Depresión
INFORMACIÓN GENERAL
¿Qué es la depresión? en el directorio de enfermedades de la a a la z de entorno medico
La sensación de sentirse triste, decaído emocionalmente, y perder interés en las cosas que antes disfrutaba es lo que se llama depresión. Se debe saber que la depresión es una enfermedad como puede ser la diabetes o la artritis, y no es solo una sensación de tristeza o de desánimo. Ésta progresa cada día afectando sus pensamientos, sentimientos, salud física, y su forma de comportarse. La depresión no es culpa de la persona que la padece, como tampoco es una debilidad de la personalidad. Es una enfermedad médica que es muy frecuente y puede afectar a cualquier persona. Aproximadamente 1 de cada 20 personas, el doble de mujeres que de hombres.
¿Cuáles son las causas de la depresión?
La depresión puede ser el resultado de muchas razones:
· La herencia genética (se trasmite en su familia).
· Otras enfermedades.
· Ciertos medicamentos.
· El uso de drogas o alcohol.
· Otros problemas mentales (psiquiátricos).
A veces una situación emocionalmente mala (pérdida de un familiar, o un problema de trabajo), pueden desencadenar la depresión o provocar que el paciente no se pueda recuperar completamente, pero en otras ocasiones se presenta incluso cuando todo en sus vidas marcha bien. Entre el 10 y 15 por ciento de las depresiones son provocadas por un problema médico (enfermedad del tiroides, el cáncer, o enfermedades neurológicas) o por medicamentos. Una vez que se da tratamiento contra la enfermedad, o se ajusta la dosis y el medicamento adecuado la depresión desaparecerá.
SÍNTOMAS de la depresión
Las personas que padecen de depresión tienen ciertos síntomas característicos que les afectan casi todos los días por lo menos por un periodo de dos semanas. De estos síntomas los más característicos son :
· Perder interés en las cosas que antes disfrutaba.
· Sentirse triste, decaído emocionalmente o cabizbajo. Y se asocian a los secundarios :
· Sentir que no tiene energía, cansado, o al contrario, sentirse inquieto y sin poder quedarse tranquilo.
· Sentir como que no vale nada o sentirse culpable.
· Que le aumente o disminuya el apetito o el peso.
· Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
· Tener problemas para concentrarse, pensar, recordar o tomar decisiones.
· No poder dormir, o dormir demasiado. Además se asocian otros síntomas de tipo físico o psicológico, como pueden ser:
· Dolores de cabeza.
· Dolores generales por todas las partes del cuerpo.
· Problemas digestivos o gástricos .
· Problemas sexuales.
· Sentirse pesimista.
· Sentirse ansioso o preocupado.
TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES para la depresión
Los principales tratamientos contra la depresión son los siguientes:
· Los medicamentos antidepresivos.
· La psicoterapia (hablar con un terapeuta especializado en estos problemas ).
· Una combinación de los medicamentos antidepresivos y la psicoterapia. Existe un tratamiento adecuado para cada uno de los tipos de depresión y será su médico o terapeuta el que diagnostique el tipo de depresión que padece y empieze el tratamiento mas adecuado en su caso.
El tratamiento para la depresión generalmente es de dos pasos, el primero es intensivo para hacer que los síntomas de la depresión desaparezcan, y el segundo es de continuación del tratamiento , incluso después de que se encuente bien, es importante porque impide que la depresión regrese.
El tratamiento en conjunto puede durar unos seis meses. A veces si la depresión es recurrente (tres o mas episodios), se realiza un tratamiento de mantenimiento , por un periodo mas largo, 1 ó 2 años.
Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736

escrito por Rosa María Cristo. Nutrióloga Certificada , noviembre 25, 2010
Actualizado (Martes, 14 de Agosto de 2012 15:24)
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Existen múltiples causas para su aparición, pero también existen factores que nos ayudan tanto a prevenirla como controlarla y hacer más efectivo el tratamiento médico, como son una correcta alimentación y la práctica de la actividad física en forma regular.
Una correcta alimentación se traduce en ingerir todos los nutrimentos como carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales necesarios para que el organismo realice sus funciones en forma adecuada y esto incluye, a la función cerebral y a la producción de neurotransmisores que son sustancias responsables de la transmisión de información a lo largo del sistema nervioso.
No podemos imaginar realmente como el cerebro que tan solo pesa entre 500 y 1400g pueda consumir más del 50% de los carbohidratos que ingerimos, de los cuales, el 80% son utilizados solamente para propósitos energéticos.
Además de los carbohidratos que consume el cerebro en forma de glucosa como principal nutriente, existen otros nutrimentos que actúan en la función cerebral como son: la vitamina B1 o Tiamina que controla la cognición (todo lo relacionado con la capacidad de entender, razonar y aplicar el pensamiento), la vitamina B9 o ácido fólico que interviene en el desarrollo del cerebro y en la memoria durante el envejecimiento; la vitamina B6 (Pirodoxina) que favorece y beneficia el tratamiento de la depresión, Vitamina K , el magnesio, zinc, litio, además del hierro, nececesario para asegurar una adecuada oxigenación cerebral y su deficiencia es asociada con apatía, depresión y fatiga súbita durante el ejercicio, sin olvidar también al triptófano, un aminoácido esencial que contiene las proteínas de origen animal como la leche, el huevo y las carnes, que promueve la liberación de serotonina, un neurotransmisor involucrado en la regulación del sueño y el placer.
Es maravilloso conocer como las sustancias que contienen los alimentos, las utiliza nuestro organismo y en especial darnos cuenta de cómo pueden llegar a influir también en nuestro estado de ánimo como son los ácidos grasos Omega 3. Estudios recientes han asociado una disminución en el consumo de ácidos grasos poliinsaturados Omega‐3 (aceite de linaza, nueces, soya, trigo y peces de agua fría como salmón) con un incremento en la depresión, así como también con niveles bajos de colesterol en la sangre (por debajo de las cifras normales).
Además de los nutrimentos arriba mencionados, el otro aliado o cómplice contra la depresión es, sin lugar a dudas, la actividad física, que practicada en forma regular, eleva los niveles de endorfinas que nos mejoran el estado de ánimo y de neurotransmisores que ayudan a una adecuada función cerebral.
Podemos concluir que tenemos dos cómplices que nos pueden ayudar contra la depresión, la alimentación que nos aporte todas las vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas y grasas para un adecuado desarrollo y función cerebral y el otro, la actividad física que nos aporta esas tan mencionadas endorfinas que a cualquiera nos levantan el ánimo, así que a ¡Alimentarse correctamente y a practicar actividad física en forma regular!