
AUMENTAN
INFARTOS EN NIÑOS Y MUJERES
Entorno Médico, 13 de noviembre de 2001.
Durante las Sesiones Científicas 2001 de la Asociación
Americana de Cardiología se dio a conocer que el grupo que conforman
las mujeres y los niños es cada vez más vulnerable a las
enfermedades cardiovasculares y a los infartos mortales.
En dos mesas de análisis, por separado, especialistas en cardiología
femenina y pediátrica coincidieron en que la atención
a las enfermedades del corazón se concentró por muchos
años en los hombres adultos como grupo vulnerable, sin percibir
el aumento acelerado que este tipo de padecimientos tenía entre
otros grupos poblacionales.
En el caso de las mujeres estadounidenses, hemos identificado que mientras
en 1997 el 30 por ciento de las muertes había sido provocada
por problemas del corazón, en el año 2000 esta causa de
muerte aumentó a 34 por ciento y es un patrón que se observa
en otros lugares por falta de programas de atención y educación
enfocados a las mujeres, señaló la cardióloga Lori
Mosca, al presentar un estudio del Hospital Presbiteriano de Nueva York.
N obstante, este problema tiene un componente social muy marcado porque
hemos entrevistado a diferentes grupos de mujeres y tenemos evidencia
de que aproximadamente el 42 por ciento de las mujeres adultas de raza
blanca tiene información sobre cómo predecir este tipo
de padecimientos cardiacos, mientras que en el caso de mujeres hispanas
y de raza negra, menos del 30 por ciento de las entrevistadas cuenta
con información para evitar un problema cardiovascular grave,
comentó Rose Marie Robertson de la Universidad de Vanderbilt.
En otra mesa de análisis, cardiólogos de la Universidad
de Columbia, Nueva York, del Hospital Infantil de Chicago y de la Universidad
de Hong Kong, presentaron estudios en los que se señala un incremento
de infartos en niños mayores de seis años directamente
relacionados con problemas de obesidad y falta de actividad física.
El estudio, realizado en una población de casi 20 mil niños
en un periodo de aproximadamente seis años, demostró que
si un niño de más de seis años pesa seis kilogramos
más de lo que marcan las tablas pediátricas, tiene un
25 por ciento de posibilidades de sufrir un infarto de corazón
antes de llegar a la edad adulta.
Fuente: Reforma