides sexuales. Una vez
en el espacio intersticial es liberada de esta proteína y entra a la
célula por difusión, pero en el citoplasma requiere la unión
con un receptor específico (receptor de andrógenos) o es metabolizada
a dihidrotestosterona, la cual tiene mayor afinidad por el receptor de andrógenos.
Ambos andrógenos requieren un receptor funcional para inducir la regulación
transcripcional necesaria para la diferenciación y desarrollo de los
genitales masculinos internos y externos 43.
El receptor para andrógenos se encuentra codificado en el cromosoma Xq11-12.
El gen tiene una longitud de 90 kb y contiene ocho exones. La proteína
sintetizada por su acción, tiene un peso molecular de 110 kDa y consta
de 910 a 919 aminoácidos, con tres dominios funcionales:
a) Un extremo N-terminal largo, codificado por el exón 1. Algunos segmentos
de esta región están involucrados en la activación de la
transcripción y en la modulación de la actividad promotora, particularmente
las repeticiones polimórficas de trinucleótidos, para poliglutamina
(CAG/CAA desde el codon 249) y para poliglicina (GGC/GGT desde el codon 248).
La expansión progresiva de la poliglutamina causa disminución
de la función de transactivación, que se requiere para una sensibilidad
androgénica completa, y con incremento de la toxicidad neuromotora 44,45.
b) Un dominio de unión a DNA, codificada por los exones 2 a 4 que contiene
nueve residuos de cisteína, cuatro de los cuales se unen a iones de zinc,
formando dos "dedos de zinc". El primer "dedo" está
codificado por el exón 2 e interviene en la interacción entre
el receptor y el DNA. El segundo "dedo de zinc", codificado por el
exón 3, es responsable de la dimerización del receptor. La región
N terminal del exón 4, codifica a la región carboxilo terminal
del segundo "dedo", y determina la capacidad de translocación
del receptor activado al interior del núcleo 46.
c) El extremo carboxilo terminal del exón 4 y los exones 5 a 8 codifican
la síntesis de la región de unión a los andrógenos.
La función principal de esta región consiste en determinar la
especificidad de unión, iniciando la activación del receptor,
pero también está involucrada en la dimerización del receptor,
la regulación transcripcional y la unión a proteínas de
choque de calor 47,48.
Mientras que la isoenzima 5a-reductasa tipo 2 se sintetiza a partir de la 13ª
semana de gestación, el receptor para andrógenos se expresa, tanto
en fetos masculinos como femeninos desde la 9ª semana, en cantidades similares,
lo que explica la posibilidad de que fetos femeninos expuestos a concentraciones
elevadas de andrógenos (como en hiperplasia suprarrenal congénita),
puedan virilizarse 49.
Una vez en el interior de la c&