
ENCUENTRAN
TRIGLICÉRIDOS
MÁS PELIGROSOS QUE EL COLESTEROL.
Entorno Médico
29 de octubre 2001
* LAS PROTEÍNAS
MUCHO MÁS IMPORTANTES QUE LOS LÍPIDOS EN LA GENERACIÓN
DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
Los triglicéridos
son las grasas que ocasionan las lesiones más pequeñas
y peligrosas en las arterias, pues provocan la ruptura de estas, con
el riesgo de crear un coágulo, por lo que resultan ser mucho
más dañino que el colesterol, ya que éste no rompe
la arteria, auque sí la obstruye, puntualizó el doctor,
Petar Alaupovic, invitado por el Programa de Prevención del Infarto
en Argentina, de la Universidad Nacional de la Plata.
Según el
investigador, estas grasas tienen efectos aún más dañinos
sobre las venas, teoría que para los especialistas de la Sociedad
Argentina de Cardiología es innovadora ya que aporta nuevos datos
acerca de cuáles son las sustancias que realmente ponen en riesgo
la salud del corazón y las arterias, además de ser un
aporte a los actuales tratamientos para evitar la aterosclerosis -formación
de ateromas en la luz arterial-.
Alaupovic, afirmó
que no sólo debe prestarse atención al colesterol, el
lípido -grasa- sobre el que se ha dirigido toda la atención
durante los últimos años, sino que también hay
que vigilar bien de cerca a los triglicéridos -otras grasas-,
tal como recomienda el último documento oficial de las autoridades
sanitarias de los Estados Unidos sobre prevención cardiovascular.
El científico
destacó la importancia del transporte del colesterol y los triglicéridos,,
ya que como los lípidos no pueden circular libremente en la sangre
-porque son grasas, y la sangre es un líquido-, necesitan siempre
un medio de transporte para circular por los tejidos del organismo,
por lo que requieren de las proteínas.
El médico
identificó las primeras cinco de estas sustancias transportadoras,
pero hay al menos otras diez que también fueron descritas y todo
indica que juegan un rol muy importante en la generación y pronóstico
de la enfermedad cardiovascular. Tanto o más que los lípidos.
Una lipoproteína
es una molécula grande, formada por un lípido -una grasa-
y una proteína. Entre los lípidos, el colesterol y los
triglicéridos son los más renombrados. La parte proteica
de la lipoproteína se denomina apolipoproteína, Las grandes
lesiones ateroscleróticas, que ocupan casi todo el diámetro
interno de una arteria, serían causadas por la lipoproteína
B, que contiene apolipoproteína B y es rica en colesterol. Estas
lesiones se consideran menos peligrosas porque crecen, pero no se rompen,
aunque pueden obstruir una arteria.
Sin embargo, las
lipoproteínas que, además de contener apolipoproteínas
del grupo B, engloban también de los grupos C, E y A. Es decir,
son combinadas y ricas en triglicéridos.
Hasta ahora -afirma-
nos concentrábamos únicamente en dos lipoproteínas:
LDL y HDL, mala y buena respectivamente. Pero gracias a los grupos de
apolipoproteínas que describió Alaupovic y a sus experiencias
como director del Laboratorio de Lípidos de la Fundación
de Investigaciones Médicas de Oklahoma hoy se sabe que las partículas
más aterogénicas -que más promueven la formación
de ateromas- son las Apo-B:C . Estas apolipoproteínas se encuentran
precisamente en la molécula que transporta triglicéridos,
explicó El doctor Marcelo Tavella, cardiólogo especialista
en lípidos y director de la Universidad.
Para Tavella, los
triglicéridos son una grasa olvidada a la hora de evaluar el
riesgo cardiovascular, pero las investigaciones de Alaupovic demuestran
que en ciertos casos están asociados a fracciones lipoproteicas
aún más peligrosas que el llamado colesterol malo.
Pequeños
cambios en las concentraciones de esta partícula -dice Alaupovic
refiriéndose a la Apo-B:C- incrementan el riesgo de que una persona
tenga aterosclerosis.
Tavella afirmó
que en la Facultad de la Universidad Adventista de la Plata, está
diseñando un kit que permitirá medir la presencia de la
dañina Apo-B:C en forma rutinaria en los laboratorios clínicos
y previó que estaría listo aproximadamente en un año.
Actualmente, existen
técnicas para medir sólo algunas lipoproteínas
consideradas buenas, ya que es más difícil idear métodos
para medir apolipoproteínas que combinen varios grupos distintos.
En cuanto al tratamiento
farmacológico, Alaupovic informó que las estatinas -drogas
utilizadas para disminuir el colesterol- también son útiles
a la hora de bajar la Apo-B:C, esta partícula tan aterogénica,
ligada en cambio a los triglicéridos. Sin embargo, destaca la
importancia de que cada paciente tenga un tratamiento específico,
no estandarizado.
Marcelo Tavella
recomendó mantener una dieta baja en grasas y dulces -hidratos
de carbono simples- y consumir más frutas, verduras, cereales
integrales, fibras., para disminuir el colesterol y los triglicéridos,
y así evitar la mortalidad cardiovascular.
Fuente: Diario La
Nación, Argentina, 29-05-2001. Redacción: Miriam Granados
González