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DESPUÉS DE ATAQUES CARDÍACOS RESULTARÍA BENÉFICO EL TRATAMIENTO CONTRA LA ANEMIA

Entorno Médico 26 de octubre de 2001

Un estudio realizado en los Estados Unidos afirma que los médicos pueden salvar las vidas de muchos ancianos víctimas de ataques cardíacos mediante transfusiones rápidas de sangre a aquellos que sufren de anemia.

Los investigadores indicaron que este tratamiento, si es adoptado masivamente, podría salvar a miles de personas anualmente. Tratar la anemia es probablemente tan importante como dar una aspirina, bloqueadores de beta y drogas disolventes de coágulos, que son empleados regularmente en ataques cardíacos.

El grado del beneficio depende de qué tan anémica es la persona. Pero aún en los casos ligeros, el riesgo de muerte desciende en un tercio durante el primer mes de la recuperación si se realizan transfusiones. El riesgo cae a dos tercios entre las anemias severas.

Común entre los ancianos, la anemia es controlada periódicamente por los médicos. Pero no existe consenso acerca de cómo usar la información y la decisión de realizar transfusiones varía entre los especialistas.

El Dr. Harlan Krumholz, de la Universidad de Yale indicó que existe muy poca evidencia sobre el papel de la anemia en los pacientes que han tenido un ataque cardíaco o cuando realizarles transfusiones de sangre.

Su estudio confirmó la relación entre el tratamiento de la anemia y la supervivencia en un sondeo de 78.974 pacientes estadounidenses tratados por ataques cardíacos entre 1994 y 1995. Los resultados fueron publicados este mes en el New England Journal of Medicine.

La anemia se examina midiendo el porcentaje de glóbulos rojos en la sangre. Comúnmente, se considera que los pacientes tienen anemia si el porcentaje de glóbulos rojos en la sangre es menor del 39 por ciento.

El último estudio encontró que los médicos deberían dar transfusiones si el porcentaje en las víctimas de ataques cardíacos se encuentra por debajo del 33 por ciento, sin embargo, los especialistas deben ser cuidadosos de no administrar sangre innecesariamente. La investigación reporta sobre la posibilidad de que las transfusiones para aquellas personas con niveles por encima del 36 por ciento podrían ser perjudiciales.

Los doctores Lawrence Goodnough y Richard Bach, de la Universidad de Washington concluyeron que un número substancial de vidas podrían ser salvadas con transfusiones a pacientes que han sufrido ataques cardíacos y que cuentan con niveles de glóbulos rojos inferiores al 33 por ciento.

Ya que el estudio no examinó los efectos de las transfusiones, el tratamiento de la anemia no se considera una prueba irrefutable de que salva vidas después de los ataques cardíacos. Sin embargo, los médicos dicen que un estudio de esa naturaleza es improbable y este último reporte es la mejor evidencia disponible hasta el momento.