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CARDIOLOGÍA INTERVENCIONISTA SALVA PERSONAS DE LA TERCERA EDAD.

Entorno médico 29 de octubre del 2001

La angiosplastía, una rama de la cardiología intervencionista, que implica llegar al corazón a través de una pequeña incisión, es mucha menos riesgosa en pacientes de un promedio de 67 años de edad, pues la cirugía a corazón abierto, como el bypass, demanda circulación extra corpórea, puntualizó el doctor Douglas Morrison profesor de la Universidad Médica de Arizona en los Estados Unidos.

En un estudio comparativo, que duró 5 años, entre intervención coronaria percutánea -o angioplastia- y by pass de la arteria coronaria, se trabajó con 454 pacientes de 16 hospitales de veteranos de los Estados Unidos, que en promedio tenían 67 años, 7 años más que la media de todos las demás investigaciones que compararon angioplastia y by pass.

En dicha investigación se concluyó que existe un alto riesgo cuando la cirugía es de emergencia o los pacientes tienen isquemias inestables, también en los casos con severa disfunción ventricular izquierda, que disminuye la irrigación de sangre al corazón, pero particularmente el peligro se incrementarse si el paciente es muy mayor, porque a medida que avanza la edad suelen sumarse otros problemas: renales, vasculares, cerebrales, diabetes, explicó el especialista.

El doctor Morrison expresó que tradicionalmente se creyó que la angioplastia estaba reservada para casos de bajo riesgo y el by pass para casos de mayor obstrucción, sin embargo, a casi todos los pacientes se les puede realizar cualquiera de las técnicas, que son complementarias

Pero cuanto más difusa y extensa es la enfermedad arterial más se tiende a indicar by pass, como ocurre en la mayoría de los casos cuando el paciente es diabético, aunque también se les puede hacer angioplastia.

Cabe destacar que cuando el paciente es joven y no tiene otras complicaciones se le puede realizar una angioplastia, también si es de edad avanzada y con factores de riesgo. En el resto de los casos se puede sugerir by pass, que si se lleva a cabo con la arteria mamaria del paciente y éste tiene buen estado general le aseguran diez años libres de enfermedad, manifestó el especialista.

Cuando la enfermedad coronaria ha hecho de las suyas, obstruyendo con placas ateroscleróticas las arterias que llevan ese nombre en el corazón, y el tratamiento médico -dieta, ejercicio, fármacos- no mejora la situación del paciente llega entonces la hora de pensar en opciones más contundentes, como la angioplatia, dijo el doctor Douglas Morrison, quien estuvo en Buenos Aires en el XXVIII Congreso Argentino de Cardiología.

Todos los pacientes elegidos para el estudio habían participado de alguna guerra. Además, tenían mala función del ventrículo izquierdo, by pass previos y no existía para ellos más opciones de tratamiento médico -drogas, dieta, ejercicios- que permitieran mejorar la obstrucción de sus arterias. Es decir: aun en reposo, nada les quitaba el dolor de pecho causado por la obstrucción coronaria.

Sin embargo, y de acuerdo con los resultados de su trabajo, Morrison encontró que es posible realizar angioplastias a pacientes de alto riesgo -ancianos, con isquemia inestable, mala perfusión ventricular y otras enfermedades- y que esto mejoraba su sobrevida frente a la opción del by pass. Un by pass, por el solo hecho de la edad y el resto de los factores, se vuelve muy riesgoso, concluyó.

Diario La Nación, 07-10-2001, Argentina., Redacción Miriam Yunuén Granados.