
DISMINUYEN
INFRATOS CON ANTICOLESTEROL
Entorno Médico, 14 de noviembre de 2001.
La Universidad de Oxford y el Consejo Británico de Salud presentaron
ante la Asociación Americana de Cardiología los resultados
de la más amplia y rigurosa investigación realizada hasta
la fecha para demostrar la relación directa que existe entre
los altos niveles de colesterol y la frecuencia de infartos al corazón.
A través del Estudio de Protección al Corazón
-HPS-, la Universidad de Oxford supervisó a 20 mil 536 pacientes
con altos niveles de lípidos de baja densidad -conocidos como
colesterol dañino- durante cinco años y medio para documentar
las diferencias entre los pacientes que consumieron medicamentos que
disminuyen el colesterol y quienes solamente recibieron placebos, es
decir, un tipo de medicamento sin la sustancia activa que reduce el
colesterol.
De acuerdo con los resultados, los pacientes que tomaron simvastatina,
que inhibe la producción de colesterol dañino en el hígado,
sufrieron 30 por ciento menos infartos que quienes no lo ingirieron.
Rory Collins, jefe del equipo de investigadores de la Universidad de
Oxford, explicó que nunca se había llevado a cabo un estudio
clínico con un número tan amplio de pacientes, supervisados
durante tanto tiempo.
Estudios anteriores habían demostrado que ciertos medicamentos
de la familia de las estatinas reducen el colesterol dañino,
y en algunos casos disminuyen el riesgo de enfermedades del corazón,
pero el HPS que hoy damos a conocer aporta la primera evidencia científica
directa de que la baja del colesterol disminuye el porcentaje de infartos
y otro tipo de padecimientos cardiacos. Una tercera parte de los pacientes
estudiados son diabéticos que normalmente no son tratados con
estatinas y presentaron resultados muy favorables con el medicamento,
agregó Collins.
El estudio fue presentado ante la Asociación Americana de Cardiología,
que reúne a más de 40 mil especialistas de todo el mundo,
debido a que es el foro más prestigiado en investigaciones sobre
la salud del corazón.
La simvastatina, usada en dosis de 40 miligramos para el estudio, es
un medicamento que circula en el mercado internacional desde hace aproximadamente
12 años, y que en México comenzó a comercializarse
en 1989 bajo el nombre comercial de zocor.
Los 20 mil 536 pacientes tratados abarcaban un rango de 40 a 80 años.
Se trató de voluntarios que formaban parte de grupos de riesgo
por tener niveles de colesterol elevado, pero únicamente la mitad
recibió el tratamiento con simvastatina debido a que así
lo exigía el diseño de la investigación para tener
un grupo comparativo, pero ni los médicos ni los pacientes supieron
si estaban recibiendo el tratamiento real o el placebo hasta el final
de la investigación.
El resultado fue que los pacientes que no recibieron el medicamento
para disminuir los lípidos de baja densidad presentaron 30 por
ciento más infartos que quienes fueron tratados con la sustancia
activa.
Debido a la extensión del estudio, los cardiólogos afirman
que el análisis detallado de los datos arrojará más
respuestas a casos de grupos particulares relacionadas con edad, raza
y género.
Fuente: Reforma