Tosferina

INFORMACIÓN GENERAL

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La tosferina es una enfermedad infecciosa que también se conoce como síndrome coqueluchoide. Este padecimiento es de distribución universal, de tipo endémico. La enfermedad se presenta casi exclusivamente en la infancia, aunque se han descrito casos no típicos en adultos. El recién nacido es susceptible ya que los anticuerpos de la madre no son protectores y la incidencia aumenta desde los primeros meses de la vida conforme la edad avanza.

En medios mal saneados se observa un número mayor de casos en edades tempranas: recién nacidos y lactantes. La mortalidad y la morbilidad son más altos en el medio femenino.

¿Qué lo provoca y cómo se contrae?

La tosferina es causada por una bacteria, la Bordetella Pertussis, pero también la pueden originar la Bordetella parapertusis y la Bordetella bronchioseptica. Se ha demostrado que algunos virus de los serotipos Adenovirus pueden producir cuadros clínicos y hematológicos idénticos a los de tosferina. Y se sugiere que otros virus la pueden causar como el citamegalovirus. Con base a lo anterior a la tosferina se le considera como un síndrome y ante un caso en el que no se ha demostrado el agente etiológico se le denomina como síndrome coqueluchoide.

La fuente de infección esta dada por las secreciones respiratorias de personas infectadas. El mecanismo de transmisión es el contacto directo y el periodo de contagiosidad en el caso de la bordetella es principalmente durante la etapa catarral y el principio de la paroxistica, lo que dada en total un periodo de contagiosidad de aproximadamente seis semanas. En el caso de los adenovirus la contagiosidad dura como máximo diez días.

Las bordetellas ejercen su efecto patógeno en la mucosa respiratoria a través de sus toxinas.

SÍNTOMAS

El cuadro clínico de la enfermedad es muy variado ya que ésta se puede presentar en casos benignos y en graves, así como de duración corta o larga. Pero en promedio dura de seis a ocho semanas.
Para su estudio la dividiremos en tres períodos:

PERÍODO CATARRAL.- El padecimiento se inicia con rinorea, estornudos, lagrimeo, fiebre ligera y tos seca. Desapareciendo los primeros en pocos días mientras que la tos va progresando en frecuencia e intensidad hasta que se torne paroxistica en una a dos semanas.

PERÍODO PAROXÍSTICO.- En este período encontramos los accesos de tos característicos de la tosferina, los cuales se presentan con 10 o más golpes de tos, espasmódica, cianosante, en ocasiones emetizante, con protusión de la lengua que termina con un estridor laríngeo inspiratorio prolongado. El estridor laríngeo no se presenta en los recién nacidos y en los lactantes menores.
Después de los accesos el paciente presenta sudoración, lasitud y somnolencia durante algunos minutos. El número de accesos diarios varía de acuerdo a la gravedad llegando hasta 40 o más y son de predominio nocturno. Estos pueden ser desencadenados por polvos, exploración faríngea, beber o comer y por presión en la traquea.
La tos coqueluchoide aumenta en intensidad y frecuencia durante una o dos semanas para luego declinar progresivamente hasta llegar al periodo de convalecencia, que puede durar de una a dos semanas más.

PERÍODO DE CONVALECENCIA.- En este período la tos ya no es coqueluchoide, ni espasmódica o paroxística. La frecuencia ha disminuido así como la intensidad hasta desaparecer en unas dos semanas aproximadamente. Las infecciones respiratorias agudas pueden desencadenar tos que recuerda a la coqueluchoide, durante varios meses.

En la tosferina hay que tener cuidado con las complicaciones ya que éstas suelen ser graves. La principal de ellas es la neumonía, que cuando se presenta en las primeras semanas de evolución es de tipo intersticial, con componentes atelectásicos, de curso prolongado y rebelde al tratamiento con antibióticos. Si la neumonia se presenta tardíamente, después de la cuarta semana casi siempre es de tipo lobulillar (bronconeumonía), menos grave y susceptible al tratamiento.

Otras complicaciones son las bronquiectasias, enfisema, activación de tuberculosis, atelectasias y la encefalopatía que se manifiesta fundamentalmente por convulsiones y es la complicación más grave pues puede causar daño neurológico o la muerte.

DIAGNÓSTICO

El diagnostico es fácil en los preescolares o niños mayores de edad, pero en los recién nacidos o niños menores de 6 meses el cuadro no es típico y deberá de sospecharse cuando la tos es intensa y prolongada.

En los exámenes de laboratorio encontramos una leucositosis de predominio linfositario que puede llegar a los 100 mil o más leucocitos por milímetro cúbico.

El diagnóstico etiológico solo se puede llevar a cabo mediante exudado nasofaríngeo especial para bordetella y el estudio virológico

TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES

El tratamiento para la tosferina por bordetella pertussis, es a base de eritromicina. Aunque la bordetella ha demostrado ser sensible a múltiples antibióticos in vitro.

Si tomamos en consideración que la tosferina es un síndrome de etiología múltiple, comprenderemos el por que los pobres resultados del tratamiento.
Cuando el responsable del cuadro son virus se pueden utilizar algunos antivirales pero sus resultados son dudosos.

El tratamiento sintomático se basa en el control de los accesos de tos. Así como mantener una buena hidratación. En caso de requerir hospitalización se administrará oxigeno y se aspirarán cuidadosamente las flemas. Cuando hay neumonía se utilizarán antibióticos del tipo de ampicilina.

Las convulsiones en caso de presentarse se manejará con sedantes no barbitúricos, tales como el difenilhidantoinato sódico o el diazepan.

PREVENCIÓN

INMUNIZACIÓN PASIVA.- En pacientes que han estado en contacto con enfermos, hay que administrar gammaglobulina hiperinmune 3.73 ml como dosis total, para prevenir el padecimiento.

INMUNIZACIÓN ACTIVA.- Se administra una dosis de 0.5 ml de vacuna preparada con bordetella pertussis mezclada con toxoide tetánico y diftérico (triple) a los dos meses de edad y se repite a los cuatro y seis meses de edad.

Los refuerzos se administran al año a los cuatro años de edad.

Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736