| Artículo original | ![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Desventajas de la introducción de la leche de vaca en el primer año de
vida L.N.C.P. Sara Guillén-López, Dra. Marcela Vela-Amieva |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Laboratorio de Errores Innatos del Metabolismo y Tamiz, Instituto Nacional de Pediatría. Correspondencia: Lic. Sara Guillén-López, Laboratorio de Errores
Innatos del Metabolismo y Tamiz, Torre de Investigación Correo electrónico: sara_guillen@hotmail.com Este artículo debe citarse como: Guillén-López S, Vela-Amieva M. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
El costo de las fórmulas infantiles suele ser una de las principales razones por las que las madres prefieren el uso de leche entera de vaca en menores de un año; sin embargo, su empleo en niños de esa edad puede causar daños en la salud. El objetivo de este trabajo es revisar la evidencia científica sobre los riesgos y efectos adversos de alimentar con leche entera a los lactantes antes del primer año de vida. La leche entera de vaca no es una fuente significativa de ácido ascórbico y hierro; este hecho y los microsangrados intestinales que elevan considerablemente el riesgo de causar anemia. La leche de vaca tiene menor contenido de ácidos grasos esenciales que son necesarios para el eurodesarrollo y para la función visual de lactante; por esta razón la leche descremada es menos recomendable. El alto contenido de proteína y nutrimentos inorgánicos da una alta carga de solutos renales, la que en ciertos casos puede causar deshidratación. En ocasiones los lactantes pueden tener alergia a la proteína de la leche. Si bien hacen falta más estudios, existe un número creciente de evidencias que vinculan la introducción temprana de la leche de vaca con algunas enfermedades crónico-degenerativas en los niños tales como la diabetes y la obesidad. Palabras clave: Leche de vaca, primer año de vida, efectos adversos de la leche de vaca, nutrición del lactante. En México es común que los lactantes sean alimentados con leche de vaca ya sea en su presentación líquida como en polvo. La situación económica propicia el uso de estas presentaciones debido a que son más baratas que las fórmulas maternizadas, pero el costo-beneficio y los daños que pueden ocasionar a largo plazo resultan ser más caros comparados con la leche materna y con las fórmulas infantiles. Los expertos en nutrición infantil consideran que la
leche entera de vaca no debe ser introducida en la dieta
de los niños menores de un año de edad; sin embargo, En México el Primer Consenso Nacional sobre Alimentación en el primer año de vida recomienda que la introducción de leche de vaca sea después del año de edad 8; sin embargo, los médicos no siempre conocen las consecuencias que tiene la introducción temprana de dicho alimento en la alimentación de los infantes. El objetivo de este escrito es revisar los fundamentos teóricos y las evidencias sobre los riesgos y efectos adversos de la introducción temprana de leche de vaca en las dietas infantiles, haciendoénfasis en los beneficios de la lactancia materna, y en su defecto, el uso de sucedáneos para los menores de un año de edad. Cuadro 1. Comparación de las recomendaciones sobre la introducción de leche entera de vaca en la nutrición infantil
ANEMIA Y LECHE DE VACA La leche de vaca no es una fuente importante de hierro, ya que contiene una cantidad baja de este elemento (aproximadamente 0.1 a 0.2 mg de hierro en 100 g de alimento crudo en peso neto). Además, el hierro de la leche de vaca es del tipo no hematínico, cuya absorción está sujeta a factores dietéticos que pueden inhibirla, tales como la caseína, el calcio, las proteínas del suero y los fosfatos. Otra desventaja es que contiene poco ácido ascórbico (0.8 a 1.0 mg en 100 g de alimento crudo en peso neto), mismo que aumenta la absorción del hierro, por lo que su consumo debe ser óptimo 11,12. La leche de vaca ofrece un buen aporte de calcio: 286.2 mg por una taza de 240 mL 9, que cubre alrededor del 120% de la IDR (ingesta diaria recomendada) para la población mexicana de lactantes de 0 a 12 meses 10. También da un buen aporte de energía y proteínas; sin embargo, tiene más inconvenientes que ventajas para este grupo de edad, puesto que el calcio compite con la absorción de hierro no hematínico en las células de las mucosas intestinales 13,14 . La más evidente de las manifestaciones de la deficiencia funcional de hierro es la anemia ferropriva o ferropénica en niños menores de un año y preescolares, lo que se asocia con retraso del crecimiento, alteración en desarrollo psicomotor y cognitivo; además, repercute en etapas posteriores de la vida 15. La ENSANUT 2006 incluye datos de niños preescolares de 12 a 59 meses de edad, los cuales se dividieron en 4 grupos de edad, el grupo con mayor prevalencia de anemia en el país fue el de 12 a 23 meses (37.8%), y los estados con mayor prevalencia de anemia grave fueron: Baja California Norte (36.6%); Baja California Sur (31.8%), Guerrero (32.7%), Sinaloa (34.5%) y Sonora (30.9%) 16,17. Una encuesta realizada en Cuba en el 2001 en 160 niños, encontró que el factor etiológico más común para el desarrollo de anemia en población de 0 a 1 año de edad era la alimentación con leche de vaca en un 44% de ellos18. Un estudio inglés en 928 lactantes mostró que el consumo de leche de vaca como bebida principal se asociaba con anemia a los 12 meses de edad y niveles bajos de ferritina a los 8 y 12 meses de vida. También se
encontró que la ingestión mayor de 600 mL de leche de
vaca al día en lactantes mayores de seis meses disminuía
el consumo de alimentos sólidos y en consecuencia, menor
aporte de hierro 19. La leche de vaca en la dieta del lactante puede causar
microsangrados intestinales con pérdida de sangre oculta en heces por daño en la mucosa intestinal, que puede La OMS y otros organismos internacionales recomiendan la alimentación exclusiva con leche materna, al menos los primeros seis meses de vida. La leche materna provee de múltiples beneficios al lactante; aunque su contenido de hierro no es alto (0.35 mg/L), este se absorbe y se utiliza de forma más eficiente, es decir tiene mejor biodisponibilidad que el hierro de la leche de vaca. En general los nutrimentos inorgánicos como el calcio, se absorben mayormente, ya que se ligan a proteínas digeribles como las proteínas de suero, además de presentar estados ionizados y complejos de fácil disponibilidad biológica. TIPO DE LÍPIDOS Y LECHE DE VACA El aporte elevado de grasa saturada en la dieta conlleva el riesgo del desarrollo de enfermedades crónico degenerativas tales como la ateroesclerosis, en etapas posteriores de la vida. La leche humana contiene ácido araquidónico y docosahexaenoico a iferencia de la leche de vaca; estos ácidos grasos son esenciales para el neurodesarrollo y la función visual del lactante 5,23; la absorción de los lípidos es mayor en el lactante alimentado al seno materno que el que recibe leche de vaca o sucedáneos de la leche materna. Las madres que dan a sus hijos menores de un año de edad leche de vaca baja en grasas o “light”, corren el riesgo de tener deficiencia de ácidos grasos ó incluso retraso del crecimiento debido a la restricción de energía que aporta la grasa 22. La recomendación de la Asociación Americana de Pediatría es incluir la leche semidescremada o descremada en niños mayores de dos años de edad. La clasificación de las bebidas en las “Recomendaciones sobre el consumo de bebidas para la población mexicana” se basa en el contenido energético, el valor nutricio y los riesgos a la salud, con una escala del 1 para las más recomendables al 6 para las menos recomendables; el comité respectivo propone a la leche de vaca entera en el nivel 5, tomando en cuenta la cantidad de grasa saturada que contiene y su relación con el desarrollo posterior de enfermedades cardiovasculares 24. CARGA DE SOLUTOS RENALES DE LA LECHE DE
VACA Lo anterior es causa de una mayor concentración urinaria y si el lactante no recibe la cantidad de líquidos adecuada o sufre altas pérdidas extrarrenales de agua, la capacidad del riñón de concentrar la orina en menores de un año es insuficiente para mantener un adecuado balance hídrico y será negativo; ocurrirá una deshidratación muy grave 25. Puede dar lugar a deshidratación e hipernatremia 5. En menores de cuatro meses, las altas concentraciones de calcio y de fósforo en la leche de vaca pueden causar hipocalcemia e incluso hipomagnesemia por incremento en la pérdida de calcio, lo que a su vez genera crisis convulsivas.26 La proporción de proteína de suero y caseína es de 70 y 30% respectivamente en la leche humana; en la leche de vaca es 82% caseína y 18% proteínas de suero, la relación se invierte completamente, lo anterior es relevante debido a que ambas fracciones tienen propiedades físico-químicas diferentes. La caseína es menos soluble y cuando no ha sido tratada tiende a forma coágulos. Las proteínas del suero son más solubles, se digieren más fácilmente y por lo tanto el vaciamiento gástrico es más rápido; además, el aminograma de la alfa lactoalbúmina es alto en aminoácidos esenciales, y tiene concentraciones mayores de taurina y cisteína. Entre las proteínas del suero, la alfa lactoalbúmina predomina en la leche humana a diferencia de la leche de vaca cuya concentración es principalmente de beta lactoglobulina. La leche humana tiene además una proporción más alta de nitrógeno no proteico. (Cuadro 2) Cuadro 2. Características nutrimentales de la leche de vaca y su repercusión en el lactante menor de 1 año
REQUERIMIENTO ENERGÉTICO Y LECHE DE VACA Un estudio brasileño encontró en un grupo de lactantes
que, tanto el gasto energético mínimo, como la tasa
metabólica durante el sueño, tuvieron un aumento estadísticamente
significativo en bebés alimentados al seno La causa de estos trastornos es el alto contenido de proteína de la leche de vaca misma que contribuye en mayor proporción al efecto termogénico de los alimentos a diferencia de los hidratos de carbono o de los lípidos 27. Sin embargo, no hay evidencia convincente de la relación entre obesidad y el consumo de leche de vaca, así como del desarrollo de hipertensión ni de la afectación en el crecimiento lineal 1.
Algunos de los factores que explican esta alergia pueden ser: a) Inmadurez de la barrera no específica o no inmunológica (mucosidad intestinal, peristalsis intestinal, enzimas digestivas, baja producción de ácido gástrico), que alcanza su madurez hasta los dos años de edad 29,30. b) Inmadurez de la barrera inmunológica, puesto que en los primeros meses de vida se encuentran disminuidas las secreciones exocrinas de IgA e IgM. c) Estructura del epitelio intestinal, que alcanza su madurez hasta los 2 años de edad. d) La microflora intestinal, que en los lactantes alimentados con seno materno es predominantemente de Bifidobacterias, lactobacillus, y tiene gran variedad de microorganismos en los primeros meses de vida 31,32. Por todo lo anterior es de vital importancia la lactancia materna exclusiva para prevenir futuras alergias. El lactante alimentado con leche materna no estará expuesto a proteínas de la leche de vaca y su sistema inmunológico madurará, lo que reducirá el desarrollo de enfermedades atópicas 33,34. BENEFICIOS DE LA LECHE MATERNA COMPARADA
CON LA LECHE DE VACA La leche humana parece tener un efecto protector contra enfermedades como: botulismo, infecciones urinarias, enfermedades gastrointestinales, de las vías respiratorias, otitis media, enfermedad de Crohn y linfoma. Ambas leches contienen lactosa como hidrato de carbono principal, pero la leche humana contiene oligosacáridos cuya estructura es similar a los ligandos de antígenos bacterianos específicos por lo que compiten con éstos en la adhesión a células de la mucosa intestinal para prevenir infecciones 23.
Esta leche es baja en vitamina C, lo cual provoca lesiones gingivales, pérdida del apetito, hemorragias, engrosamiento de las uniones hueso-cartílago, sobre todo en la caja torácica, y cartílagos epifisiales de las extremidades, que se acompaña de intenso dolor en las articulaciones; anemia y fiebre 35,36. Otro padecimiento relacionado con el consumo de leche de vaca es el síndrome de Heiner, que consiste en hipersensibilidad a la leche de vaca de etiología incierta, que se caracteriza por: tos, congestión nasal, disnea; otitis, fiebre, cólico, diarrea, vómito, neumonía recurrente, infiltrados pulmonares, hematoquezia, hemosiderosis, anemia por deficiencia de hierro, retardo del crecimiento.
CONCLUSIONES En general no se recomienda ningún otro tipo de leche más que la materna en los primeros seis meses de la vida o en su defecto, sucedáneos de leche materna, los cuales están diseñados específicamente para cubrir en lo posible con los requerimientos nutricios del bebé 39. No se recomienda el uso de la leche entera de vaca, mucho menos el de leche bronca, leche de cabra en ninguna de sus presentaciones ya sea en polvo o líquida en lactantes de 0 a 12 meses. Para la correcta nutrición durante el primer año de vida, se deben tomar en cuenta diversos factores como la maduración del tubo digestivo, la naturaleza de los alimentos complementarios y la composición de los alimentos lácteos que el niño reciba.
REFERENCIAS BIBILOGRAFICAS |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||