Nos encontramos inmersos
en un mundo de constantes cambios en todas las esferas de la sociedad; un momento
de aceleración científica, social y tecnológica, que produce
desfasamiento entre los productos de la investigación, su difusión
y el acceso al resto de la población.
La ciencia y la tecnología se han convertido en el motor del desarrollo
y evolución de la humanidad y en medicina juegan un papel preponderante
en su avance. El médico ha sido formado a través de los años
como un individuo con un gran arsenal de conocimientos que le permita solucionar
problemas.
Este mundo cambiante plantea y requiere individuos capaces de adaptarse a situaciones
nuevas. El recurso más viable para lograrlo es la educación, lo
que plantea varios cuestionamientos:
¿La educación médica se encuentra al nivel que requiere
nuestra sociedad? ¿Se ha desarrollado de forma simultánea con
la expansión científico tecnológica de la medicina? ¿La
educación médica es vista y considerada por los propios médicos
como una disciplina? ¿Estamos produciendo investigación en esta
área? ¿Qué estamos haciendo en la educación clínica?
Lejos de querer contestar estas preguntas en tan breve espacio, se hacen algunas
reflexiones sobre la educación médica.
La educación médica enfrenta tres grandes retos: 1º La evolución
de la educación en respuesta a una sociedad cambiante. 2º La disminución
de financiamiento como apoyo a la educación. 3º Falta de apoyo para
fines educativos. Los cambios tanto en el contenido, como en el proceso de la
educación médica son influidos por múltiples factores.
La importancia suprema es dirigir los cambios en el entrenamiento de médicos
comprometiéndose a responder a las necesidades sociales (Grinner, 2000).
La enseñanza tiene el objeto de promover el aprendizaje. Esto significa
que la situación externa (el ambiente laboral) debe organizarse de una
manera específica para activar, apoyar y mantener el proceso interno
(aprendizaje personal) que constituye cada acontecimiento de aprendizaje (Gagné,
1993).
Por otra parte, las innovaciones en los métodos de enseñanza de
la medicina no pueden analizarse al margen de los contenidos y paradigmas de
la disciplina misma, porque no existe una separación entre forma y contenido;
las estructuras cognoscitivas se establecen en función de redes de conocimiento
donde existe un orden determinado por relaciones mutuas. En la actualidad la
necesidad del cambio en la enseñanza de la medicina se fundamenta en
cuatro aspectos: 1) La explosión del conocimiento. 2) La introducción
de la tecnología informática. 3) La creciente presión de
los usuarios a favor de una medicina de alta calidad y gran eficacia. 4) La
transformación del trabajo industrial derivada del uso de las computadoras
y los robots (Abreu, 1992).
Ahora bien, es grave percatarse de que en nuestro país la educación
médica tiene mínima producción científica, por lo
que no es considerada como una disciplina que constituye todo un cuerpo de conocimientos
y que requiere de estudios formales para su ejercicio profesional, logrando
así resultados favorables en beneficio de nuestra sociedad, generando
médicos generales y especialistas capaces de solucionar problemas con
éxito, ejerciendo una medicina de alta competencia con individuos excelentemente
capacitados para contender con la incertidumbre de estos nuevos tiempos.
La enseñanza clínica representa un reto institucional a nivel
internacional, debido a que el tutelaje clínico debe darse con recursos
limitados y garantizar una elevada calidad de atención (Bowen, 1997).
Nos ubicamos en una institución llena de prestigio y renombre, rica en
recursos humanos, científicos y tecnológicos, en donde la educación
médica se da en forma permanente en un ambiente clínico, por lo
que su abordaje es aún más complejo e interesante y que hace de
ella un ambiente educativo fascinante. Tenemos en nuestras manos la posibilidad
de elevar la calidad de la educación médica que existe aquí,
mediante la actividad sustantiva que en ella se genera. Debemos formar recursos
humanos que construyan su estructura de conocimientos, que les permita seleccionar
y diseñar estrategias para la solución de problemas en su práctica
profesional cotidiana; individuos capaces de innovar con una actitud crítica
de por vida; que realicen una práctica reflexiva de la medicina que se
refleje finalmente en la calidad de atención que nuestra institución
brinda.
Las acciones a seguir son:
· Realizar investigación educativa.
· Realizar publicaciones científicas.
· Diseñar planes de intervención educativa.
· Mantener una análisis constante y permanente de las acciones
ejecutadas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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4. Grinner P. Sustaining change in medical education. JAMA 2000;283:2429-31
Dra. Lydia E. Zerón Gutiérrez
Médico Adscrito a la Dirección de Enseñanza
HIPERPLASIA SUPRARRENAL.
REVISIÓN DE 10 AÑOS EN EL INSTITUTO NACIONAL DE PEDIATRÍA
Dr. Jorge Pesantes Gutiérrez*
Dr. Carlos López Candiani**
Dr. Carlos Robles Valdés***
Dr. Gildardo Valencia Salazar****
Dra. Gabriela Millote Galindo*
*Residente de Neonatología
** Coordinador de la Dirección Médica
*** Jefe del Departamento de Especialidades Médicas
**** Jefe de Terapia Intensiva Neonatal.
Instituto Nacional de Pediatría.
Correspondencia: Dr. Jorge Pesantes Gutiérrez. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco México 04530 D.F.
RESUMEN
Antecedentes. La hiperplasia suprarrenal es causada por la deficiencia de alguna
de las enzimas que convierten el colesterol en cortisol; la más frecuente
de las cuales es la 21-hidroxilasa, cuya alteración genética se
encuentra en el cromosoma 6. La deficiencia de una enzima desvía la ruta
metabólica y se acumula el substrato y su exceso es causa de manifestaciones
secundarias.
Material y métodos. Se revisaron los expedientes clínicos de pacientes
con diagnóstico de egreso de hiperplasia suprarrenal; se tabularon las
manifestaciones clínicas y las determinaciones bioquímicas; en
algunos casos la caracterización molecular.
Resultados. Hubo 42 casos con hiperplasia suprarrenal congénita; el 64%
fue de sexo femenino y 36% masculino. Las manifestaciones más frecuentes
fueron clitoromegalia (67%), fusión labioescrotal (50%), deshidratación
(45%) y pérdida de peso (38%); once pacientes (26%) cursaron con hipertensión
arterial. La deficiencia enzimática más frecuente fue de 21 hidroxilasa
(90.4%) y en 31 casos la variedad fue perdedora de sal (74%).
Conclusiones. Los datos de esta muestra son similares a los informados en la
literatura. La mayoría de los pacientes fueron del sexo femenino, con
manifestaciones clínicas de virilización, lo que permite un diagnóstico
temprano. Es recomendable incluir la hiperplasia suprarrenal en estudios de
tamizaje neonatal, para lograr una medicina preventiva más efectiva.
Palabras clave: Hiperplasia suprarrenal, clitoromegalia, hipertensión
arterial, deficiencia enzimática, virilización.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Congenital adrenal hyperplasia is the result of a enzimatic deficiency in steroidogenesis.
The most frequent deficiency is 21-hydroxilase (CYP21). The clinical manifestations
are due to cortisol deficiency and cumulative substrate.
We reviewed the clinical charts of patients diagnosed as congenital adrenal
hyperplasia in the Instituto Nacional de Pediatría from 1988 to 1997.
We found 42 patients with evidence of adrenal hyperplasia; 64% were females
and 36% males; the clinical presentation included clitoromegaly, dehydratation
and loss of weight; 26% had arterial hypertension. The enzimatic defect was
21-hydroxilase deficiency in 90.4% and 74% were salt-losing variety.
Virilization of females permits the early diagnosis when compared with males.
It is recommended to treat this condition in the neonatal screening.
Key words: Congenital adrenal hyperplasia, clitoromegaly, arterial hypertension,
enzimatic deficiency, virilization.
INTRODUCCIÓN
La hiperplasia suprarrenal es causada por la deficiencia de alguna de las enzimas
necesarias para convertir el colesterol en cortisol (1). Cuando hay deficiencia
de alguna enzima el substrato se acumula y se desvía la producción
hacia otros precursores (2). La enzima más frecuentemente afectada es
la 21 hidroxilasa: 90 y 95% de todos los casos (3). Está relacionada
con un gen estructural correspondiente del citocromo P450. De hecho, se ha determinado
que hay dos genes que codifican para la 21 hidroxilasa: CYP21A y CYP21B (4).
Para el caso de deficiencia de 11-beta hidroxilasa, la alteración se
encuentra en el gen CYP11B1 (5). Se han encontrado deleciones, conversiones
y microversiones genéticas (4). Nimkarn (6) menciona que existen al menos
36 mutaciones del gen CYP21 del cromosoma 6p21.3. La expresión clínica
no siempre se correlaciona con las mutaciones del gen estructural primario (7).
La deficiencia de 21 hidroxilasa causa acumulación de 17 hidroxiprogesterona
y progesterona por no convertirse en 11 desoxicortisol y 11 desoxicorticosterona
respectivamente y no hay producción de cortisol; esta estimula hipersecreción
pituitaria de ACTH que incrementa la actividad del P450 scc y por lo tanto,
la síntesis de pregnenolona; ésta se convierte en andrógenos
virilizantes (androstenediona y testosterona) (2). Esto afecta el desarrollo
de genitales externos de fetos genéticamente femeninos y dirige la diferenciación
hacia el fenotipo masculino (4); además, la ACTH causa hiperplasia adrenal
(2). Los diversos grados de virilización permiten sospechar el diagnóstico
de hiperplasia suprarrenal tempranamente en las mujeres, pero no en varones
(8). Cuando el defecto enzimático es total, la enfermedad se presenta
clínicamente con la forma perdedora de sal en el recién nacido
y puede ser mortal. En los defectos parciales se presenta con un espectro clínico
más leve que puede manifestarse en etapas posteriores como precocidad
sexual (9). La medición de 17 hidroxiprogesterona es un indicador muy
útil para el diagnóstico de pacientes con 21 hidroxilasa (10).
El propósito del presente trabajo es realizar una revisión desde
el punto de vista pediátrico de casos de hiperplasia suprarrenal congénita
hospitalizados en el Instituto Nacional de Pediatría para conocer la
frecuencia, la edad, las características clínicas y las variedades
más frecuentes.
MATERIAL Y MÉTODO
Se revisaron los expedientes clínicos de pacientes con hiperplasia suprarrenal
(CIE IX: 255.2) de 1988 a 1997. Se tabularon los datos de identificación,
antecedentes familiares de hiperplasia suprarrenal, manifestaciones clínicas
y datos de laboratorio. Se eliminaron los casos que no cumplieron con los criterios
bioquímicos suficientes para el diagnóstico.
RESULTADOS
Se revisaron 66 expedientes; se eliminaron 24 por no tener elementos suficientes.
De los 42 casos con criterios para hiperplasia suprarrenal 35 iniciaron con
manifestaciones clínicas durante el período neonatal (83%); tres
pacientes iniciaron en el segundo mes y cuatro pacientes entre el segundo y
tercer año de vida. El sexo genético fue femenino en 27 (64%)
y masculino 15 (36%). Dos casos, acudieron por hipertrofia de clítoris;
en su cariotipo se observó fórmula cromosómica XY. Cuatro
pacientes (9.5%) tuvieron algún familiar enfermo con hiperplasia suprarrenal.
Las manifestaciones clínicas más frecuentes fueron la clitoromegalia
y fusión labioescrotal, seguidas de deshidratación y pérdida
de peso (Gráfica). Once pacientes cursaron con hipertensión arterial
(26%). Se midió la edad ósea en 19 pacientes y se encontró
acorde, acelerada o retrasada respecto a la edad cronológica en la misma
proporción. Estudios de laboratorio: Hubo hiponatremia en 74% e hipokalemia
en 84%. En 38 casos la deficiencia enzimática fue 21 hidroxilasa (90.4%)
y en los cuatro restantes los datos orientan a deficiencia de 11-hidroxilasa.
Sólo a cinco de los pacientes con deficiencia de 21 hidroxilasa se les
realizó caracterización molecular; formaban parte de un grupo
publicado previamente (11). La variedad con pérdida de sal se vio en
31 casos (74%) y en seis virilización simple (14.3%). En cinco casos
(11.7%) las manifestaciones fueron vómitos, deshidratación y pérdida
de peso y no se documentó pérdida de sal ni hubo datos de virilización.
DISCUSIÓN
La hiperplasia suprarrenal es infrecuente en nuestra población; sólo
hubo 42 casos en esta revisión de diez años en un hospital de
concentración. Los estudios norteamericanos indican una frecuencia de
1 en 5,000 a 1 en 15,000 nacimientos (7).
La hipertrofia de clítoris que es la manifestación principal,
es consecuencia de la patogenia ya que el bloqueo enzimático desvía
la producción de cortisol hacia la producción de andrógenos
y a la virilización intrauterina. La virilización permite efectuar
el diagnóstico más frecuentemente en mujeres (64% de nuestra serie)
y puede ser que algunos varones lleguen incluso a fallecer sin detectarse el
diagnóstico. La hiperplasia suprarrenal es la causa más frecuente
de seudohermafroditismo femenino (12). En los casos con alteraciones genitales
por virilización, es conveniente no asignar sexo al recién nacido
hasta completar el estudio, para evitar las consecuencias psicosociales de dar
una asignación inadecuada. En nuestra serie, sólo dos niñas
tuvieron asignación sexual errónea (4.7%). Thilen (13) informa
18% en Suiza y Kandemir (14) un tercio de 273 niñas con hiperplasia suprarrenal
en Turquía. Rodríguez (12) señala en México el 50%
en pacientes enviados a cirugía.
Las manifestaciones clínicas de la hiperplasia suprarrenal en el presente
estudio son similares a lo informado por Rodríguez (15) a principios
de la década pasada en el Hospital Infantil de México. Deaton
(16) menciona que las formas leves de hiperplasia adrenal pueden manifestarse
sólo por infecciones pulmonares, síncope ortostático, estatura
corta y acné severo.
La deficiencia enzimática más frecuente en nuestra población
concuerda con la hallada internacionalmente: 92.6% correspondió a deficiencia
de 21 hidroxilasa (3,7,9,17). Tres cuartas partes de pacientes se caracterizaron
por pérdida de sal. White (1) encontró dos tercios y Di George
(9) sólo el 50%. Un estudio de Tusié-Luna (18) en niños
mexicanos mostró una baja frecuencia de deleción de alelos (1
a 2%) comparada con otras poblaciones y sugiere que los alelos afectados pueden
contener mutaciones puntuales.
El estudio de pacientes con hiperplasia suprarrenal debe incluir determinaciones
de 17 hidroxiprogesterona por radioinmunoensayo, cariotipo y ultrasonido pélvico
(19). La respuesta a estimulación con ACTH es de utilidad (20). Al-Alwan
(21) señala que la ultrasonografía tiene una sensibilidad de 92%
y especificidad de 100% para este diagnóstico. El genotipo usando PCR
alelo específico es una prueba diagnóstica complementaria que
da información sobre la severidad de la enfermedad (22). Los estudios
in vitro han mostrado que los pacientes perdedores de sal portan dos alelos
no funcionales mientras que los pacientes con la forma virilizante simple requieren
al menos un alelo portando actividad residual (1 a 2% de actividad enzimática)
(23).
En un estudio del Reino Unido de 1964 a 1996, la mortalidad en niños
con hiperplasia suprarrenal ajustada para edad, sexo y período calendario,
estuvo significativamente aumentada para las edades de uno a cuatro años;
la mayoría de las muertes fueron causadas por crisis adrenal (24).
Queremos hacer énfasis en que es posible detectar la deficiencia de 21
hidroxilasa prenatalmente. Una muestra de las vellosidades coriónicas
puede dar material de análisis a finales de la semana 10 de gestación
(25). Dumic (27) logró el diagnóstico prenatal en 20 pacientes
con determinaciones de 17 hidroxiprogesterona en el líquido amniótico,
tipificación de antígenos de HLA en leucocitos de células
amnióticas y cariotipos en fetos de 16 a 18 semanas. De hecho se ha intentado
el tratamiento prenatal con esteroides maternos para evitar virilización
en fetos femeninos (19, 26, 27); sin embargo, no se tiene éxito en todos
los casos y ha causado efectos secundarios significativos a la madre (28).
El diagnóstico neonatal temprano a través del tamiz metabólico
ha disminuido la morbilidad derivada del retraso en el diagnóstico en
dos tercios de los neonatos afectados de acuerdo con Pang (28). El tiempo máximo
para hacer la asignación sexual correcta fue de 960 días antes
de iniciar el programa de tamiz metabólico en Suiza y se redujo a sólo
14 días después del programa. No es de utilidad realizar determinaciones
de 17 hidroxiprogesterona en sangre de cordón umbilical por existir altas
concentraciones normalmente (29). Se pueden encontrar niveles incrementados
de 17 hidroxiprogesterona en neonatos de bajo peso al nacer, en prematuros y
en las gravemente enfermos; estos grupos tienen una tasa elevada de falsos positivos
(30). Mitchell (31) sugiere complementar el tamiz con determinaciones de cortisol
en la misa muestra de papel filtro. Therrell (32) halló 175 casos confirmados
de hiperplasia suprarrenal congénita y 13 con algún otro defecto
enzimático en la esteroidogénesis entre 1.9 millones de recién
nacidos en Texas. Las falsas negativas son muy raras y han ocurrido en la forma
virilizante simple de la deficiencia de 21 hidroxilasa (33). En un segundo tamiz
metabólico una o dos semanas después del nacimiento se hallaron
dos casos no detectados en el inicial, por lo cual no ha resultado práctico
realizar un segundo tamiz (34). Thilen (13) informa los resultados del tamiz
en Suiza; a los ocho días de vida el 25% de las niñas y 75% de
los varones fueron diagnosticados sólo por tamiz metabólico en
ausencia de manifestaciones clínicas. En México se realiza la
detección sistemática sólo en una pequeña población
que tiene acceso a servicios privados de atención médica. Quizá
al incrementar el número de niños tamizados, se encuentren más
casos (32). Es labor del pediatra, lograr que a todos los recién nacidos
se efectúe el tamiz neonatal para determinar el máximo de enfermedades
posibles y lograr una medicina preventiva más efectiva en nuestro país.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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FIGURA 1
FRECUENCIA DE SÍNTOMAS EN CASOS DE HIPERPLASIA SUPRARRENAL CONGÉNITA.
INP 1988-1997
ANOMALÍA DE LA PAPILA ÓPTICA "MORNING GLORY". PRESENTACIÓN DE UN CASO Y REVISIÓN DE LA LITERATURA
Dr. Mario Turati *
Dra. María Esther Calderón *
Mauricio Turati **
* Médico Oftalmólogo
** Pasante de Medicina UNACh
Correspondencia: Dr. Mario Turati. Tule 125. San Cristóbal de las Casas,
Chiapas. C.P. 29299 Fax: 96 78 52 09 correo electrónico: turati@sancristobal.podernet.com.mx
RESUMEN
La patología oftalmológica conocida como "morning glory"
(manto de la Virgen) es una rara anomalía de la papila óptica.
Generalmente es una anomalía ocular aislada; sin embargo, se ha descrito
asociada a alteraciones craneales, faciales, neurológicas y endocrinas.
Palabras clave: Anormalidades oftalmológicas, papila óptica, "morning
glory", enfermedades del sistema nervioso central.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Teh condition known as "morning glory" is an uncommon optic anomaly.
Generally, it is an isolated ocular abnormality; however, some cranial, facial,
neurologic and endocrine associations have been reported in this pathology.
Key words: Eye abnormalities, optic disc, "morning glory", central
nervous system abnormalities.
INTRODUCCIÓN
La anomalía congénita de la papila óptica conocida con
"morning glory" (manto de la Virgen) consiste en un desarrollo anómalo
del nervio óptico y del polo posterior, que es poco común. Se
caracteriza por aumento de tamaño de la papila, que se muestra con tejido
de apariencia fibroglial sobrepuesto; el anillo peripapilar muestra una zona
de tejido sobreelevado de coloración blanco grisácea, pero en
diferentes grados de pigmentación; los vasos sanguíneos aferentes
y eferentes de la papila óptica están aumentados en número,
parecen estar enganchados al borde, tienen una disposición rectilínea
1.
INFORME DEL CASO. Niño indígena tojolabal, de siete años
de edad, del municipio de la Trinitaria, Chiapas, México. Fue traído
por el padre porque no veía con el ojo derecho. Padre, madre y dos hermanos
aparentemente sanos. Antecedentes personales sin importancia. Examen físico.
Agudeza visual con el ojo derecho: sólo ve "bultos" a un metro
de distancia; ojo izquierdo, 20/30. Reflejos oculares normales. Esotropia de
10 dioptrías prismáticas en V.
Fondo de ojo derecho: papila aumentada de tamaño, con tejido de apariencia
fibroglial; se ven numerosos vasos que salen de los márgenes de la papila,
con disposición rectilínea; borde elevado con anillo de coloración
grisácea. Resto sin alteraciones (Fig. 1). Ojo izquierdo: papila pequeña,
redonda, de coloración rosada, con vasos centrales con envainamiento.
Resto sin alteraciones (Fig. 2).


COMENTARIOS
Reis en 1908, fue el primero en describir esta anomalía de la papila
óptica ahora conocida como "morning glory", propuesto por Kindler
en 1970 por la apariencia oftalmoscópica semejante a la flor Ipomoea
purpurea, conocida en los EE.UU. como "morning glory" y en México
como "manto de la Virgen" (Fig. 3) 2,3.

Esta anomalía es rara; se desconoce su frecuencia en la población
general. Habitualmente es unilateral, como en el caso que se presenta, pero
se han descrito casos bilaterales 1,3-5.
La agudeza visual por lo general está afectada: 20/200 o menos. Nuestro
caso únicamente ve "bultos" con el ojo afectado. Algunos pacientes
tienen mejor visión. Puede existir ambliopía y debe intentarse
una prueba del parche ocluyendo el ojo de mejor visión por cierto tiempo
a fin de tratar de mejorar la visión del ojo afectado 1,6. En el caso
que se presenta el padre no aceptó que se practicara. En Chiapas, sobre
todo entre la población indígena, hay resistencia al uso de lentes
y para el tratamiento de la ambliopía con la maniobra de parche sobre
el ojo sano.
Puede llegar a ocurrir el desprendimiento de la retina de tipo no regmatógeno
1,7. En este paciente no lo hubo, pero es posible que ocurra.
Aun cuando por lo general el "morning glory" es una anomalía
aislada, se ha publicado ejemplos en los que se asocia hipertelorismo, labio
y paladar hendido, encefalocele, agenesia del cuerpo calloso, defectos en el
piso de la silla turca 1,4,7-10, anormalidades renales y el síndrome
"Charge" 11. También se han descrito disfunción tiroidea
y enanismo hipofisiario 12. En estos casos se debe efectuar estudio completo
de neuroimagen y valoración endocrinológica. No se practicaron
en el caso que se presenta por falta de recursos del padre.
PIES DE FIGURAS
Fig. 1. Papila aumentada de tamaño, con presencia de tejido de apariencia
fibroglial sobre la papila; anillo peripapilar sobreelevado de coloración
blanco grisácea. Vasos sanguíneos numerosos anormalmente rectilíneos,
que parecen enganchados al borde.
Fig. 2. Papila pequeña de color rosado y de bordes bien definidos. Vasos
con envainamiento a nivel de papila.
Fig. 3. Ipomoea purpurea. Conocida en los EE.UU. como "morning glory"
y en México como "manto de la Virgen".
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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MICROBIOLOGÍA DEL LAVADO BRONCOALVEOLAR EN NIÑOS CON FIBROSIS QUÍSTICA
Dr. Francisco Cuevas Schacht
*
Dr. Juan Manuel Ruiz Torres *
Dr. Lorenzo Pérez Fernández *
Dra. Ma. Cristina Sosa-de-Martínez **
* Departamento de Neumología
y Cirugía de Tórax
** División de Investigación
Correspondencia: Dr. Francisco Cuevas Schacht. Instituto Nacional de Pediatria,
Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco, 04531 México, D.F.
Correo electrónico: franciscocg@intersoftware.com.mx
RESUMEN
OBJETIVOS: Investigar el germen más frecuente en lavado broncoalveolar
(LBA) en pacientes pediátricos con fibrosis quística (FQ), su
asociación con la edad y con alteraciones radiológicas mediante
la puntuación de Brasfield.
DISEÑO: Retrospectivo, transversal, descriptivo y observacional.
UBICACIÓN: Departamento de Neumología y Cirugía de Tórax
del Instituto Nacional de Pediatría (INP), México, D.F., entre
enero de 1989 y diciembre de 1995.
MATERIAL Y MÉTODOS: Se revisaron los expedientes clinico-radiológicos
de todos los pacientes pediátricos con diagnóstico de FQ. Se seleccionaron
los pacientes a quienes se realizó cultivo de LBA. Se investigaron las
siguientes variables: edad de inicio de sintomatología, sexo, edad al
diagnóstico, porcentilas de talla y peso, evaluación radiológica
mediante escala de Brasfield y germen aislado por cultivo de lavado broncoalveolar.
RESULTADOS: En 17 de los 27 pacientes se realizó cultivo; 10 de 17 pacientes
fueron de sexo masculino. El germen aislado con mayor frecuencia fue Pseudomonas
aeruginosa (12 de 17). Según la puntuación de Brasfield, el daño
pulmonar fue moderado en 12 de 17 pacientes, en ocho de los cuales se aisló
P. aeruginosa. En tres pacientes con daño leve se aisló también
P. aeruginosa; dos pacientes tuvieron daño severo; en uno se aisló
P. aeruginosa y en otro Staphylococcus aureus.
DISCUSIÓN: El germen más frecuentemente aislado fue P. aeruginosa,
que se acompañó de mayor daño pulmonar por Brasfield y
a mayor lapso entre el inicio de los síntomas y el establecimiento del
diagnóstico.
Palabras clave: Fibrosis quística, lavado broncoalveolar, Brasfield,
Pseudomonas.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
OBJECTIVES: The purpose of this study was to find the most frequently isolated
pathogens from a bronchoalveolar lavage (BAL) cultures in cystic fibrosis (CF)
patients, their age and their radiological Brasfield score damage.
DESIGN: Retrospective, cross-sectional, descriptive, and observational.
SETTING: Neumology and Thoracic Surgery Department in the Instituto Nacional
de Pediatría (INP), in México City, a third level facility, between
January 1989 and December 1995.
MATERIAL AND METHODS: Clinical and radiological records of all CF pediatric
patients were analyzed. Patients with a BAL culture were selected. The following
variables were studied: sex, age at inception and age at diagnosis, weight and
height percentiles, Brasfield chest radiograph score and pathogens isolated
from the BAL culture.
RESULTS: 17/27 with CF had a BAL culture. 10/17 patients were male. In 12/17,
the most frequently isolated pathogen was Pseudomonas aeruginosa. Brasfield
lung damage score showed moderate affection in 12 of the 17 patients studied,
in eight of whom P. aeruginosa was cultured. Three patients showed mild damage
and in their cultures P. aeruginosa was isolated; two patients had severe damage:
in one of them P. aeruginosa was cultured and Stahpylococcus aureus in the other
one.
DISCUSSION: P. aeruginosa was the pathogen most frequently isolated. This germ
was related with the most severe Brasfield score lung damage, and with the longer
lapse before signs were present and the diagnosis stablished.
Key words: Cystic fibrosis, bronchoalveolar lavage, Brasfield, Pseudomonas.
INTRODUCCIÓN
La fibrosis quística (FQ) es una enfermedad hereditaria autosómica
recesiva, multisistémica, con mutaciones de un gen en el cromosoma 7
que altera los canales de cloro y determina cambios en la visco-elasticidad
de las secreciones de las glándulas exocrinas. Los sistemas más
afectados son el respiratorio, gastrointestinal y reproductor, además
de las glándulas sudoríparas.1 Se considera a la FQ como la enfermedad
hereditaria letal más frecuente en la población caucásica
de los Estados Unidos de Norteamérica, donde ocurre en 1 de 2 500 recién
nacidos.2 En países del primer mundo el diagnóstico de FQ se realiza
en el 70% de los casos antes del primer año de vida, en el 80% antes
de los cuatro años de edad y en el 90% de los casos antes de los 12 años
de edad; 3 la edad promedio es de 2 años 8 meses con una media de 7 meses.
En la República Mexicana no se conoce su frecuencia; sin embargo, en
el Instituto Nacional de Pediatría (INP) se halló en 0.98% del
material de autopsia.4,5
La microbiología de las vías respiratorias en casos de FQ tiene
relevancia por su estrecha relación con el pronóstico y la calidad
de vida, ya que el daño pulmonar y el deterioro de la función
respiratoria, se relacionan con el tiempo de evolución del padecimiento,
con la colonización de la vía aérea por Pseudomonas sp.
y con un mayor retardo en establecer el diagnóstico e iniciar un manejo
adecuado.1,2,6,7
Los gérmenes más frecuentemente aislados y de acuerdo a la edad
son Staphylococcus aureus durante los primeros 2 años de vida, Haemophylus
influenzae en preescolares de 2 a 5 años, Pseudomonas aeruginosa en mayores
de 7 años y P. cepacia y Micobacteria sp. en la adolescencia tardía
en mayores de 13 años.6-14
La escala de Brasfield,15 es una evaluación radiológica que permite
clasificar la afección o daño pulmonar en pacientes con FQ y obtener
en forma sencilla y objetiva el seguimiento y evaluación de la terapéutica.16,17
Su relación con los gérmenes aislados en vías aéreas,
el inicio de los síntomas y la edad al momento del diagnóstico
no han sido evaluados en la población pediátrica. En vista de
lo anterior consideramos conveniente revisar dicha relación en los pacientes
con FQ atendidos en el INP entre enero de 1989 y diciembre de 1995.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se hizo un estudio retrospectivo, descriptivo, transversal y observacional.18
Se revisaron los expedientes de pacientes pediátricos menores de 18 años
con diagnóstico de fibrosis quística (FQ). Se seleccionaron aquellos
a quienes se hizo cultivo bacteriológico de lavado broncoalveolar (LBA)
obtenido por broncofibroscopia, entre enero de 1989 y diciembre de 1995. El
diagnóstico de FQ se estableció en base al cuadro clínico
y dos determinaciones consecutivas positivas de cloro en sudor.19,20
Se tabularon sexo, edad al inicio de los síntomas y edad al momento del
diagnóstico, peso en gramos, talla en centímetros y sus valores
porcentilares; evaluación radiológica pulmonar con la puntuación
de Brasfield y microbiología del lavado broncoalveolar (LBA). Todos los
pacientes tenían historia de infección respiratoria crónica
sin respuesta adecuada al uso de múltiples antimicrobianos y sin que
fuera posible determinar el tipo de antibiótico utilizado, la dosis,
ni la duración de su administración.
En todos los pacientes se realizó broncofibroscopia bajo anestesia general
inhalatoria. Se utilizó un fibroscopio Olympus BF® de 3.4 mm, que
se introdujo por cavidad nasal. Se revisó el árbol traqueo-bronquial
hasta los bronquios segmentarios. Al llegar a nivel del área de mayor
alteración radiológica, de la língula, del lóbulo
medio o de ambos, se instilaron 10 a 20 mL de solución salina al 0.45%
que se recuperaron en un recipiente estéril para cultivo aeróbico
de bacterias.
La puntuación de la Dra. Brasfield se obtuvo valorando las radiografías
simples postero-anterior y lateral de tórax; para esto se hizo una subdividisión
en cinco áreas: atrapamiento aéreo, marcas lineales, lesiones
nodulo-quisticas, lesiones mayores y severidad general.15-17 Con la puntuación
total, la afección o daño pulmonar se clasifica en tres categorías:
leve, cuando es mayor de 19 puntos; moderado, de 12 a 19 puntos y severo, menor
de 12 puntos. Debido al reducido tamaño de la muestra, solamente fue
posible describir numéricamente la información.
RESULTADOS
El cuadro clínico se caracterizó en todos los pacientes por tos
productiva en accesos, sin predominio de horario, con exacerbaciones intermitentes
acompañadas de fiebre no cuantificada y datos de dificultad respiratoria
de leve a moderada. No hubo diferencias en relación al diagnóstico
temprano o tardío.
En el Cuadro 1 se ve que el germen más frecuentemente aislado fue Pseudomonas
aeruginosa (12 de 17), que prevalece en menores de dos años de edad (6
de 7). La evaluación radiológica del daño pulmonar con
la puntuación de Brasfield mostró daño moderado en 12 de
los 17 pacientes.
Al relacionar el daño pulmonar con esta puntuación se ve que los
casos leves predominan en niños menores de seis años, mientras
que los severos predominan en mayores de seis años. Asimismo, se observa
que P. aeruginosa predominó en el grupo de daño moderado, (8 de
12) y que se aisló Staphylococcus aureus en un paciente con daño
moderado y en uno con daño severo.
Los tres pacientes con daño leve, en 8 de 12 con daño moderado
y en los dos con daño severo estaban por debajo de la porcentila 3 de
peso; los 2 de 3 con daño leve, 6 de 12 con daño moderado y los
dos pacientes con daño severo, estaban por debajo de la porcentila 3
de talla.
DISCUSIÓN
En este estudio, la prevalencia en el aislamiento de Pseudomanas aeruginosa
fue mayor en niños menores de dos años. Esto difiere de lo señalado
por otros autores.8-10,23 Es posible que esto pudiera explicarse por el promedio
de edad a la que se hizo el diagnóstico o bien al manejo antimicrobiano
inespecífico que habían recibido. Esto significa que sigue vigente
lo informado por autores nacionales en 1990.4
La FQ es una enfermedad multisistémica cuya morbimortalidad se relaciona
con el grado de afección o de daño pulmonar.1 Este último
depende sobre todo de la edad a la que se realiza el diagnóstico, del
germen que coloniza la vía aérea y del manejo específico
de la enfemedad.1,2,4,6 El árbol bronquial del paciente con FQ es estructuralmente
normal y estéril al nacimiento, por lo que la colonización de
diferentes gérmenes, en particular Pseudomonas sp. ocurre cuando hay
mayor deterioro estructural y funcional pulmonar.11-14,23
Se ha demostrado que hay relación entre el aislamiento de Pseudomonas
sp y la edad escolar o adolescencia.7-10,23 May Jr.,7 en Inglaterra informa
un 43% y 50% respectivamente en escolares y adolescentes de 96 pacientes estudiados.
Villuendas,8 en España, halló en un estudio de 31 pacientes 38%
y 49% respectivamente en los mismos grupos de edad señalados.
Llama la atención que la puntuación de Brasfield en cinco de siete
pacientes menores de dos años y dos de tres menores de ocho años
respectivamente presentaban daño pulmonar moderado al momento del diagnóstico;
esto se explica por que mientras más tarde se hace el diagnóstico,
mayor será el daño.
A diferencia de lo que sucede en países anglosajones donde la oportunidad
de los servicios médicos y recursos económicos es mayor y por
lo tanto mayor sensibilidad para realizar un diagnóstico temprano, en
nuestro país el mayor grado de desnutrición y frecuencia de enfermedades
infecciosas severas que semejan o enmascaran el diagnóstico de FQ,5 explicaría
probablemente en forma parcial el lapso prolongado entre el inicio de la sintomatología
y el establecimiento del diagnóstico.
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HIPONATREMIA Y SU CURSO CLÍNICO. ESTUDIO EN NIÑOS MEXICANOS ATENDIDOS EN UNA INSTITUCION DE TERCER NIVEL
Dr. Pedro Gutiérrez
Castrellón *
Dr Ricardo Zaldo Rodríguez **
Dr. Mario A. Acosta Bastidas**
Dr. Luis García Vázquez ***
Dr. Raúl A. Limón García ***
Dr. Omar Flores del Razo **
* Departamento de Investigación
Médica
** Departamento de Urgencias
*** Residente de Pediatría, Instituto Nacional de Pediatría
Correspondencia: Dr. Pedro Gutiérrez Castrellón. Departamento
de Metodología de la Investigación. Instituto Nacional de Pediatría
Insurgente sur 3700-C, Col. Insurgentes Cuicuilco, CP 04530 México, D.F.
RESUMEN
Justificación: La hiponatremia es una causa frecuente de admisión
a los servicios de urgencias. Se han identificado diversos factores que pueden
influir en la severidad y evolución de la enfermedad. No existe en nuestro
medio una revisión sistemática de los probables factores asociados
con una evolución inadecuada, las manifestaciones clínicas mas
frecuentemente y su correlación con los niveles de sodio.
Material y Métodos: Revisión retrospectiva de 108 niños
entre un mes y 16 años que ingresaron a Urgencias del Instituto Nacional
de Pediatría con sodio sérico (NaS) < a 135. Se clasificaron
en niños con hiponatremia leve (NaS 125 a 134 mEq/L), moderada (120 a
124 mEq/L) y severa (NaS < 120 mEq/L). Se evaluó la edad del niño
al momento del evento, el tiempo transcurrido entre el inicio de las manifestaciones
clínicas y su llegada a la Institución; las manifestaciones clínicas,
el tratamiento establecido y el cambio en el sodio. Se efectuó análisis
de asociación mediante Chi cuadrada, búsqueda de diferencias con
ANOVA ó Kruskall-Wallis y análisis de regresión logística
para establecer un modelo multivariado de riesgo.
Resultados y conclusiones: Ni la severidad ni el tipo de hiponatremia se vieron
influidas por la edad del niño, el género ni el tiempo de evolución.
Las manifestaciones neurológicas graves (crisis convulsivas, estupor
y coma), fueron más frecuentes a menor concentración sérica
de sodio. El incremento de los niveles séricos de sodio no rebasó
0.7 ± 0.2 meq/hora en promedio después de iniciar el tratamiento.
El análisis multivariado indica que el nivel sérico de sodio así
como el tiempo de evolución del padecimiento son factores de riesgo significativo
para el desarrollo de manifestaciones neurológicas severas.
Palabras clave: Hiponatremia, factores de riesgo, urgencias, crisis convulsivas,
coma.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Background: Hyponatremia is a frequent cause of admission to emergencies departments.
Some clinical and epidemiological factors, which can influence the evolution
of hyponatremic patients, have been identified. It doesn't exist in our country
a systematic revision of the probable factors associated with an inadequate
evolution, the more frequent clinical manifestations and their correlation with
the sodium levels.
Material and Methods: Retrospective revision of 108 cases of children 1 month
to 16 years that entered to Emergency Department at the National Pediatric Institute
with sodium (NaS) < to 135. They were classified in children with mild (NaS
125 to 134 mEq/L), moderate (120 to 124 mEq/L) and severe hyponatremia (NaS
< 120 mEq/L). The age at the time of the event, the time passed between the
beginning of the clinical manifestations and its arrival to the Institution,
the observed clinical manifestations, the established treatment and the change
in sodium was evaluated. An analysis of association by means of square Chi,
search of differences with ANOVA or Kruskall-Wallis and logistic regression
analysis to establish a multivariate model of risk was made.
Results and conclusions: Neither severity nor the type of hiponatremia were
influenced by the age or the time of evolution. Severe neurological manifestations
(seizures, stupor and comma), were more frequent with low serum sodium levels.
The increase of the sodium levels don't exceed in 0,7 ± 0,2 mEq/hour
prior the beginning of treatment. The multivariate analysis indicates that sodium
level as well as the time of evolution are factors of significant risk for the
development of severe neurological manifestations.
Key words: Hyponatremia, risk factors, convulsions, coma.
ANTECEDENTES
La hiponatremia (NaS < 135 mEq/L), es una causa frecuente de ingreso de pacientes
a los servicios de urgencias pediátricas. De acuerdo al déficit
de sodio, se puede clasificar en severa (NaS < a 120 mEq/L), moderada (NaS
entre 120 y 124 mEq/L) o leve (NaS entre 125 y 134 mEq/L). Las concentraciones
de NaS > 124 mEq/L, rara vez causan manifestaciones clínicas importantes;
por el contrario, si los niveles son inferiores a 115 mEq/L frecuentemente se
acompañan de manifestaciones graves 1. El tipo y la gravedad de los síntomas
dependen, entre otros factores de la edad del paciente, de la magnitud y de
la velocidad de instalación de la hiponatremia 2. La rapidez de instalación
de la hiponatremia puede ser aguda (instalación en 24 horas o menos)
y crónica (más de 24 horas). Las manifestaciones clínicas
de la hiponatremia aguda son diversas y afectan prácticamente todos los
órganos y sistemas de la economía. A nivel neurológico
es común observar apatía, anorexia, náuseas, vómito,
agitación, cefalea, alteraciones de la conciencia, convulsiones y coma.
Las manifestaciones cardiovasculares de la hiponatremia depende principalmente
del volumen sanguíneo efectivo 3. Desde el punto de vista endocrinológico,
una disminución del volumen circulante, libera hormona antidiurética
HAD, la cual aumenta la resorción renal de agua y paradójicamente
puede potenciar el estado de hiponatremia 4-6. La reacción renal a la
hiponatremia es la producción de orina diluida, proceso que se anula
en mayor o menor grado por la presencia de HAD 7. La concentración urinaria
de sodio varía con la patología que produjo la hiponatremia (Cuadro
1). Los pacientes con hiponatremia crónica pueden sufrir debilidad focal,
hemiparesias y ataxia. El tratamiento de la hiponatremia depende de la concentración
sérica de sodio, de las manifestaciones neurológicas presentes
y del volumen del líquido extracelular (LEC) 7. En general, todo paciente
con manifestaciones neurológicas serias (somnolencia, letargo, coma con
o sin crisis convulsivas) con o sin NaS < 120 mEq/L debe recibir corrección
rápida (60 minutos) de los niveles de sodio llevando el NaS al menos
a 125 mEq/L [Na por administrar en carga rápida 125 - NaS informado x
(Peso x % de agua corporal total)]. Una vez administrada esta carga de sodio,
se debe determinar nuevamente la concentración sérica de sodio
y completar el tratamiento de acuerdo a la causa que genero la hiponatremia.
En pacientes con disminución del agua corporal hay que corregir la deshidratación
y completar la corrección de la hiponatremia en un lapso de 24 horas
mediante la formula: Na por administrar en 24 horas = [135 - NaS informado después
de la carga x (Peso x % agua corporal) + Na de mantenimiento]. En pacientes
con aumento del agua corporal y sin edema (secreción excesiva de ADH),
sólo se requiere restricción de líquidos por administrar,
sin necesidad de corregir el sodio. Finalmente los pacientes hipervolémicos
requieren restricción de agua y de sodio y en ocasiones administración
de diuréticos 8,9. La complicación más importante de la
hiponatremia generalmente debida a un tratamiento inadecuado se conoce como
síndrome de desmielinización osmótica; se presenta con
mielinolisis pontina central y desmielinización de las neuronas mielínicas
extrapontinas cuando la corrección es muy rápida (más de
0.5mEq/hora o más de 12 mEq en 24 hs) o cuando la corrección de
hiponatremia es excesiva y causa hipernatremia 10-12.
En México se han descrito algunas series de casos de hiponatremia pero
no existen estudios pediátricos para evaluar el curso clínico
de estos pacientes, ni para identificar los factores de riesgo de una mala evolución.
Se efectuó el presente estudio con el objeto de: 1) Identificar las características
epidemiológicas de niños mexicanos con hiponatremia atendidos
en una Institución Pediátrica de 3er. Nivel de atención.
2) Evaluar las manifestaciones clínicas según la severidad de
la hiponatremia y la rapidez de instalación. 3) Identificar factores
de riesgo para desarrollar manifestaciones neurológicas importantes (crisis
convulsivas, estupor, con o sin coma).
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio realizado del 1 de enero de 1995 al 31 de mayo de 1998, de cohortes,
comparativo, observacional, longitudinal y prolectivo, aprobado por los comités
de investigación y ética de la Institución, realizado en
pacientes que ingresaron al área de prehospitalización del Departamento
de Urgencias del Instituto Nacional de Pediatría. Se incluyeron niños
con edades entre 28 días y 18 años, de ambos sexos, con sodio
sérico inferior a 135 mEq/L y cuyos padres o tutores, aceptaron la participación
en el estudio por escrito. Se excluyeron pacientes con patologías agudas
o crónicas que pudieran dificultar el análisis de la hiponatremia;
con discrasias sanguíneas o cuenta de plaquetas inferior a 50,000 que
contraindicaran la toma repetitiva de muestras sanguíneas para la determinación
seriada de sodio sérico; con desnutrición (menos de -2 unidades
Z de peso/talla); con hiperglucemia (glucosa sérica superior a 110 gr/dL),
hiperlipidemia (trigliceridos totales superiores a 150 mcgr/dL) o hiperproteinemia
(proteínas totales superiores a 11 gr/dL); con uso reciente de manitol;
datos clínicos sugestivos de intoxicación con etanol o metanol,
patologías neurológicas como causa de crisis convulsivas. Se eliminaron
del estudio pacientes con menos de seis determinaciones en serie de sodio sérico
y urinario y cuyos padres o tutores solicitaron el alta voluntaria. Los casos
aceptados se clasificaron en seis grupos: 1) Hiponatremia aguda hipovolémica,
2) Hiponatremia aguda euvolémica, 3) Hiponatremia aguda hipervolémica,
4) Hiponatremia crónica hipovolémica, 5) Hiponatremia crónica
euvolémica 6) Hiponatremia crónica hipervolémica. El grupo
1 recibió líquidos a 100 mL/100 Calorías metabolizadas
+ 5%, 10% o 15% de su peso en g de acuerdo al porciento de déficit hídrico.
La cantidad de sodio requerido se calculó de acuerdo a la fórmula
Na por administrar = Na ideal - Na real x peso (Kg) x vol. circulante y se agregaron
los requerimientos normales. Al grupo 2 se le manejó con restricción
de líquidos. Al grupo 3 se le restringieron líquidos y el aporte
de sodio; se administraron inicialmente 20 mEq/L de sodio como máximo.
A los pacientes con hiponatremia crónica pertenecientes al grupo 4, se
les dio sólo aporte elevado de sodio para 24 horas (60 mEq/L), sin corrección
aguda. Los pacientes del grupo 5 y 6 fueron tratados en forma similar al grupo
2 y 3. Se determinó el sodio sérico y urinario cada cuatro horas
para ajustar el manejo establecido en todos los pacientes. Los datos generales
del paciente, las manifestaciones clínicas, el tratamiento recibido y
los valores de sodio se captaron en un formato de recolección de datos.
Se captaron los datos del paciente hasta que sus niveles de sodio sérico
se encontraran en 135 mEq/L y el paciente estuviera en condiciones de egresar
y de recibir alimento por vía oral. Se describieron las variables mediante
medidas de tendencia central y dispersión, con cálculo de promedio
y desviación estándar para variables numéricas con distribución
Gaussiana, así como medianas y valores mínimo-máximo para
variables categóricas o con distribución sesgada. Se compararon
la severidad de la hiponatremia y el tipo de hiponatremia con el género,
la edad del paciente, el tiempo de evolución, las manifestaciones clínicas
y los valores promedio de sodio, potasio y glucosa mediante prueba de chi cuadrada,
prueba de t para muestras independientes, ANOVA de una vía o para muestras
repetitivas o prueba de Kruskall Wallis. Se analizó el riesgo de aparición
de crisis convulsivas mediante un modelo multivariado de regresión logística,
con p significativa inferior a 0.05.
RESULTADOS
Se estudiaron 72 niños (66.7%) y 36 niñas (32.4), con edades de
1 a 192 meses (29 ± 47.2 meses, Md 3 meses). La causas más frecuentes
de hiponatremia fueron la diarrea en 29 casos (26.9%) y la hiperplasia suprarrenal
congénitas en 19 (17.1%) (Fig. 1). En base a los objetivos del estudio
dividimos el análisis de acuerdo a la severidad de la hiponatremia y
al tipo de hiponatremia; se calculó un modelo predictivo de riesgo para
crisis convulsivas.
Análisis por severidad de la hiponatremia. Presentaron hiponatremia leve
47 pacientes (129 ± 2.5); 42 hiponatremia moderada (121.6 ± 3.0)
y 19, hiponatremia severa (110 ± 6.1), F ANOVA 209, p .00001. Hubo 40
pacientes (37%) con algún grado de deshidratación de los cuales,
sin diferencias significativas en su distribución de acuerdo a la severidad
de la hiponatremia (x2 2.45, p .87). No se observaron diferencias en cuanto
a la severidad de la hiponatremia, del tiempo de evolución entre el inicio
de las manifestaciones neurológicas sugestivas de hiponatremia y la llegada
a la institución (20.4 ± 22.9 h para hiponatremia leve, 20.8 ±
20.8 para la moderada y 19.4 ± 15.9 para la severa; K-Wallis .03, p .97).
Al analizar las manifestaciones neurológicas hubo diferencias significativas
según la severidad de la hiponatremia, para la presencia de irritabilidad,
crisis convulsivas, somnolencia, estupor y coma (Cuadro 2). Se compararon posteriormente,
mediante ANOVA para muestras repetitivas, las mediciones periódicas de
sodio en los tres grupos, después de iniciar el tratamiento descrito,
(Fig. 2). Finalmente se compararon mediante ANOVA los valores de sodio urinario,
potasio sérico y urinario y de glucosa de acuerdo a la severidad de la
hiponatremia; no hubo diferencias estadísticamente significativas (Cuadro
3).
Análisis por tipo de hiponatremia. Se dividió la muestra en cuatro
grupos: 1) Hiponatremia hipovolémica extrarrenal. 2) Hiponatremia hipovolémica
de causa renal. 3) Hiponatremia euvolémica. 4) Hiponatremia hipervolémica
extrarrenal. No se incluyó paciente con hiponatremia hipervolémica
de causa renal. No hubo diferencias estadísticamente significativas por
edad ni género en estos subgrupos. Como era de esperarse el total de
casos de deshidratación pertenecieron a los grupos 1 y 2 con 24 casos
en el grupo 1 y 16 casos en el grupo 2. En forma similar al análisis
previo, no se observaron diferencias significativas en el tiempo de evolución
de las manifestaciones neurológicas (grupo 1:18.1± 18.5; grupo
2: 24.4 ± 20.5; grupo 3: 21.4 ± 10.8; grupo 4: 18.5 ± 26.8
horas; F ANOVA .68, p .56). Se efectuó en forma similar el análisis
de las manifestaciones clínicas. No se hallaron diferencias estadísticamente
significativas entre los grupos. Se analizaron los niveles séricos y
urinarios de sodio y potasio, así como los de glucosa sérica por
grupos; se hallaron diferencias estadísticamente significativas de los
valores de sodio urinario, potasio sérico y glucosa entre los grupos
(Cuadro 4). Finalmente se incluyeron la edad del paciente, el tiempo de evolución
de la hiponatremia y el nivel basal de sodio sérico en un modelo multivariado
de regresión logística para establecer una ecuación de
predicción de riesgo de desarrollar crisis convulsivas. Los niveles de
sodio sérico y las horas de evolución fueron factores de riesgo
significativos; se desarrolló con ellos la siguiente ecuación:
Riesgo para desarrollo de crisis convulsivas: -28.3 + .23 (niveles séricos de sodio al ingreso) + .033 (horas de evolución).
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Este estudio muestra la importancia de la identificación temprana de
la hiponatremia, patología que frecuentemente complica diversas enfermedades
observadas con cierta frecuencia en la practica pediátrica diaria: náusea
y vómito secundarios a gastroenteritis, así como en la práctica
pediátrica supraespecializada: síndrome cerebral perdedor de sal,
hiperplasia suprarrenal congénita. Establece la importancia de brindar
tratamiento oportuno y temprano para evitar manifestaciones neurológicas
severas que pueden condicionar morbilidad importante: crisis convulsivas y estado
de coma. Destacar la seguridad de los esquemas terapéuticos referidos
que si bien no fueron sometidos a análisis de brazos paralelos (estudio
comparativo), permite observar cómo la frecuencia de complicaciones graves
es relativamente baja. A diferencia de lo publicado en la literatura, no encontramos
diferencias estadísticamente significativas en el comportamiento de este
trastorno de acuerdo a la edad del paciente, quizás porque la mayoría
de la muestra correspondió a pacientes menores de un año. Se señala
la necesidad de contar con protocolos de diagnóstico y tratamiento estructurados
en forma sistemática que permitan evaluar de una manera más objetiva
el curso clínico y paraclínico de estos pacientes.
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Figura 1. Causas de hiponatremia en niños


REFLUJO GASTROESOFÁGICO Y SU MANEJO DIETÉTICO EN EL NIÑO
Dr. Jaime Ramírez
Mayans *
MC Pilar Gelis Vieitez **
Nut. Norma Piña Romero **
* Jefe de la Subdirección
de Medicina
** Departamento de Gastroenterología y Nutrición INP
Correspondencia: Dr. Jaime Ramírez Mayans. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F.
RESUMEN
El reflujo gastroesofágico es un problema frecuente de consulta en pediatría.
Su espectro de presentación es muy amplio; va desde simple regurgitación
hasta detención de crecimiento; con las repercusiones nutricionales que
ello implica.
El papel de algunos alimentos en el reflujo gastroesofágico es motivo
de controversia; sin embargo, existen otros cuyo efecto es bien conocido. Por
ello es importante la detección temprana y un manejo nutricional y médico
oportunos, parta evitar complicaciones como esofagitis, estenosis o desnutrición.
El manejo del reflujo puede iniciarse con medidas generales antireflujo como
la posición, la dieta, tratamiento médico o farmacológico.
El tratamiento dietético incluye la técnica adecuada de alimentación
(cantidad, frecuencia, extracción del aire deglutido, etc.) el espesamiento
de la fórmula por el método tradicional (cereal) o el uso de fórmulas
comerciales antiregurgitación y evitar el consumo de alimentos que pudieran
agravar el problema: jugos y frutas cítricas entre otros.
En el presente trabajo se planta la influencia de los alimentos y la importancia
de la dieta en el manejo de los niños con RGE.
Palabras clave: Reflujo gastroesofágico, esofagitis, estenosis esofágica,
desnutrición, fórmulas antiregurgitación, ablactación.
Acta Pediatr Mex 2000;2:
ABSTRACT
Gastroesophageal reflux is a frequent pediatric problem. Its clinical picture
varies from regurgitation to growth retardation with all the additional nutritional
implications.
The role of certain foods on gastroesophageal reflux is still controversial
although the role of others is well known. Consequently early diagnosis and
treatment an essential to avoid complications such as esophagitis, esophageal
stenosis and malnutrition.
Treatment may begin with general measures including: position, dietary and medical
management. Dietary management includes adequacy of the feeding technique (amount,
frequency, air extraction), formula thickening (traditional (cereal) or anti-regurgitation
formula) and avoidance of certain foods that can aggravate the problem (citrus
furits and juices among others).
This review article will discuss the role of certain foods in gastroesophageal
reflux and the importance of the diet on the management of this disease.
Key words: Gastroesophageal reflux disease, esophagitis, esophageal stenosis,
malnutrition, antiregurgitation formula.
I. Introducción
El reflujo gastroesofágico (RGE) es un problema frecuente de consulta
en pediatría. Aunque su principal manifestación clínica
es el vómito, su espectro de presentación es muy amplio y va desde
una simple regurgitación hasta detección de crecimiento, con las
repercusiones nutricionales que ello implica. Aun cuando algunos pediatras consideran
que la regurgitación puede formar parte del reflujo fisiológico,
en la práctica diaria a veces resulta difícil determinar cuando
ésta es parte de un reflujo patológico, que puede causar estenosis
esofágica severa 1-4.
El papel que juegan algunos alimentos en el RGE es motivo de controversia; pero
otros alimentos tienen efecto adverso bien conocido. Por ello es importante
una detección temprana y un manejo nutricional y médico oportunos,
para evitar complicaciones como esofagitis, estenosis, denutrición. en
el presente trabajo se plantea la influencia de los alimentos y la importancia
de la dieta en el manejo de los niños con RGE 4-7.
Factores dietéticos que influyen en el RGE
Diferentes nutrimentos tienen influencia sobre la presión y relajación
del esfínter eosfágico inferior (EEI); favorecen la frecuencia
de las relajaciones espontáneas y el vaciamiento gástrico; estos
factores se relacionan con la fisiopatología del RGE 2,8.
La liberación intragástrica de proteína aumenta la presión
del EEI probablemente debido a la liberación de gastrina aunque también
se ha invocado un mecanismo neural reflejo. Los hidratos de carbono tienen poco
o nulo efecto sobre la presión del EEI mientras que las grasas disminuyen
significativamente la presión del EEI, lo cual puede ser mediado por
la liberación de colecistoquinina.
La combinación de alimentos produce una caída de la presión
del EEI hasta por tres horas, acompañada de aumento en la frecuencia
de las relajaciones transitorias espontáneas del EEI; esto parece deberse
a un aumento en la distensión gástrica. Una comida rica en grasa
retarda considerablemente el vaciamiento gástrico y prolonga el período
de distensión gástrica, por lo cual hay mayor riesgo de reflujo.
Por otra parte, los alimentos con alta osmolaridad disminuyen la presión
del EEI, probablemente debido a una estimulación directa sobre los receptores
sensoriales del esófago 9.
II. Objetivos del manejo dietético
Primario
1. Modificar, mejorar o ambos, los factores que condicionan el reflujo.
Secundarios
1. Mantener un estado nutricio óptimo (crecimiento y desarrollo adecuado).
2. Disminuir las manifestaciones clínicas a través de modificaciones
en la dieta.
3. Evitar complicaciones con uso adecuado de los alimentos.
4. Prevenir la obesidad 1,9.
5. Disminuir la ansiedad familiar 2.
Con lo anterior se logra mantener una presión adecuada del EEI y mejorar
el aclaramiento esofágico, lo que se traduce con disminución en
la intensidad y frecuencia del reflujo y por lo tanto, se logra la protección
adecuada de la mucosa esofágica para prevenir la esofagitis con o sin
estenosis 1,2.
III. Manejo Dietético
El manejo del RGE puede iniciarse con medidas generales antireflujo como la
posición, el manejo dietético y médico o farmacológico.
La cirugía se reserva para casos en los que no se ha tenido éxito
o en pacientes con complicaciones severas 3,4,8,10,11.
Técnica de alimentación
Incluye la orientación y asesoría adecuada e individualizada de
la técnica de alimentación.
1. Técnica correcta de suministro del biberón y de la extracción
del aire deglutido. La posición correcta al momento de la alimentación
debe de ser lo más similar posible a la empleada con el seno materno.
La extracción del aire deglutido es muy importante ya que puede ser una
de las causas principales de regurgitación y vómito en el niño
1,5,8,12.
2. Horario y frecuencia adecuada de alimentación. El vaciamiento gástrico
normal del niño ocurre generalmente en 2.5 a 3.5 horas dependiendo del
tipo de leche, por lo que es aconsejable proporcionar el alimento cada tres
a cuatro horas a niños con peso y talla normales. En niños alimentados
al seno materno también deben seguirse estas recomendaciones.
3. Cantidad adecuada de fórmula. Aun cuando es difícil precisar
la cantidad de leche especialmente en niños con RGE, no debe darse cantidades
que excedan los requerimientos de acuerdo a la edad.
4. En algunos casos puede ser necesario fraccionar e incrementar la frecuencia
de alimentación para reducir la cantidad proporcionada en cada toma.
Se recomienda un volumen de alimento fraccionado de acuerdo con la capacidad
gástrica del niño, ya que el reflujo disminuye conforme se reduce
el volumen de la comida al disminuir la distensión gástrica. La
desventaja es que al aumentar el número de comidas se incrementan también
los períodos posprandiales en los cuales se presenta con mayor frecuencia
el reflujo, además de que en ocasiones es difícil realizar esto
en la práctica 1.4.8.10.11.13.
5. Evitar el empleo de alimentos que disminuyan la presión del EEI o
que estimulen la secreción ácida. Deben evitarse alimentos frecuentemente
utilizados por las madres durante los primeros meses, como infusiones de anís,
hierbabuena, menta, té negro, etc. Jugos de frutas cítricas naturales
o comerciales, etc. Evitar la adición de miel a la fórmula y alimentos
con elevada osmolaridad como los jugos de uva o manzana entre otros, tanto naturales
como industrializados. En el apartado de ablactación se presentan algunos
alimentos que también deben evitarse en los lactantes a partir de la
ablactación 1-3,5,9,11,14.
Espesamiento de la fórmula
a) Método tradicional.
Por años se ha recomendado espesar la leche, lo cual puede hacerse con
cereal; se recomienda adicionarlo en una proporción del 5% (5 g de cereal
en 100 mL). Generalmente se utiliza el cereal de arroz por ser menos alergénico.
Sin embargo, el espesamiento puede retardar el vaciamiento gástrico y
disminuir la presión del EEI, por lo cual no se debe exceder la proporción
recomendada. Aún cuando las manifestaciones clínicas de RGE (regurgitaciones,
vómito) mejoran, los estudios de pH intraesofágico con monitoreo
continuo por 24 h han demostrado que no disminuye la frecuencia de los episodios
de reflujo 1.10.
Con esta práctica la densidad calórica de la fórmula se
incrementa, lo que podría ser una opción terapéutica más
si el niño tiene déficit nutricio debido al reflujo 2,4,11,13,14.
b) Fórmulas anti-regurgitación
La industria farmacéutica ha creado fórmulas especialmente diseñadas
para niños con este padecimiento; proporcionan todos los nutrimientos
necesarios para el crecimiento y desarrollo del paciente. En estas fórmulas
el espesamiento se logra mediante la adición de agentes espesantes tales
como el almidón de arroz o maíz. En 1992 la Comisión de
países de la Comunidad Europea, estableció que la adición
de éstos no debe ser mayor de 2g/mL, sin que el total de hidratos de
carbono exceda de un 30% 2,16,17,18.
En nuestro país existen dos fórmulas comerciales, una a base de
almidón de arroz pregelatinizado y otra a base de almidón de maíz
precocido. El cuadro 1 muestra la composición de estas fórmulas
en comparación con un fórmula de inicio. La fórmula a base
de arroz contiene 2.3 g/100 mL y la de maíz 1.8 g/100 mL. El almidón
de arroz en la fórmula comercial contiene 93% de amilopectina (estructura
ramificada) y 7% de amilosa (estructura lineal), lo que la hace menos digerible
si se compara con el almidón de maíz, pues éste contiene
73% de amilopectina y 27% de amilosa 3,14,17,19.
En estas fórmulas la proteína no está modificada (80% en
forma de casína y 20% en forma de proteínas del suero). Esta característica
contribuye a retardar el vaciamiento gástrico, lo que puede favorecer
el reflujo oculto. Además, los lactantes alimentados con fórmulas
en las que predomina la caseína propician más la frecuencia de
lactobezoar 13,20,21.
Tampoco los lípidos se han modificado en comparación con una fórmula
de inicio. Se ha demostrado que las manifestaciones clínicas disminuyen;
sin embargo, al igual que con el método tradicional, los episodios de
reflujo medidos por monitoreo continuo del pH intraesofágico no mejoran
2,16.
Digestión del almidón en el recién nacido
La digestión del almidón se inicia con la amilasa salival, de
corto eimpo de acción ya que ésta se inactiva con el pH ácido
del estómago. La secreción gástrica en cierta medida continúa
la hidrólisis del almidón a pesar de no tener enzimas específicas
para su digestión. En el intestino delgado, la hidrólisis continúa
por acción de la amilasa pancreática, principal enzima para la
digestión del almidón; esta enzima digiere casi totalmente el
componente lineal del almidón (amilosa: con enlaces 1:4) (Fig. 1).
De la digestión de la amilosa se obtiene la maltosa y la maltotriosa,
mientras que de la hidrólisis de la amilopectina se obtienen fragmentos
menores conocidos como dextrinas límite (enlaces 1:6). Estos compuestos
se digieren por la isomaltosa, que actúa sobre los enlaces 1:6 para convertirlos
en compuestos lineales con enlaces 1:4 que quedan disponibles para la acción
de la amilasa.
La digestión de estos nutrimentos termina con la acción de la
maltasa (disacaridasa) del borde en cepillo, la cual produce moléculas
de glucosa que se absorben por el intestino 22.
La acción óptima de la amilasa salival, se obtiene en un pH de
6.9 y se inactiva con un pH de 4 o menor. Los lactantes de uno a dos meses de
edad tienen un pH gástrico de 6 durante las dos horas postprandiales
y éste rara vez es menor de 4 en lactantes mayores. Por eso se puede
inferir que existe cierto grado de digestión en el estómago de
estos niños.
La estructura química del almidón protege a la amilasa salival
del pH ácido del estómago, debido a lo cual su acción puede
reactivarse en el pH alcalino del duodeno. La actividad de la amilasa pancreática
se encuentra reducida durante los primeros seis meses de la vida, aunque aumenta
gradualmente y alcanza el nivel de actividad del adulto al año de edad.
Pequeñas cantidades de almidón (1 g/kg de peso) pueden ser bien
digeridas por recién nacidos de tres a cuatro semanas, aunque en pruebas
de iones hidrógeno exhalado existe cierta cantidad de almidón
sin digerir. La mayoría de los lactantes de uno a cinco meses de edad
son capaces de digerir 10 a 25 g de almidón diariamente 2,23,24.
Ablactación
En los niños con reflujo, la ablactación, es decir, proporcionar
alimentos diferentes de la leche proporcionados con cuchara, debe iniciarse,
al igual que en todos los lactantes, entre los cuatro y los seis meses de edad
siguiendo el mismo orden de introducción de alimentos y recomendaciones
de una adecuada ablactación. En algunos casos, puede requerirse ablactación
temprana en niños con RGE severo y poca respuesta al tratamiento medico-farmacológico
y dietético.
Deben evitarse ciertos alimentos como manzana, papaya, jitomate, frutas cítricas
(naranja, toronja, limón, mandarina, fresas, guayaba, etc.) y sus jugos,
naturales o industrializados, chocolate, bebidas gaseosas y de cola, irritantes
(pimienta, mostaza, chile, etc.) y alimentos ricos en grasa. También
deben evitarse infusiones de menta, hierbabuena, anís, etc. 1,3,9,19,25,
pues algunos alimentos pueden favorecer el reflujo por:
1) Elevada tonicidad, astringencia y acidez, que pueden estimular nervios sensoriales
irritables en la mucosa, produciendo pirosis, como sucede con alimentos muy
condimentados o con los cítricos 9; 2) ser el alimento un potente estímulo
de la secreción gástrica que promueve el reflujo de jugos especialmente
ácidos y pépticos en pacientes con EEI ineficiente (café);
3) al hecho de que ciertos alimentos pueden relajar el EEI, por ejemplo, la
grasa, el chocolate, cebolla, ajo, hierbabuena, menta, canela, clavo, café,
té y el alcohol, que además es un potente estimulante de la secreción
gástrica 3,9; 4) la alta osmolaridad de los alimentos que provoca retardo
en el vaciamiento gástrico y disminuye la presión del EEI.
Debido a que se restringe el consumo de frutas cítricas y sus jugos,
se deben proporcionar otras fuentes de vitamina C como el brócoli, coles
de bruselas, etc.
CUADRO 1
COMPARACIÓN DE LAS FÓRMULAS ANTIREFLUJO CON UNA FÓRMULA
DE INICIO (COMPARACIÓN POR 100 g DE POLVO)
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Eur J Pediatr 1993;152:704-11
ALTERACIONES EN LA DIFERENCIACIÓN GONADAL
Dr. Raúl Calzada León *
Dra. María del Carmen Esmer Sánchez **
Dra. Nelly Altamirano Bustamante *
Dra. María de la Luz Ruiz Reyes *
Dra. Ariadna González del Angel **
Dra. Esther Lieberman Hernández **
Dra. Victoria del Castillo Ruiz **
* Servicio de Endocrinología
** Departamento de Genética
Correspondencia: Dr. Raúl Calzada León. Servicio de Endocrinología.
Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes
Cuicuilco. México D.F. 04530
RESUMEN
Las anormalidades en la fórmula cromosómica o las alteraciones
de los genes involucrados en la diferenciación gonadal producen cambios
morfológicos y funcionales en las gónadas que se traducen en modificaciones
cualitativas y cuantitativas de su producción hormonal, con la consecuente
repercusión en el crecimiento y diferenciación de los genitales
internos y externos.
La disgenesia gonadal es causada por un defecto en la determinación testicular
y en todos los casos se deben descartar malformaciones asociadas.
En el hermafroditismo verdadero, caracterizado por la presencia de tejido testicular
y ovárico en una misma persona, pueden presentarse genitales externos
ambiguos pero también un fenotipo totalmente femenino o masculino que
puede no ser identificado sino hasta la pubertad, cuando se altera la progresión
de ésta, o cuando se presenta infertilidad.
Palabras clave: disgenesia gonadal, hermafroditismo verdadero, ambigüedad
de genitales, intersexo.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Growth and development of internal and external genitalia are disrupted when
qualitative and quantitative changes in hormonal production occur as a result
of morphological and functional gonadal alterations caused by abnormalities
in chromosomal complement and/or in the genes involved in gonadal differentiation.
Gonadal dysgenesis refers to abnormal testicular determination and in all other
malformations must always be excluded.
True hermaphroditism is characterized by testicular and ovarian tissue in the
same patient. In some cases genitalia are ambiguous at birth, but in others
the phenotype are normal and the diagnosis is delayed until puberal development
or fertility problems become evident.
Key words: gonadal dysgenesis, true hermaphroditism, ambiguous genitalia, intersex.
El desarrollo de un fenotipo
sexual adecuado y funcional, está condicionado por cuatro estadios consecutivos:
la determinación cromosómica, el proceso de diferenciación
gonadal hacia testículo u ovario, la diferenciación sexual primaria
y la diferenciación sexual secundaria.
Las anormalidades en la fórmula cromosómica, particularmente en
los cromosomas X y Y, y en otros genes involucrados en la diferenciación
gonadal, producen cambios funcionales de las gónadas que se traducen
en modificaciones cualitativas y cuantitativas de su producción hormonal,
que repercuten en el crecimiento y diferenciación de los genitales internos
y externos.
Las alteraciones de la diferenciación gonadal se manifiestan frecuentemente
por ambigüedad de genitales o por alteraciones en la edad de presentación
y calidad del desarrollo puberal.
El abordaje de estas patologías es difícil, por lo que en este
trabajo se revisan los criterios actuales de diagnóstico y tratamiento
y se hace una revisión completa de los nuevos conceptos fisiopatogénicos
de formas de disgenesia gonadal manifestados por un fenotipo sexual ambiguo.
Los síndromes de Turner y de Klinefelter y sus respectivas variantes,
también cursan con disgenesia gonadal, pero no se incluyen por que no
cursan con estado intersexual. (Cuadro 1)
DISGENESIA GONADAL 46,XY
Bajo este nombre se agrupan un grupo heterogéneo de patologías
caracterizadas por defectos para la correcta diferenciación de la gónada
hacia testículo. El término disgenesia gonadal completa 46,XY,
pura o síndrome de Swyer, se reserva para casos en que no es posible
demostrar la existencia de testículos: cuando los testículos están
presentes pero son anormales se trata de disgenesia gonadal parcial 46,XY o
pseudohermafroditismo disgenético masculino 1.
Disgenesia gonadal completa
En general los pacientes tienen un fenotipo femenino normal, sin signos de síndrome
de Turner ni malformaciones genitales ni somáticas graves. En la etapa
prepuberal la estatura tiende a ser normal o elevada cuando se les considera
como mujeres, pero normal o baja de acuerdo a la esperada para los varones de
su familia. Debido al cierre tardío de los cartílagos de crecimiento
por falta de producción de esteroides sexuales y probablemente por la
presencia de un gen promotor del crecimiento en el cromosoma Y, la estatura
final tiende a ser alta. Las proporciones corporales son eunucoides a partir
de los 8 a 10 años de edad, es decir, tanto la brazada como el segmento
inferior tienen una longitud mayor de lo esperado para la talla 1,2.
Cuando se alcanza una edad adecuada para desarrollar la pubertad, se observa
falta de aparición de los caracteres sexuales secundarios, y por ello
la mayoría de los individuos afectados se identifican entre 10 a 14 años
por presentar pubertad retardada, clitoromegalia muy discreta o amenorrea primaria;
el ultrasonido abdominal revela ausencia de gónadas, con trompas y útero
normales aunque pequeños. Hay concentraciones séricas anormalmente
elevadas de gonadotropinas hipofisiarias. El análisis del cariotipo permite
establecer el diagnóstico. En los pacientes con desarrollo mamario e
incluso sangrados transvaginales, debe descartarse la presencia de un tumor
gonadal productor de estrógenos 3.
El análisis histológico de las gónadas demuestra la presencia
de estrías gonadales, generalmente constituidas por estroma ovárico
laxo y ausencia de folículos, con grados variables de fibrosis; derivados
müllerianos normales y genitales externos femeninos. Esto ha llevado a
considerar que se trata en realidad de ovarios intrauterinos que sufrieron degeneración
prenatal en individuos con cariotipo 46,XY. Este concepto se apoya por el hallazgo
ocasional de folículos y el hecho de que la imagen histológica
es muy parecida a la de los ovarios de pacientes con síndrome de Turner
4,5.
El 15-20% de los pacientes presentan una deleción pequeña del
brazo corto del cromosoma Y, y en otros se han identificado diversas mutaciones
puntuales del gen SRY, la mayoría de las cuales se localizan en el dominio
de unión al DNA, que afectan el segmento distal del gen por lo menos
en las últimas 1.8 kb; algunas producen un fenotipo de varón fértil
que puede transmitirlas y procrear hijas XY, lo que sugiere que en estos casos
puede afectarse la calidad o el tiempo de expresión del gen y causar
desarrollo testicular normal en el padre y anormal en la descendencia. En otros
casos los genes del cromosoma Y son normales, por lo que se ha postulado que
genes autosómicos o ligados al X pueden ser los responsables, o incluso
que la enfermedad puede ser producida por mosaicismo, incluyendo la línea
germinal.
En cuanto se identifica la enfermedad, se debe realizar gonadectomía
bilateral, debido a que cerca del 30% de los casos presenta tumores gonadales;
el gonadoblastoma es el más frecuente; también se han descrito
disgerminomas y otros tumores malignos 6.
Puesto que los genitales externos son femeninos, y la mayoría de los
casos han sido educados como mujer, no hay indicación para tratar de
producir virilización mediante el uso de testosterona. Es incluso cuestionable
si se debe explicar al paciente, a sus familiares o a ambos, la fisiopatología
de la enfermedad, si hasta ese momento no ha existido duda del género
al que pertenece la paciente.
Después de la gonadectomía o bien alrededor de los 12 años
de edad si se realizó en la etapa prepuberal, se debe iniciar tratamiento
hormonal de reemplazo para asegurar una feminización adecuada. Los derivados
müllerianos se encuentran presentes aunque hipodesarrollados, por lo que
en caso de amenorrea primaria el crecimiento uterino requerirá un período
aproximado de seis a nueve meses antes de alcanzar un desarrollo del endometrio
que permita el primer sangrado menstrual.
Recientemente se ha descrito la posibilidad de lograr embarazos a través
de fertilización in vitro con un huevo fecundado y la implantación
del embrión 7.
Disgenesia gonadal parcial o incompleta:
Existe gran variabilidad en las características de los genitales internos
y externos, debido a que la la disgenesia de los testículos varía
en severidad y en ocasiones la función prenatal está mejor conservada
que la postnatal.
No existen malformaciones asociadas, a excepción de que los genitales
son habitualmente ambiguos; algunos pacientes se presentan sólo por micropene.
En general se observa microfalo, criptorquidia uni o bilateral, labios mayores
"escrotalizados" y parcialmente fusionados e hipospadias escrotal.
Otras características que pueden estar presentes son:
a) Presencia de derivados müllerianos, uni o bilaterales. Por lo general,
a mayor disgenesia más temprana es la alteración funcional, con
falta de generación de hormona antimülleriana en las primeras semanas
de la vida, lo que permite el desarrollo de útero y trompas.
b) Desarrollo incompleto de estructuras wolffianas, con hipoplasia de epidídimo,
vasos deferentes y vesículas seminales.
c) Capacidad variable de aumentar la síntesis y secreción de testosterona
con una prueba de estimulación con gonadotropina coriónica humana.
La intensidad de la respuesta depende de la función de las gónadas
en el momento de la prueba, por lo que en ocasiones no existe concordancia entre
ésta y las características de las estructuras müllerianas
ni wolffianas.
El estudio citogenético muestra por lo general un cariotipo 46,XY sin
alteraciones estructurales.
El diagnóstico se establece mediante el análisis histológico
de las gónadas. Algunos pacientes muestran estría gonadal de un
lado del abdomen y un testículo disgenético en el otro lado. En
otros, ambos testículos son disgenéticos. El grado de alteración
histológica es variable, pero los túbulos seminíferos están
casi siempre malformados, rodeados de estroma edematoso o de estroma que recuerda
al ovárico. Una tercera parte de los pacientes presenta áreas
de testículo normal diseminadas en la gónada 8.
Existe riesgo elevado para el desarrollo de tumores gonadales (16 a 30%), particularmente
para gonadoblastoma y disgerminomas, por lo que una vez establecido el diagnóstico
debe valorarse la realización de gonadectomía 9.
Una vez que se alcance la edad cronológica en la que habitualmente se
desarrolla la pubertad, se deberá iniciar tratamiento hormonal substitutivo
de acuerdo al sexo de asignación.
El defecto básico parece ocurrir en los genes autosómicos que
regulan el desarrollo de las gónadas (WT-1 y SOX-9) o en el SRY (deleciones
de 2-3 kb en el extremo 3'), que puede asociarse a fenotipos de disgenesia gonadal
completa y rara vez a formas parciales, incluso dentro de una misma familia
10-12.
Disgenesia gonadal mixta:
En esta categoría se incluyen pacientes con anormalidades del desarrollo
gonadal por alteración cromosómica que involucra al cromosoma
Y. Por lo general se trata de mosaicos, es decir, presencia de dos o más
líneas celulares con diferentes cariotipos en el mismo cigoto.
Lo habitual es una fórmula cromosómica 45,X/46,XY debido a la
pérdida de un cromosoma Y por no disyunción de la mitosis en etapas
tempranas. Se desconoce de qué depende el grado de alteración
genital; algunos estudios sugieren que cuando exista más de 24% de células
con cariotipo 45,X se presentará la ambigüedad; en otros no se encuentra
correlación entre el desarrollo del tejido testicular u ovárico
con el número de células afectadas 13.
La mayoría de los pacientes (90-95%) presentan genitales externos totalmente
masculinos, pero cuando existe ambigüedad genital, ésta se caracteriza
por microfalo, criptorquidia uni o bilateral e hipospadias severa o pseudovagina.
En ocasiones existe franca asimetría de los genitales externos, con criptorquidia
y labio mayor de un lado, y gónada palpable y "escrotalización"
del pliegue lateral en el otro. Muchos pacientes presentan talla baja y un fenotipo
que recuerda al del síndrome de Turner 14.
El estudio imagenológico o por laparoscopia muestra frecuentemente derivados
müllerianos del lado de la gónada disgenética, con conductos
wolffianos bilaterales; existe correlación entre el desarrollo de los
genitales internos y el de la gónada homolateral 15.
La histología de las gónadas, tanto en pacientes con genitales
masculinos como en los que tienen genitales ambiguos suele ser anormal (27 y
95% respectivamente), ya sea que ambas gónadas muestren disgenesia, o
que exista testículo de un lado y estría gonadal del otro 16.
Durante la etapa prepuberal, las concentraciones de testosterona son habitualmente
normales para la edad cronológica, y no existe aumento de los esteroides
precursores. La prueba de estimulación con hCG, muestra respuestas muy
variadas; sin embargo hay una correlación directa entre el grado de afección
de ambas gónadas y el incremento en la testosterona sérica 13,15.
Los tumores gonadales se presentan en 10 a 20% de los casos, tanto gonadoblastoma
como disgerminomas, por lo que es recomendable la gonadectomía preventiva.
Cuando los pacientes son criados como mujeres es necesario hacer la gonadectomía
en cuanto se realiza el diagnóstico, para evitar el riesgo de tumores
y porque se puede producir virilización. Cuando son asignados como varones,
se debe realizar exéresis de los restos müllerianos y las gónadas
que ópticamente correspondan a estría; los testículos disgenéticos
deben descenderse al escroto y explorarlos regularmente para detectar en forma
temprana la aparición de un tumor. Al llegar a la pubertad es necesario
valorar la necesidad de administrar testosterona para lograr una virilización
adecuada 6.
Malformaciones asociadas a disgenesia gonadal:
La asociación de disgenesia gonadal, parcial o mixta, con otras anomalías
congénitas se ha encontrado en diferentes entidades monogénicas,
entre las que se encuentran:
1. Síndrome WAGR: Se caracteriza por tumor de Wilms, aniridia, anormalidades
genitourinarias y retraso mental. El defecto génico está localizado
en el brazo corto del cromosoma 11 (11p13), en donde se encuentra el gen WT-1,
que codifica para la síntesis de una proteína que contiene "dedos
de zinc" y cuya función es regular la transcripción del DNA
17,18.
2.Síndrome de Denys-Drash: Los pacientes presentan disgenesia gonadal,
insuficiencia renal por síndrome nefrótico congénito y
tumor de Wilms. Se debe a la expresión heterocigota de un defecto en
el gen supresor del tumor de Wilms (WT-1). Los individuos con cariotipo XY presentan
ambigüedad de genitales y trastornos en la diferenciación gonadal,
particularmente estrías, gónadas inmaduras y ovotestis, en tanto
que los pacientes con complemento cromosómico XX presentan sólo
defectos gonadales. La nefropatía se manifiesta por proteinuria precoz
y el tumor de Wilms suele ser bilateral y se desarrolla antes de los dos años
de edad. Algunos autores lo consideran una variante del síndrome de WAGR
19-21.
3. Síndrome de Frasier: Clínicamente es parecido a los anteriores,
pero los pacientes no desarrollan tumor de Wilms. También se debe a mutaciones
en el gen WT-1, y es considerado por algunos como una variante del síndrome
WAGR (22).
4. Displasia campomélica: Los pacientes afectados presentan un cariotipo
XY, displasia ósea de tipo campomélica (dimorfismo craneofacial,
alteraciones de las extremidades e hipoplasia de la tráquea) y malformaciones
gonadales y genitales. Se debe a una alteración del gen SOX-9, que pertenece
a los genes relacionados con SRY, y es un regulador de la transcripción
de DNA. La mayoría de los pacientes son heterocigotos para la mutación,
lo que sugiere transmisión con carácter dominante. Como no se
han encontrado mutaciones en individuos que no presentan la asociación
de anormalidades óseas y alteraciones gonadales, se asume que son inseparables
las funciones sobre el desarrollo del testículo y en la acondrogénesis.
En esta última, es un factor activador del gen para la colágena
tipo II, que sintetiza una proteína constituyente de la matriz extracelular
del cartílago. A nivel gonadal, potenciado por SRY, induce la diferenciación
hacia testículo, por lo que su mutación se asocia a disgenesia
o incluso síndrome de reversión sexual, con diferenciación
de la gónada indiferenciada hacia ovario 23,25.
5.Otros cuadros asociados con disgenesia gonadal incluyen malformaciones múltiples
a nivel craneofacial, corazón, paladar y retraso mental; se han descrito
en pacientes con duplicaciones parciales del cromosoma X y en deleciones del
brazo corto del cromosoma 9 26-28.
HERMAFRODITISMO VERDADERO
Se define por la presencia, en una misma persona, de tejido testicular y ovárico.
En realidad es una forma de disgenesia gonadal, ya que aunque al nacimiento,
pueden ser histológicamente normales cuando ambos tejidos gonadales están
separados, más tarde degeneran.
El aspecto de los genitales externos es variable, incluso con apariencia totalmente
masculina o femenina, aunque el motivo principal de consulta es la ambigüedad
genital. El falo puede semejar un clítoris hipertrófico o un pene
hipoplásico con hipospadias y cuerda. Las formaciones labioescrotales
pueden presentarse como escroto bífido o como labios mayores con una
o ambas gónadas palpables, o como labio de un lado y escroto del otro.
Con frecuencia se encuentra un seno urogenital con orificio genitourinario único
situado en la base del falo 29.
En los pacientes con genitales sin ambigüedad, el diagnóstico se
establece con frecuencia hasta el inicio de la pubertad, cuando aparecen datos
de heterosexualidad (clitoromegalia, hirsutismo, ginecomastia, hemorragia uretral,
etc.). En otros pacientes la disgenesia gonadal progresiva ocasiona una pubertad
retrasada 29.
Los genitales internos también muestran características variables;
se pueden encontrar conjuntamente derivados müllerianos y wolffianos con
diferenciación simétrica. Debido a que el daño testicular
es frecuentemente mayor que el ovárico, las estructuras wolffianas suelen
ser menos desarrolladas o incluso estar ausentes, por falta de producción
de testosterona. Por otro lado, debido a la falta de producción de hormona
antimülleriana, es frecuente que el útero y la vagina más
o menos desarrollados, y más rara vez que haya útero sin vagina
o viceversa. El desarrollo de las trompas es variable; es excepcional que falten
los derivados müllerianos 29.
La etiología del hermafroditismo verdadero depende del tipo de complemento
cromosómico, por lo que conviene describir por separado cada uno.
Hermafroditismo verdadero 46,XY
Se desconoce la etiología, aún cuando se han descrito mutaciones
del gen que codifica para SRY, y también se han descrito mutaciones de
la línea germinal y mutaciones postcigóticas 30,31.
Se caracteriza por la presencia de tejido testicular y ovárico en un
mismo individuo. El análisis cromosómico demuestra una fórmula
46,XY en el 12% de los pacientes con hermafroditismo verdadero 32.
Cuando la fórmula es 46,XY el ovario es muy inmaduro. En los ovotestes
los tejidos testicular y ovárico están directamente unidos, aunque
suele existir una zona de transición entre ellos 30.
Los sujetos afectados presentan genitales ambiguos, cuyo grado de virilización
y desarrollo de genitales internos depende del grado de desarrollo testicular
y ovárico.
Las características histológicas de las gónadas son variables,
pero cerca del 50% presentan testículo de un lado, ya en el abdomen o
escrotal, con ovario abdominal contralateral. Otros tienen ovotestis en un lado
del abdomen con testículo, ovario o incluso otro ovotestis contralateral
31,32.
Cerca del 10% de los pacientes presentan tumores gonadales 6.
Se ha sugerido la asociación etiológica entre el hermafroditismo
verdadero 46,XY y la disgenesia gonadal 46,XY, ya que en ambas entidades se
han descrito mutaciones para el gen que codifica par SRY. El que en la segunda
exista tejido gonadal sugiere la existencia de un ovario intrauterino, y el
estudio de Eicher demostró que la introducción de un cromosoma
Y produce gónadas intrauterinas con testículos, ovotestes y ovarios,
pero al término de la gestación sólo presentan tejido testicular
disgenético, cuando han desaparecido el ovárico y el ovotestes
34.
Hermafroditismo verdadero 46,XX
Se define como la presencia de tejido testicular y ovárico en un mismo
individuo cuya fórmula cromosómica es 46,XX. Corresponde a la
forma más frecuente de hermafroditismo verdadero, ya que el 58% de los
casos presenta este cariotipo.
La etiopatogenia no ha sido dilucidada. Algunos autores proponen que puede existir
una mutación del gen que codifica para SRY como consecuencia de una translocación,
lo que permite su activación en individuos XX que tienen secuencias del
cromosoma Y. Sin embargo, por otro lado la expresión del SRY se encuentra
disminuida por la presencia de secuencias bloqueadoras del cromosoma X. Esto
puede explicar por qué en algunas familias coexisten casos de hermafroditismo
verdadero XX y varones XX; sin embargo, la teoría más aceptada
en estos casos es que el cromosoma X translocado corresponde al inactivo 35-37.
Aunque la mayoría de los casos se presenta de manera esporádica,
en algunos se observa una tendencia familiar que parece corresponder a una forma
multigénica o con penetración incompleta y expresión variable
de un solo gene 38.
En la mayoría de los casos existe ovotestes bilateral, pero la distribución
gonadal es variable; en algunos casos los tejido testicular y ovárico
se encuentran bien delimitados y separados, mientras que en otros existe mezcla
de ambos. El testículo suele ser displásico, con fibrosis intersticial,
túbulos inmaduros y esclerosados y la espermatogénesis es excepcional.
El ovario en cambio, suele estar menos alterado, incluso con presencia de folículos
primordiales bien desarrollados que pueden madurar y permitir ciclos ováricos
fisiológicos con menstruaciones regulares y fecundidad. Se han descrito
22 gestaciones en diez hermafroditas. En la mayoría de los casos la evolución
natural del ovario es hacia la falla funcional temprana, ya que se vuelve disgenético
con una estructura similar a la observada en el síndrome de Turner 30.
La prevalencia de tumores gonadales es baja (4%), a diferencia de lo encontrado
en el hermafroditismo verdadero 46,XY 39.
Los genitales generalmente son ambiguos, aunque se han descrito casos de genitales
externos totalmente femeninos o totalmente masculinos. Existen tanto estructuras
müllerianas como wolffianas, cuyo grado de desarrollo se correlaciona con
el estado funcional testicular.
Quimerismo 46,XX/46,XY
El quimerismo se presenta cuando una célula derivada de dos cigotos presenta
diferentes cariotipos. Cuando el cariotipo resultante es 46,XX/46,XY se pueden
presentar alteraciones en la diferenciación sexual, que en la mayoría
de los casos corresponden a hermafroditismo verdadero 40.
El quimerismo puede producirse por una fertilización doble, o bien por
el intercambio celular entre gemelos dicigóticos de diferente sexo.
La confirmación se realiza mediante pruebas genéticas específicas
para determinar que varias líneas celulares derivan de fondos genéticos
diferentes, que incluyen determinación del grupo sanguíneo ABO,
tipificación de enzimas de eritrocitos y análisis de secuencias
polimórficas en el DNA genómico 41.
VARON XX
Se refiere a los casos en los cuales se desarrolla tejido testicular en individuos
con cariotipo 46,XX; se les conoce también como "varón XX".
Los casos con determinación incompleta del testículo producen
hermafroditismo verdadero 46,XX.
Aunque el 10 a 15% de los casos presentan hipospadias o genitales ambiguos,
la mayoría de los pacientes presentan genitales externos totalmente masculinos
y son llevados al médico por presentar pubertad retrasada. En ese momento
el fenotipo general es parecido al descrito para el síndrome de Klinefelter,
con hábito eunucoide, testículos pequeños y elevación
de los niveles séricos