
EL
EXCESO DE ALCOHOL ELEVA LA TENSIÓN ARTERIAL.
Entorno Médico, 23 de enero del 2002.
Los hombres que se exceden al ingerir alcohol afectan la concentración
de sodio en la sangre y en las células, un balance primordial
del organismo para regular la tensión arterial, por lo que al
elevarla corren un mayor riesgo de sufrir un infarto.
Nuestros resultados indican que las borracheras conducen a consecuencias
fisiológicamente perjudiciales para la tensión arterial,
mientras que no se detectaron esas fluctuaciones de presión arterial
con el consumo habitual moderado de alcohol, según Pedro Marques-Vidal,
de los laboratorios INSERM U558, en Toulouse, Francia, y sus colegas.
El exceso de alcohol parece elevar la tensión arterial, lo que
no ocurre con el consumo asiduo de alcohol, informaron investigadores
en Francia e Irlanda.
Los hallazgos tienen importantes repercusiones para el riesgo de desarrollar
cardiopatía en las naciones industrializadas, donde algunos estudios
han mostrado que en los lunes ocurre un aumento de los índices
de infartos de miocardio e irregularidades del ritmo cardíaco,
comparado con otros días de la semana.
Estas fluctuaciones podrían explicar, en cierto modo, la mayor
incidencia -de infartos- los lunes en los países industrializados
en los que existe un consumo alto de alcohol durante los fines de semana,
informaron los investigadores en la edición de diciembre de Hypertension:
Journal of the American Heart Association.
No está clara la forma exacta en que el alcohol influye en la
tensión arterial, pero los investigadores puntualizaron que podría
afectar las concentraciones de sodio en la sangre y en las células,
un balance que juega un papel primordial en la capacidad del organismo
de regular la tensión arterial.
Los investigadores determinaron la tensión arterial diariamente
y analizaron las costumbres de consumo de alcohol de más de 6
mil 500 hombres en Francia y el norte de Irlanda, que consumieron alcohol
por lo menos una vez a la semana.
El consumo de alcohol en Francia fue bastante constante todos los días,
con un ligero aumento durante los fines de semana. Los hombres que participaron
en el estudio irlandés consumieron 2 tercios del alcohol semanal
durante los viernes y sábados, una norma que indica un consumo
excesivo.
La tensión arterial de los hombres en Francia permaneció
constante a lo largo de la semana, mientras que la de los hombres en
Irlanda alcanzó cifras máximas los lunes y fue declinando
hasta el jueves.
En Irlanda, la tensión arterial sistólica y diastólica,
las cifras máximas y mínimas en la lectura de la tensión,
se asoció de forma significativa con el promedio de consumo de
alcohol durante los 3 ó 4 días anteriores.
No hubo asociación entre la tensión arterial y el consumo
de alcohol en Francia.
Los hombres en ambos países que se abstuvieron de beber alcohol
no presentaron fluctuaciones diarias en su organismo.
En Francia se suele consumir alcohol durante las comidas, lo que hace
más lenta su absorción hacia la sangre, indicaron los
autores. Consumir alcohol sin comer puede, por consiguiente, influir
metabolicamente.
Por último, los distintos efectos sobre la tensión arterial
podrían deberse al tipo de bebida consumida, la tendencia a fumar
cigarrillos durante las borracheras, o el consumo de alimentos salados,
como los cacahuetes y las papas fritas, durante el periodo de consumo
excesivo de alcohol, según Marques-Vidal y sus colegas.
Redacción: Miriam Yunuén Granados
Fuente: Reuters