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ELECTROCARDIOGRAMA, INSUFIENTE PARA PREVENIR ATAQUE CARDIACO.

Entorno Médico, 5 de noviembre de 2001

Los pacientes que han sufrido un infarto de miocardio y al realizarse un electrocardiograma los resultados denotaron una normalidad en el corazón, corren el riego de morir de un ataque cardiaco o desarrollar complicaciones graves, de acuerdo con un estudio hecho a cerca de 390 mil enfermos, el cual se publicó en el Journal of the American Medical Association.

Aunque los pacientes cuyos ECG -electrocardiograma- fueron normales y tuvieron un 41 por ciento menor de riesgo de morir en el hospital, en comparación con los pacientes con resultados anormales, el peligro no desaparece por completo.

El hallazgo inesperado de este estudio fue que los pacientes con un ECG normal al inicio tuvieron un índice de mortalidad sustancial, informaron Robert D. Welch de la Universidad Estatal Wayne en Detroit, Michigan, y sus colegas en la edición del 24 al 31 de octubre del Journal of the American Medical Association.

Los investigadores revisaron a los pacientes que habían sufrido un infarto de miocardio a los que se les practicó un ECG, un procedimiento diagnóstico que examina la actividad eléctrica del corazón.

Estos pacientes tuvieron cerca de un 6 por ciento de riesgo de morir durante su estancia hospitalaria y un 19 por ciento de riesgo de muerte general o de desarrollar complicaciones médicas graves como edema pulmonar, en donde los pulmones se llenan de líquido, o un latido cardiaco peligrosamente rápido.

En la investigación casi el 8 por ciento, tuvo un resultado normal en la prueba inicial. Cerca del 35 por ciento mostró repercusiones imprecisas en su ECG, lo que indicó que hubo un daño cardiaco mínimo, pero no se diagnosticó específicamente. El 57 por ciento tuvo resultados que indicaban que había sufrido un infarto de miocardio.

En comparación, los pacientes con resultados inespecíficos tuvieron un 9 por ciento de riesgo de morir en el hospital y cerca de un 28 por ciento de morir o sufrir otro problema que pusiera en peligro su vida.

Los pacientes con cuyas pruebas se diagnosticó un infarto agudo del miocardio tuvo un 11 por ciento de riesgo de morir en el hospital y un 35 por ciento de riesgo de desarrollar una complicación peligrosa.

Welch dijo que aunque los hallazgos indican que a algunos pacientes deben realizarse pruebas adicionales como ECG repetidos y pruebas de sangre, no niegan el valor del ECG como una herramienta diagnóstica.

Todavía utilizamos el ECG como el primer estudio diagnóstico y, si resulta positivo, es muy útil, dijo. Sin embargo, algunos pacientes con ECG normal o inespecífico pueden necesitar tratamiento más enérgico que el que generalmente reciben, agregó.

Según los autores, hasta un 4 por ciento de los pacientes con infarto agudo del miocardio se dan de alta del servicio de emergencias.

Los investigadores concluyen que un ECG normal en pacientes que han sufrido un infarto confirmado no necesariamente les confiere un pronóstico favorable, aunque a estos pacientes les va mejor que a los que tienen un ECG que indica claramente un infarto del miocardio.

Fuente: Medica Online, reuters.

Redacción Miriam Yunuén Granados.