
Betabloqueantes
y calcioantagonistas en el tratamiento de la fibrilación y flutter
auriculares en el postoperatorio de cirugía cardiaca.
En el transcurso
del postoperatorio de las intervenciones de cirugía cardiaca
es muy frecuente la presentación de arritmias del tipo de la
fibrilación y el flutter auriculares.En relación con su
manejo se han realizado numerosos estudios en los últimos años.
Recientemente, en
el American Heart Journal (julio/2.000) se ha publicado el trabajo titulado
"Esmolol vs diltiazem en el tratamiento de la fibrilación
- flutter auriculares tras cirugía cardiaca", realizado
por los Dres. Sugimoto, Scott, Hilleman y Seyedroudbari, de Omaha (Nebraska).En
dicho estudio se destaca que, entre las causas de esta complicación,
cabe destacar el propio traumatismo quirúrgico, la isquemia auricular,
los desequilibrios electrolíticos, la irritación pericárdica
y el exceso de catecolaminas.
El objeto de este
trabajo fue comparar la seguridad y eficacia de dos de los grupos de
fármacos más usados para tratar este tipo de arritmia:
los calcioantagonistas y los betabloqueantes, empleando como muestra
diltiazem y esmolol intravenosos, respectivamente. Estos fármacos
se utilizaron en pacientes con fibrilación o flutter auriculares
tras cirugía de revascularización coronaria o sustitución
valvular.
En cuanto a los
resultados, se observó que, a las seis horas de tratamiento,
la remisión de dicha arritmia y reversión a ritmo sinusal
se produjo en un 66 % de los pacientes a los que se administró
esmolol, mientras que solo un 13% de los del grupo del calcioantagonista
consiguieron el mismo efecto.A las 24 horas, el ritmo sinusal se había
recuperado en un 66% de los pacientes tratados con diltiazem, mientras
que los que habían recibido esmolol ya presentaban un 80% de
remisiones (siendo este último dato no significativo desde el
punto de vista estadístico, por insuficiente tamaño de
la muestra).
Respecto a la presentación
de efectos secundarios, duración de estancia hospitalaria y necesidad
de cardioversión eléctrica, fueron similares en ambos
grupos.
A modo de conclusión,
cabe destacar que este estudio, con la limitación de valorar
un número poco elevado de pacientes, que no permite aclarar de
forma estadísticamente significativa los resultados a las 24
horas, sí permite detectar claramente una mayor rapidez en el
efecto del tratamiento con esmolol respecto a al empleo de diltiazem,
lo cual es de utilidad para obtener un curso postoperatorio más
favorable y la recuperación del gasto cardiaco normal de forma
más precoz