
CIRUJANOS
LOGRAN PUENTES CORONARIOS SIN SUTURA
Entorno Médico, 16 de noviembre de 2001.
Cirujanos suizos y holandeses presentaron ante el comité científico
de la Asociación Americana de Cardiología dos investigaciones
sobre colocación de puentes coronarios sin necesidad de sutura.
Friederich Stefan Eckstein, del Hospital Universitario de Berna, y
Marc Buijsrogee, del Centro Médico de Utrecht, explicaron por
separado dos métodos mínimamente invasivos para construir
vías alternas de flujo de sangre al corazón cuando los
conductos normales han sido bloqueados por un infarto.
El equipo suizo informó que su innovación consiste en
un pequeño clip de acero que se coloca apretado en el interior
de la vena, que servirá como puente coronario y, una vez que
ésta se ha puesto en contacto con la parte a la que debe llevar
sangre, el clip se desdobla y asegura el injerto con pequeños
ganchos sin permitir sangrados.
Hemos realizado 13 intervenciones de este tipo en humanos y encontramos
que una ventaja es que mientras el método tradicional de sutura
requiere que el paciente esté conectado a una bomba artificial
de sangre durante siete minutos o más, colocar este clip desplegable
sólo toma dos minutos, explicó el doctor Eckstein. Agregó
que su clip de acero se basa en un principio similar de otra herramienta
quirúrgica llamada stent, que se utiliza desde hace varios años
para abrir arterias bloqueadas y que consiste en meter a través
de las venas un pequeño cilindro que entra doblado y se despliega
como una casa de campaña para abrir la zona taponada.
El equipo holandés, integrado por Marc Buijsrogge y Jules Scheltes,
presentó un nuevo mecanismo que sólo se ha utilizado en
cerdos, pero llamó la atención en el más importante
foro de cardiólogos a nivel mundial porque se realizó
mientras el corazón de los animales operados estaba trabajando
normalmente, algo inédito antes de este experimento.
El procedimiento consiste en colocar en cada extremo de la vena que
se va a utilizar como puente coronario dos estructuras biodegradables
de succión --ventosas-- que fijan el bypass desde el primer momento
y son integradas totalmente al tejido cardiaco 35 días después
de la cirugía.
Aún es necesario que se autorice un protocolo de investigación
para probar esto en humanos, pero los resultados nos señalan
que se puede operar sin inmovilizar al corazón, como se hace
hoy en día. Estas características nos permiten ubicar
nuestra propuesta dentro de los procedimientos quirúrgicos mínimamente
invasivos y que garantizan la recuperación del paciente en un
periodo menor, explicó Buijsrogge en una de las últimas
ponencias de las jornadas científicas.
Fuente: Reforma