
EL
ENRIQUECIMIENTO DE ALIMENTOS CON VITAMINA B12, ADEMÁS DE ÁCIDO
FÓLICO, PUEDE REDUCIR EL RIESGO CARDIOVASCULAR.
Entorno Médico, 17 de enero de 2002.
En un artículo publicado esta semana en la última edición
de la revista -The Lancet-, investigadores concluyen que la vitamina
B12, además del ácido fólico, debería emplearse
para enriquecer los alimentos y rebajar así las concentraciones
de laproteína sanguínea homocisteína, lo que a
su vez reduciría el riesgo de afecciones cardiovasculares. En
Estados Unidos, es obligatorio enriquecer con ácido fólico
los cereales que se comercializan desde 1998 y esta medida ha resultado
en una reducción del 19 por ciento en la recurrencia de defectos
del tubo neural en bebés. En el Reino Unido, la fortificación
obligatoria de ácido fólico es ahora una posibilidad contemplada
por el Comité de Aspectos Médicos para la Política
de Alimentación y Nutrición.
En el presente estudio, especialistas del Trinity College de Dublín
en Irlanda, investigaron el efecto conjunto del ácido fólico
más la vitamina B12 en las concentraciones de homocisteína.
Se observó que, en los casos analizados, la dependencia habitual
de la homocisteína en el ácido fólico disminuyó,
y la vitamina B12 se convirtió en el principal determinante de
la concentración de homocisteína en la sangre. Esto indica,
según los investigadores, que una política de enriquecimiento
de los alimentos basada en ácido fólico y vitamina B12,
mejor que sólo en ácido fólico, tiende a ser mucho
más eficaz en la reducción de las concentraciones de homocisteína,
con beneficios potenciales para la reducción del riesgo de afección
cardiovascular.
Fuente: Europa Press