
AVISO
ANTES DE SUFRIR UN INFARTO
Entorno Médico,
12 de septiembre de 2001
* Pueden prevenir
ataques cardiacos con fármacos.
México DF.-
Un 85 por ciento de las personas tienen un aviso antes de sufrir un
infarto. Se presenta como un dolor difuso, exactamente atrás
del esternón, que se expande hacía los brazos -sobre todo
al lado izquierdo-, cuello y mandíbula, informó el jefe
de hospitalización de adultos en el hospital de Cardiología
del Centro Médico Siglo XXI del IMSS, doctor Ricardo Jáuregui
Aguilar.
El especialista
confirmó que en un 90 por ciento de los casos el infarto se debe
a la placa de grasa formada por colesterol y algunas otras sustancias
que inflaman y obstruyen los vasos que llevan sangre al corazón,
según publicó el periódico la prensa.
Otras manifestaciones
que lo anuncian son la falta de aire muy significativa, sin haber realizado
algún esfuerzo y un desmayo súbito sin causa aparente.
A estos síntomas se asocian náuseas o dolor en la espalda
con sensación de sudor frío.
Cabe destacar que
para la prevención de los ataque cardiacos, los especialistas
recurren a los tratamientos farmacológicos, pues una combinación
de medicamento que actúa sobre dos componentes separados de un
coágulo sanguíneo, podrían reducir en un 33 por
ciento el riesgo de un segundo ataque cardiaco y eliminar las intervenciones
quirúrgicas de emergencia, según nuevas investigaciones,
publicó en su sección de salud el diario México
Hoy.
Los médicos
han empelado drogas para disolver el coágulo rojo, formado por
aglutinamiento de proteínas y otras sustancias químicas
en la parte externa del coágulo, tales como t-pa, streptoquinase
y reteplase en pacientes que llegan a recibir tratamiento dentro de
un periodo de 6 horas después de sufrir ataque cardiaco.
Sin embargo los
efectos secundarios en la combinación de tratamientos para deshacer
el núcleo de coágulo blanco, que consiste en una masa
de células con características de adhesión conocidas
como plaquetas, son un incremento de riesgo en el sangrado cerebral
en personas mayores de 75 años de 1.1 por ciento a 2.1 por ciento,
o simplemente no surten efecto.
-Redacción:
Miriam Yunuén Granados-