PSICOONGOLOGÍA PEDIÁTRICA
En el momento actual el cáncer en edades pediátricas en la República
Mexicana constituye la cuarta causa de mortalidad. El espectro de curación
varía de 35 hasta 90%. Estos resultados dependen de la evaluación
y tratamiento oportunos y correctos. En el Instituto Nacional de Pediatría
la experiencia es semejante a lo publicado en la literatura internacional (Rivera
Luna, 1994). Esto hace más importante el trabajo asistencial y de investigación
que se realiza durante la atención al paciente pediátrico con
cáncer, sobre todo si se considera que en México los pacientes
presentan diferentes características psicosociales que deben ser bien
valoradas. Este es el objetivo del trabajo que plantea la psicooncología,
subespecialidad de las ciencias de la conducta que nació en 1984 en el
Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York. Fue por iniciativa de
la Dra. Hollan, quien estableció los principios para la evaluación
e intervención de los problemas emocionales y sociales del paciente con
cáncer y su familia. Hasta 1994 aparece un esquema organizado para el
estudio de los niños cáncer, por los efectos secundarios de los
tratamientos oncológicos en su desarrollo físico y cognoscitivo.
A la fecha la psicooncología pediátrica es parte importante de
los temas de investigación, que propone modelos de evaluación
e intervención, para favorecer y fortalecer los factores relacionados
a la oncología pediátrica.
Al conocer el diagnóstico se presentan reacciones emocionales y de conducta
normales en el paciente y en su familia específicamente; la adherencia
al tratamiento, ya que el impacto del diagnóstico y de los efectos tóxicos
del tratamiento se acompañan de muchas creencias e ideas erróneas
que pueden modificarse con el uso adecuado de la información basados
en el modelo cognoscitivo-conductual ajustado a la etapa de desarrollo del paciente.
De este modo se evita el abandono.
Para los pediatras y oncopediatras es relevante la toma de decisiones de las
que dependen el pronóstico y el resultado de los tratamientos, quimioterapia,
cirugía o radioterapia. Sin embargo, podemos preguntarnos: ¿Cómo
dar las malas noticias? ¿Cómo explicar al niño lo que pasa
con su tratamiento y controlar su reacción emocional? ¿Es doloroso
el procedimiento al que se programa? ¿Cuándo se debe suspender
el tratamiento? ¿Cómo enfrentar la muerte cuando ésta se
presenta? ¿Es difícil tomar decisiones y programar a quien no
se debe dar tratamiento?
Es necesario aprender a apoyarnos en el esquema de trabajo de la psicooncología
que nos ofrece un modelo interdisciplinario y ha tenido un desarrollo muy importante
en Europa y América del Norte; sobre todo si consideramos que los latinos
y especialmente en México tenemos una cultura, sistema de creencias,
estilo de vida y nivel socioeconómico muy diferente al resto de los países
del mundo.
Desde enero de 1995 en el Instituto Nacional de Pediatría existe en el
equipo interdisciplinario con la participación de la psicooncología
pediátrica. El programa es adecuado a las características de la
población que se atiende. Se ha obtenido la experiencia necesaria para
el tratamiento integral de los pacientes, apoyado en los hallazgos descritos
en otros países que tienen este mismo esquema de trabajo, para adaptarse
a las características socioculurales propias y ofrecer asistencia psicosocial
desde el momento del diagnóstico y a lo largo del tratamiento. En pacientes
que ya no pueden recibir beneficios, se ofrece tratamiento paliativo cuyo objetivo
principal es evitar sufrimiento físico y emocional del paciente y su
familia.
Para los pacientes que se encuentran en vigilancia oncológica, se ofrece
atención con el propósito de conocer posibles efectos secundarios
tardíos por el tratamiento o por las condiciones de vida, que de acuerdo
a su patología de base, les enfrenta a dificultades o limitaciones académicas
o de interacción social.
El servicio de la psicooncología pediátrica en las instituciones
que atienden pacientes oncológicos es muy importante; requiere mayor
difusión y debe crear conciencia en la comunidad médica pediátrica
de las aportaciones y los beneficios de esta subespecialidad, que ofrece una
mejor calidad y esperanza de vida.
Dr. José Méndez Venegas
Psicooncólogo Adscrito. Servicio de Salud Mental INP
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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ENCEFALITIS POR AMIBAS DE VIDA LIBRE DEL GÉNERO Acanthamoeba spp.
Dra. Ana Alejandra Ortíz
Hernández *
Dr. Oscar Vázquez Tsuji **
Dra. Dulce Ma. Morales Quiróz ***
Dra. Beatriz Llamosas Gallardo ****
Dr. Jorge Omar Flores Razo *****
Dra. Silvia Valencia Rojas ******
* Médico Adscrito al Servicio de Urgencias. Instituto Nacional de Pediatría
** Jefe del Servicio de Parasitología y Micología. INP
*** Residente de tercer año de Pediatría. INP
**** Médico Adscrito al Servicio Urgencias. INP
***** Médico Adscrito al Servicio Urgencias. INP
****** TLCB Adscrito al Laboratorio de Parasitología. INP
Correspondencia: Dra. Ana Alejandra Ortíz Hernández. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F.
RESUMEN
Se presenta el caso de un niño de seis años, con cuadro clínico
de síndrome meníngeo, cerebeloso, piramidal, hipertensión
endocraneana, focalización del V par craneal, deterioro neurológico;
artralgias, fiebre no cuantificada, rinorrea verdosa y tos seca. Antecedentes.
Había jugado en lugar árido y polvoso dos días antes del
cuadro respiratorio; se había lavado la cara y la cabeza con agua salada
de un recipiente obtenida de un estero. Ingresó al Servicio de Urgencias
del INP con diagnóstico de encefalitis por amibas de vida libre del género
Acanthamoeba spp., que se confirmó con examen directo en fresco de LCR
y tinción con negro de clorazol. Se trató con ketoconazol y tetraciclina
por 14 días y respondió satisfactoriamente. Su evolución
fue insidiosa pero favorable; se recuperó íntegramente.
Palabras clave: Amibas de vida libre, Acanthamoeba spp., encefalitis, hipertensión
endocraneana, síndrome meníngeo, síndrome cerebeloso, síndrome
piramidal.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
We present the case of a six year old boy, with clinical features of meningeal
cerebellar and pyramidal syndrome, intracranial hypertension, focalization of
the V cranial nerve, neurological deterioration with arthralgias, fever, greenish
rhynorrea and dry cough. Prior to hospitalization he had played in an arid and
dusty place two days before respiratory symptoms appeared; he had washed his
face and head by immersion in brackish water, obtained from an estuary. The
diagnosis after admission to the emergency room of the Instituto Nacional de
Pediatría was amebic encephalitis caused by free-living Acanthamoeba
spp. genus; this was confirmed by direct exam of the cerebrospinal fluid in
fresh and black clorazol stain. He responded satisfactorily with ketoconazole
and tetracycline for fourteen days. The course insidious but favourable, with
complete recovery.
Key words: Free-living amebas, Acanthamoeba spp., encephalitis, intracranial
hypertension, meningeal cerebellar and pyramidal syndrome.
INTRODUCCIÓN
La meningoencefalitis amibiana primaria producida por amibas de vida libre,
se han identificado como responsables de cuadros esporádicos caracterizados
por sintomatología neurológica aguda de evolución rápidamente
fatal asociada a menudo con el antecedente de inmersión en aguas estancadas
y cálidas 13,16.
DESCRIPCIÓN DEL CASO
Niño de seis años de edad; vivía en medio rural donde existía
fecalismo al aire libre; en su casa había fosa séptica; se almacenaba
el agua en grandes recipientes. Un mes antes de iniciarse su padecimiento, se
había lavado la cara y la cabeza por inmersión en un tambor de
agua salobre obtenida de un estero.
Inició su padecimiento actual 23 días antes de su ingreso, con
astenia y adinamia; 24 h más tarde presentó rinorrea verdosa;
fiebre no cuantificada por tres a cuatro días que se trató con
metamizol. Posteriormente presentó diarrea con evacuaciones líquidas,
amarillas, fétidas, sin moco ni sangre, en número de tres al día.
Continuó con fiebre por lo que recibió un tratamiento no especificado.
Estuvo asintomático por 14 días. Continuó con adinamia;
corría con lentitud; presentó movimientos lentos de predominio
en extremidades inferiores. Cuatro días antes de su ingreso, tuvo alteraciones
de la conducta, con depresión, miedo e inseguridad. El mismo día
por la tarde tuvo dolor abdominal generalizado, sin fiebre ni diarrea; posteriormente
apareció dolor articular de predominio en codos y muñecas y alteración
de la marcha. Un médico diagnosticó descalcificación ósea
e infección intestinal; recetó calcio por vía oral. A las
48 h apareció ataxia con lateropulsión derecha aún con
apoyo. Debido a que persistía la sintomatología y tenía
somnolencia, otro médico lo envió al Instituto Nacional de Pediatría,
con diagnóstico probable de síndrome de Guillain-Barré.
Exploración física. Peso, 28 kg (97); Talla, 119 cm (75); PC 53
cm; FC 82 x'; TA normal; FR 24 x'; Temp. 36°C. Niño consciente, tranquilo,
orientado en las tres esferas, poco cooperador; bradipsiquia importante con
tendencia a mantener la mirada fija; ojos: pupilas isocóricas, con reflejos
normales y tendencia a la midriasis de 4 mm; nistagmus derecho horizontal. Fondo
de ojo normal. Movimientos conjugados completos; campimetría: hemianopsia
temporal derecha. Neurológico: Glasgow 15, con parálisis de los
pares VI, VII y VIII derechos. Resto de los pares derechos y contralaterales
normales.
Signo de Babinski y sucedáneos negativos. Signo de Romberg positivo con
lateropulsión derecha y base de sustentación amplia. ROT +++ en
miembros inferiores, ROT ++ en extremidades superiores. Fuerza muscular disminuida
4/5 en MsSs y 3/5 en MsIs. Sensibilidad conservada. Resto de la exploración
normal (Fig. 1).

Exámenes de laboratorio: Biometría hemática: Hto 45; leucocitos
12,200, linfocitos 26%, monocitos 1%, seg. 73%, plaquetas 330,000, QS/ES Glucosa
sérica 92 mg/dL, Na 139.9, K 4.8, Cl 110, BUN 24.5, creatinina 0.41,
LCR: turbio, sin película, células 27, PMN 2%, monos 98%, glucosa
49, proteínas 38.9, eritrocitos ++,. TAC cerebral: Edema cerebral leve
a moderado con ruptura de la barrera hematoencefálica (Fig. 2).

Evolución clínica. A su ingreso fue valorado por los Servicios
de Neurología y Oftalmología, donde se diagnosticó síndrome
cerebeloso secundario a un probable tumor de fosa posterior; otro diagnóstico
diferencial fue ataxia aguda de la infancia.
El paciente cursó con períodos de somnolencia alternados con irritabilidad;
hiperreflexia bilateral, disdiadococinesia, dismetría; signo de Babinski
positivo bilateral. El dolor articular persisía. Se le trató con
ceftriaxone y dexametasona.
Biometría hemática: Hto 45%; Hb 14.6; leucocitos 21,600; linfocitos
8%; segmentados 86%; plaquetas 101,000.
Continuó somnoliento, con síndrome encefálico, alternando
con períodos de alteración psicomotora; había datos de
síndrome meníngeo con signo de Brudzinski positivo; síndrome
piramidal manifestado por hiperreflexia, Babinski bilateral de predominio izquierdo,
aumento del tono muscular con hemiparesia desproporcionada izquierda, actitud
flexora y aducción a tórax del miembro superior izquierdo. Había
alteración marcada de la refracción; pupilas midriáticas,
reflejos oculocefálicos paréticos del lado izquierdo. Se pensó
en la posibilidad de síndrome panencefálico agudo de etiología
viral (adenovirus, Coxsackie, Epstein Barr, CMV). Cuatro horas después
aumentaron los datos de hemiparesia izquierdos y afasia; tuvo dos vómitos
en "proyectil". Se solicitó TAC de cráneo; había
mala diferenciación de substancias cerebrales que sugerían hipoperfusión
subcortical, (Figs. 3 y 4) por lo que fue necesario intubarlo. Se inició
un tratamiento enfocado al aspecto neurológico, con manitol, monitorización
de PPC; no fue posible colocar un catéter ventricular para monitorización
de PIC. No había alteraciones hemodinámicas.

El Servicio de Parasitología diagnosticó síndrome cerebeloso,
con datos de focalización del V par. El cuadro clínico y los antecedentes,
especialmente el uso de agua salobre de un estero, con la que el paciente se
lavó la cara sugirieron que había que descartar encefalitis granulomatosa
por amibas de vida libre o bien una coccidioidomicosis. Se tomó LCR directo
y se hizo un frotis para búsqueda de amibas de vbida libre y también
para cultivo en búsqueda de hongos, intradermoreacción (IDR) con
esferulina y coccidioidina e inmunodifusión en gel para búsqueda
de anticuerpos contra hongos.
El Servicio de Infectología consideró que probablemente el enfermo
tenía una encefalitis viral, ya que estas afecciones se manifiestan con
ataxia y alteraciones de la conciencia. Se descartaron como etiología,
Coxsackie, enterovirus, virus Epstein-Barr; menos probablemente herpes, porque
éste causa parálisis del nervio facial. Se le dio tratamiento
con aciclovir más amoxacilina o cefuroxime. Se envió LCR para
búsqueda de herpes.
Laboratorios. PCR 0.9, complemento 163, C3 142 (91-161), C4 32 (15-41), AAN
negativo, IgG 1244 (604-1228), IgM 121 (45-196), IgA (32-199), células
LE negativa, DNA nativo negativo.
Se hizo nueva punción lumbar; el LCR tenía aspecto de agua de
roca, sin película; células 27; polimorfonucleares 2%, monocitos
98%. Se enviaron muestras a parasitología, solicitando cultivo para hongos,
búsqueda de amibas de vida libre y nuevo perfil viral. Los potenciales
somatosensoriales provocados estaban disminuidos de amplitud.
El examen directo en fresco de LCR y tinción con negro de clorazol (Fig.
5) confirmó la presencia de amibas de vida libre del género Acanthamoeba.
Se inició tratamiento con ketaconazol a 10 mg/kg/día; cloranfenicol
100 mg/kg/dìa y tetraciclina 35 mg/kg/día. Se hizo control de
LCR en una semana. Se aplicó IDR con esferulina. Se revaloró al
paciente y de dedició suspender la tetraciclina. Se inició tratamiento
con sulfametoxasol/trimetoprina (TMP/SMX) 20 mg/kg/día.

Se trasladó al paciente al Servicio de Terapia Intensiva donde permaneció
intubado durante seis días; se extubó y no hubo complicaciones.
Los primeros tres días siguientes tuvo alteraciones del estado de alerta
y alucinaciones visuales. Un electroencefalograma de control no mostró
crisis convulsivas. El paciente fue mejorando; se inició la alimentación
por vía oral con buena tolerancia. También mejoró el estado
neurológico. Se trasladó al Servicio de Infectología. Se
completó un tratamiento de 14 días con antimicrobianos: TMP-SMX,
ketoconazol y cloranfenicol y continuó la mejoría clínica.
Se dio de alta en buen estado general y sin complicaciones neurológicas.
DISCUSIÓN
Antes del informe de Culbertson en 1958, se consideraba a las amibas de vida
libre como saprófitas y no patógenas. Fowler en 1965, en Australia
publicó el primer caso de infección del SNC por amibas de vida
libre; posteriormente se informó un caso en Estado Unidos y otro en Checoslovaquia.
A partir de entonces se han descrito más de 160 casos en todo el mundo
18. La enfermedad es bien conocida en Europa, Estados Unidos y Austria y el
protozoario causal se ha encontrado en balnearios y piscinas. Se han diagnosticado
varios casos en América Latina; el primero en México fue informado
por Valenzuela y cols. en un adulto joven de Mexicali en 1984 14. Otro caso
en el país fue diagnosticado en vida en Monterrey y tratado con éxito
a base de anfotericina B 15. En 1989 López Corella y cols. presentaron
el caso de un adolescente varón de 13 años de edad originario
de Michoacán en quien se realizó el diagnóstico postmortem
por el estudio del parénquima cerebral 13.
La encefalitis por Acanthamoeba sp. es una enfermedad granulomatosa crónica
que se manifiesta por déficit focal neurológico, signos de hipertensión
endocraneana y características neurológicas sugestivas de una
masa en expansión 4,5. Se ha visto con mayor frecuencia en pacientes
inmunocomprometidos, en los sometidos a trasplante de órganos; en quienes
han recibido tratamiento con drogas antineoplásicas o con antibióticos
de amplio espectro; en los alimentados por vía parenteral; en quienes
reciben ventilación mecánica o diálisis peritoneal; en
pacientes con neoplasias malignas, especialmente linfomas 8,9,12.
La vía de diseminación a SNC es hematógena, con foco primario
probable en piel o vías respiratorias, riñón o intestino;
además se le puede aislar de la boca y nasofaringe de individuos asintomáticos
18.
Existen dos formas clínicas, la benigna y la maligna; esta última
se caracteriza por áreas de necrosis en el SNC, inflamación crónica
de tipo granulomatoso con presencia de células de Langhans. La benigna
por encefalitis necrosante con mínima respuesta inflamatoria subaguda
y sin reacción granulomatosa 2,7.
Su pronóstico es malo para la vida y la función; la mortalidad
es hasta de 60% 11. En la mayoría de los casos el diagnóstico
se hace postmortem 6.
La Acanthamoeba spp. es una amiba de vida libre del phylum Sarcomastigophora,
orden Amoebida, superorden Acanthopodina, familia Acanthamoebidae. Su ciclo
de vida incluye el trofozoíto, que es la forma vegetativa, que puede
formar quistes si las condiciones son desfavorables y revertir a su forma inicial
si son apropiadas 1. Los trofozoítos se reconocen por la presencia de
apéndices espinosos delgados de 20 a 40 micrómetros. Su citoplasma
es granular y tiene un núcleo central único, largo, denso, rodeado
de una zona clara; su diámetro medio es de 6 micrómetros. Pueden
identificarse en el tejido del SNC de animales o de humanos infectados, por
la presencia de nucléolos esféricos, centrales, rodeados de un
halo claro alrededor del núcleo 1,3.
La Acanthamoeba spp. tiene una membrana electrónicamente densa. El citoplasma
contiene ribosomas libres, algunas vesículas pequeñas, túbulos,
grupos de fibrillas y un número variable de sistemas citoplásmicos
y organelos.
Los quistes se caracterizan por una doble envoltura; su diámetro promedio
es de 12.5 a 16.2 micrómetros. Las formas de los quistes pueden ser esféricas,
estrelladas, hexagonales, poligonales, etc. 1.
Las amibas patógenas de vida libre existen frecuentemente en colecciones
de agua contaminada, lagos, lagunas o albercas, con temperatura elevada, que
sirve de reservorio potencial para su proliferación; crecen mejor a temperaturas
entre 25 y 35º C. Se distribuyen en todo el mundo, pero se desconocen su
frecuencia y prevalencia 1,7.
Se han encontrado en la mucosa nasal y la orofaringe de individuos sanos, lo
que puede deberse al transporte de trofozoítos o quistes por el aire.
Debido a sus características de oportunistas, la infección puede
ocurrir en cualquier época del año, sin necesidad que haya contacto
con el agua 1.
La encefalitis por Acanthamoeba spp. es una enfermedad granulomatosa, crónica,
que se manifiesta usualmente por déficit neurológico focal, signos
de hipertensión intracraneal y datos sugestivos de una masa endocraneana
en expansión. Los signos neurológicos focales aun siendo sutiles
y la evidencia radiológica de masas avasculares que ocupan los espacios
con lesión de la barrera hematoencefálica en un paciente con encefalitis,
debe alertar al médico sobre la posibilidad de una enfermedad granulomatosa
1,2,4,5,12.
Las infecciones virales, bacterianas y por hongos de la piel, han incrementado
significativamente la frecuencia y severidad en pacientes inmunocomprometidos
y a los sometidos a trasplante de órganos o bajo tratamiento con drogas
antineoplásicas, antibióticos de amplio espectro, alimentación
parenteral, ventilación mecánica o diálisis renal, que
son más susceptibles a la infección. Otros factores adversos son
las neoplasias (linfoma), enfermedades crónicas, drogadicción,
trauma, quemaduras, condiciones geográficas y ocupacionales 1,2,8,9,12.
La encefalitis por Acanthamoeba spp. se presenta en dos formas clínicas:
la forma maligna se caracteriza por necrosis de tejido del SNC, inflamación
crónica y reacción a cuerpo extraño. La forma benigna,
por encefalitis necrosante, con mínima respuesta inflamatoria subaguda,
sin reacción granulomatosa 1,2,7.
La diseminación a SNC es por vía hematógena; el foco de
origen probable puede ser la piel o las vías respiratorias. El período
de incubación y el curso clínico se desconocen.
Los síntomas y signos son discretos y usualmente se presentan lentamente:
irritabilidad, confusión, alucinaciones, mareos, somnolencia, letargo
y cambios de conducta. La regla es que aparezcan signos de localización
como crisis convulsivas, hemiparesia, parálisis de nervios craneales,
diplopia, afasia, ataxia y papiledema. El evento final es el coma profundo que
termina con la muerte 1,2,4.
El tratamiento puede ser con clotrimazol, tetraciclina, ketoconazol y gentamicina;
sin embargo, la Acanthamoeba spp. es la más resistente al tratamiento
y puede crear tolerancia a los medicamentos.
Es importante el diagnóstico oportuno, como en el caso de Rodríguez
Pérez y cols., diagnosticado por el examen del LCR, en el que se observaron
trofozoítos de motilidad rápida 13,15. El diagnóstico diferencial
debe hacerse con tumoraciones primarias o metastásicas del SNC, abscesos,
tuberculoma e infección por hongos 1,4.
El LCR se caracteriza por pleocitosis con predominio de polimorfonucleares,
hiperproteinemia e hipoglucorraquia. Un frotis en fresco de LCR permite visualizar
los trofozoítos móviles de Naegleria con sus seudópodos
que pueden confundirse con leucocitos en movimiento; una tinción de LCR
de hamtoxilina-eosina, Giemsa o Wright permitirá la observación
directa de esta amiba por sus nucléolos densos. En la biopsia cerebral,
la N. fowleri puede observarse también por tinciones o usando anticuerpos
fluorescentes; además, es posible obtener el protozoario por cultivo
empleando agar no nutritivo suplementado con coliformes.
Se han detectado antígenos de Naegleria circulante por inmunoprecipitación
y se han demostrado anticuerpos fijadores de complemento anti-Naegleria en sujetos
asintomáticos en quienes se ha detectado el parásito en la orofaringe.
Estas pruebas serológicas específicas se pueden solicitar al Centro
de Control de Enfermedades de EE.UU. mediante una solicitud especial 18.
El pronóstico es malo para la vida y la función; muere más
del 60% de los enfermos por esta causa; en la mayoría se hace el diagnóstico
post-mortem 6,11. Por eso es importante el examen inmediato y dirigido del LCR
en fresco ya que es la única posibilidad de identificación oportuna
del parásito y del inicio del tratamiento 13,17.
En conclusión, aún cuando es baja la frecuencia de infección
por amibas de vida libre en nuestro medio, debe tomarse en cuenta en pacientes
en quienes el diagnóstico de infección del SNC es de origen oscuro.
PIES DE FIGURAS
Fig. 1. Radiografía de tórax; la silueta cardiaca y los campos
pulmonares son normales.
Fig. 2. TAC de cráneo en fase simple. No se visualizan giros corticales;
el parénquima cerebral tiene densidad homogénea; adecuada diferenciación
de sustancia gris y blanca, pero con edema cerebral de leve a moderado.
Fig. 3. TAC de cráneo en fase contrastada. Cisternas basales y sistema
ventricular de características normales en situación, morfológica
y tamaño. Estructuras vasculares de características normales,
sin reforzamientos de tipo patológico.
Fig. 4. TAC cerebral en fase simple. Disminución del tamaño de
ambos ventrículos laterales que indica compresión de los mismos,
así como pérdida de la definición del parénquima
cerebral, secundaria a intenso edema cerebral.
Fig. 5. Fotomicrografía. Se observa un trofozoíto de Acanthamoeba
spp. Tinción negro de clorazol. Microscopia de campo claro 100 x.
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NEUMONÍA AGUDA: CULTIVO BRONQUIAL OBTENIDO POR ENDOSCOPIA EN PACIENTES PEDIÁTRICOS
Dr. Antonio Loaiza Martínez *
Dr. Francisco Cuevas Schacht *
Dr. Lorenzo Pérez Fernández *
Dra. Ma. Cristina Sosa de Martínez **
* Departamento de Neumología y Cirugía de Tórax
** División de Investigación
Correspondencia: Dr. Francisco Cuevas Schacht. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F. correo electrónico: franciscocg@intersoftware.com.mx
RESUMEN
Objetivos. Investigar el perfil clínico de pacientes pediátricos
con neumonía aguda a quienes se realizó cultivo bronquial mediante
endoscopia para determinar si se modificó la terapéutica en función
del resultado.
Diseño. Retrospectivo, descriptivo, longitudinal, observacional.
Material y métodos. Se estudiaron los expedientes clínico-radiológicos
de pacientes con diagnóstico de neumonía aguda, en quienes se
hubiera realizado cultivo mediante endoscopia. Se investigaron edad, sexo, diagnóstico
de ingreso, antecedentes de patología pulmonar subyacente, neumonía
complicada y no complicada, adquisición comunitaria o nosocomial, tiempo
de evolución, antecedente de ventilación mecánica, hemocultivo
y cultivo bronquial, tipo y duración del tratamiento antimicrobiano y
complicaciones; si hubo cambio de la terapéutica de acuerdo al resultado
del cultivo bronquial. Se utilizó como variable explicativa la complicación
o no de la neumonía. Para contrastar las variables continuas se utilizó
análisis de varianza con un criterio de clasificación; para las
categóricas, prueba exacta de Fisher. Se utilizaron pruebas de dos colas
con a=0.05.
Resultados. La neumonía aguda complicada se presentó en forma
significativa (p=0.02) sobre todo en pacientes de mayor edad. El cultivo bronquial
fue positivo en 24 de 33 pacientes con neumonía aguda no complicada y
en cinco de ocho con neumonía aguda complicada. Las bacterias de la familia
Enterobacteraceae y Psuedomonaceae se asociaron con infecciones nosocomiales,
manejo ventilatorio y patología pulmonar previa. Sólo en cinco
de 24 con neumonía aguda no complicada y en dos de cinco con neumonía
aguda complicada hubo cambio en el tratamiento por el cultivo, el resto evolucionó
satisfactoriamente. La complicación más frecuente fue empiema
(siete de ocho).
Conclusiones. Seleccionar el antimicrobiano según los antecedentes epidemiológicos
en pacientes con neumonía aguda ofrece un índice elevado de éxito
terapéutico, aun en pacientes con bacilos entéricos.
Palabras clave: Neumonía aguda, cultivo bronquial, endoscopia, tratamiento
antimicrobiano, nosocomial.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
Objective. To study the clinical profile of patientes with acute penumonia in
whom bronchial culture by endoscopy was performed in order to ascertarin whether
a change of antibiotic was done according to the result of the culture at the
Department of Neumology and Thoracic Surgery at the Instituto Nacional de Pediatría.
Design. Prospective, descriptive, longitudinal, observational.
Material and methods. The files of pediatric patientes with acute penumonia
and bronchial cultures obtained by endoscopy were selected. For this study the
following were investigated: age, sex, diagnosis at arrival, underlying pulmonary
disease; complicated pneumonia or non complicated, community or nosocomial acquisition,
ventilatory support, blood and bronchial cultures, antimicrobial therapy and
length of use, complications, and change of therapy based on the bronchial culture.
ANOVA test with two tails was used for continuous variables; exact Fisher test
for categorical variables. All statistical tests were two-tailed with a=0.05
significance.
Results. Patientes with complicated penumonia were older in a statistically
significant way. Bronchial cultures were positive in 24 out of 33 cases with
non-complicated acute pneumonia and in 5 out of 8 complicated cases of acute
pneumonia. Bacilli form the Enterobacteriacea and Pseudomodaceae families were
associated with nosocomial infections, ventilatory support and underlying pulmonary
disease. Based on epidemiological data, antimicrobial therapy was successful
in 19 out of 24 non-complicated acute pneumonia and 3 out of 5 complicated acute
pneumonia. Empyema was the most frequent complication observed (7 out of 8).
Conclusions. Antimicrobial therapy based on epidemiological data had a high
rate of success even among patients with enteric bacilli pneumonia.
Key words: Acute pneumonia, bronchial culture, endoscopy, antimicrobial therapy,
nosocomial.
INTRODUCCIÓN
La infección aguda de la vía respiratoria inferior es causa importante
de morbi-mortalidd en niños de países en vías de desarrollo
y en países desarrollados 1-3. Es causa de un grupo heterogéneo
y complejo de manifestaciones clínicas, de etiología múltiple,
que comparten mecanismos fisiopatológicos. Los patógenos bacterianos
provocan la mayoría de los procesos infecciosos que requieren hospitalización
4.
En los pacientes con neumonía adquirida en la comunidad (neumonía
comunitaria) 5, el tratamiento antibacteriano debe sustentarse en el conocimiento
del agente causal; sin embargo, esto no es posible en todos los casos por la
demora en la obtención de resultados. El hecho de que no se logra aislar
el agente etiológico hasta en 50% de los casos y la evidencia que el
inicio temprano del antimicrobiano apropiado disminuye la morbilidad y mortalidad
fundamentan la selección del antibiótico en antecedentes epidemiológicos
5-8.
Los métodos diagnósticos para determinar el agente causal se pueden
clasificar como no invasivos e invasivos. Entre estos últimos se encuentra
el lavado bronquioalveolar por endoscopia flexible 7, método con sensibilidad
y especificidad mayor al 75% 8-10.
En el presente estudio se investiga el perfil de pacientes con neumonía
aguda a quienes se realizó cultivo bronquial mediante endoscopia y se
determinó si el resultado del cultivo modificó la terapéutica
indicada inicialmente.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio retrospectivo, descriptivo longitudinal, observacional 11 de expedientes
de pacientes menores de 18 años con proceso infeccioso pulmonar agudo
a quienes se les había realizado cultivo bacteriológico mediante
aspirado bronquial por broncofibroscopia en el Departamento de Neumología
y Cirugía de Tórax del INP entre mayo de 1991 y mayo de 1993.
Se consideró como proceso infeccioso pulmonar agudo si en menos de cuatro
semanas de evolución, aparecían tres o más de los siguientes
síntomas y signos: taquipnea, dificultad respiratoria, tos, estertores,
alteración en la fórmula blanca, cambios radiológicos y
asociados a fiebre 12.
Se estudiaron todos los pacientes sin patología neoplásica o inmunocompromiso
que cursaron con proceso infeccioso pulmonar agudo o exacerbación infecciosa
aguda de patología pulmonar subyacente (enfermedad por reflujo gastroesofágico,
asma bronquial). Se excluyeron aquellos con anormalidades del árbol traqueobronquial
o diagnóstico de fibrosis quística.
Para fines de este estudio se investigaron sexo, edad, diagnóstico de
ingreso, antecedente de patología pulmonar subyacente, adquisición
comunitaria u hospitalaria, evolución en días, antecedente de
ventilación mecánica, tipo y duración del tratamiento antimicrobiano,
cuenta leucocitaria y diferencial, resultados del hemocultivo y del cultivo
bronquial, cultivo del empiema; así como si el resultado del cultivo
bronquial modificó el tratamiento. La imagen radiológica se diferenció
en alveolar, intersticial, mixta y normal.
Según la clasificación de Pérez Fernández 13 se
consideró como neumonía complicada, la imagen radiológica
sugestiva de derrame pleural, imagen hiperlúcida independientemente de
que fuese hipertensa, así como aquellas sugestivas de secuelas irreversibles.
La broncoscopia se realizó bajo anestesia general con introducción
del broncoscopio flexible por cavidad nasal hasta identificar estructuras glóticas;
se inspeccionó rutinariamente el árbol traqueobronquial hasta
los bronquios segmentarios. El broncoscopio se colocó en el segmento
previamente seleccionado por radiología o bien en el de mayor alteración
identificado durante la inspección. Por el canal de succión se
introdujo un catéter estéril y se instilaron 5 a 10 mL de solución
salina al 0.45% que se recuperaron posteriormente a través del mismo
catéter. El material obtenido se cultivó para bacterias aeróbicas
exclusivamente.
La información se describió numéricamente. Para la estadística
inferencial, la variable explicativa fue que la neumonía estuviese complicada
o no. Para la contrastación de variables respuesta de tipo continuo,
se utilizó análisis de varianza con un criterio de clasificación,
previa transformación logarítmica; para las de tipo categórico,
prueba exacta de Fisher. En todos los casos, se utilizaron pruebas de dos colas
con un a=0.05 14.
RESULTADOS
Se revisaron los expedientes de 250 pacientes en quienes se había obtenido
material para cultivo bronquial mediante fibroendoscopia; únicamente
41 cumplieron con los criterios de selección del estudio.
En el cuadro 1, se muestra el resultado de la contrastación estadística
del perfil y el diagnóstico de ingreso, así como la diferenciación
de los patrones radiológicos, que indicaron la presencia de neumonía
no complicada o complicada. La complicación fue empiema en siete casos
y absceso pulmonar en un caso.
La contrastación de las variables continuas se presenta en el cuadro
2. Solamente se encontraron diferencias significativas en la edad de ingreso
(p=0.02); los pacientes con neumonía complicada eran de mayor edad.
En el cuadro 3, se ve el resultado de cultivos bronquiales obtenidos por endoscopia,
para neumonía no complicada y para la complicada; se aprecia asimismo,
si el esquema antimicrobiano inicial proporcionaba cobertura para el germen
aislado y si su identificación modificó la terapéutica.
Sólo en un paciente con neumonía complicada se aisló Enterobacter
agglomerans, tanto en hemocultivo, como en cultivo bronquial. En el hemocultivo
se aisló Staphylococcus saprofiticus en un caso de neumonía complicada
y en uno de neumonía no complicada. En dos casos de neumonía no
complicada, se aislaron Microccocus sp y Staphylococcus epidermidis, respectivamente;
en un caso de neumonía complicada, se aisló E. agglomerans.
El cuadro 4 muestra la relación entre el aislamiento de bacterias de
la familia Enterobacteraceae y Pseudomonaceae y los antecedentes de apoyo ventilatorio,
sitio de adquisición y de patología pulmonar subyacente.
DISCUSIÓN
En este estudio se ve que las complicaciones pleuropulmonares fueron frecuentes
(ocho de 41 pacientes), a diferencia de los señalado por diversos autores
que refieren 7 a 9% de neumonías complicadas 2,17-19. Es posible que
esto pueda explicarse por el hecho de que se trata de un hospital de tercer
nivel de atención médica, que recibe pacientes de otros hospitales
en los que no se observó mejoría con tratamiento convencional.
El empiema fue la complicación más frecuente de la neumonía,
lo que coincidió con lo descrito en otros artículos 20-23 pues
ocurrió en siete de ocho casos.
En la neumonía no complicada predominó el sexo masculino como
lo hallaron Graham 17 y Salinas y cols. 22 sin que tampoco encontráramos
explicación para este hecho.
Tradicionalmente, la diferenciación entre neumonía lobar, intersticila,
de focos múltiples o bronconeumonía, se establece por la imagen
radiológica en la placa simple de tórax. En nuestro estudio, la
imagen de bronconeumonía predominó sobre las otras formas radiológicas,
dato que concuerda con lo referido en la literatura 16.
Al igual que lo referido por diversos autores 16,24,25 el porcentaje de aislamiento
de bacterias en el hemocultivo fue bajo (cinco de 41).
Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus aureus y Haemophylus influenzae son
los agentes etiológicos más frecuentes en población pediátrica
tanto para la neumonía no complicada 17-19 como para la neumonía
complicada con empiema 22,26,27. En la complicada con absceso pulmonar se ha
señalado la participación de enterobacterias, anaerobios y Staphylococcus
aureus 20,27,28.
En nuestros pacientes con neumonía complicada con empiema los agentes
etiológicos encontrados coinciden con los mencionados en la literatura
médica; no así los agentes bacterianos encontrados en los pacientes
con neumonía no complicada, en los que el resultado del cultivo bronquial
fue positivo para enterobacterias y Pseudomonas en 14 de 33 pacientes.
Tradicionalmente, el desarrollo de bacterias gram negativas se ha asociado a
neumonía de adquisición hospitalaria y manejo con ventilación
mecánica asistida 9,24,29,30. En cinco de 14 pacientes con neumonía
no complicada y aislamiento de enterobacterias, no hubo antecedentes de adquisición
intrahospitalaria ni de ventilación mecánica asistida. No obstante,
el antecedente de patología pulmonar subyacente estuvo presente en nueve
de 12 pacientes en los que se aislaron enterobacterias y no hubo otros factores
predisponentes. En base a estos hallazgos creemos que este último antecedente
puede ser un factor predisponente para colonización e infección
de la vía aérea por enterobacterias, probablemente porque se alteran
los mecanismos de defensa local debido a cambios estructurales en las células
del epitelio bronquial y glicoproteinas del moco; esto conduciría a la
presentación de moléculas de adhesión específicas
para adhesinas o pilis de enterobacterias 31,32.
Es probable que el uso inicial de esquemas con oxacilina-cloranfenicol y con
menor frecuencia, las cefalosporinas de segunda generación, cubran razonablemente
los siguientes gérmenes comunitarios: Streptococcus, Staphylococcus y
Haemophilus.
En pacientes con neumonía aguda, diversos autores 5-8 sugieren la selección
de antimicrobianos en función de los antecedentes epidemiológicos,
lo que se apoya en que la evolución en la mayoría de los pacientes
con neumonía no complicada (25 de 33) y complicada (cinco de ocho) fue
favorable.
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CUADRO 1
PERFIL, DIAGNÓSTICO Y PATRÓN RADIOLÓGICO DE INGRESO. 41
PACIENTES CON LAVADO BRONQUIOALVEOLAR
CUADRO 2
EDAD, EVOLUCIÓN Y DURACIÓN DEL TRATAMIENTO
41 PACIENTES CON LAVADO BRONQUIOALVEOLAR
CUADRO 3
CULTIVOS BRONQUIALES Y MODIFICACIÓN DE LA TERAPÉUTICA.
41 PACIENTES CON LAVADO BRONQUIOALVEOLAR
CUADRO 4
ANTECEDENTES DE VENTILACIÓN MECÁNICA, ADQUISICIÓN INTRAHOSPITALARIA
Y P0ATOLOGÍA PULMONAR SUBYACENTE EN ASILAMIENTOS BACTERIANOS DE LAS
FAMILIAS Enterobacteriaceae y Pseudomonadaceae
SÍNDROME
DE PEUTZ-JEGHERS
PRESENTACIÓN DE UN CASO CLÍNICO
Dr. Juan Mejía Estañol *
Dr. Arturo Loredo Abdalá **
* Médico Pediatra
** Investigador Titular A. Coordinador de la Clínica de Atención
Integral al Niño Maltratado
Correspondencia: Dr. Juan José A. Mejía Estañol. Instituto Nacional de Pediatría. Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado. Insurgentes Sur 3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F. correo electrónico: mejia@infomedik.com
RESUMEN
El síndrome de Peutz-Jeghers es una entidad hereditaria autosómica
dominante de penetrancia variable caracterizada por pigmentación
mucocutánea y pólipos hamartomatosos en tubo digestivo, con
alto potencial para desarrollar cáncer tanto intra como extraintestinal.
Se presenta el caso clínico de una niña de siete años
con la hiperpigmentación característica de este síndrome,
con objeto de que tome conciencia la comunidad pediátrica sobre esta
entidad nosológica y que futuros casos puedan ser estudiados completamente.
Se describe el plan sugerido en la literatura para el diagnóstico
y seguimiento de estos pacientes.
Palabras clave: Síndrome de Peutz-Jeghers, herencia, pigmentación
mucocutánea, pólipos, hamartoma, cáncer.
Acta Pediatr
Mex 2000;21:
ABSTRACT
Peutz-Jeghers syndrome is an autosomal dominant inheritance disease with incomplete
penetrance. It is characterized by mucocutaneous pigmentation and hamartomatous
gastrointestinal polyps with high risk for intestinal cancer. The case of
a seven year old girl is presented; the diagnosis and follow-up protocol suggested
in the literature is analyzed.
Key words: Peutz-Jeghers syndrome, inheritance, mucocutaneous pigmentation,
hamartoma, cancer.
INTRODUCCIÓN
El propósito de presentar este caso clínico el síndrome
de Peutz-Jeghers (SPJ), es señalar su baja frecuencia, la gravedad
de sus complicaciones a mediano y corto plazo, que acortan la vida del paciente
y a la necesidad de sensibilizar a la población médica, fundamentalmente
al pediatra, para que casos futuros puedan diagnosticarse en forma temprana
y evitar al máximo las complicaciones para un mejor pronóstico
1,2.
Resumen del caso
Niña de siete años de edad que es llevada a la consulta externa
por presentar un proceso infeccioso en vías respiratorias superiores.
Se niegan antecedentes heredofamiliares y personales patológicos. A
la exploración se encuentran manchas hipercrómicas negro-violáceas
en el labio inferior, en la mucosa oral, en los dedos de manos y pies (Figs.
1, 2 y 3).



Aunque en diversas ocasiones la niña había recibido atención
médica, no se había sospechado que las lesiones fueran parte
de una entidad nosológica. Debido a la pigmentación característica
se estableció el diagnóstico clínico de síndrome
de Peutz-Jeghers. Se practicó serie esofagogastroduodenal y colon por
enema con doble medio de contraste; no se encontró patología
alguna. La madre de 35 años fue el único miembro de la familia
con manchas similares en el labio inferior; rehusó ser sometida al
estudio y abandonó el seguimiento de la paciente.
DISCUSIÓN
El SPJ es una enfermedad de carácter hereditario, autosómico
dominante con penetrancia variable en 90% de los casos; ocurre por la afectación
del brazo corto del cromosoma 19p 13.3. Wasterman lo identificó como
mutación del gen LKB1 aunque otros autores lo consideran como mutación
de novo 2.
Ocurre con frecuencia de 1:8,000 a 1:29,000 nacidos vivos 1. La expresión
clínica se caracteriza por manchas negruzco violáceas localizadas
en uno o más de los siguientes sitios: labios, mucosa oral, vulva,
dedos de la mano y de pies. Aparecen en la primera década de la vida
y en el 70% de los casos durante el primero y segundo años de edad,
habitualmente antes de que ocurran las manifestaciones abdominales, estas
últimas, por el desarrollo de hamartomas en tubo digestivo en el 70
a 90% de los casos; aparecen sobre todo en el intestino delgado y causan obstrucción
intestinal, invaginación, sangrado, vólvulus y necrosis; las
lesiones tienen una tendencia a la malignidad en el 95% de los casos 2, una
o dos décadas más tarde y en el 50% de los casos cerca de los
40 años de edad 2.
Se han descrito otras lesiones extraintestinales como tumor del cordón
testicular, tumor de células de Sertoli, adenoma maligno de cérvix,
cáncer primario de tiroides, pulmón, próstata, mamas,
hígado, páncreas.
Se debe considerar al SPJ como una enfermedad grave y potencialmente maligna,
que compromete la expectativa de vida 3.
Diagnóstico
La identificación de los pacientes en edades tempranas de la vida se
basa en los siguientes datos:
a) Presencia de manchas negruzcas, violáceas obscuras o ambas, en mucosa
oral, labios, dedos de las manos y pies en el 100% 1.
b) Presencia de pólipos hamartomatosos en tubo digestivo y las lesiones
señaladas en 90% 1.
c) Presencia de pólipos digestivos sin las manchas típicas 2,4.
d) Historia familiar del problema en 50% 1-3.
Las lesiones del tubo digestivo se confirman mediante el estudio endoscópico
de esófago y colon y con serie esofagogastroduodenal. El estudio histopatológico
permite determinar la existencia de malignidad.
La vigilancia del tubo digestivo se debe realizar por endoscopia y estudios
con medio de contraste, dos veces por año a partir de los diez años
de edad o antes si hay historia familiar del paciente.
En pacientes mayores de 25 años, se debe realizar colonoscopia tres
veces por año y los pólipos mayores de un milímetro deben
extirparse.
Para detectar lesiones extraintestinales en la mujer, es necesaria la vigilancia
clínica de mamas a partir de los 25 años y mamografía
a partir de los 35.
Ultrasonografía abdominal anual se emplea para buscar cáncer
de útero y ovarios a partir de los 25 años.
Cuando hay historia familiar del padecimiento, sin lesiones características
ni pólipos, se debe realizar exploración armada cada año
hasta los 30 años; si después de esta edad no se detectan pólipos
ni manchas se suspende el protocolo 2.
El papel del pediatra es fundamental en el diagnóstico oportuno de
la enfermedad, ya que se alertará a la familia y otros médicos
sobre su diagnóstico y la vigilancia a corto, mediano y largo plazo,
con objeto de detectar el desarrollo de diversos tipos de neoplasias en diferentes
períodos de la vida.
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CLASIFICACIÓN Y
ABORDAJE DE LA AMBIGÜEDAD DE GENITALES
Dra. María del Carmen Esmer Sánchez *
Dra. Victoria del Castillo Ruiz *
Dr. Raúl Calzada León **
* Departamento de Genética. Instituto Nacional de Pediatría
** Servicio de Endocrinología. INP
Correspondencia: Dra. María del Carmen Esmer Sánchez. Departamento
de Genética. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes Sur
3700 C. Col. Insurgentes Cuicuilco. México D.F. 04530
RESUMEN
El abordaje diagnóstico y terapéutico apropiado requiere una valoración
particular y un diseño específico del plan de estudios de acuerdo
a la edad y características del paciente; se debe contar con un equipo
multidisciplinario, posibilidad de realizar determinaciones hormonales, de sus
precursores y receptores e incluso pruebas especiales de genética molecular.
La entidad más frecuente y con riesgo elevado de morbimortalidad neonatal,
es la hiperplasia suprarrenal congénita perdedora de sal; cuando ésta
se ha descartado, se procede al estudio del paciente.
Las pruebas de estimulación gonadal mediante hCG o LH/FSH, el ultrasonido,
la cistouretrografía y otras pruebas de laboratorio, tienen como fin
la búsqueda de patologías que modifican el desarrollo gonadal
y la determinación sexual, de las que causan seudohermafroditismo masculino
o femenino.
Palabras clave: Intersexo, ambigüedad genital, micropene, criptorquidia,
hipospadias, clitoromegalia.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
The diagnostic and therapeutic approach of patients with ambiguous genitalia
requires a specific design based on the gestational, genetic and physical characteristics
of the child, a multidisciplinary medical team and the possibility to measure
serum hormones and their precursors and receptors, and molecular genetic data.
The most common entity is salt wasting congenital adrenal hyperplasia which
has an elevated neonatal morbimortality. Until this diagnosis has been discarded,
it is not recommended to proceed in the diagnostic approach of the patients.
Gonadal stimulation test with hCG or LH/FSH, abdominal and pelvic ultrasound,
cistouretrography and other laboratory proceedings are performed to identify
the entities that may modify gonadal development and those which produce pseudohermaphroditism.
Key words: Intersex, ambiguous genitalia, microphalus, cryptorchidism, hipospadias,
clitoromegaly.
Las alteraciones del desarrollo
sexual se manifiestan generalmente desde el nacimiento y son un problema que
se debe enfrentar todo pediatra. En estos casos se deben realizar investigaciones
apropiadas para determinar la causa de la anormalidad, establecer un tratamiento
y finalmente decidir la asignación social del sexo del paciente pues
se deben considerar diferentes aspectos como las posibilidades de reconstrucción
quirúrgica, la función sexual a largo plazo, la capacidad reproductiva
y por último, las condicionantes y limitaciones para la adaptación
psicológica, social y cultural del paciente y de su familia 1,2.
Los trastornos de la diferenciación sexual son resultado de anomalías
en procesos complejos que se inician con la información genética
de los cromosomas X y Y y de los autosomas. Posteriormente ocurren alteraciones
en el desarrollo y funcionamiento hipotalámico hipofisiario o de las
gónadas que pueden influir en la determinación y diferenciación
sexual 3,4.
El abordaje diagnóstico y terapéutico apropiado requiere una valoración
particular y un diseño específico del plan de estudios de acuerdo
a la edad y características del paciente; pero se debe contar con varios
requisitos que van desde un equipo multidisciplinario, integrado por especialistas
en cirugía, endocrinología, genética, ginecología,
patología, pediatría, psicología, radiología, trabajo
social y urología; debe haber la posibilidad de realizar determinaciones
hormonales, de sus precursores y receptores e incluso pruebas especializadas
de genética molecular 5.
Desde el primer contacto con el paciente, el médico debe utilizar términos
neutros, es decir, describirlo a los padres como "su bebé"
y no como "el niño o la niña" o "su hijo"
o "su hija"; hablar de "sus genitales" y "sus gónadas",
evitando emplear términos como pene, clítoris, vagina, testículos,
ovarios, etc. También es recomendable explicar las ventajas de evitar
la asignación legal (Registro Civil) y religiosa (Bautismo) del paciente
hasta que se haya concluido el estudio y definido el sexo de asignación.
HISTORIA CLÍNICA
El examen físico debe incluir una descripción anatómica
detallada de todas las áreas corporales con especial énfasis en
la región genital. Además se debe interrogar sobre:
a) Evolución de la gestación. Debe obtenerse información
sobre amenaza de aborto o parto prematuro, enfermedades concomitantes, uso de
medicamentos como progesterona y sus derivados. El grado de virilización
depende del momento en el que actúan los andrógenos, ya que la
exposición durante las primeras 12 semanas puede producir un fenotipo
casi masculino, pero después, dado que la vagina se ha separado de la
uretra, sólo se observará hipertrofia de clítoris sin fusión
de labios menores 5-8.
b) Antecedentes familiares de malformación genital, abortos, muerte neonatal,
micropene, criptorquidia, hipospadias, clitoromegalia, talla baja, pubertad
precoz o retardada, consumo excesivo de sal, hirsutismo, virilización,
poliquistosis ovárica, ginecomastia persistente, amenorrea primaria o
secundaria e infertilidad. En ocasiones es necesario explorar a la madre en
busca de datos de virilización causada por hiperplasia adrenal congénita
o por tumores ováricos o adrenales productores de andrógenos.
El tumor ovárico materno que más frecuentemente ocasiona virilización
es el luteoma ovárico, seudotumor constituido por células tecales
luteinizantes que producen hCG o una respuesta exagerada a ésta, pero
que desaparece espontáneamente después del parto. El grado de
virilización es discreto y se limita en la mayoría de los casos
a hipertrofia del clítoris sin fusión de labios mayores 9,10.
EXÁMENES INICIALES
a) Laboratorio. Electrólitos séricos y urinarios, determinación
de hormonas y precursores hormonales suprarrenales que incluyan concentraciones
séricas de 17-hidroxiprogesterona, cortisol, dehidroepiandrosterona,
androstenediona y testosterona así como corpúsculos X y Y y cariotipo
en sangre periférica o piel 11-13.
b) Gabinete. El ultrasonido abdominal y pélvico tienen como fin identificar
la presencia y localización de gónadas y derivados müllerianos
(útero y trompas). La cistouretrografía permite visualizar las
características de la uretra, la presencia de seno urogenital, la impresión
vesiculouretral de la próstata y la existencia de fístulas de
la uretra 14.
Estos estudios permitirán conocer el sexo genético del individuo
y detectar anormalidades cromosómicas que expliquen la presencia de genitales
ambiguos, entre ellas alteraciones estructurales o numéricas de los cromosomas
sexuales X o Y y de los autosomas 15-23.
También serán útiles para diagnosticar hiperplasia suprarrenal
congénita, la causa más común de estado intersexual, que
se caracteriza por genitales ambiguos, ausencia de gónadas extraabdominales,
cromatina sexual positiva y niveles altos de 17-hidroxiprogesterona y testosterona,
presencia de útero y trompas en el ultrasonido pélvico y frecuentemente
seno urogenital en la cistouretrografía 11-13.
Después de estos estudios básicos debe continuarse el abordaje
en base a los hallazgos clínicos y de laboratorio.
ABORDAJE ETIOLÓGICO
1. Pruebas de estimulación gonadal:
a) Prueba de estimulación con gonadotropina coriónica humana (hCG):
Cuando es positiva demuestra la existencia de capacidad esteroidogénica
para sintetizar andrógenos y sugiere la presencia de testículos
con células de Leydig funcionales capaces de producir testosterona. Conviene
determinar los niveles de dihidrotestosterona, andrógeno obtenido a partir
de testosterona mediante la enzima 5 ?-reductasa. Mientras se lleva a cabo,
es útil realizar somatometría genital para determinar el volumen
del falo y las gónadas a fin de evidenciar clínicamente, la capacidad
de respuesta de los genitales externos 24-26.
b) Prueba de estimulación con gonadotropinas menopáusicas humanas
(LH y FSH).
Es útil para evaluar la capacidad de sintetizar estrógenos y por
lo tanto cuando es positiva sugiere la existencia de tejido ovárico funcional.
La dosis recomendada es de 2 UI/kg/dosis cada 12 horas y se determina el nivel
plasmático de estradiol cada 24 horas. Las concentraciones superiores
a 80 pg/mL, indican una respuesta positiva 27.
2. Laparoscopia / Laparotomía.
Cuando exista duda de la existencia y características de estructuras
müllerianas y de las gónadas intraabdominales se puede realizar
una laparoscopia, procedimiento muy útil y menos agresivo que la laparotomía;
ésta se hacía en caso que se desee tomar una biopsia gonadal,
por ejemplo en las anormalidades de la diferenciación gonadal como el
hermafroditismo verdadero y las disgenesias gonadales, en los que es imprescindible
realizarla para obtener datos definitivos del diagnóstico etiológico
y para decidir realizar o no gonadectomía 28-30. Esta intervención
se realiza fundamentalmente por dos circunstancias:
a) Cuando el sexo social asignado no corresponde con el sexo gonadal. En estas
condiciones la gonadectomía es obligada, ya que si no se realiza, al
iniciar la pubertad aparecerán características sexuales secundarias
heterosexuales.
b) Cuando existe riesgo de desarrollo de tumores gonadales, sobre todo en pacientes
con disgenesia gonadal cuyo cariotipo contiene un cromosoma Y o bien cuando
el factor SRY es positivo, es indispensable determinar las concentraciones séricas
de ?-hCG, antígeno carcinoembrionario y ?-feto proteína, que se
consideran como marcadores de neoplasias gonadales. El tumor más frecuente
es el gonadoblastoma, seguido por tumores germinales y coriocarcinoma. Su frecuencia
es mayor en las gónadas no descendidas que en las escrotales 31,32.
3. Pruebas especiales.
1) Cuando se sospeche anormalidad en el receptor de andrógenos se puede
determinar in vitro en fibroblastos su existencia y funcionalidad. El hallazgo
de un receptor funcional no excluye el diagnóstico, ya que pueden existir
alteraciones a nivel postreceptor. Con esta misma técnica se puede estudiar
la actividad de la 5 ?-reductasa para confirmar o descartar su deficiencia.
La confirmación de cualquiera de las dos entidades se obtiene con técnicas
de PCR y secuenciación de DNA lo que permite el diagnóstico prenatal
y la detección de heterocigotos en la familia afectada 33-36.
2) Niveles séricos de hormona antimülleriana: Esta hormona demuestra
la existencia de células de Sertoli funcionales en un testículo
viable y es la encargada en el feto XY de impedir el desarrollo de los derivados
de los conductos müllerianos permitiendo el desarrollo y diferenciación
de los conductos wolfianos 37.
3) Determinación de genes específicos: En la última década,
los avances tecnológicos permiten definir si existen o no alteraciones
en una gran diversidad de genes involucrados en el proceso de diferenciación
gonadal, enzimas esteroidogénicas y receptores para hormonas. La determinación
de la anormalidad del gen, una vez qu se han establecido el diagnóstico
clínico, es importante con fines de consejo genético e identificación
de portadores. Los más estudiados son:
a. Genes que determinan la formación gonadal: SRY, SOX-9, WT-1, LIM-1,
SF-1 Y DAX-1 15-23.
b. Los genes responsables de la esteroidogénesis: StAR, CYP-17, 3?HSD,
17?HSD y 5?R 12,38-40.
c. Los genes que codifican para la síntesis del receptor de andrógenos
y para el receptor de LH 41-43.
Este abordaje inicial del paciente con estado intersexual servirá para
establecer un diagnóstico específico en base al cual se normará
la conducta terapéutica 44.
CLASIFICACIÓN DE LA AMBIGÜEDAD DE GENITALES
Las patologías que dan origen a una formación anormal de las gónadas
o bien a virilización o feminización de los genitales internos
y externos, pueden dividirse en tres categorías:
I. Alteraciones del sexo gonadal o de la determinación sexual.
Incluyen patologías en las que desarrollo de la gónada es anormal,
no corresponde al sexo cromosómico y existen grados variables de ambigüedad
genital 28. En la mayoría de ellas existe un defecto genético
en la cascada de eventos que darán lugar a un desarrollo testicular u
ovárico normal, con el consecuente efecto fenotípico en los genitales
externos.
1. Cariotipo XY y ovarios o estrías gonadales.
a) Pacientes con deleciones o mutaciones del SRY. Se incluyen los casos de Mujer
XY y a la disgenesia gonadal pura o parcial 15.
b) Mutaciones en SOX9 o en WT1, que son genes autosómicos que actúan
en el desarrollo embrionario de la gónada y se asocian a reversión
sexual completa 15-18.
c) Duplicación de gen DSS localizado en el cromosoma X; este gen tiene
un efecto importante de dosis génica ya que al encontrarse duplicado
aún en presencia del cromosoma Y determina un desarrollo gonadal y genital
femenino 23.
2. Cariotipo XX y testículos.
d) Varones XX con SRY positivo.
e) Varones XX con SRY negativo, quienes posiblemente exista alguna mutación
en otros genes del desarrollo gonadal.
3. Hermafroditismo verdadero.
Pacientes en quienes independientemente del cariotipo, muestran desarrollo testicular
y ovárico funcionante 27,30.
4. Anormalidades cromosómicas.
Comprende alteraciones estructurales o numéricas de cromosomas sexuales
o autosómicos que se asocian a un desarrollo gonadal anormal principalmente
lo que da origen a una estría gonadal, como ocurre en la monosomía
del X o síndrome de Turner y en el síndrome de Klinefelter (cariotipo
47 XXY). Las anormalidades cromosómicas en autosomas afectan los cromosomas
9, 10 y 22 20-22.
5. Seudohermafroditismo masculino disgenético.
Disgenesia gonadal mixta (cariotipo 45, X/46, XY y sus variantes), anorquia
congénita, testículos evanescentes.
6. Disgenesia gonadal pura con cariotipo 46 XX.
II. Alteraciones del sexo fenotípico o seudohermafroditismos.
El término seudohermafroditismo se refiere a las anormalidades del sexo
fenotípico en los que existen cariotipo y gónadas normales y genitales
externos ambiguos con grados variables de feminización o virilización.
1. Seudohermafroditismo masculino 33-37
Los pacientes presentan cariotipo XY, existe desarrollo testicular normal y
los genitales externos son femeninos o ambiguos por una falla en la masculinización
de la placa genital indiferenciada; puede o no acompañarse de anormalidad
en el desarrollo de los conductos wolfianos.
a) Anormalidades en la producción de testosterona
Hipoplasia de células de Leydig (defectos en el receptor de LH/GC)
Defectos en la hormona liberadora de GnRH (síndrome de Kallman)
Defectos en la biosíntesis de testosterona
b) Defecto en la proteína reguladora de esteroidogénesis aguda
(StAR)
Deficiencia de 3 ?-hidroxiesteroide deshidrogenasa
Deficiencia de 17 ?-hidroxiesteroide deshidrogenasa
Deficiencia de 17, 20 liasa
Deficiencia de 17 ?-hidroxiesteroide oxidoreductasa
c) Anormalidades en la respuesta a andrógenos
Deficiencia de 5 ?-reductasa
Síndromes de insensibilidad a la acción de andrógenos
d) Defectos en la hormona antimüllerina y en su receptor
e) Seudohermafroditismo masculino en la ?-talasemia ligada al X
f) Ingestión materna de estrógenos o progestinas
2. Seudohermafroditismo femenino.
Los pacientes presentan cariotipo XX, existe desarrollo ovárico normal
y los genitales externos están virilizados y ambiguos. La virilización
ocurre por exceso de andrógenos de origen fetal o materno.
a). Exceso de andrógenos fetales 45. Es conveniente descartar algunas
entidades infrecuentes que producen virilización habitualmente intensa.
Tal es el caso del déficit de aromatasa placentaria, enfermedad autosómica
recesiva que presenta alteraciones del gen localizado en el cromosoma 15 o de
tumores fetales virilizantes a nivel suprarrenal u ovárico.
b) Formas de hiperplasia suprarrenal congénita 11-13.
Deficiencia de 21-hidroxilasa: Existe defecto en la síntesis de cortisol
y mineralocorticoides que dan lugar a crisis perdedoras de sal, por lo que se
debe vigilar el comportamiento de los electrólitos séricos y urinarios
hasta la cuarta semana de la vida postnatal, ya que este síndrome perddor
de sodio se establece en este período 4,5, causando diarrea y deshidratación
con peligro para la vida del paciente.
Deficiencia de 3 ?-hidroxiesteroide deshidrogenasa
Deficiencia de 11 ?-hidroxilasa
c) Exceso de andrógenos maternos 9,10
Medicamentos
Tumores ováricos o adrenales
III. Formas no clasificadas de diferenciación sexual anormal.
Hipospadias
Genitales ambiguos en varones 46 XY, con anomalías congénitas
múltiples.
Ausencia o desarrollo anómalo de vagina, útero y trompas uterinas
(síndrome de Rokitansky-Küster)
ASIGNACIÓN SEXUAL
La ambigüedad de genitales en la etapa neonatal, debe considerarse como
una urgencia y se debe descartar hiperplasia suprarrenal congénita, ya
que esta entidad requiere manejo inmediato. El resto de las entidades no representan
riesgo inmediato de morbilidad, pero es importante realizar la asignación
sexual y la corrección quirúrgica lo más pronto posible,
ya que cuando se realizan después de los dos años de edad, frecuentemente
ocurren trastornos psicológicos y sociales en el paciente y en su núcleo
familiar.
Algunos trastornos del desarrollo sexual, sobre todos los relacionados con los
defectos en la síntesis de andrógenos particularmente las deficiencias
de 5 ?-reductasa y de 17 ?-hidroxiesteroide deshidrogenasa, así como
algunas formas de insensibilidad parcial y total a los andrógenos, pueden
identificarse hasta la pubertad, al existir alteraciones en la expresión
de la diferenciación sexual secundaria.
Un porcentaje importante de estos pacientes, han recibido ya una asignación
sexual que no corresponde con su sexo cromosómico ni gonadal, por lo
que la definición del sexo social más adecuado debe considerar
no sólo la etiología y fisiopatología de la enfermedad,
sino las modificaciones psicológicas, sociales y culturales que implicaría
un cambio de género.
En el niño es mayor de dos años de edad debe valorarse la identificación
sexual, es decir, el sexo psicosocial con el que se encuentra identificado y
las repercusiones que ha producido 6.
Es importante establecer criterios para la asignación del género.
El primero es el potencial que existe para la futura función sexual y
reproductiva, tomando en consideración la causa original que produjo
la ambigüedad de genitales y las anormalidades anatómicas para cada
caso, así como las capacidades o limitaciones de la cirugía reconstructiva.
Un recién nacido con seudohermafroditismo femenino, aún cuando
esté severamente virilizado, puede ser asignado como mujer, ya que es
factible la cirugía plástica de los genitales externos. El paciente
con resistencia completa o severa a andrógenos, no viriliza suficientemente
con tratamiento médico, por lo que se recomienda una asignación
femenina. En otros tipos de seudohermafroditismo masculino, la asignación
sexual depende de la longitud del pene al momento del nacimiento; de la respuesta
de éste a la aplicación de testosterona y de la necesidad o no
de realizar gonadectomía 7,8. Es fundamental el apoyo psicológico,
primero a los padres que no comprenden la patología de su hijo y después
a los pacientes, que con frecuencia deben someterse a varias intervenciones
quirúrgicas. Una vez asignado el sexo no deben dejarse dudas sobre el
mismo a los padres ni al propio paciente o de la forma de educarlo de manera
que concuerde el sexo asignado a su papel psicosocial 46-48.
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ANTECEDENTES FARMACOLÓGICOS GESTACIONALES IMPLICADOS CON LA ETAPA NEONATAL. FARMACOCINÉTICA DURANTE EL EMBARAZO
Dr. en C. Ismael Lares Asseff
*,**
M en C Hugo Juárez Olguín *, ***
Dra. Dora Luz Hueda M. *
* Unidad de Farmacología
Clínica. Instituto Nacional de Pediatría
** Facultad de Medicina. Universidad Juárez del Estado de Durango
*** Departamento de Farmacología. Facultad de Medicina, UNAM
Correspondencia. M en C Hugo Juárez Olguín. Torre de Investigación "Dr. Joaquín Cravioto". Av. Imán # 1, Piso 3. Col. Insurgentes Cuicuilco. México 04530 D.F.
RESUMEN
Los análisis farmacocinéticos en seres humanos durante el embarazo
y en el producto in útero, son complicados por numerosas razones técnicas
y tienen que ser limitados por obvias consideraciones legales y éticas.
Dichos estudios usualmente se realizan en casos aislados en mujeres embarazadas
en el primer trimestre, cuando un aborto es planeado; al término del
embarazo; durante o después del parto. Durante el embarazo y el trabajo
de parto, ocurre un número importante de cambios fisiológicos
algunos con efectos probados sobre parámetros farmacocinéticos;
otros con una base teórica para futuras investigaciones sobre farmacocinética,
como antecedentes farmacológicos implicados en la etapa neonatal para
lo cual se consideran los ajustes fisiológicos aquí revisados.
Palabras clave: Farmacocinética, gestación, embarazo, recién
nacido, parto, efectos adversos de medicamentos.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
SUMMARY
Pharmacokinetic studies during pregnancey are difficult to carry out mainly
for ethics and legal reasons. However, some studies during the first three months
of pregnancy seem justified when an abortion is planned; at the end of pregnancy;
during or after child-birth. Several physiologic changes occur during pregnancy
and labor. Some of these changes influence pharmacokinetic parameters of drugs
on the mother and the fetus if these reach the fetal circulation. Other effects
have only theoric to probe in future investigations of pharmacokinetic as pharmacologic
antecedent implicated with neonatal phase.
Key words: Pharmacokinetics, gestation, pregnancy, child-birth, neonate, adverse
effects of medication.
INTRODUCCIÓN
En la mujer embarazada y en el producto, el cuerpo se convierte en una compleja
unidad multicompartimental constituida por la madre, la placenta y el feto;
en la que ocurren muchos cambios fisiológicos conforme avanza el embarazo
1,2.
Los análisis farmacocinéticos en seres humanos durante el embarazo
y en el producto in útero, así como en el recién nacido,
son complicados por numerosas razones técnicas y tiene que ser limitados
por obvias consideraciones legales y éticas 3,4. Dichos estudios, usualmente
en casos aislados se realizan en mujeres embarazadas en el primer trimestre,
cuando el aborto es planeado, al término del embarazo o después
del embarazo. Las determinaciones de las concentraciones del fármaco,
en muestras de sangre arteriovenosa de los vasos umbilicales de la madre y feto
frecuentemente son los únicos datos disponibles; estas consideraciones
restringen la posibilidad de obtener información farmacocinética
adecuada y conducen a confusión y errores de interpretación.
Desde un punto de vista, la madre y el feto pueden ser considerados como dos
compartimentos separados. Sin embargo, se pueden incluir compartimentos adicionales
como el líquido amniótico, la placenta y estructuras similares.
Se han propuesto representaciones del modelo fisiológico madre-feto que
permiten una mejor comprensión de dicho sistema. Se ha publicado diversas
simulaciones por computadora en las cuales la unidad materno-fetal funciona
como un sistema abierto de un compartimento, de dos compartimentos o como un
sistema multicompartamental. Se considera en ellos, además, un sistema
de distribución superficial y profundo. En la mayoría de estos
modelos se producen todos los fenómenos de distribución, transferencia
y eliminación, en un proceso cinético de primer orden; se asume
que la depuración entre la madre y el feto son iguales en ambas direcciones,
lo cual impone severas limitaciones.
Los cambios fisiológicos durante el embarazo se llevan a cabo en varios
sistemas; los más importantes son el sistema cardiovascular, pulmonar,
gastrointestinal, así como el tejido graso y los compartimentos de agua
corporal. Existen de distribución: la placenta, el líquido amniótico
y el feto 5. La mayoría de estos cambios fisiológicos pueden causar
cambios funcionales que influyen en los parámetros farmacocinéticos
de un fármaco, relacionados con los procesos cinéticos de absorción,
distribución y eliminación. Es importante delinear los cambios
claves durante el embarazo y el parto, a fin de anticipar también las
variables emergentes que necesitan un control para propósitos de investigación
o bien para pacientes con características que requieren una modificación
terapéutica. Se han publicado muchas revisiones que describen la cinética
de fármacos en el embarazo 1,2, la cinética de fármacos
en el parto y los cambios de la fisiología materna 6.
Absorción del fármaco en el aparato gastrointestinal
La absorción gastrointestinal de los fármacos es influida por
diversos factores fisiológicos tales como la composición química
y el pH de las secreciones gástrica e intestinal, el tiempo de vaciamiento
gástrico y el flujo sanguíneo intestinal. Todos estos factores
están cambiando o están en proceso de cambio durante el embarazo.
Primero, ocurren varios cambios en las secreciones intestinales. Se reduce el
40% de la secreción gástrica ácida y la actividad péptica;
hay un incremento significativo de secreciones de moco. Estas alteraciones elevan
el pH y la capacidad de amortiguador (buffer) que puede afectar la disolución
y posiblemente la absorción de los medicamentos.
Segundo, se reduce la motilidad intestinal: disminuyen los tiempos de vaciamiento
gástrico e intestinal 7 entre 30 y 50%.
Tercero, debido al aumento del gasto cardiaco, se podría esperar un incremento
del flujo sanguíneo intestinal, que mejoraría la absorción
intestinal de fármacos para los cuales el transporte de membranas corresponde
a una velocidad de paso-limitante.
La velocidad de absorción del fármaco administrado por vía
oral durante el parto parece ser normal. Si no se administran analgésicos
narcóticos simultáneamente, este hecho es importante para diferenciar
entre los efectos del parto per se y los efectos de las interacciones de los
fármacos, cuando se interpretan los resultados de un estudio farmacocinético.
Absorción parenteral
Durante el embarazo hay una vasodilatación periférica generalizada
que causa un incremento hasta de seis veces del flujo y de la perfusión
de los tejidos periféricos 8. El tiempo de circulación sanguínea
promedio no se altera. Sin embargo, en los últimos períodos del
embarazo y durante el parto, la velocidad del flujo de sangre venosa en las
extremidades inferiores disminuye marcadamente debido al incremento en la presión
hipostática del sistema venoso. El flujo de sangre a las piernas se afecta
de manera importante por la postura en los últimos meses del embarazo
y durante el parto: se reduce en posición supina, pero aumenta en la
posición lateral; probablemente debido a la compresión de la aorta
y de la vena cava por el útero grávido en posición supina.
Distribución del fármaco
La distribución de un fármaco y la intensidad y duración
de la actividad farmacológica, son influidos por numerosos factores fisiológicos,
tales como la unión de fármacos a las proteínas plasmáticas
9, el volumen plasmático, el gasto cardiaco y su distribución
regional a ciertos órganos, grasa y compartimentos de agua corporal;
también hay compartimentos únicos durante el embarazo, dependientes
de la transferencia de fármacos.
Se ha señalado que la concentración de albúmina sérica
disminuye gradualmente durante todo el embarazo y alcanza el mínimo hacia
la decimoquinta semana de gestación 6. La albúmina permanece en
sus niveles más bajos al menos uno a cinco días después
del parto y regresa a sus valores normales cinco a siete semanas después
del parto. Durante este período las concentraciones séricas de
ácidos grasos, fibrinógeno y diferentes lipoproteínas se
incrementan, mientras las concentraciones de a1-glicoproteína ácida
permanecen en los mismos valores que en las mujeres no embarazadas 10,11. Se
ha encontrado que los ácidos grasos son desplazadores de fármacos
ácidos unidos a las albúminas y a otras proteínas. Esto
es causado por inhibición competitiva directa así como por los
cambios en la carga eléctrica de las proteínas, cambios en su
conformación o por ambos hechos. El resultado final es un incremento
de las concentraciones del fármaco libre. Por otro lado se ha encontrado
que la a1-glicoproteína ácida se une a un número importante
de fármacos básicos, lo cual disminuye las concentraciones del
fármaco libre.
Sin embargo, hay una disminución significativa de esta proteína
en el feto. Esto puede elevar significativamente los valores de las fracciones
libres del fármaco (la mayoría fármacos básicos)
en los niños en desarrollo. El significado clínico del incremento
del fibrinógeno y las lipoproteínas requiere ser elucidado.
En general, la unión a proteínas séricas disminuye gradualmente
durante el embarazo, siguiendo el mismo modelo temporal que la albúmina
sérica. Los fármacos que son ácidos débiles como
el ácido salicílico, el sulfisoxazol y la fenitoína y los
fármacos básicos débiles como el diazepam, muestran correlaciones
negativas significativas entre los valores de sus fracciones séricas
libres y las concentraciones de albúmina sérica en el embarazo
9.
Volumen plasmático
Hay un marcado incremento del volumen plasmático durante el embarazo
hasta cerca de un 50%, que alcanza el valor máximo entre las semanas
30 y 40 de gestación. Las causas para esta hipervolemia probablemente
se deben a incrementos en la aldosterona y al incremento de la tasa de estrógenos.
Además, los espacios intervellosos entre las superficies materna y placenta
fetal se constituyen en fístulas arteriovenosas. Este aumento del volumen
plasmático puede tener efectos significativos sobre los parámetros
del fármaco, como en el caso del volumen de distribución.
Gasto cardiaco/distribución
Durante el parto y con cambios de la posición corporal se modifican notablemente
el gasto cardiaco y su distribución regional. Si la paciente yace sobre
su espalda durante el estadio I del trabajo de parto, el gasto cardiaco se incrementa
aproximadamente 25% con cada contracción uterina. Si la paciente yace
sobre su lado, el gasto cardiaco también aumenta pero solamente un 8%.
Durante el estadio II del trabajo de parto el gasto cardiaco aumenta entre 50
y 100%. Se ha estimado que en cada contracción durante el trabajo de
parto, se inyectan aproximadamente 400 mL de sangre dentro de la circulación
general.
Durante el trabajo de parto, el dolor y la ansiedad elevan hasta un 40% el gasto
cardiaco, como se midió entre las contracciones durante todo el primero
y segundo estadios del trabajo de parto. La administración de un anestésico
local en el espacio epidural probablemente puede modificar los cambios en el
gasto cardiaco, particularmente si el paciente está en posición
supina. La oclusión completa o parcial de la vena cava inferior por la
presión del útero durante el embarazo, es responsable de una dirección
de la sangre hacia canales colaterales, como el sistema venoso vertebral.
La congestión resultante del plexo venoso vertebral interno, reduce el
tamaño del espacio epidural, lo que altera la dosis de anestésicos
locales que se requieren para el bloqueo epidural.
Finalmente, el flujo de sangre uteroplacentario es bloqueado durante las contracciones
uterinas, lo cual es determinante del bienestar fetal y de la transferencia
de fármacos placentarios durante el parto.
Por consiguiente, cuando se consideren los datos farmacocinéticos de
un medicamento se debe considerar la fase del parto, la fase de actividad interna
y la postura materna, así como el modo de administración del fármaco
y el intervalo de la administración del medicamento a la madre 5.
Grasa y compartimentos de agua corporal
El aumento de peso durante el embarazo debe ser de 7.0 kg o más por arriba
del peso ideal de antes del embarazo. El incremento de peso del feto es aproximadamente
3.25 kg; para el líquido amniótico, de 1.0 kg; la placenta incrementa
0.7 a 1.0 kg; el agrandamiento uterino 1.0 kg y el agrandamiento de los senos
0.5 kg. El remanente de ganancia de peso es consecuencia de un incremento en
el agua corporal total 12, que al llegar al término del embarazo es de
7 a 8 litros, del cual cerca del 80% es extracelular y cerca del 20%, intracelular
1,6. Aproximadamente el 60% de este incremento corresponde al producto y cerca
del 40% a los tejidos maternos. En virtud de que la distribución y la
eliminación son predominantemente de perfusión limitada, los cambios
en las velocidades de circulación determinan las concentraciones farmacocinéticas.
Eliminación de los fármacos
El flujo sanguíneo renal, la tasa de filtración glomerular (TFG)
y la depuración de creatinina en el embarazo se incrementan aproximadamente
50%. Por consiguiente aumentará la eliminación de fármacos
primariamente excretadas por los riñones. Estos factores dan información
acerca de cómo la reabsorción tubular de fármacos no cambia.
En mujeres con trabajo de parto espontáneo, la depuración de creatinina
permanece constante durante todo el trabajo de parto; sin embargo, es menor
en parturientas en quienes el trabajo de parto es inducido por oxitocina 6.
Las tasas de depuración de los fármacos eliminados primariamente
por el hígado también pueden ser diferentes en pacientes embarazadas
13, aunque existen pocos estudios que permitan conocer cómo ocurre el
proceso.
Las principales determinaciones biológicas de la depuración hepática
del fármaco total son: a) aumento de la unión de fármacos
a las proteínas plasmáticas; b) la depuración hepática
intrínseca y c) el flujo de sangre al hígado. La unión
a proteínas está alterada y el flujo de sangre es únicamente
afectada. En el embarazo normal, la producción de esteroides aumenta
significativamente, ofreciendo diversas consideraciones para la depuración.
1. Los altos niveles de progesterona parecen estimular la actividad de las enzimas
microsomales hepáticas que se manifiesta por una depuración hepática
incrementada.
2. La progesterona y el estradiol también son inhibidores competitivos
de oxidasas microsomales para fármacos como la etilmorfina; por consiguiente
reducen su velocidad de eliminación.
3. Finalmente, los estrógenos tienen un efecto colestático que
cuando se acopla con el vaciamiento de la vesícula biliar durante el
embarazo podrá dañar la eliminación hepática de
algunos fármacos como la rifampicina 1,2.
Monitoreo de fármacos durante el embarazo
En virtud de la fisiología materna progresivamente cambiante durante
el embarazo y el retorno más rápido al estado normal después
del parto, necesita realizarse el monitoreo de las concentraciones plasmáticas
de los fármacos a intervalos frecuentes durante el embarazo y aún
más frecuentemente en el puerperio 14, sobre todo para medicaciones crónicas
usadas durante todo el embarazo, como los anticonvulsionantes 15.
En la mayoría de los casos, el monitoreo de niveles plasmáticos
prospectivos para un medicamento administrado en el parto, no es apropiado o
ventajoso, ya que: a) la mayoría de los medicamentos administrados en
el trabajo de parto, son usualmente en dosis única, b) las magnitudes
relativas del tiempo del ensayo y la duración del trabajo de parto hace
impráctico el monitoreo de los niveles plasmáticos y c) la fisiología
rápidamente cambiante durante el trabajo de parto también puede
ser útil como en el caso del monitoreo para un ajuste prospectivo 5.
Comentarios finales
Durante el embarazo y el trabajo de parto, ocurren importantes cambios fisiológicos
los cuales han sido resumidos; algunos con efectos probados sobre los parámetros
farmacocinéticos; otros con una base teórica para futuras investigaciones
sobre farmacocinética; otros más con una base sobre la farmacocinética
en el embarazo y en el trabajo de parto que serán mejorados al considerar
los ajustes fisiológicos revisados.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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and lactation: Transplacental, maternal and neonatal pharmacokinetics. Clin
Pharmacokinet 1982;7:508-43
LA REVISTA CIENTÍFICA EN MEDICINA (VIII de XIV)
3. LA PUBLICACIÓN DE UN ARTÍCULO CIENTÍFICO
Efecto de la revisión en el manuscrito. Críticas a la revisión
por pares. Dictamen final y manuscritos rechazados. Etapas en la publicación.
Dra. Ma. Cristina Sosa de Martínez *
M. en C. José Luis Pablos Hach *
Ma. Cristina Martínez Sosa **
División de Investigación, Instituto Nacional de Pediatría
(*)
Revista Ingeniería, Investigación y Tecnología, Universidad
Nacional Autónoma de México (**)
Beca Conacyt No 86532. Maestría en Metodología de la Ciencia.
PESTyC. Instituto Politécnico Nacional ()
Correspondencia: Dra. Ma. Cristina Martínez. Departamento de Metodología
de la Investigación. Instituto Nacional de Pediatría. Insurgentes
Sur 3700 C. Col Insurgentes Cuicuilco. 04531 México, D.F. correo electrónico:
mcmtz@cenids.ssa.gob.mx
RESUMEN
El octavo artículo de la serie tiene como finalidad describir aspectos
relevantes del efecto de la revisión por pares sobre el manuscrito, así
como mencionar algunas de las críticas que se han realizado a la revisión
por pares.
Una vez revisado el artículo, el editor, los revisores o ambos, emiten
uno de los siguientes cuatro tipos de dictamen: aceptar el manuscrito sin cambios,
aceptar después de algunas modificaciones, volver a revisar, y cuando
no hay posibilidad de que una nueva modificación mejore el manuscrito,
rechazar.
Se señala el resultado de estudios sobre el destino de los manuscritos
rechazados. Se habla someramente sobre el proceso de edición, prueba
y publicación del manuscrito.
Palabras clave: Revisión por pares, revistas médicas.
Acta Pediatr Mex 2000;21:
ABSTRACT
The purpose of the eighth article in this series is to describe some studies
concerning the effect of peer review on the manuscript. Contrary opinions against
peer review are presented.
When the article has been reviewed, the decision regarding the manuscript, given
by the editor and/or the reviewers may be as follows: accept it as it is, accept
it with slight changes; after thorough changes, a new review is needed; and
reject, when there is no possibility that any change on the manuscript turns
it into an acceptable version.
Some studies on the final fate of rejected manuscripts are mentioned. Relevant
topics about the editing process, testing and publishing are mentioned.
Key words: Peer review, medical journal.
3.3.4. Efecto de la revisión
sobre el manuscrito
Para contrastar la hipótesis de que cuando un manuscrito ha sido aceptado
por una revista, al volverlo a revisar no se encuentran problemas importantes,
Garfunkel y cols.,1 diseñan un estudio. Para ello envían 25 manuscritos
aceptados a dos nuevos revisores. La opinión de dichos revisores es aceptar
18 de los manuscritos, aunque con múltiples recomendaciones. En el caso
de un artículo, ambos revisores coinciden en que debe ser rechazado.
En un estudio con mayor objetividad, Justice y cols.,2 evalúan los efectos
de la revisión por pares sobre la calidad del manuscrito. Estudian 113
manuscritos aceptados por la revista Ann Intern Med, entre marzo de 1992 y de
1993. Cada manuscrito es evaluado por un revisor, por un experto, así
como por un lector seleccionado por considerar que el título del artículo
lo motivaría a leer el trabajo. Los manuscritos se califican en una escala
de diez puntos (diez=máxima calificación). Una calificación
igual o mayor a cinco, es otorgada por 77% de los lectores, por 73% de los revisores
y por 52% de los expertos, quienes son más críticos en forma estadísticamente
significativa (p<0.0001). La concordancia entre los jueces es relativamente
alta, aunque no mayor de lo que se esperaría por el azar. Por otro lado,
una tercera parte de los lectores considera que el manuscrito tiene poca relevancia
para su trabajo.
En otra investigación publicada por el citado equipo a excepción
del primer autor, S. Goodman y cols.,3 un grupo de expertos califica, sin tomar
en cuenta la calidad de la investigación, 34 aspectos de la calidad del
informe en una escala del uno al cinco, tanto de la versión original
del manuscrito enviado por el autor, como de la versión revisada. Cada
versión es evaluada por una persona diferente. Encuentran que mejoran
33 de los 34 aspectos estudiados, en particular, en lo referente a mencionar
las limitaciones del estudio, acotar las generalizaciones, utilizar intervalos
de confianza, así como respecto al tono de las conclusiones. Los manuscritos
con calificaciones por debajo del 50% mejoraron entre dos y tres tantos. Una
de las limitaciones de la citada investigación es no determinar la variabilidad
intraobservador entre los 44 revisores participantes, pese a contar con 30 repeticiones.
En el área de la revisión de los aspectos estadísticos,
Gardner y Bond,4 comparan los manuscritos iniciales y finales de 45 artículos
publicados por la revista Br Med J. En lo que se refiere a las versiones iniciales,
cinco artículos son aceptables desde el punto de vista estadístico,
cifra que se incrementa a 38 después de la publicación. Siete
artículos son considerados como no satisfactorios: en cuatro, las revisiones
no son adecuadas y en los tres restantes, su valor es dudoso. La omisión
más importante en 28 artículos es el cálculo del tamaño
de la muestra.
En un interesante estudio, J. Roberts y cols.,5 evalúan el efecto de
la revisión por pares y del proceso editorial sobre la legibilidad de
los manuscritos y de sus resúmenes, así como sobre la extensión
de ambos, en 100 manuscritos subsecuentes recibidos en la revista Ann Intern
Med entre marzo y noviembre de 1992. En textos en idioma inglés, para
evaluar el nivel educativo requerido para la lectura del texto se utiliza el
Índice de niebla de Gunning,6 y para valorar la legibilidad del escrito,
el Índice de facilidad de lectura Flesch,7 el cual se mide en una escala
de 100 puntos (100=máxima legibilidad y 0= mayor dificultad en la lectura).
Los citados índices se calculan de la siguiente forma:
Índice de Gunning = 0.4 x (promedio de la longitud de las oraciones
+ porcentaje de palabras de más de dos sílabas)
Índice de Flesch = 207.835 x (cantidad de sílabas por 100 palabras)
- (1.015 x (promedio de palabras por oración))
La legibilidad inicial de los manuscritos y de los resúmenes mediante el Índice de Gunning es de 17.2 (DE 1.55) y 16.6 (DE 2.8), respectivamente; la final, al momento de la publicación es de 16.8 (DE 1.4) y 15.6 (DE 2.4), respectivamente, con una diferencia significativa detectada mediante la prueba de t apareada, p=0.0005 y p=0.001, respectivamente; en el Índice de Flesch se observa que la legibilidad inicial de los resúmenes es de 26 (DE 12), mientras que de los manuscritos es de 28 (DE). Después de la revisión, ambos se incrementan a 28 (DE 13) y 29 (DE 8). La mediana de la longitud de los manuscritos se incrementa en 3% en los manuscritos y en 4.2% de los resúmenes. Entre las limitaciones del estudio mencionado está que los índices utilizados no están validados para medicina, donde por u